Verba volant, scripta manent

sábado, 10 de abril de 2021

¿Sabías que...

 -... el rey de Grecia Alejandro I (1893-1920) murió a causa de una infección masiva provocada por el mordisco de un mono?

-... según un estudio, los niños criados como bilingües tienen un mejor desempeño en habilidades relacionadas con la empatía? Al parecer, se debe a que están acostumbrados a decidir instintivamente qué idioma utilizar con cada persona y en cada situación.

-... la cervecera canadiense Molson ha colocado en distintos puntos de Europa neveras con cerveza gratis para sus conciudadanos, que solo se abren escaneando un pasaporte canadiense?

-... China produce más huevos que Estados Unidos, la India, Japón, México, Brasil, Indonesia, Turquía, Francia y Alemania juntos?

-... la tordina cejinegra (Malacocincla perspicillata) es un ave de la que solo se conocía un ejemplar, capturado en 1843, y que se consideraba extinta hasta que se capturó otro ejemplar en las selvas de Borneo en octubre de 2020?

-... los exoesqueletos de los escarabajos acorazados (subfamilia Zopherinae) son capaces de resistir 39000 veces su propio peso? Pueden resistir incluso que un coche les pase por encima, y es prácticamente imposible para un ser humano romperlos con las manos desnudas.

-... el único pasajero japonés del Titanic, Masabumi Hosono, perdió su trabajo cuando regresó a Japón y fue públicamente señalado como un cobarde y acusado de haber deshonrado a su país y a su familia, por haberse subido a uno de los botes salvavidas en lugar de hundirse con el barco?

-... la mítica novela de ciencia-ficción Dune, escrita por Frank Herbert, fue publicada por primera vez por Chilton Books, una editorial especializada en libros de mecánica del automóvil y revistas de comercio? La novela había sido rechazada por más de una veintena de editoriales antes de que Chilton se interesase por ella.

-... Argentina es el país donde hay un mayor número de hablantes del idioma galés, fuera del propio Gales?  La mayoría se concentra en la provincia de Chubut, donde existe una numerosa colonia de origen galés.

-... el Reformatorio Estatal de Ohio en Mansfield (Ohio), la prisión abandonada donde se rodó la película Cadena Perpetua, fue comprada por 1 $ por un grupo de fans del filme, quienes lo convirtieron en una atracción turística que genera millones de dólares en beneficios cada año?

-... en una ocasión en un pub de Liverpool se negaron a atender al músico norteamericano Jimi Hendrix y a su bajista Noel Redding porque, por su extravagante forma de vestir, creyeron que eran payasos de un circo instalado en las proximidades?

-... Audie Murphy, el soldado más condecorado del ejército de los EEUU durante la Segunda Guerra Mundial, se negó a aparecer en anuncios de tabaco o bebidas alcohólicas porque pensaba que supondría un mal ejemplo para los jóvenes?

miércoles, 7 de abril de 2021

Un científico despistado

Norbert Wiener (1894-1964)

El matemático norteamericano Norbert Wiener (1894-1964) fue una de las mentes más brillantes de su tiempo. Pionero en campos como los procesos estocásticos (que son aquellos no deterministas, es decir, en los que no se puede predecir con certeza su resultado final) o la reducción de ruido en las señales, es llamado también el padre de la cibernética; de hecho, fue él quién acuñó el término en su libro de 1948 Cibernética o el control y comunicación en animales y máquinas.

Pero, además de ser un genio de las matemáticas, Wiener era una persona terriblemente despistada. Era capaz de cometer los olvidos más peregrinos, y sus despistes eran legendarios no solo en su círculo más íntimo, sino también entre sus alumnos y colaboradores, lo que obligaba a los que lo rodeaban a tenerlo vigilado constantemente.

Una de las anécdotas más célebres sobre sus despistes tuvo lugar en la época en la que Wiener ejercía como profesor en el famoso Instituto Tecnológico de Massachussets y vivía con su familia en la localidad de Cambridge. Llegó un día en que la familia decidió mudarse a una casa nueva en una localidad cercana, Newton. Conociendo bien como era su marido, su esposa Margaret se encargó personalmente de todo el proceso y, desde varias semanas antes del traslado, le recordaba a diario que iban a mudarse a una nueva dirección, a lo que Wiener, habitualmente enfrascado en sus pensamientos, asentía mecánicamente. Y llegó el día del traslado definitivo. Ese día, por la mañana, su esposa le dio las llaves de la nueva casa, le recordó una vez más que ahora iban a vivir en otro lugar y que al salir del trabajo debía tomar un autobús diferente para ir a su nuevo hogar. Y como aún así no estaba segura de que no lo olvidase, le escribió una nota recordándoselo y apuntando la nueva dirección para asegurarse de que llegara sin contratiempo.

¿Os imagináis lo que pasó, verdad? Wiener se olvidó completamente de todo. Incluso perdió la nota de su esposa, que utilizó para garabatear algunas notas que luego desechó. Y al salir del MIT, se subió a su autobús de siempre y se dirigió a su vieja casa, como hacía todos los días.

Imaginaos ahora la sorpresa y el desconcierto de Wiener cuando llegó a su casa y descubrió que sus llaves no encajaban en la cerradura, que la casa estaba vacía y en silencio y no había rastro de su familia por ninguna parte. El matemático pasó unos momentos bastante confundido hasta que, al final, recordó que se habían mudado justo ese día. Pero eso no hizo sino aumentar su preocupación, ya que se dio cuenta de que había olvidado completamente su nueva dirección y había perdido la nota de su esposa donde se la había escrito. 

¿Qué hacer, pues? Decidió pedir ayuda, y entonces vio venir a una joven por la calle. Dirigiéndose a ella, le dijo:

- Discúlpeme, señorita, quizá usted me conozca. Me llamo Norbert Wiener, vivía aquí y acabo de mudarme. ¿Sabría usted decirme donde vivo ahora?

A lo que aquella "desconocida" joven contestó:

- Claro, papá, mamá pensó que lo olvidarías y me ha mandado a buscarte.

viernes, 2 de abril de 2021

Tres amigos, un cobertizo y un montón de rifles



A principios de la década de 1980 el ejército británico convocó un concurso para sustituir los fusiles de francotirador que utilizaban sus tropas, que eran modificaciones de los vetustos fusiles de cerrojo Lee-Enfield, algunos de los cuales databan de los años 50. De entre los numerosos modelos presentados al concurso, el finalmente elegido fue el L96A1 presentado por la empresa Accuracy International, que venció por un amplio margen a su rival más cercano, el Parker Hale M85. Se trataba de un arma novedosa, construida con un chasis de aluminio al que van acoplados el resto de elementos. En las pruebas demostró una precisión extraordinaria y una resistencia igualmente destacable; el fusil mantenía su precisión incluso con el cañón helado, caliente o sucio.

Lo que el ejército británico no sabía era que detrás de aquel ostentoso nombre de Accuracy International había una pequeña empresa fundada en Portsmouth un par de años antes por tres amigos aficionados al tiro al blanco (uno de ellos había sido incluso medalla de oro en las Olimpiadas) y que construía sus rifles de manera artesanal en un taller instalado en un cobertizo propiedad de uno de ellos. En realidad, como ellos mismos admitirían tiempo después, jamás habían pensado que tenían verdaderas opciones de que su fusil fuera el vencedor. Entraba dentro de sus planes convertirse en proveedores del ejército, pero no tan pronto. Se habían presentado al concurso sencillamente buscando mejorar el diseño, gracias a la información obtenida tras la eliminación de su fusil; así podrían saber sus debilidades y mejorarlas. Su victoria les había pillado totalmente por sorpresa.

