Verba volant, scripta manent

sábado, 15 de enero de 2011

El Barón Rojo


Manfred von Richthofen, que ha pasado a la historia con el sobrenombre del Barón Rojo, nació en 1892 en la ciudad de Breslau (hoy llamada Wroclaw y perteneciente a Polonia). Miembro de una aristocrática familia prusiana de rancio abolengo y larga tradición militar (su padre era un importante oficial de la caballería imperial alemana), recibió instrucción militar desde niño y siendo todavía un adolescente ingresó en el 1º Regimiento de los Ulanos, siguiendo los pasos de su padre, alcanzando el grado de teniente. Su hermano pequeño Lothar seguiría el mismo camino.
Pero Manfred tenía eso que se llama "visión de futuro" y se dió cuenta de que, ante la aparición de las nuevas armas (ametralladoras, tanques, artillería moderna) la caballería iba a convertirse en un anacronismo dentro de los nuevos modos de hacer la guerra. Cuando estalla la I Guerra Mundial forma parte de un destacamento de reconocimiento, pero pronto solicita el traslado y, tras un breve paso por la infantería, queda fascinado por las posibilidades de la aviación, una de las novedades que se presentan en el conflicto, y solicita su ingreso en la fuerza aérea. Algunos amigos y familiares suyos censuran su decisión; en el seno del ejército muchos consideraban a los aviones poco menos que como un espectáculo de circo, sin demasiadas aplicaciones militares. Pero Richthofen está decidido. Su paso por la academia de pilotos no es demasiado brillante, y sus primeras misiones son de observación y reconocimiento del frente oriental. Es aquí donde, siendo observador en un biplaza, derriba a sus dos primeros enemigos (el primero, a tiros de escopeta; por aquel entonces los aviones todavía no tenían ametralladoras). Todo cambia cuando en septiembre de 1916 es seleccionado para un escuadrón de combate, el Jasta 2, al mando del legendario piloto Oswald Boelcke. Desde el primer día demuestra una capacidad fuera de lo común para el combate aéreo. En su primera misión derriba a un enemigo. El joven indolente y contemplativo que era se transforma en combate en un piloto audaz, temerario incluso, con una sangre fría a prueba de todo. Uno de los primeros enemigos que abate es nada menos que Lanoe Hawker, figura de la aviación británica. La ametralladora del inglés acabaría adornando la puerta de su casa.
El 14 de enero de 1917 le es concedido el mando de su propio escuadrón de combate, el Jasta 11, adonde no tardaría en ser trasladado su hermano Lothar, que ha seguido su ejemplo y se ha convertido en un notable piloto de combate (acabaría el conflicto con 40 enemigos derribados). Richthofen impone su carácter al grupo. Mientras lo habitual era pintar los aviones de colores claros y neutros, para pasar lo más desapercibidos posible, el hace lo contrario: quiere que sus enemigos sepan sin lugar a dudas a quién se enfrentan, y hace pintar su Albatros II biplano de un vivo color rojo. Su título nobiliario y el color de su avión pasarían a partir de entonces a ser su sobrenombre, con el que pasaría a la historia y a la leyenda. Sus hombres le imitan y pintan sus aviones de colores vivos y llamativos, verde, amarillo, violeta. Esto haría que el Jasta 11 pasase a ser apodada desde entonces el Circo Volante o el Circo Richthofen.
Ante la brillantez de los resultados de sus combates, meses más tarde es puesto al mando de la JG1, un "ala de combate" que incluía a las Jastas 4, 6, 10 y 11. Los resultados de esta unidad al final de la guerra son asombrosos: 644 aviones enemigos abatidos, 56 bajas.
Richtofen destaca además por su carácter caballeresco y romántico. Hombre de honor por encima de todo, renuncia por ejemplo a atacar a rivales que se hallen en inferioridad numérica, a enemigos en tierra o con su avión averiado.
