Verba volant, scripta manent

domingo, 19 de enero de 2020

Los disturbios de los sombreros de paja


Los sombreros de paja empezaron a popularizarse entre los norteamericanos durante el siglo XIX. Más frescos y ligeros que los sombreros normales de fieltro o seda, en un principio su uso se limitó a actividades lúdicas en zonas rurales, sobre todo en época veraniega; llevarlos en la ciudad era visto como algo inadecuado o poco elegante. Con el tiempo, el uso de sombreros de paja acabó siendo aceptado también en las ciudades, e incluso numerosos trabajadores acostumbraban a llevarlos durante sus jornadas laborales, pero con una limitación: existía la norma no escrita de que a partir del 15 de septiembre (una fecha totalmente arbitraria) ya no era apropiado lucirlos; cualquiera que se atreviera a llevar uno de estos sombreros después de esa fecha, se arriesgaba a ser víctima de burlas, o a que su sombrero le fuera arrebatado por algún conocido. Tampoco era infrecuente que grupos de jóvenes se dedicaran a arrebatar sus sombreros y pisotearlos a quienes encontraban por a calle luciéndolos después del día 15, hasta el punto de que era habitual que los periódicos publicaran avisos conforme se aproximaba esa fecha para recordar a sus lectores la conveniencia de cambiar de sombrero.

En ocasiones algunos de estos chicos se dedicaran a "cazar" sombreros antes del día 15, lo que obligaba a intervenir a las fuerzas del orden. Nada comparable, sin embargo, a lo que ocurrió en Nueva York en 1922. El 13 de septiembre de ese año, dos días antes de la fecha límite no oficial para el uso de sombreros de paja, un grupo de jóvenes decidió empezar antes de tiempo con la tradición, y comenzó a arrebatar sus sombreros a varios trabajadores de las fábricas del área de Mulberry Bend, en Manhattan. Lo que empezó como una travesura alcanzó cotas mayores cuando pretendieron hacer lo mismo con algunos trabajadores de los muelles, los cuales no estaban dispuestos a permitirlo. El enfrentamiento desembocó en una monumental pelea que llegó a interrumpir el tráfico en el Puente de Manhattan y obligó a intervenir a la policía, que arrestó a varios de los participantes.


Pero la cosa no quedó ahí. Esa misma noche numerosos grupos de jóvenes, muchos de ellos adolescentes, salieron a las calles armados con largos palos, algunos con clavos en su extremo, decididos a arrebatarles sus sombreros a quienes se cruzasen en su camino. Los que se resistían a perder sus sombreros eran a menudo apaleados (hubo numerosos ingresos hospitalarios por esa causa) y no respetaban ni siquiera a los policías, varios de los cuales también fueron víctimas de las bandas callejeras.

Los incidentes se prolongaron durante ocho días, y diversas fuentes hablan de miles de jóvenes involucrados en los disturbios. Hubo un gran número de arrestos, aunque muchos de los apresados no tenían ni 15 años y en vez de ser llevados ante un juez recibieron como castigo una buena azotaina a manos de sus padres o de la propia policía. Los que acabaron ante un juez recibirían pequeñas multas económicas o condenas simbólicas de cárcel (la pena más grave impuesta fue de tres días de prisión). Quienes se beneficiaron de verdad con los que posteriormente serían conocidos como Straw Hat Riots (Los disturbios de los sombreros de paja) fueron los vendedores de sombreros, que hicieron grandes ventas y abrieron hasta tarde.