Obviamente, no estaban preparados para producir fusiles en un número tan elevado como el que iba a necesitar el ejército, así que de inmediato se pusieron manos a la obra en busca de nuevas instalaciones, maquinaria y personal para comenzar la producción a gran escala. Y en esas estaban cuando les llegó una noticia inquietante: el ejército iba a enviar a un par de oficiales para efectuar una inspección formal de sus instalaciones. Temieron, con razón, que si el ejército se enteraba de las dimensiones reales de su empresa, les rescindieran el contrato. Así que tuvieron que improvisar sobre la marcha.

Accuracy International Arctic Warfare 

Alquilaron un taller completamente equipado y colocaron en él todos los fusiles que tenían, tanto los terminados como los que estaban en distintas fases de fabricación, para dar la impresión de una factoría a plena producción. Cuando los representantes del ejército llegaron y quisieron saber donde estaban el resto de los trabajadores, les dijeron sencillamente que "habían salido a comer". Los tres miembros de AI (los únicos trabajadores que tenía la empresa en plantilla por aquel entonces) les mostraron a los militares el taller y sus armas, los distintos modelos en los que estaban trabajando, dejándolos gratamente impresionados. Cuando finalizó la visita y estaban a punto de irse, les preguntaron a los inspectores si la visita había sido de su agrado. Oh, si, por supuesto, les respondieron. En realidad esta inspección es más una formalidad que otra cosa. Ya sabéis, para confirmar que sois una empresa solvente y no tres tipos en un cobertizo.

En la actualidad, Accuracy International es una de las empresas punteras en la fabricación de armas de precisión. De su fusil Accuracy International PM (Precisión Marksman), más tarde renombrado como Accuracy International AW (Artic Warfare) a raíz de la fabricación de una versión para el ejército sueco adaptada para el combate a bajas temperaturas, se han vendido miles de unidades y sigue siendo utilizado, en sus distintas versiones, por ejércitos y cuerpos de seguridad de todo el mundo. También existen versiones "civiles" concebidas para la caza.

Uno de los fusiles de AI, un L115A3 (una versión mejorada del AIAW adaptada para utilizar munición .338 Lapua Magnum) ostenta en la actualidad el record mundial de distancia para un enemigo abatido por un francotirador: 2475 metros, conseguida en Afganistán por el teniente británico Craig Harrison del Regimiento Blues and Royals que abatió a dos talibanes a esa distancia en noviembre de 2009.

domingo, 21 de marzo de 2021

 El hundimiento del Reina Regente

El crucero Reina Regente (1893)

En el año 1885 el gobierno español encargó al astillero James and George Thompson and Co., de Clydebank (Escocia) la construcción de un crucero protegido (dotado de un blindaje que protegía, aunque de forma limitada, sus costados) para la Armada, plagada de buques obsoletos y con deficiente mantenimiento. Un buque que, además, habría de servir como modelo para la construcción de dos unidades gemelas que se construirían más adelante en España: el Alfonso XIII (construido en los astilleros de Ferrol) y el Lepanto (en Cartagena).

Del diseño del buque se encargó el afamado ingeniero y profesor de la Universidad de Glasgow sir John H. Biles, y de su supervisión sir Nathaniel Barnaby, otro ingeniero de gran reputación que había sido además Director of Naval Construction (máximo responsable del diseño y construcción de buques de guerra) de la Royal Navy británica. Siguiendo las directrices del gobierno español e inspirándose en los buques británicos de la clase Orlando, Biles diseñó un buque de tonelaje limitado, con una notable capacidad artillera y una gran autonomía. También introdujo algunas innovaciones técnicas, como los motores de vapor de triple expansión.

El crucero, que recibió el nombre de Reina Regente en homenaje a María Cristina de Habsburgo, viuda de Alfonso XII y regente del trono español hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII, comenzó a construirse el 20 de junio de 1886 y fue botado el 24 de enero de 1887, aunque no entraría en servicio hasta el 1 de enero de 1888. Con 97 metros de eslora, 15'43 de manga, 5'90 de calado y algo más de 4600 toneladas de desplazamiento, sus motores gemelos Thompson de triple expansión le permitían alcanzar una velocidad de 20'7 nudos y una autonomía de 12000 millas. En sus bodegas había espacio para almacenar 1285 toneladas de carbón. Montaba además un buen número de piezas de artillería, que le daban una gran potencia de fuego: cuatro cañones González Hontoria de 240 mm, dos a proa y dos a popa, protegidos con escudos de 76 mm de grosor; seis cañones González Hontoria de 120 mm, tres a babor y tres a estribor, con escudos de 25 mm; seis cañones Nordenfelt de 57 mm y uno de 42 mm; varias ametralladoras de gran calibre; y cinco tubos lanzatorpedos de 356 mm, dos en la proa, uno a cada costado y uno en la popa. El coste total de su construcción ascendió a 243000 libras esterlinas.

Pero, a pesar del dinero invertido y los ilustres nombres vinculados a su construcción, el Reina Regente no llegó a dar el rendimiento esperado de él. Diversos problemas técnicos lastraron su desempeño y lo alejaron de ser el navío ágil y versátil que se esperaba que fuera. El casco tenía problemas de estanqueidad, el desplazamiento era excesivo para una eslora tan corta, y, sobre todo, el exceso de peso causado por sus numerosas bocas de fuego, elevaba el centro de gravedad del barco, dificultando la navegación, especialmente en condiciones climatológicas adversas. En 1892 el comandante del barco, el capitán de navío José María Paredes Chacón (el cuarto oficial que pasaba ya por dicho puesto, tras los capitanes Vicente Montojo Trillo, Ismael Warleta Ordovás y José Pilón Esterling), solicitó la reducción del número de piezas de artillería a bordo para tratar de dar mayor estabilidad al Reina Regente; pero sus superiores, a los que importaba más la potencia de fuego del buque que su maniobrabilidad, rechazaron su petición.

Durante el periodo que estuvo en servicio, asignado a la Primera Escuadra de la Armada española, también conocida como Escuadra de Instrucción, junto a los cruceros Reina Cristina e Isla de Luzón, el Reina Regente llevó a cabo diversas misiones durante sus numerosos viajes. En 1888 estuvo presente en la Exposición Universal de Barcelona, donde recibió su bandera de combate donada por la Reina María Cristina, presente en la ceremonia. En 1892 participó en Génova en las ceremonias de conmemoración del cuarto Centenario del descubrimiento de América, y en abril del año siguiente remolcó desde La Habana hasta Nueva York una réplica de la nao Santa María, regalo del gobierno español al norteamericano.

El 9 de marzo de 1895, el Reina Regente partió del puerto de Cádiz rumbo a Tánger en la que a la postre habría de ser su última misión: llevar de vuelta a Marruecos a la embajada que el sultán Abd al-Aziz había enviado a España. La comitiva, encabezada por un veterano diplomático llamado Sidi Brisha, tenía el encargo del sultán de renegociar algunos puntos del Tratado de Marraquech, firmado el 5 de marzo de 1894 y que puso fin a uno de los habituales enfrentamientos entre españoles y rifeños. Como curiosidad, durante su estancia en Madrid Brisha había sido agredido por un tal Miguel Puentes y Sanchís, coronel de infantería en la reserva, hombre de carácter exaltado e impulsivo e ideología ultranacionalista. 