En junio de 1917 el Barón Rojo recibe un balazo en la cabeza durante un combate en el que se conducía con su habitual arrojo y falta de cuidado. Se ve obligado a guardar reposo, pero vuelve al servicio activo en octubre. Seguramente demasiado pronto; sigue siendo un gran piloto, pero sus facultades físicas están mermadas, y posiblemente también las mentales. Los que le rodean hablan de que su carácter ha cambiado, volviéndose más retraído y taciturno, y que en combate ha pasado de ser temerario a ser prácticamente suicida, incumpliendo incluso las normas que el mismo había impuesto a sus pilotos. ¿Buscaba quizá una muerte heroica, temiendo que lo declararan no apto para el servicio? Si era así, lo consiguió. El 21 de abril de 1918, mientras persigue a un caza Sopwith Camel británico, es herido sobre Morlancourt (Francia). Un disparo le atraviesa el tórax, causándole gravísimos daños que provocan su muerte en cuestión de minutos. Tras ser herido, se calcula que estuvo como máximo un minuto consciente, pero logró aterrizar su aeroplano, el triplano Fokker Dr. I que pilotó sus últimos meses y con el que generalmente se le identifica. Las tropas británicas lo hallan en un prado, intacto, con su piloto muerto en la cabina. Había derribado en menos de dos años de combates a 80 aeroplanos enemigos (21 de ellos sólo en abril de 1917, mes al que los pilotos ingleses acabaron llamando Bloody April), a lo largo de 58 misiones. Le faltaban pocos días para cumplir 26 años. Con él iba su mascota, Möritz, un gran danés que sobrevivió al derribo, aunque perdió una oreja.
A los británicos les gusta decir que quien derribó al legendario Barón Rojo fué un joven e inexperto piloto británico. En realidad, el piloto al que se atribuyó el derribo no era ninguna de las tres cosas. Fué a Roy Brown, canadiense (aunque bajo el mando de la RAF), con una notable experiencia en combate y sólo un año más joven que Richthofen, al que le cupo el honor, aunque recientes estudios parecen indicar que la bala que mató a Richthofen procedía de una ametralladora antiaérea de las tropas australianas (hay quien le atribuye el disparo a un soldado australiano llamado William Evans). Apenas un mes antes de su muerte, se había incorporado a su escuadrón su primo Wolfram (procedente también de la caballería), quien años más tarde participaría en la Guerra Civil española como Jefe de Estado Mayor de la Legión Cóndor.
Richthofen fué enterrado con honores por los británicos en Bertangles (Francia). Seis capitanes de la Royal Australian Air Force llevaron el ataúd a hombros, y fue despedido con salvas de honor. En su lápida escribieron Aquí yace un valiente, un noble adversario y un verdadero hombre de honor. Poco después de terminar la guerra, su cadáver fue trasladado a un cementerio militar en Fricourt. En 1925 su hermano menor Bolko reclamó sus restos para enterrarlos junto a los de su padre y su hermano Lothar, muerto en 1922 en un accidente aéreo. Pero las autoridades alemanas prefirieron enterrarlo en el Invalidenfriedhof Cemetery, en Berlín, junto a otros héroes de guerra alemanes. Más tarde, el régimen nazi quiso aprovechar su aureola heroica erigiendo un monumento funerario que resultó destruído durante la toma de Berlín por las tropas soviéticas. Con la construcción del Muro de Berlín, que cruzaba el cementerio, la tumba de Richthofen quedó en la llamada "zona de exclusión", de acceso restringido. Definitivamente, en 1975 los restos de Richthofen fueron trasladados al panteón familiar en Wiesbaden y sepultados junto a su esposa, su hermano Bolko y su hermana mayor Elizabeth.
Tras su muerte, el mando de su escuadrón recayó en Wilhelm Reinhardt. Cuando éste a su vez fue abatido, en julio de 1918, el mando recayó en Hermann Göring, héroe de guerra (22 derribos confirmados) que más tarde sería lugarteniente de Adolf Hitler y comandante de la Luftwaffe.