En los años siguientes se repitieron incidentes parecidos en torno a las mismas fechas, pero sin llegar nunca a los extremos de 1922. Incluso en 1924 se informó de una persona muerta en una pelea provocada por un sombrero. La costumbre se fue abandonando poco a poco, en parte por gestos como el del presidente Calvin Coolidge, quien en 1925 apareció en público con un sombrero de paja después del 15 de septiembre. También porque esta clase de sombreros no tardaron en pasar de moda, sustituidos por otros tipos de sombrero como el Panamá o el fedora, más elegantes.

domingo, 12 de enero de 2020

Ejecutado por contar un chiste

Joseph Müller (1894-1944)


Nacido en el pueblo de Salmünster, en el estado alemán de Hesse, en 1894, Joseph Müller era el menor de los siete hijos de un profesor y músico religioso llamado Damien Müller y su esposa Augusta. Participó como voluntario en la Primera Guerra Mundial, donde resultó herido de gravedad, pero una vez licenciado quiso tomar un rumbo completamente diferente en su vida, y decidió ordenarse sacerdote, igual que dos de sus hermanos varones. Estudió teología en la Universidad de Münster y posteriormente entró en el seminario de Hildesheim junto a su hermano Oskar. Ambos serían ordenados sacerdotes en 1922.

Su primer destino fue como capellán en Duderstadt (Baja Sajonia). Posteriormente, iría ejerciendo su sacerdocio en varias pequeñas localidades, la mayoría en la Baja Sajonia, como Gehrden, Wolfenbüttel, Süpplingen o Heiningen, antes de ser destinado a Groß Düngen en agosto de 1943 debido a sus problemas de salud.

A pesar de su frágil físico, Joseph Müller era un hombre enérgico y un persuasivo orador. Se sentía especialmente cómodo trabajando como guía espiritual de jóvenes de origen humilde. Después de la llegada de Hitler al poder en 1933 nunca escondió su visión crítica del nazismo y desde su posición trató en lo posible de alejar a sus feligreses de su influencia, evitando en varias ocasiones que jóvenes de su parroquia se afiliasen a las Juventudes Hitlerianas, lo que le provocó algunos desencuentros con las autoridades y que la Gestapo observara con atención sus actividades.

No obstante, lo que finalmente provocó su tropiezo definitivo con los nazis fue algo aparentemente tan poco significativo como el haber contado en público un chiste sobre Hitler. El chiste, que no era nuevo ni original, pues ya hacía tiempo que circulaba por Alemania, decía así:

Un soldado moribundo pide en su lecho de muerte que le traigan una foto de Hitler y otra de Göring. Cuando una enfermera se las trae, pide que le pongan una a cada lado de su cama. Una vez hecho, el soldado exclama ¡Por fin, ahora puedo morir como Jesucristo! (con un criminal a cada lado).

Miembros locales del Partido Nazi denunciaron a Müller a las autoridades. El 6 de septiembre de 1943 Müller fue arrestado e interrogado bajo los cargos de haber insultado al Führer y a Göring al compararlos con dos ladrones, aunque más tarde sería puesto en libertad.

Desgraciadamente para Müller, algunos no olvidaron aquella acusación y el 15 de mayo de 1944 volvió a ser arrestado por la insistencia de los mismos que le habían denunciado por primera vez. Esta vez, el sacerdote no tendría tanta suerte y su caso acabó yendo a parar al tristemente célebre Volksgerichtshof, presidido por el siniestro Roland Freisler.

Roland Freisler (1893-1945)
El Volksgerichtshof o Tribunal del Pueblo fue un tribunal especial, creado en 1934 por orden directa de Adolf Hitler, con el objetivo de juzgar una serie de "crímenes políticos" agrupados en la categoría de Wehrkraftzersetzung (Desintegración de la Capacidad Defensiva), donde se incluían la traición al Tercer Reich, el derrotismo, la dejadez en el trabajo, el contrabando en el mercado negro, y que en general se dedicó a reprimir todo atisbo de crítica interna y oposición al gobierno nazi. De los varios presidentes que tuvo el tribunal,el más famoso de todos fue el perverso y despiadado Roland Freisler. Freisler, un nazi fanático hasta las últimas consecuencias, actuaba como juez y acusador, distinguiéndose por su ferocidad y su costumbre de insultar e humillar públicamente a los acusados en sus juicios. Era tanta la saña que exhibía en su tribunal, que incluso muchos jerarcas nazis mostraban su rechazo hacia su figura. Se estima que el 90% de los casos que llevó acabaron en condenas a muerte, siendo responsable de unas 2600 ejecuciones durante los dos años y medio que presidió el Volksgerichtshof. Entre las personas condenadas a muerte por Freisler hay nombres célebres como los miembros del grupo antinazi "La Rosa Blanca" (entre ellos los hermanos Hans y Sophie Scholl), los implicados en el atentado contra Hitler del 20 de julio de 1944 o el político Erwin Planck, hijo del físico Max Planck.