Capitán de navío Francisco de Paula Sanz de Andino y Martí (1837-1895)

Cumplida su misión, el entonces comandante del navío, el capitán Francisco Sanz de Andino, decide partir de inmediato de regreso a Cádiz, para poder asistir a la botadura del crucero acorazado Carlos V, que iba a tener lugar al día siguiente. Así, desoyendo las advertencias de los pescadores locales, de las autoridades portuarias e incluso del cónsul español en la ciudad, que le advierten de la inminente llegada de un gran temporal, el capitán da orden de zarpar a las 10 de la mañana del domingo 10 de marzo. A unas tres millas de la ciudad algunos curiosos que observaban su marcha lo vieron detenerse y arriar algo por popa, seguramente un buzo, lo que podría indicar que el barco sufría algún tipo de problema. No obstante, tras media hora parado, el buque reanudó su marcha.

El temporal, tal y como habían predicho, se desató con toda su virulencia poco después, con fuertes chubascos y vientos inusualmente fuertes, probablemente de intensidad 10 (de un máximo de 12) en la Escala de Beaufort. Varios mercantes como el Mayfield y el Matheus que también se habían visto sorprendidos por la tempestad y buscaban refugio, comunicaron haber visto al Reina Regente en torno a las doce y media del mediodía, a unas doce millas al noroeste del cabo Espartel, navegando con dificultad y buscando el refugio de la costa. Más tarde, varios habitantes de la ensenada de Bolonia, dependiente del término municipal de Tarifa, afirmaron haber visto a un buque luchando con el oleaje.

"Hundimiento del Reina Regente" (Manuel Ussel de Guimbarda, 1895). Galería del Ayuntamiento de Cartagena. 

Al no llegar a Cádiz, las autoridades lanzaron una operación de búsqueda con la esperanza de que el Reina Regente pudiera haber encallado en algún lugar de la costa, o bien haber encontrado refugio en alguna cala resguardada o en un puerto del norte de África. Sin embargo, las esperanzas se desvanecieron cuando empezaron a aparecer restos del buque en las playas de Tarifa, Estepona, Conil y Algeciras. El Reina Regente se había perdido con los 412 hombres que llevaba a bordo; solo se salvaron dos marineros que no llegaron a tiempo a la partida del buque por estar completamente borrachos y se quedaron en Tánger. 1885 no fue un buen año para la Armada española, que perdería más tarde otro crucero, el Sánchez Barcáiztegui, hundido la noche del 18 de septiembre cerca de La Habana tras ser abordado por el mercante Conde de Mortera, muriendo 32 hombres, incluido su capitán, Francisco Ibáñez Varela.

El único superviviente del Reina Regente fue un perro, un Terranova propiedad de uno de los oficiales del buque, el alférez José María Enríquez Fernández, que fue rescatado en alta mar, aferrado a un trozo de madera, por los tripulantes del mercante inglés Clyde. Según dicen, el perro permaneció a bordo hasta que un día el Clyde, en ruta hacia Sevilla, fondeó frente a Sanlúcar de Barrameda, de donde era natural el alférez (buena parte de la tripulación del Reina Regente era natural de la provincia de Cádiz). Reconociendo la costa, el perro saltó al agua, llegó a nado a la orilla y corrió hasta la casa de los padres de su dueño.

La comisión encargada de investigar los motivos de la pérdida del buque no llegó a ninguna conclusión definitiva, aunque apuntó a que el temporal podía haber inundado los compartimentos de proa, lo que unido a la falta de estabilidad por el exceso de peso le habría hecho zozobrar. Otra posibilidad que se señaló fue que el barco hubiera recibido el impacto de un golpe de mar en la zona del timón y las hélices, dejándolo sin gobierno.

Crucero protegido Lepanto

Los gemelos del Reina Regente tampoco tuvieron fortuna. Su construcción y servicio estuvieron lastrados por problemas técnicos, retrasos y averías de todo tipo, motivados en buena parte por el retraso tecnológico de las industrias españolas. A ambos les sustituyeron los cañones de 240 mm previstos, similares a los del Reina Regente, por otros de 200 mm, más ligeros, pero sirvió de poco. El Lepanto, cuya construcción se inició en 1886, no fue botado hasta 1893 y no estuvo listo para navegar hasta 1899, siendo dado de baja en 1908, tras solo ocho años de servicio. El Alfonso XIII, iniciado en 1891 y puesto en servicio en 1896, solo estuvo activo cuatro años, siendo dado de baja en 1900 debido a sus innumerables defectos de construcción y diseño.

jueves, 11 de marzo de 2021

Pequeñas historias (XXIV)

El 1 de abril de 1979 un joven austriaco de 18 años llamado Andreas Mihavecz fue arrestado por error tras verse involucrado en un accidente de tráfico, y encerrado en un calabozo del sótano de una comisaría. Los tres policías responsables del arresto se olvidaron de él, creyendo cada uno que los otros dos lo habían puesto en libertad, y también ignoraron a la madre del joven, que acudió a denunciar su desaparición. Sin poder pedir ayuda ni nadie que escuchara sus gritos, Mihavecz permaneció encerrado hasta que otro agente de policía lo descubrió por casualidad 18 días después, el día 19. Había perdido 24 kilos de peso y se había alimentado solo de la humedad condensada en las paredes. Tardaría semanas en recuperarse totalmente y los tres agentes serían castigados únicamente con una multa. El caso de Mihavecz se considera el mayor periodo conocido de supervivencia sin comida ni líquidos.

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En 1951 la productora Metro Goldwyn Mayer debía más de 40000 $ en sueldos pendientes al perro que daba vida en las pantallas de cine a la célebre Lassie. Como la productora creía que el personaje estaba agotado y no planeaba hacer más películas sobre él, cedió sus derechos como pago al entrenador del perro, que aprovechó para crear una serie de televisión que se mantendría en antena durante 19 temporadas y casi 600 capítulos.

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En julio de 2001 un niño de ocho años llamado Jesse Arbogast fue atacado mientras nadaba en la playa de Langdon Beach (Pensacola, Florida) por un tiburón toro de más de dos metros de largo que le arrancó un brazo. El tío de Jesse, tras poner a salvo al niño, se volvió a meter en el agua, peleó con el tiburón, lo arrastró hasta la orilla, donde un policía lo mató a tiros, y logró recuperar la extremidad, que más tarde sería reimplantada con éxito a Jesse.

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En 1971 un grupo de activistas sustrajo numerosos archivos de un edificio federal en Delaware que probaban que el FBI había estado espiando a diversos grupos y organizaciones tanto políticos como civiles. Para entrar en el edificio, los intrusos simplemente pegaron en una de las puertas una nota que ponía "Por favor, no cierren con llave esta puerta esta noche".