domingo, 2 de enero de 2011

Animales devoradores de personas (III): Animales en conjunto


El USS Indianapolis
La tragedia del USS Indianapolis es de las más populares de la Segunda Guerra Mundial. Se trataba de un crucero de clase Portland al que el destino le tenía destinada una destacada (y terrible) misión: fué el barco que transportó el uranio y otros componentes de las bombas atómicas que luego habrían de arrasar Hiroshima y Nagasaki, desde EEUU hasta la isla de Tinian (islas Marianas), donde tenían su base los bombarderos norteamericanos B-29. Cumplida su misión, y cuando se dirigían a las Filipinas, el barco fué torpedeado y hundido por un submarino japonés el 31 de julio de 1945. El navío se hundió en cuestión de minutos. De sus 1200 tripulantes, cerca de 900 lograron abandonar el barco, aunque no hubo tiempo para arriar los botes salvavidas. Incomprensiblemente, nadie se dió cuenta de su ausencia, y no fué hasta el 2 de agosto cuando los supervivientes fueron avistados por pura casualidad por un hidroavión de reconocimiento. Al final sólo 316 fueron rescatados con vida: los demás habían sido devorados por los tiburones durante los días que estuvieron a la deriva.

El Nueva Escocia
Este vetusto barco de vapor fué hundido por un submarino alemán en las costas sudafricanas el 28 de noviembre de 1942. De los 900 hombres que llevaba a bordo, la mayoría prisioneros de guerra italianos, sólo 192 fueron rescatados con vida. Muchos de los muertos lo fueron por ataques de tiburones. Los testigos relataron horrorizados cómo en el agua flotaban decenas de cadáveres con los chalecos salvavidas puestos y devorados de cintura para abajo.

Los manglares de Ramree
El 19 de febrero de 1945, un millar de soldados japoneses que huían de las tropas británicas que habían desembarcado en la isla birmana de Ramree se internaron en los manglares que cubrían buena parte de la isla, tratando de llegar al lado sur, donde les aguardaba el resto de sus tropas, sin darse cuenta de que estaban infestados de cocodrilos marinos (Crocodylus porosus). A la mañana siguiente, sólo una veintena de aquellos soldados salió con vida de la espesura; el resto habían sido devorados.

Njombe
A principios de los años 30, se extendió una epidemia de peste bovina en la región tanzana de Njombe. Como los herbívoros salvajes eran vectores de transmisión, las autoridades locales decidieron crear una especie de "cordón sanitario" de 240 kilómetros de largo a lo largo del cual se exterminó a todos los grandes herbívoros salvajes. La epidemia se contuvo, pero no tuvieron en cuenta la reacción de los depredadores al quedarse sin sus presas naturales. En la década siguiente los leones de la región mataron y devoraron a más de 1500 personas, y se acostumbraron de tal manera a la carne humana que durante tres generaciones hubo que matar a todo león que se acercara a los poblados.

Animales devoradores de personas (II): Animales con nombre propio (2)

Los leones de Tsavo

Quien haya visto la interesante película Los demonios de la noche ya conocerá la historia. A finales del siglo XIX el Imperio Británico llevaba a cabo una de sus grandes obras de ingeniería: el tendido de la vía férrea desde Mombasa (Kenia) hasta Kampala (Uganda), que conectaba dos de sus principales colonias africanas. Pero, durante la construcción de un puente que cruzaba el río Tsavo, en la región homónima de Kenia, la construcción se vió gravemente interrumpida por la acción de dos leones que se cebaron en los trabajadores del ferrocarril. Ni las trampas ni las defensas contruídas alrededor del campamento lograron detener sus ataques. Al final, el coronel John Henry Patterson, ingeniero militar a cargo de la obra del puente, los cazó tras meses de intentos, uno el 9 de diciembre de 1898 y el otro el 28.
Lo llamativo de este caso es que se trataba de dos machos jóvenes, en plenitud de vigor y de gran tamaño, que habitualmente tendrían que preferir otras presas y cazar en solitario. No se sabe qué les llevó a asociarse y a hacer objeto de sus ataques a las personas. Se especula que pudiera haber sido por las costumbres de los kamba, la tribu local, que no enterraba a sus muertos, sino que los abandonaba como carroña, y en ocasiones hacía lo mismo con los enfermos y los ancianos. También se hace referencia a los cadáveres abandonados por las caravanas de esclavos que pasaban por la zona, o de los enterramientos de los propios obreros del ferrocarril. Es posible que los leones se acostumbraran a la carne humana desde varias generaciones atrás y que una epidemia que diezmó sus presas habituales (cebras y búfalos) les llevara a atacar a los humanos.
La ferocidad y la inteligencia de estos leones llevó a los nativos a creer que eran los espíritus de dos guerreros reencarnados y a llamarles "Fantasma" y "Oscuridad". El primero en ser cazado logró huir tras recibir cinco disparos de rifle, aunque apareció muerto a la mañana siguiente. El segundo recibió siete impactos, y fué rematado cuando, moribundo, aún intentaba abalanzarse sobre Patterson.
El propio Patterson calculó que habrían devorado a unos 135 obreros y a un número indeterminado de nativos. Estudios posteriores rebajan las cifras a unos 35. Sus pieles y cráneos fueron posteriormente vendidos al Museo Field de Historia Natural (Chicago), donde aún permanecen, aunque el gobierno keniata los ha reclamado en varias ocasiones, por considerarlos parte de su patrimonio.

El tigre de Khabarovsky Krai
Hace apenas unos años, un tigre siberiano comenzó a atacar y devorar a aldeanos de la región rusa de Khabarovsky Krai. Tras ser perseguido durante semanas y habiendo causado varias víctimas, los guardias forestales rusos lograron al fin abatirle. Al examinar el cadáver, descubrieron que había sido herido en una pata por un disparo, seguramente efectuado por un cazador furtivo. La herida había curado mal y le impedía correr con normalidad, con lo que no era capaz de capturar sus presas habituales. Así que tuvo que buscarse otras más accesibles.