Ante este siniestro personaje fue conducido Joseph Müller para responder por su "crimen". Pese a que fue interrogado varias veces y muy posiblemente también lo torturaron, se negó a revelar quién le había contado el chiste. Como era de esperar, Freisler convirtió en el juicio, celebrado el 28 de julio de 1944, en un espectáculo con el único fin de humillar públicamente a Müller, llegando a contar chistes y a lanzar furibundos ataques contra el catolicismo, el Papa y otras autoridades religiosas. Finalmente, tras decir de Müller que "se había introducido como un gusano en la médula del pueblo alemán y corrompido su capacidad defensiva", lo condenó a la pena capital.

Joseph Müller fue guillotinado en la cárcel de Brandenburg-Görden el 11 de septiembre de 1944. La crueldad de Freisler llegó hasta el punto de que envió a la familia de Müller la factura de su ejecución. Los restos del sacerdote fueron incinerados y siguiendo sus deseos sus cenizas recibirían sepultura en noviembre de 1945 en el cementerio de la que había sido su última parroquia, Groß Düngen, donde todos los años desde entonces se hace sonar la campana de la iglesia en el aniversario de su muerte. En 2016 la diócesis de Hildesheim abrió una causa de martirio sobre Müller, concediéndole el título de "Siervo de Dios", primer paso para un candidato a venerable, luego a beato y finalmente a santo. En la actualidad llevan su nombre varias calles y edificios en ciudades donde ejerció como Hildesheim o Bad Salzdetfurth.

sábado, 4 de enero de 2020

Pequeñas historias (XX)