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Charles Joughin, uno de los jefes de cocina del Titanic, estuvo ayudando a arriar los botes salvavidas y a embarcar en ellos (a veces a la fuerza) a los pasajeros poco antes del hundimiento del barco. A continuación, se dirigió a su camarote, donde ingirió una gran cantidad de licor. Luego regresó a cubierta, arrojó al mar un gran número de sillas para que los que no habían podido subirse a un bote se agarraran a ellas, se deslizó por el costado del buque mientras se hundía y cayó al agua. Tras un buen rato nadando, pudo subirse a un bote y sería más tarde rescatado por el Carpathia.

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En 1863, durante la Guerra Civil norteamericana, el capitán de la Unión John T. Wilder solicitó que su unidad, la "Lightning Brigade" (formada por varios regimientos de infantería montada de Indiana e Illinois) fuera equipada con los modernos rifles de repetición Spencer. Después de que su solicitud fuera denegada, Wilder convenció a sus hombres de costear ellos mismos la adquisición de los rifles, así que cada uno de los soldados de la brigada aceptó firmar un préstamo personal de 35 $ para comprar su rifle. Al saberlo, las autoridades de la Unión accedieron a pagar ellos los rifles para evitar el bochorno. Los rifles Spencer serían más tarde de gran utilidad para la brigada en acciones como la toma del estratégico paso de Hoover's Gap.

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La mayor isla del lago Superior es la isla Royale. En la isla Royale hay un lago, el lago Siskiwit. En el lago Siskiwit hay una isla, la isla Ryan. En la isla Ryan hay una marisma, la marisma de Moose. Y, cuando está inundada, en la marisma de Moose hay un islote o peñón, la roca de Moose.

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Durante la misión del Apolo 15 solo había tres personas en todo EEUU cualificadas para doblar a mano los paracaídas del módulo en el que la tripulación regresó a la Tierra. Su experiencia era tan necesaria que se les prohibió montar a los tres en el mismo coche por miedo a que un accidente de tráfico pusiera en riesgo la misión.

jueves, 4 de marzo de 2021

La Estrella del Sur

Réplica de la Estrella del Sur que se exhibe en el Museum Reich der Kristalle (Munich)

En julio de 1853 tenía lugar un hallazgo sensacional en una explotación minera a orillas del río Bagagem, en el estado brasileño de Minas Gerais. Una esclava llamada Madi Magassa, propiedad de un hombre llamado Casimiro de Moraes, encontraba un diamante excepcional por su tamaño y su claridad. Por aquel entonces era costumbre que los esclavos que encontraban alguna piedra de gran valor fueran recompensados otorgándoles la libertad y algo de dinero; y así lo hizo Moraes, quien liberó a Madi y le concedió una pensión vitalicia. Hay sin embargo otra versión, que dice que en realidad la piedra fue hallada en la explotación de otro propietario por un esclavo que estaba enamorado de Madi y que le entregó el diamante a ella sabiendo que Moraes era más generoso que su propio amo, el cual incluso habría tratado más adelante de recuperar la gema en los tribunales, sin conseguirlo.

El diamante pesaba originariamente 254 quilates y medio, unos 50'9 gramos. Moraes no tardó en venderlo por unas 3000 libras esterlinas, un precio claramente muy bajo por una piedra de esa categoría. Su nuevo propietario la guardó de inmediato en el Banco de Rio de Janeiro declarando como precio estimado unos 30000 dólares. Posteriormente el diamante pasó por varias manos antes de ser adquirida por 35000 libras por la casa Coster Diamonds, una compañía de tallado de diamantes aún activa en la actualidad. Los Coster trasladaron la piedra a Amsterdam donde fue tallada por el principal tallador de la compañía, un holandés apellidado Voorsanger famoso por haberse encargado solo unos años antes de otro diamante legendario, el famoso Koh-i-Noor que forma parte de las Joyas de la Corona británica.

Una vez tallado, el diamante quedó convertido en una gema de forma de cojín, con un peso de 128'48 quilates. Tiene un color levemente amarronado, debido a la presencia de pequeñas impurezas de hierro y titanio. Su clasificación según su nivel de impurezas es IIa (una de las más bajas) y según su claridad, VS2 (sin apenas inclusiones visibles).

La Estrella del Sur comparada con otros diamantes célebres

Tras su talla la gema fue adquirida por Halphen et Ass., una sociedad parisina de comerciantes de diamantes, quienes lo bautizaron con el nombre de Estrela do Sul (hasta entonces había sido llamada Casimira, en honor a su primer propietario) y la exhibieron en la Exposición Internacional de Londres (1862) y en la de París (1867), donde atrajo la atención de numerosos visitantes. Posteriormente, el diamante fue enviado a la India, donde se negoció su venta a un maharajá hindú por un precio de 110000 libras esterlinas. No obstante, el trato no llegó a concretarse y la piedra regresó a Europa. Pero durante su estadía en la India su existencia había llegado a oídos del príncipe Malhār Rāo, miembro de los Gaekwad, la familia real del estado de Baroda, el cual encargó a un agente en Londres que la comprara en su nombre. El acuerdo con Halphen se cerró en 80000 libras.

La Estrella del Sur pasó así a formar parte del tesoro real de la familia Gaekwad y, durante más de un siglo, se mantuvo prácticamente oculta al público, guardada en el Palacio de Nazarbaug, en Baroda, sin saberse de ella más que por menciones ocasionales o fotografías. Durante algún tiempo estuvo engarzada en un collar junto a otro diamante famoso, el English Dresden, también hallado a orillas del Bagagem. Una de las escasas fotografías de la joya muestra a la Sita Devi, maharaní de Baroda, llevando el collar en 1948, durante la fiesta de cumpleaños de su esposo el maharajá Pratāp Sinh.

La Sita Devi, llevando el collar con la Estrella del Sur y el English Dresden (1948)

La Estrella del Sur reaparecería en 1999 en manos de un comerciante de diamantes de Mumbai llamado Rustomjee Jamsetjee, el cual la vendería en 2002 a la célebre empresa francesa de joyería Cartier. Estas ventas no estuvieron exentas de polémica, ya que tras ser adquirida por Cartier el príncipe Sangrām Sinh, hijo menor de Pratāp Sinh, anunció públicamente que la joya formaba parte de la herencia de los Gaekwad, cuya propiedad era disputada por varios miembros de la familia, y que por lo tanto no podía haber sido vendida. Ajena a las disputas familiares, Cartier puso la gema en venta en 2004. Su valor estimado a día de hoy ronda los cien millones de dólares.

domingo, 28 de febrero de 2021

El incidente de Fachoda



A finales del siglo XIX el colonialismo europeo en África estaba en su apogeo. Las distintas potencias competían por hacerse con el control de la mayor cantidad posible de territorios, y eso llevaba en ocasiones a provocar roces y fricciones entre ellas cuando sus intereses chocaban. Esto es lo que ocurrió cuando en 1898 las dos potencias coloniales hegemónicas, el Reino Unido y Francia, estuvieron a punto de llegar a las armas para conseguir el control de la estratégica ciudad de Fachoda.