El cocodrilo de Nueva Guinea
Conocida es la ferocidad y peligrosidad del cocodrilo marino, el que más víctimas causa de todas las especies de cocodrilos del mundo. Pero hay ejemplares que se salen de lo común. En 1960, un cocodrilo marino mató a 62 personas en Nueva Guinea antes de ser a su vez cazado.

Animales devoradores de personas (I): Animales con nombre propio

Contrariamente a lo que mucha gente cree, el ser humano no forma parte de la dieta habitual de ninguna especie animal. Es cierto que puntualmente se producen muertes de personas devoradas por un animal, pero suelen ser accidentes o ataques oportunistas. En las contadas ocasiones que un depredador comienza a atacar selectivamente a los seres humanos, suele deberse a que algo ha alterado las condiciones de su entorno. Y, casi siempre, es el propio ser humano el responsable de esas alteraciones. Y voy a repasar algunos de los casos más célebres.

Gustave
El caso de Gustave es uno de los más conocidos de la actualidad. Gustave es un gigantesco cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus) de unos seis metros de largo y alrededor de una tonelada de peso, con una edad aproximada de unos 60 años. Vive habitualmente en la cuenca alta del rio Rusizi (Burundi), en una zona remota difícilmente accesible, pero de vez en cuando baja hasta su desembocadura, en el lago Tanganica, en busca de hembras. Es durante estos desplazamientos en los que se producen sus ataques, cuyas vícitmas suelen ser pescadores y aldeanos que se bañan en el río. No hay un recuento fiable, y las cifras de muertos varían entre 60 y 300. Al parecer, su gran tamaño le dificulta alcanzar presas menores y ha hecho que prefiera animales de mayor tamaño como cebras, ñúes... y personas. No hay información de que haya causado muertes desde 2008. Todos los intentos que ha habido para acabar con él o capturarlo han fracasado.

La tigresa de Champawat
Esta tigresa de Bengala de excepcional ferocidad sembró el pánico durante años en dos países. Comenzó atacando en el sur de Nepal y, cuando llevaba más de 200 víctimas en su haber, y estando a punto de ser cazada por el ejército nepalí, desapareció súbitamente para reaparecer al otro lado de la frontera, en el distrito indio de Kumaon, y retomar su sangrienta carrera. Al final, fué abatida en 1907 por el cazador y aventurero irlandés Jim Corbett. Se le atribuyen oficialmente 426 muertes. Cuentan que su sed de sangre era tal que rondaba los poblados y las carreteras en busca de nuevas víctimas.


El leopardo de Rudraprayag
Este feroz leopardo, también apodado "el demonio del Garhwal", aterrorizó durante años a las ciudades santas hindúes de Kedarnath y Badrinath, muchos de cuyos peregrinos cayeron en sus garras. Se decía de él que su ansia de carne humana era tal que llegaba a entrar en las chozas de los aldeanos para llevárselos y devorarlos. De nuevo Jim Corbett fué el encargado de acabar con él, lo que logró, tras acecharlo durante meses, en el otoño de 1925. El propio Corbett destacó luego que el leopardo era un ejemplar muy viejo que había perdido varios dientes, lo que seguramente le llevó a "especializarse" en una presa fácil como el ser humano. Se le atribuyen 125 muertes. Corbett publicó en 1948 una apasionante crónica de esta persecución : The man-eating leopard of Rudraprayag. Corbett, aclamado como un héroe por los hindúes, se convirtió en uno de los cazadores más célebres del mundo; a lo largo de su carrera como cazador dió muerte a 11 felinos antropófagos reponsables en conjunto de más de 1300 muertes, algunos notablemente famosos, como la tigresa de Chowgarh (ver imagen abajo), responsable de 64 muertes entre 1925 y 1930.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Las consecuencias de llegar tarde a clase

