Verba volant, scripta manent

domingo, 5 de abril de 2026

Welcome Stranger

Réplica de Welcome Stranger que se encuentra en el Museo de Melbourne

El 5 de febrero de 1869 dos buscadores de oro oriundos de la región inglesa de Cornualles llamados John Deason y Richard Oates se encontraban en las cercanías de la localidad de Moliagul, en el estado australiano de Victoria. Hoy en día Moliagul es una diminuta aldea que no llega al centenar de habitantes, pero por aquel entonces, en plena fiebre australiana del oro, miles de personas vivían en el pueblo y sus cercanías, la mayoría llegadas en busca de fortuna. 

Aquella mañana Deason y Oates decidieron excavar en una pendiente cercana a un barranco conocido como Bulldog Gully. Y a apenas tres centímetros de profundidad, cerca de la base de un árbol, hallaron lo que ambos habían soñado muchas veces encontrar: una pepita de oro. Pero no una pepita de oro cualquiera; una pepita de un tamaño absolutamente descomunal. Era tan grande que necesitaron la ayuda de varios amigos para cargarla en un carro y llevarla hasta Dunolly, a unos 15 kilómetros de allí, donde estaba el banco más cercano. En Dunolly no fueron capaces de encontrar una báscula lo suficientemente grande como para pesarla, así que la llevaron a un herrero local llamado Archibald Walls, el cual la colocó en su yunque y la dividió en tres pedazos.

Richard Oates, John Deason y la esposa de este, junto a varios mineros más y sus familias, posan en el lugar del hallazgo

El peso total de la pepita fue de 3523 onzas y media (109'59 kilos) en bruto. Una vez limpia de impurezas su peso quedó en 78 kilos, de los que al final se obtuvieron 70'57 kilos (2269 onzas) de oro. Se convertía así en la pepita de oro aluvial más grande jamás hallada, superando largamente a la que hasta entonces era la mayor, una pepita conocida como Welcome Nugget, hallada once años antes cerca de la ciudad de Ballarat y que había pesado casi 69 kilos. A la pepita hallada por Deason y Oates se la llamó Welcome Stranger, y fue llevada por sus descubridores a la sucursal en Dunolly del London Chartered Bank of Australia, que les pagó 9381 libras esterlinas por ella (equivalentes a aproximadamente un millón y medio de dólares actuales). El oro fue inmediatamente fundido en lingotes y enviado a Melbourne, donde fue embarcado hacia Londres; el 21 de febrero partía a bordo del vapor Reigate rumbo al Banco de Inglaterra.

Después del hallazgo, Deason y Oates separaron sus caminos. John Deason había nacido en 1829 en Tresco, la segunda mayor isla del archipiélago de las Sorlingas, y había trabajado en la minería del estaño antes de emigrar a Australia. Con su parte del dinero abrió una tienda de suministros en Moliagul y siguió dedicándose a buscar oro; pero una serie de malas inversiones en concesiones mineras mermaron sensiblemente su fortuna. Finalmente se compró una pequeña granja cerca de Moliagul y vivió allí hasta su muerte en 1915, a los 85 años.

John Deason (c. 1900)

Por su parte Richard Oates, nacido en Pendeen en 1827, regresó a Gran Bretaña y allí se casó. Más tarde regresaría con su esposa a Australia, donde nacerían sus cuatro hijos. En 1895 la familia compró un terreno de unos 800 acres (3'2 kilómetros cuadrados) en la localidad de Marong (a unos cincuenta kilómetros de Moliagul), que Oates cultivó hasta su muerte, en 1906, a los 79 años.

Miembros de las familias Deason y Oates participando en las conmemoraciones de 2019

En 2019 se conmemoró el hallazgo de Welcome Stranger con una ceremonia a la que asistieron los descendientes de sus dos descubridores. En la actualidad, el valor del oro de la pepita alcanzaría un valor de unos 11 millones de dólares.

En 1897 se erigió un monolito conmemorativo en el lugar del hallazgo


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