Ambos países habían concebido simultáneamente el mismo ambicioso proyecto: conectar sus posesiones africanas con una gran línea férrea que cruzase el continente de un extremo a otro. Los británicos estaban a punto de sofocar de manera definitiva la revuelta del Mahdi, que durante casi dos décadas había convertido Sudán en un avispero ingobernable, y habían rescatado un viejo proyecto de sir Cecil Rhodes, el llamado "From Cape to Cairo": una línea continua de colonias británicas desde Sudáfrica hasta Egipto, vertebradas en torno a una línea de ferrocarril que discurriese de norte a sur a lo largo de todo el continente. Por su parte los franceses habían planeado algo parecido, solo que en otro sentido: conectar los puertos atlánticos de Douala y Brazzaville con el de Djibouti, en la costa del Índico, mediante una línea que fuese de oeste a este a través del desierto del Sáhara. Las dos naciones sabían que el éxito de sus proyectos dependía de asegurarse el control de los territorios por los que habrían de pasar sus ferrocarriles. Y ahí radicaba el problema, porque tal y como estaban ideados ambos trazados iban a acabar cruzándose haciendo que los dos países compitieran por el mismo territorio.

Jean-Baptiste Marchand (1863-1934)

El punto en disputa resultó ser Fachoda, una localidad ganadera del sur de Sudán, a orillas del Nilo. Los franceses fueron los primeros en mover ficha: en mayo de 1897 un contingente de 150 fusileros nativos, con oficiales franceses y bajo el mando del comandante Jean-Baptiste Marchand, partía desde Brazzaville con órdenes de tomar el control de Fachoda y reunirse allí con otra columna militar francesa procedente de Djibouti, la "Expedición Bonchamps", así llamada por estar dirigida por el marqués Christian de Bonchamps.

Marchand y los suyos llegaron a Fachoda el 10 de julio de 1898, tras catorce meses de viaje en durísimas condiciones, atravesando el corazón de África y cruzando ríos, desiertos y selvas. Al llegar, Marchand se sorprendió al no ver ningún indicio de la columna de Bonchamps. Aún no lo sabía, pero los refuerzos que esperaba nunca llegarían; Bonchamps había sido incapaz de cruzar Etiopía por las dificultades orográficas, por la oposición de las tribus locales, y finalmente, por un sorprendente cambio de opinión del emperador etíope Menelik II, quien hasta entonces se había mostrado amistoso con los franceses, pero que de repente había ordenado que la expedición francesa dejara de avanzar por su territorio. 

Pese a la falta de apoyo, Marchand se dispuso a cumplir sus órdenes. Estableció un campamento para sus tropas y se dispuso a esperar acontecimientos. El 18 de septiembre de 1898, sin embargo, hizo su aparición una flotilla británica compuesta por cinco cañoneros con más de 1500 soldados británicos, egipcios y sudaneses, al frente de la cual iba el comandante Horatio Kitchener. Un par de semanas antes el ejército británico, mandado por Kitchener, había aplastado a los rebeldes del Mahdi en la batalla de Omdurmán, dando un paso casi decisivo para sofocar la revuelta. Tras la victoria, Kitchener se había aventurado hacia el sur para consolidar el dominio anglo-egipcio sobre Sudán, y se llevó una inesperada sorpresa al hallar tropas francesas en aquellas latitudes.

Horatio Herbert Kitchener (1850-1916)

Ambos comandantes mantuvieron una entrevista cordial y amistosa, en la que Kitchener sugirió amablemente a Marchand que se retirase con sus tropas, y Marchand, de manera igualmente cortés, se negó. Sin saber como salir de aquel lío, pero sin querer tampoco provocar un incidente diplomático entre sus países, ambos comandantes se limitaron a fortificar sus posiciones en Fachoda y a comunicar la situación a sus respectivos gobiernos, esperando nuevas órdenes y manteniendo una férrea disciplina en sus tropas para evitar cualquier acto violento.

Cuando las noticias de Fachoda llegaron a Europa, las reacciones en Francia y Gran Bretaña fueron curiosamente muy parecidas. Ambas partes se lanzaron mutuas acusaciones de expansionismo hostil y de provocación, y se produjeron demostraciones del patriotismo más chovinista, mientras los sectores nacionalistas más extremos clamaban por una resolución bélica del conflicto, si fuera necesario. Durante el mes de octubre de 1898, la tensión entre ambas naciones hizo temer a muchos el estallido de una guerra. Parecía claro que, o uno de los dos daba un paso atrás, o la situación sólo podría resolverse por medio de las armas.

Y, finalmente, fue Francia la que decidió renunciar a su proyecto y retirarse de Fachoda. Por un lado, sus expertos desaconsejaban una guerra tan lejos de Europa; si bien su ejército era más numeroso y estaba mejor armado, la superioridad naval británica era incontestable. Además, con la amenaza siempre presente de una nueva guerra con Alemania, a los franceses les convenía estar en buenos términos con los británicos para asegurarse, como mínimo, de su neutralidad en caso de conflicto: recordemos que tanto la familia de la entonces soberana la reina Victoria, la casa de Hannover, como la de su marido, el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, eran de origen alemán. Y así, el gobierno francés aceptó la petición de los británicos de que sus tropas se retiraran de Fachoda de manera inmediata e incondicional. El 3 de noviembre Marchand recibió la orden de retirarse con sus hombres; todos sus esfuerzos y sacrificios no habían servido de nada. Como último gesto de orgullo, Marchand y sus hombres se retiraron hacia Djibouti cruzando Abisinia, en lugar de aceptar el ofrecimiento británico de facilitar su retirada en barco a través del Nilo. Meses más tarde estaban de regreso en Brazzaville, desde donde Marchand y sus oficiales serían reclamados de vuelta a Francia. Llegaron al puerto de Tolón en junio de 1899, siendo recibidos de manera entusiasta por el público, y recibiendo un multitudinario homenaje el 14 de julio, día de la Fiesta Nacional francesa.

Tropas anglo-egipcias en Fachoda

Para evitar posteriores incidentes, en junio de 1899 ambas naciones firmaron la llamada Convención Anglo-francesa, que delimitaba con minuciosidad las áreas de influencia de cada potencia en África, así como las fronteras en las zonas en disputa. Unos acuerdos posteriormente renovados y actualizados en abril de 1904 con la firma de un nuevo tratado, la llamada Entente Cordiale. En la actualidad, Fachoda se llama Kodok (el gobierno británico cambió su nombre en 1904) y se sitúa en territorio de Sudán del Sur.

Finalmente, el tan largamente deseado proyecto británico de la línea de ferrocarril transafricana no llegaría a completarse. Aunque se construyeron algunas porciones, las dificultades orográficas del África central, y la oposición de Alemania, que controlaba el estratégico territorio del África Oriental Alemana, echó por tierra el plan. Años más tarde, tras la Primera Guerra Mundial, el Reino Unido obtuvo el control de las colonias alemanas, pero una vez más el proyecto se frustró por problemas económicos, especialmente por culpa de la crisis de 1929.

miércoles, 17 de febrero de 2021

El curupira



El curupira es uno de los personajes más célebres del folklore de las tribus amazónicas. Originario de la mitología de las tribus tupi, su fama se ha ido extendiendo por otras regiones hasta ser una figura muy popular en todo el país.

El curupira es un espíritu protector de la naturaleza y guardián de los bosques. Su misión es proteger a los bosques y a los animales que viven en ellos de aquellos que los pongan en peligro, especialmente cazadores y leñadores. El curupira no hará nada a quienes tomen de la naturaleza los recursos necesarios para su subsistencia; en cambio, a los que intenten explotar la selva en su beneficio, a los que cacen por placer o por ambición saqueen los recursos naturales, recibirán su castigo. Estas represalias pueden ir desde destruir sus trampas y hacer invisibles sus presas para que no puedan atraparlas, hasta atraerlos a lo más espeso del interior de la jungla mediante sonidos y voces (es capaz de imitar la voz humana) para hacer que se pierdan y no encuentren el camino de vuelta a sus hogares, e incluso a atacarlos físicamente. También le atribuyen el poder de crear ilusiones y de ser capaz de emitir un silbido muy agudo para asustar o incluso volver loco a quien lo escucha. Para evitar ser blanco de su ira, los indios del Amazonas a menudo le dejan ofrendas tales como alimentos, tabaco o flechas.