George B. Dantzig
Estamos en 1939, en la Universidad de Berkeley (California). Un joven de 25 años llamado George B. Dantzig, estudiante de Doctorado en Matemáticas, recorre con cierta premura sus pasillos. Se ha quedado dormido y llega tarde a clase de Estadística. Cuando llega al aula, sus temores se cumplen: la clase ya ha comenzado. Así que, intentando llamar lo menos posible la atención, se sienta y trata de coger el hilo de las explicaciones de su profesor, el prestigioso matemático polaco Jerzy Neyman. Y es entonces cuando ve escritos en una de las pizarras de la clase dos problemas estadísticos. Ahora bien, Neyman acostumbraba a plantear a sus alumnos problemas para que estos los resolvieran por su cuenta y se los entregaran más tarde. Así que el joven Dantzig supone que son dos problemas más para resolver, por lo que los copia y se los lleva a casa. Días más tarde, tras un arduo esfuerzo, se los entrega al profesor, excusándose por haber tardado tanto en tenerlos listos. Neyman al principio no les presta demasiada atención. Pero unos días más tarde, se presenta en casa de Dantzig, nervioso, instándole a publicarlos y con una introducción ya escrita para una de las soluciones. Y es que aquellos dos problemas no eran un trabajo para los alumnos. Se trataba de dos ejemplos de problemas estadísticos no resueltos. ¡Y Dantzig los había resuelto ambos por su cuenta!
Tras doctorarse, Dantzig tuvo una larga y prestigiosa carrera como matemático, recibiendo numerosas distinciones. Se le considera el padre de la programación lineal, a la que aportó herramientas imprescindibles como la descomposición de Dantzig-Wolfe (para resolver problemas estructurados de programación lineal) o el llamado método simplex (para obtener soluciones numéricas de programación lineal).
Años más tarde, preguntado en una entrevista sobre aquel suceso, Dantzig admitió que aquellos dos problemas le habían parecido "un poco más difíciles de lo habitual".

miércoles, 8 de diciembre de 2010

La historia de Fatty Arbuckle

Roscoe Conkling Arbuckle, conocido como "Fatty" nació el 24 de marzo de 1887 en Smith Center (Kansas), aunque su familia se trasladó a California cuando todavía era un niño. No tuvo una infancia sencilla, en una familia muy pobre de nueve hermanos, huérfano desde los 12 años y con un padre alcohólico que nunca creyó que Roscoe fuese su hijo, hasta el punto de que le puso el nombre de un senador al que detestaba. 

El joven Roscoe encontró muy pronto en la interpretación una vía de escape para sus dramas personales. Siendo todavía un adolescente se fué de casa y trabajó en diversas compañías de teatro. Dotado de una gran voz y una asombrosa agilidad, pese a su notable sobrepeso, que le valió el apodo de Fatty (Gordito), no tardó en asomarse a ese terreno inexplorado que era el cine. Sus primeros trabajos datan de 1909, películas de un rollo grabadas con la Selig Polyscope. Tras un breve paso por la Universal, en 1913 llega a la Keystone Film Company, propiedad de uno de los creadores del espectáculo cinematográfico tal y como hoy lo conocemos: Mack Sennect. Es en la Keystone donde Fatty explota de verdad y muestra todo su potencial cómico. No tarda en convertirse en uno de los favoritos del público, que acude masivamente a ver sus películas y sintoniza con su personaje torpe e inocente. El éxito es tal que en 1914 la Paramount lo contrata con un sueldo espectacular de 1000 dólares diarios, mas un porcentaje de la recaudación y el control artístico de sus filmes. En 1916 funda su propia productora, Comique, que tiene bastante buena acogida. Pero en 1918 deja Comique para volver a la Paramount aceptando un contrato fabuloso: 3 millones de dólares por 18 películas en tres años. Fatty es el primer actor de la historia en firmar un contrato de un millón de dólares con un estudio. 

Fatty está en la cumbre. Tiene todo lo que soñó: fama, dinero, éxito, una esposa que lo adora (la también actriz Minta Durfee). Pero su aparentemente perfecta vida tiene un lado oscuro: Arbuckle se ha convertido en un alcohólico. El recuerdo de su detestado padre pesa más de lo que él hubiera querido, y la convicción de que se parece a él le empuja más y más a la adicción. Durante los rodajes, bebe para soportar las largas jornadas de trabajo; cuando no, para llenar el vacío que siente. Por encima, un absceso mal curado casi le cuesta la amputación de una pierna, y para calmar sus dolores a su médico no se le ocurre nada mejor que administrarle morfina. Fatty acaba convertido en adicto; a duras penas logró superar esa adicción, aunque nunca dejó el alcohol. 

Hay que reconocer que todos los que lo trataron destacan la bellísima persona que era Fatty, amable y generosa. También es destacable su generosidad con sus colegas: no dudó en recomendar a la Keystone a un joven Charles Chaplin, que según dicen se inspiró en el vestuario de Fatty para crear a su inmortal personaje Charlot. También fué el primero en dar una oportunidad en la Comique a Buster Keaton; ambos actuaron juntos en varios filmes y forjaron una profunda amistad, hasta el punto de que cuando Fatty volvió a la Paramount cedió el control de Comique a Keaton. Y años más tarde, aconsejó a un jovencísimo Bob Hope que probara fortuna en Hollywood, proporcionándole algunas direcciones y números de teléfono de amigos suyos para que le ayudaran a salir adelante. 

Así llegamos a 1921. La vida profesional de Fatty está en su cumbre, pero en lo personal deja mucho que desear. Son famosas sus juergas nocturnas en compañía de amigos suyos, en las que no faltan el alcohol y las chicas, muchas chicas. Algunas profesionales, otras atraídas por la fama y el poder de Fatty. Su matrimonio se resiente, lo mismo que su salud. El 3 de septiembre Fatty y un par de amigos viajan a San Francisco para tomarse unos días libres y alquilan tres habitaciones contiguas en el Hotel Saint Francis, para celebrar otra de sus fiestas. En ella, como siempre, música, alcohol y muchas chicas, que vienen y van. Durante la fiesta, una de las participantes, una aspirante a actriz llamada Virginia Rappe, se siente enferma. Lo que parecía una intoxicación empeora y, trasladada a un hospital, muere tres días después de peritonitis, provocada por una perforación de vejiga. Una amiga de la fallecida acusa a Fatty de ser el responsable al haber violado a Virginia con una botella de champán. Al parecer, sólo quería chantajearlo, pero el asunto se le va de las manos y la Fiscalía ordena arrestar al actor acusándolo de violación y homicidio. 

Es entonces cuando comienza uno de los grandes escándalos de la historia de Hollywood. Por aquel entonces la prensa sensacionalista era un fenómeno recién nacido, pero sus creadores ya habían atisbado el éxito que podían alcanzar. También sabían el interés que las noticias sobre las estrellas del celuloide despertaban en sus lectores, sobre todo las escandalosas y morbosas. Como tiburones que husmean sangre, se lanzan sin piedad sobre Fatty, poniendo todo su empeño en demonizar al actor. Todos los puntos oscuros de su vida, todos los detalles comprometidos (incluídas sus famosas fiestas), todos los rumores que circulan sobre él y sobre la noche de autos, reales o no, son publicados y magnificados por la prensa, que lo considera culpable sin necesidad de juicio. En poco tiempo, el gordito simpático favorito de EEUU pasa a ser un monstruo abyecto, lujurioso y obsceno, capaz de cualquier atrocidad para satisfacer sus bajos instintos. El propio Arbuckle lo definió una vez: En un minuto, pasé de ser el tipo al que todos querían a ser el que todos querían odiar

El juicio se convirtió en un espectáculo. La fiscalía, deseosa de lograr una condena, ocultó al jurado detalles importantes, como que la tal Virginia Rappe no era la chica inocente que decía la prensa, sino que se dedicaba ocasionalmente a la prostitución,tenía un largo historial de alcoholismo, padecía cistitis crónica y que había sido sometida días antes a un chapucero aborto ilegal, donde posiblemente le causaran los daños en la vejiga. Aún así, y tras dos juicios nulos y poco claros, en el tercero se detallaron por fin todos los detalles de la acusación, las mentiras, las manipulaciones de la fiscalía, los errores de procedimiento, de tal manera que el jurado no sólo llegó a un verdicto unánime de inocencia en tiempo récord, sino que hizo una declaración pública condenando la injusticia cometida con Arbuckle. 

Arbuckle había sido declarado inocente, pero su carrera y prestigio estaban destruídos. Su mujer se había separado de él (se divorciarían definitivamente en 1924), los gastos legales le habían dejado en bancarrota y ningún estudio le ofrecería trabajo, ya que su nombre estaba ineludiblemente unido al escándalo y el público que lo había adorado renegaba de él. La mayoría de sus amigos le había abandonado; los estudios habían prohibido a sus empleados que hiciesen declaraciones en favor de Fatty. La excepción fué Buster Keaton, quien no sólo defendió la inocencia de su amigo, sino que dijo de él que era una de las almas más amables y bondadosas que había conocido

Arruinado, solo y desprestigiado, sólo pudo lograr papeles muy secundarios en filmes de segunda fila, sin figurar en los créditos. El leal Keaton le consiguió trabajo en algunos de sus filmes, como escritor y codirector. Posteriormente, dirigió algunos cortometrajes usando el seudónimo de William Goodrich. Su alcoholismo se acentúa. Se vuelve a casar en dos ocasiones. Ya en 1932, la Warner Brothers le contrata para protagonizar media docena de cortometrajes cómicos. La buena acogida hace que el 28 de junio de 1933 Arbuckle firme con la Warner para protagonizar un largometraje. Este es el día más feliz de mi vida, dijo a sus allegados. Esa misma noche, mientras dormía, muere de un ataque al corazón. Tenía 46 años. Otra estrella caída. Otro juguete roto.