El curupira es representado generalmente con la forma de un joven o una persona de baja estatura, en el que destacan dos peculiaridades físicas. Una es su cabellera, de un color rojo llameante. La otra son sus pies, invertidos hacia atrás para confundir a quienes traten de seguir sus huellas, lo que, unido a la prodigiosa velocidad a la que es capaz de correr, hace prácticamente imposible que nadie pueda seguirlo. Sobre el origen de su nombre hay dos teorías: que proviene de la expresión kuru'pir, que significa "cubierto de pústulas", o que se origina por la unión de las palabras curu, contracción de corumi, "niño", y pira, "cuerpo", y por lo tanto significaría "cuerpo de niño".

La primera mención escrita que se conserva sobre el curupira aparece en una crónica del misionero y jesuita canario José de Anchieta (cofundador de las ciudades de São Paulo y Rio de Janeiro) fechada en 1560. En ella dice textualmente "Es sabido por el boca a boca que hay ciertos demonios, que llaman Curupira, que les sucede muchas veces a los indios en el monte, dándoles azotes, maltratándoles y matándoles".

Las leyendas sobre el curupira dicen que en ocasiones se lleva a niños pequeños a vivir con él en la selva, enseñándoles a vivir en armonía con la naturaleza y a conocer los secretos de la jungla. Luego, cuando son mayores, los devuelve a sus aldeas para que puedan compartir con otros lo que han aprendido. Diversos estudios señalan sus puntos en común con otras criaturas feéricas como las hadas europeas o del oeste de África, aunque se descartan influencias externas y se considera una figura local. A menudo se le representa cabalgando un pecarí de collar (Dicotyles tajacu).

En la selva amazónica se encuentran unas curiosas formaciones biológicas que son conocidas como "jardín del curupira", porque según la tradición es en ellas donde él habita. Se caracterizan por estar formadas por un número limitado de especies diferentes de árboles (frente a la exuberante diversidad que se encuentra por lo general en la selva), y se crean gracias a la asociación simbiótica de una colonia de hormigas de la especie Myrmelachista schumanni y árboles mirmecófitos (que viven en simbiosis con hormigas) de, como máximo, tres especies diferentes (Cordia nodosa, Tococa guianensis, Duroia hirsuta o Clidemia heterophylla). Los árboles proporcionan a las hormigas refugio (en tallos huecos llamados domacios desarrollados por el árbol con ese fin) y alimento, y a cambio las hormigas eliminan a las especies competidoras del árbol destruyendo sus brotes.

La popularidad del curupira en Brasil es tal que en 1970 el estado de São Paulo lo nombró por ley “símbolo del estado, guardián de los bosques y de los animales que viven en ellos”.

domingo, 14 de febrero de 2021

El crimen del capitán Sánchez

El capitán Manuel Sánchez durante su consejo de guerra

A finales de abril de 1913 la familia de Rodrigo García Jalón denunciaba su desaparición a la Policía madrileña. García Jalón, viudo, comerciante de joyas y rentista, cincuentón pero aún de buen ver, poseedor de una respetable fortuna, es también un reconocido mujeriego. Es uno de sus hijos, con el que convive, el que da la alarma al no hallarlo en casa al regresar de un viaje. No es la primera vez que el licencioso viudo se ausenta sin avisar durante unos días, casi siempre por culpa de alguna de sus correrías amorosas; pero esta vez su familia se alarma al comprobar que no se ha llevado ninguno de sus documentos personales, que permanecen guardados en el escritorio de su despacho. Además, como hacen constar en la denuncia, el desaparecido acostumbraba a llevar encima cantidades importantes de dinero, a veces varios miles de pesetas.

Las pesquisas, llevadas a cabo por la Brigada de Investigación Criminal y dirigidas por el comisario Fernández-Luna, sacan a la luz que el día 24 de abril, el día de su desaparición, García Jalón había acudido al casino del Círculo de Bellas Artes, del que era asiduo, y había adquirido una ficha de juego por valor de 5000 pesetas, cifra más que respetable para la época. Según le había contado al cajero, tenía una cita en un lugar al que no quería llevar consigo una gran suma de dinero. Otros socios del casino empleaban el mismo sistema para disponer de dinero de manera discreta; o, incluso, según se decía, para negocios más turbios, como el blanqueo de dinero de procedencia un tanto dudosa. Además, según supo la policía, García Jalón había insistido al cajero del casino en que aquella ficha en concreto solo debía ser canjeada por él mismo o por alguien autorizado expresamente por él.

Rodrigo García Jalón

Pero no fue eso lo único que averiguaron los agentes en su visita al Círculo de Bellas Artes. Según pudieron saber, al día siguiente, 25 de abril, se había presentado en el casino una joven de unos veinte años, atractiva y de rotundas formas, la cual, pese a que en el Círculo las mujeres tenían prohibida la entrada y de que solo los socios podían comprar y cobrar las fichas del casino, había tratado de canjear la famosa ficha de 5000 pesetas; a lo que el cajero, que recordaba las advertencias de García Jalón, se había negado. Ni los ruegos ni la promesa de una generosa propina le habían hecho cambiar de idea, con lo que la joven se había tenido que ir con las manos vacías. Un botones del Círculo la siguió a la calle y la vio hablando con un hombre, cuarentón, vestido con un traje raído, con un notorio bigote y, según el botones "aspecto de chuleta". A continuación ambos se separaron y el botones siguió a la chica hasta verla entrar en las instalaciones de la Escuela Superior de Guerra, en la plaza Conde de Miranda.

Con estos datos no fue difícil para la policía identificar a la joven: se trataba de María Luisa Sánchez Noguerol, de veinte años, quien residía en las instalaciones de la Escuela junto a su padre, el capitán Manuel Sánchez, destinado en la Escuela como jefe de la Unidad de Servicios, y cuya descripción coincidía con la del hombre al que habían visto en la calle hablando con María Luisa después de que esta abandonara el Círculo de Bellas Artes.

Manuel Sánchez López, natural de la ciudad de A Coruña, capitán en la reserva, era un oficial con una brillante hoja de servicios. Había destacado especialmente durante la guerra de Cuba, donde se ganó el sobrenombre de "el héroe del Peralejo" por una acción destacada en un combate contra los insurrectos. En lo personal, era un hombre con fama de tener mal carácter, huraño y autoritario. Era bien conocida su afición al juego, que le había dejado en la ruina, y algunos rumores lo relacionaban con diversos actos delictivos, como el incendio intencionado de una fonda que regentaba, para cobrar el seguro, e incluso, con dos desapariciones: la de una acaudalada viuda cubana con la que había mantenido un romance, y la del "tío Luis", un anciano bien situado que frecuentaba su fonda y que desapareció sin dejar rastro tras prestarle a Sánchez una elevada cantidad de dinero. En aquel momento residía en una vivienda dentro de las instalaciones de la Escuela de Guerra, con sus seis hijos y un tío político ya mayor (su esposa le había abandonado años atrás). María Luisa era la mayor de sus hijos; tenía veinte años, era una joven guapa y entrada en carnes, de oficio planchadora.