El redescubrimiento del Lineus acutifrons

No se sabía nada de él desde 1913. Ese año se encontró un ejemplar en una playa irlandesa, su único hallazgo confirmado. Después, silencio. Sin ningún hallazgo notificado en casi un siglo... hasta que se volvió a encontrar casualmente en las playas de varias islas gallegas el año pasado.
Se trata del Lineus acutifrons. Es un nemertino (filo Nemertina), un gusano marino que vive enterrado en los fondos arenosos. Realmente no es un animal que pase desapercibido: llega a alcanzar los 25 centímetros de largo y tiene un color rojo brillante. Se alimenta capturando a otros pequeños invertebrados gracias a una probóscide o trompa extensible, característica de su filo. Además, su vida subterránea hace que sea ciego.
El año pasado, Juan Junoy, profesor de Zoología de la Universidad de Alcalá que realizaba una investigación sobre la fauna del Parque Natural Illas Atlánticas halló varios ejemplares en distintas playas de las islas de Sálvora, Ons y el archipiélago de las Cíes.
Su larga ausencia había llevado a algunos a cuestionar la validez de su identificación, o en todo caso a considerarlo extinto. Ahora, su redescubrimiento deparará nuevas sorpresas, ya que según los autores del hallazgo su adscripción al género Lineus es errónea, por lo que probablemente habrá que crear un nuevo taxón exclusivamente para él.
Lineus acutifrons

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Vive rápido, muere joven... y serás una leyenda de las Matemáticas


Hoy nadie duda de que Evariste Galois fué una de las grandes mentes de la historia de las Matemáticas. Nacido en 1811, con apenas 17 años halló la solución que definía las condiciones de resolución de una ecuación polinómica por radicales, un problema que hasta la fecha era considerado prácticamente irresoluble. Dicho hallazgo dió lugar posteriormente a una nueva rama de las Matemáticas, la llamada Teoría de Galois, que conecta la teoría de cuerpos y la teoría de grupos. Y fué precisamente en la teoría de grupos donde realizó sus mayores adelantos. Quién sabe de qué habría sido capaz de hacer... si no hubiera muerto en un duelo a los veinte años de edad.
Galois (1811-1832) era hijo de su tiempo, un joven romántico, arrebatado y rebelde. Ese carácter rebelde le había valido la expulsión de su liceo y el rechazo de su solicitud de ingreso en la École Polytechnique. Además, por su militancia política (era un ferviente republicano) pasó varios meses en prisión. Precisamente dos días después de salir de la cárcel, Galois se batió en duelo con un rival muy superior, supuestamente por un asunto de faldas. En cuanto a la identidad de su rival, unos hablan de Pescheux d'Herbinville, un oficial de artillería que había intervenido en el último arresto del joven; otros apuntan a Ernest Duchâtelet, militante republicano, amigo de Galois y compañero suyo en prisión. Herido de un disparo en el abdomen, murió al día siguiente del duelo, el 31 de mayo de 1832. Sus últimas palabras fueron dirigidas a su hermano: ¡No llores, Alfredo! ¡Necesito de todo mi coraje para morir a los veinte años!
La noche anterior al lance, presintiendo su funesto desenlace, Galois la pasó en vela, escribiendo cartas y reuniendo y poniendo por escrito todas las ideas matemáticas que no había tenido tiempo de desarrollar. Este manuscrito, auténtico testamento matemático, lo envió a su íntimo amigo Auguste Chevalier.
Las aportaciones de Galois no fueron tenidas demasiado en cuenta mientras estuvo vivo. Aunque consiguió publicar algunos artículos, ni los principales matemáticos de la época ni la Academia de Ciencias supieron ver el verdadero potencial de sus hallazgos. Fué en 1843 cuando sus trabajos completos fueron publicados y a partir de ahí el genio de Galois fué valorado en su justa medida.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El incidente de Dogger Bank