María Luisa Sánchez Noguerol

Padre e hija fueron arrestados como sospechosos, pero negaron conocer a García Jalón ni saber nada de su desaparición. Y aunque fueron incapaces de dar una explicación coherente de cómo había llegado a su poder la ficha de juego que este llevaba, ante la falta de otras pruebas incriminatorias, ambos fueron puestos en libertad el 10 de mayo. De todos modos, la policía ya los tenía en su punto de mira como principales sospechosos, y había comenzado una sutil pero intensa operación de investigación acerca de ellos y su entorno. En aquellos momentos, la desaparición de García Jalón ya había saltado a los medios y periódicos como El Imparcial o el ABC seguían puntualmente los pormenores del caso.

Finalmente, la investigación policial da su fruto. De una de las entrevistas llevadas a cabo por los agentes se obtiene una información que llama la atención del comisario Fernández-Luna. Unos días antes, el capitán Sánchez ha requerido la presencia de un par de reclutas de la Escuela para que le hicieran una pequeña tarea doméstica: desatascar el retrete de su vivienda, del que emanaba un hedor nauseabundo, que el capitán atribuía a haber arrojado allí unos conejos en estado de putrefacción. Una vez terminada la tarea, el capitán había obsequiado a los soldados con una propina y les había "sugerido" que no era necesario que nadie supiera lo que habían hecho en su casa. 

El comisario, intrigado, ordena hacer una inspección ocular del alcantarillado bajo la vivienda y los agentes que lo llevan a cabo hallan algunos restos que una vez examinados son identificados como humanos. Eso basta para que se ordene un primer registro de la casa del capitán, que resulta infructuoso, sin más resultado que un monumental enfado del capitán Sánchez al enterarse. Pero la policía no está satisfecha; y la madrugada del día 22 de mayo se presentan de nuevo en la casa, dirigidos por el Director General de Seguridad, Ramón Méndez Alanis, en persona. Y en esta ocasión los agentes se fijan en que en una de las habitaciones hay una porción de la pared que tiene un color diferente, como si hubiera sido reformada recientemente, y además suena a hueco. Pese a las protestas del capitán se ordena derribar esa parte de la pared y al hacerlo, en medio de un mareante olor a descomposición, hallan en primer lugar un revoltillo de ropas ensangrentadas, que coinciden con las que vestía García Jalón en el momento de su desaparición (terno gris, camisa verde de rayas rojas, corbata de seda, impermeable). Luego aparecen varias herramientas (un martillo, un hacha y un machete) también ensangrentados. Y, finalmente, una serie de restos humanos pertenecientes a un cuerpo descuartizado, de los que nadie duda que son los del desaparecido.

Portada del diario ABC con la noticia del hallazgo del cadáver de Rodrigo García Jalón

De inmediato padre e hija son arrestados y acusados de asesinato. También son arrestados otra de las hijas del capitán y el tío que vive con ellos, pero serían liberados poco después tras quedar claro que no tenían nada que ver con el crimen. El capitán y su hija son sometidos a interrogatorio, pero el capitán se muestra inflexible y niega tener nada que ver con el crimen, culpando a su hija, a la que calificaba de "degenerada". Viendo que el capitán no daba su brazo a torcer, la policía centró sus esfuerzos en la hija, a la que consideraban más débil. La joven no tardó en derrumbarse y confesar la espeluznante historia tras el crimen.

Según confesó María Luisa, había sido su padre el autor material del asesinato. Tal y como contó la joven a sus interrogadores, llevaba dedicándose a la prostitución desde que era una adolescente. Y su padre, lejos de desaprobar aquella ocupación, había sido su inductor y ejercía como su proxeneta, proporcionándole clientes. En aquel momento, dada la situación económica del capitán Sánchez, era el "trabajo" de María Luisa la principal fuente de ingresos de la familia.Y eso no era lo peor. María Luisa admitió en su declaración que mantenía relaciones incestuosas con su padre, relaciones que habían comenzado cuando la joven tenía tan solo diez años, y fruto de las cuales habían nacido dos niños, que habían muerto al poco de nacer.

María Luisa había conocido a Rodrigo García Jalón meses antes del crimen, en el café de San Sebastián, uno de los lugares donde la joven encontraba a sus potenciales clientes. García Jalón se había quedado prendado de la joven y habían comenzado una relación esporádica que el viudo quería llevar más lejos. Aquel 24 de abril había acudido a casa de la joven para proponerle convertirse en su amante o mantenida, instalándola en un piso de su propiedad y cuidando no sólo de ella, sino también de sus hermanos pequeños, para así librarse del tiránico dominio de su padre. Creyendo estar a solas con la joven (sus hermanos habían salido a pasear por el campo junto s su tío abuelo, como hacían habitualmente), se había presentado en su casa para hacerle dicha proposición, sin saber que en realidad iba a ser víctima de una encerrona. Padre e hija ya habían llevado a cabo en otras ocasiones la estafa conocida como "el timo del honor" o "el marido engañado": la joven se citaba con un cliente y cuando ambos estaban en una situación "comprometida" aparecía el padre fingiendo estar enfadado, clamando contra aquel ultraje a su honor, y que acababa chantajeando al cliente bajo la amenaza de un escándalo público de grandes proporciones.

Hallazgo de los restos del desaparecido

García Jalón se hallaba sentado a la mesa de la cocina de la casa del capitán, de espaldas a la puerta, hablando con María Luisa para tratar de convencerla de que se fuese con él, cuando hizo su aparición el capitán Sánchez, el cual, sigilosamente, se había acercado a él y le había propinado un brutal martillazo en el cráneo que lo había matado en el acto. A continuación, tras registrar y despojar al cadáver, lo arrastró hasta una artesa donde procedió a descuartizarlo para eliminar las pruebas del delito. Vísceras y partes blandas fueron arrojadas al retrete, donde ya sabemos qué ocurrió. Otras partes fueron quemadas en la cocina y, finalmente, la mayoría de los huesos, emparedados donde los hallaría la policía. Durante algún tiempo circuló el rumor (totalmente falso) de que parte de los restos del cadáver habían ido a parar al rancho de los reclutas de la Escuela, rumor del que se hicieron eco personajes destacados como el escritor Ramón María del Valle-Inclán.

El Consejo de Guerra al que fueron sometidos padre e hija comenzó el 15 de septiembre. La defensa del capitán trató de presentar el crimen como la obra de un enajenado, un hombre víctima de un violento ataque de celos al saber que García Jalón pretendía llevarse a su hija de su lado, para tratar de que lo declararan irresponsable de sus actos y así, al menos, evitar la pena de muerte. La de María Luisa la mostró como una joven totalmente sometida a la voluntad de su padre, una víctima de las circunstancias tras una vida de abusos y malos tratos. En cambio el fiscal acusó a ambos de cometer un crimen premeditado, frío y calculado. Habían atraído a García Jalón a su casa, usando a la joven como cebo, con el propósito manifiesto de asesinarlo y hacerse así con el dinero que solía llevar consigo. Si ese fue el caso, lo cierto es que el plan le había salido mal al capitán; aparte de la famosa ficha de 5000 pesetas, García Jalón llevaba encima apenas cien pesetas, algo de calderilla y algunas joyas (un reloj de oro con leontina y un par de anillos) que según pudo saber la policía había empeñado el capitán días después del crimen en una joyería en el número 41 de la calle Barquillo.

El asesinato de Rodrigo García Jalón acaparaba ya el interés del público, y los periódicos, que habían informado puntualmente de la desaparición, la investigación y la detención de Sánchez y su hija, tenían secciones diarias dedicadas a relatar todas las novedades del caso. Generalmente, los crímenes que se salían de lo común atraían de inmediato la atención de la gente; y en este caso, los detalles truculentos del suceso (prostitución, incesto, descuartizamiento) no hacían más que exacerbar el interés morboso del público.

Finalmente, el 20 de octubre se hace pública la sentencia del caso: el capitán Sánchez y su hija son hallados culpables de robo con homicidio. El capitán es condenado a la pena capital y su hija a veinte años de cárcel, aunque más tarde el Tribunal Supremo elevaría su pena a la cadena perpetua. La defensa del capitán solicitaría más tarde el indulto y la conmutación de la pena por la de cadena perpetua, aludiendo al brillante expediente militar de Sánchez, pero su petición es rechazada. El fusilamiento del capitán tiene lugar al amanecer del 3 de noviembre en el Campamento Militar de Carabanchel. Como última gracia, el capitán Sánchez solicita que se le conceda el mando del pelotón de fusilamiento que procederá a su ejecución; pero esa última petición también es rechazada. Su hija María Luisa moriría doce años después, en un psiquiátrico al que había sido trasladada desde la prisión de Alcalá de Henares, habiendo perdido completamente la razón.

La historia del asesinato de Rodrigo García Jalón sería llevada a la pequeña pantalla en 1985 en un episodio de la serie La huella del crimen, dedicada a recrear algunos de los casos más célebres de la historia criminal española. El episodio contaba con la dirección de Vicente Aranda, y con Victoria Abril, Fernando Guillén y José Cerro en los papeles protagonistas.

miércoles, 6 de enero de 2021

Curiosidades (con fotografías)


El aeropuerto de la isla de Barra, en el archipiélago de las Nuevas Hébridas (Escocia), es el único del mundo que utiliza una playa como pista. Por eso, solo está en funcionamiento cuando la marea está baja.



La línea fronteriza entre Suecia y Finlandia cruza el campo de golf de Green Zone, cerca de la ciudad sueca de Harapanda. El curso de alguno de sus hoyos comienza en un país y termina en el otro.



En 1956 el programa televisivo "The Price is Right" otorgó como premio un elefante vivo. El elefante era un premio humorístico para que el concursante eligiera entre él y el premio real (4000 $). Pero, para asombro de todos, el concursante eligió quedarse con el elefante. La historia sería años más tarde la inspiración para el capítulo de "Los Simpsons" titulado "A Bart le regalan un elefante" (temporada 5, capítulo 17).



A mediados de la década de los 70, el genial animador japonés Hayao Miyazaki planeó llevar al cine las aventuras de Pippi Calzaslargas, el célebre personaje creado por la escritora sueca Astrid Lindgren. El proyecto llegó a estar bastante avanzado e incluso Miyazaki viajó a Suecia para tomar notas y realizar diversos bocetos previos para la ambientación del filme. Al final el filme se frustró porque no se llegó a un acuerdo con la escritora por los derechos de su obra.



Dos pilotos llamados Robert Timm y John Cook mantuvieron una avioneta Cessna 172 permanentemente en vuelo desde el 4 de diciembre de 1958 hasta el 7 de febrero de 1959, sin aterrizar ni una sola vez, repostando combustible desde un camión cisterna en tierra. En total estuvieron en el aire 64 días, 22 horas y 19 minutos, lo que a día de hoy sigue siendo el record absoluto de permanencia en vuelo por parte de un avión. Durante ese tiempo recorrieron unas 150000 millas, lo suficiente como para dar la vuelta a la Tierra seis veces.



En 2003, un inmigrante nigeriano llamado Franson Nwaeze solicitó un préstamo para abrir un restaurante en Watauga (Texas), pero el banco denegó su solicitud. Así que Nwaeze cambió de táctica: solicitó un préstamo para abrir una gasolinera (que si fue aceptado) y abrió el restaurante (llamado Chef Point) dentro del recinto.



El primer tweet publicado en la cuenta oficial de la CIA (junio de 2014) decía literalmente "No podemos confirmar ni desmentir que este sea nuestro primer tweet".



La isla de Groenlandia está a la vez más al norte, más al sur, más al este y más al oeste que Islandia.


En ocasiones, cuando el gobierno de China envía un panda a algún zoológico del extranjero, para evitarle al animal un estrés añadido lo hace viajar en un asiento con los demás pasajeros, acompañado de un cuidador.



El tigre del sur de China (Panthera tigris amoyensis) se considera extinto en estado salvaje, dado que su último avistamiento confirmado tuvo lugar hace más de 25 años. En la actualidad hay diversas iniciativas de cría con ejemplares en cautividad, con vistas a una posible reintroducción del animal en la naturaleza. Una de las más destacadas es la de la Laohu Valley Reserve, una reserva cerca de la ciudad de Philippolis (Sudáfrica) donde en torno a una veintena de tigres crían y aprenden a desenvolverse poor su cuenta. 



Entre 1960 y 1962 la aerolínea norteamericana Mohawk Airlines lanzó una peculiar campaña de marketing: el llamado "Gaslight Service". Varios de sus aviones (con fama de anticuados y obsoletos) fueron decorados como si fueran vagones de tren del Salvaje Oeste, con cortinas y lámparas. Las azafatas iban vestidas como coristas de saloon y ofrecían a los pasajeros (exclusivamente hombres) cerveza, cigarros y pretzels. Incluso la publicidad del servicio imitaba los carteles de la época. El servicio fue un éxito tan rotundo que, para cuando la Mohawk lo dio por terminado, ya había ganado dinero suficiente como para comprar nuevos aviones.



Un día de 1881 Edward Charles Pickering, profesor de Astronomía y director del Observatorio Astronómico de la Universidad de Harvard, frustrado por la poca profesionalidad de su ayudante, le dijo que su criada escocesa podría hacer su trabajo mejor que él. Dicho y hecho, poco después ofreció a la criada trabajar para él en el Observatorio, básicamente llevando a cabo trabajo de oficina y haciendo algunos cálculos matemáticos sencillos. La criada se llamaba Williamina Fleming, tenía 24 años y ninguna formación en astronomía, pero gracias a su talento y a su esfuerzo acabó por convertirse en una colaboradora imprescindible para Pickering. Entre otras labores, dirigió a las llamadas Computadoras de Harvard (un grupo de mujeres jóvenes contratadas para procesar datos de observaciones astronómicas), desarrolló un sistema de clasificación de estrellas según su contenido en hidrógeno, catalogó más de 10000 estrellas para el Catálogo Henry Draper y descubrió 59 nebulosas, 310 estrellas variables y 10 novas. En 1899 fue nombrada Conservadora del Archivo de Fotografías Astronómicas de Harvard (fue la primera mujer en obtener un cargo institucional en dicha Universidad) y en 1906 fue nombrada miembro honorario de la Royal Astronomical Society de Londres.