Ocurrió en octubre de 1904. Se había declarado la guerra entre los imperios ruso y japonés, y los nipones habían atacado por sorpresa la flota rusa del Pacífico en Port Arthur, dejándola seriamente tocada. El zar Nicolás II ordenó que zarpara la flota del Báltico y que se dirigiera inmediatamente al Pacífico para participar en los combates, lo que hizo descendiendo por el mar del Norte en dirección a África, para doblar luego el cabo de Buena Esperanza hacia el Índico.
Ante todo, hay que resumir el estado de la flota rusa: en una palabra, lamentable. Sus barcos eran obsoletos, lentos, mal equipados y mantenidos. Su tripulación, escasa, mal pagada y escasamente entrenada. Y sus oficiales, en su mayor parte eran incompetentes, casi todos aristócratas que habían logrado su puesto por sus influencias familiares y no por sus méritos.
La tarde del 21 de octubre, a la altura del llamado Dogger Bank, el buque auxiliar Kamchakta anunció por radio al resto de la flota que estaba siendo atacado por barcos japoneses. Los rusos sabían que recientemente habían sido botados cuatro barcos torpederos construidos para los japoneses en astilleros británicos, así que creyeron que se trataba de éstos. Pero en realidad, el capitán del Kamchatka, totalmente borracho, había confundido el tráfico normal de la zona (un pesquero alemán, un mercante sueco y una goleta francesa) con barcos de guerra japoneses. Y les disparó ¡300 proyectiles! antes de detener el ataque. Afortunadamente, la pésima puntería de los rusos hizo que no alcanzaran a ningún barco.
Pero no acabaron ahí las desventuras de la flota rusa. Esa misma noche, el Kamchatka transmitió una confusa señal al resto de la flota, que interpretó que avisaba de la presencia de los japoneses, cuando realmente quería decir que estaban sin novedad. Lamentablemente, la espesa niebla hizo que los rusos confundieran a un grupo de arrastreros británicos con la flota enemiga y abrieron fuego contra ellos. El "combate" fué tal alarde de descoordinación y mala puntería que incluso el crucero Aurora recibió daños por fuego amigo. También uno de los pesqueros británicos fué hundido y varios de sus tripulantes, muertos.
El incidente provocó la ira del gobierno británico y la burla internacional contra las tropas rusas. Sólo una apresurada negociación impidió que se declarara la guerra entre Rusia y Gran Bretaña, diez años antes del inicio de la Primera Guerra Mundial. El asunto se zanjó con las excusas de los rusos y una generosa indemnización a las familias de las víctimas. Los oficiales rusos declarados culpables del bochornoso incidente fueron desembarcados en Vigo y enviados de vuelta a Rusia, donde fueron sometidos a juicio. La flota rusa pudo seguir camino hacia su destino. No tuvo demasiada suerte: en mayo de 1905 entró en combate con la flota japonesa en el estrecho de Tsushima y fué prácticamente aniquilada.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

La muerte de Brandon Lee


El hijo mayor del mítico Bruce Lee alimentó con su trágica muerte la leyenda de la maldición que supuestamente perseguía a su familia. Tras la inesperada muerte de su padre en 1973, debido a una reacción alérgica a un medicamento, Brandon siguió sus pasos y se convirtió en un experto en artes marciales primero, para dar más tarde el salto al cine. Y cuando estaba rodando El cuervo, la película que lo hubiera lanzado al estrellato, lo sorprendió la muerte en forma de absurdo accidente. Mucho se ha especulado sobre los motivos del accidente, pero en realidad se trató de una suma de inexperiencia, precipitación, negligencia y pura mala suerte.
En la escena fatal, el protagonista (un músico que vuelve de entre los muertos para vengar su muerte y la de su novia a manos de una banda de criminales) es tiroteado por uno de los delincuentes. Lamentablemente, el equipo de la película era en su mayor parte inexperto. También contaban con un presupuesto limitado, lo que reducía la calidad y cantidad de los efectos especiales y de sus encargados. Y además, el plan de rodaje de la película iba con retraso y la productora se impacientaba, con lo que se decidió rodar la escena a última hora, cuando el encargado de las armas ya se había ido del rodaje. A Brandon Lee se le disparó con un arma del calibre 44 cargada con balas de fogueo, con lo cual no tendría que haber problema alguno. Lamentablemente, el arma había sido probada previamente con munición real e, inadvertidamente, una de las balas, en mal estado, se había roto y uno de sus fragmentos había quedado alojado en el tambor. La explosión de la carga de fogueo fué lo suficientemente potente como para proyectar el fragmento de bala. Para colmo de males, el arma ni siquiera le apuntaba directamente, pero al tratarse de un fragmento de forma irregular, adquirió una trayectoria errática alcanzando a Lee en el abdomen y seccionándole la médula espinal. El actor murió horas después en el hospital. Quedaba apenas una semana de rodaje y dos semanas después Brandon iba a casarse con su novia.
La película pudo terminarse usando un doble, tomas descartadas y efectos digitales. Al contrario de lo que dicen algunas leyendas urbanas, el momento de su muerte no se incluyó en la película: como parte del acuerdo extrajudicial con su familia, esa toma se destruyó.
Brandon Lee está enterrado junto a su padre, en el cementerio de Lake View en Seattle (EEUU).