La cantante británica Vera Lynn, que alcanzó gran popularidad durante la Segunda Guerra Mundial y en las décadas posteriores, publicó en 2017 un álbum para celebrar su centésimo cumpleaños. Eso la convirtió no sólo en la artista más veterana en grabar un disco, sino también en la primera centenaria en tener un disco en las listas de éxitos (llegó al número 3 en Gran Bretaña).
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Según un estudio, hay cuatro tipos de borrachos: el Hemingway, cuya personalidad no cambia bajo los efectos del alcohol; el Mary Poppins, que se convierte en una persona más agradable y divertida; el Profesor Chiflado, que se vuelve más social y extrovertido; y el Mister Hyde, al que la bebida lo vuelve más hostil y agresivo.
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En 1982, la familia Almeida, de Río de Janeiro (Brasil) perdió a su tortuga Manuela durante unas reformas en su casa, creyendo que se habría escapado al haber dejado alguien la puerta abierta. En 2013, mientras limpiaban una habitación llena de trastos viejos en la que casi nunca entraba nadie, encontraron a Manuela, que se las había arreglado para sobrevivir durante tres décadas en soledad. Se cree que durante ese tiempo se alimentó de termitas y otros insectos.
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En los años 20 era corriente que los ingenieros recién contratados por la General Electric sufrieran la novatada de que les encargaran el diseño de una bombilla esmerilada, algo que por aquel entonces se creía imposible. Hasta que en 1925 fue contratado Marvin Pipkin, que sin saber que se trataba de una broma se puso manos a la obra... y lo consiguió.
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El llamado "Punto Nemo", situado en las coordenadas 48°52.6′S 123°23.6′O, en mitad del Pacífico Sur, es el punto oceánico más alejado de tierra firme de todo el planeta. Las masas de tierra más cercanas son la isla Ducie (en el archipiélago de las Pitcairn) al norte, el islote de Moto Nui (en el archipiélago de Pascua) al este y la isla Maher (en la Antártida) al Sur, todas ellas a más de 2600 kilómetros de distancia. Esto hace que, durante parte del día, los humanos más cercanos a dicho punto sean los astronautas de la Estación Espacial Internacional.
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El hecho de ser el país más interior del mundo (la costa más cercana queda a más de 600 kilómetros de sus fronteras) no impide que Mongolia tenga su propia Marina. Esta consta únicamente de un buque, el remolcador Sukhbaatar III, con base en el lago Khövsgöl, la mayor masa de agua del país. Su tripulación está formada por siete personas, de las cuales, según un documental de 2011, solo una sabía nadar. Además, al tratarse de un servicio parcialmente privatizado, el Sukhbaatar III y su tripulación también se dedican al transporte de personas y mercancías a través del lago.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------El coronel Robert Gould Shaw (1837-1863) fue el comandante del primer regimiento del ejército de la Unión (el 54º de Massachusetts) formado íntegramente por soldados de raza negra. Tras la muerte de Shaw durante el asalto a Fort Wagner (julio de 1863) el general confederado Johnson Hagood devolvió los cadáveres de los oficiales blancos del regimiento caídos en la batalla, pero hizo enterrar a Shaw en una fosa común con los soldados negros, como un gesto insultante hacia él por haber aceptado el mando de tropas de color. El ejército de la Unión quiso más tarde recuperar sus restos, pero su padre Frank Shaw escribió una carta en la que decía: "No quisiéramos que su cuerpo fuera retirado de donde yace, rodeado de sus valientes y leales soldados. No podemos imaginar un lugar más sagrado que aquel en el que descansa, entre sus valientes y devotos seguidores, ni desearle una mejor compañía". Finalmente, los cuerpos de la fosa, incluido el de Shaw, fueron exhumados y vueltos a enterrar, en tumbas marcadas como "Desconocido", en el Cementerio Nacional de Beaufort (Carolina del Sur).
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El 9 de septiembre de 2010, una explosión en un gasoducto en San Bruno (California) destruyó medio centenar de casas y mató a 8 personas. La investigación oficial demostraría que la empresa propietaria del gasoducto, Pacific Gas & Electric, había desviado fondos destinados a las reparaciones y el mantenimiento de la línea para pagar bonus y primas a sus directivos. La empresa sería condenada a pagar miles de millones de dólares en indemnizaciones y multas.

miércoles, 1 de enero de 2020

Si la Primera Guerra Mundial hubiese sido una pelea de bar

Alemania, Austria e Italia están de pie en mitad de un bar cuando Serbia tropieza con Austria y derrama su cerveza.

Austria le exige a Serbia que le compre un traje nuevo porque sus pantalones ahora tienen manchas de cerveza.

Alemania apoya la petición de Austria.

El Reino Unido pide que todos se calmen un poquito.

Serbia afirma que no tiene dinero para comprarle a Austria un traje nuevo, pero que pagará la limpieza de sus pantalones.

Rusia y Serbia se quedan mirando a Austria.

Austria le pregunta a Serbia qué está mirando.

Rusia le dice a Austria que deje en paz a su hermano pequeño.

Austria le responde que qué ejército la va a obligar.

Alemania le dice al Reino Unido que Francia la ha estado mirando, y que eso es suficiente motivo para que no intervenga.

El Reino Unido le responde a Alemania que Francia puede mirar a quien le de la gana, que Reino Unido la está mirando también, y pregunta qué va a hacer Alemania para impedirlo.

Alemania le dice a Rusia que deje de mirar a Austria, o si no se lo va a impedir por las malas.

El Reino Unido y Francia preguntan a Alemania por qué está mirando a Bélgica.

Turquía y Alemania se van a un rincón y empiezan a cuchichear. Cuando vuelven, Turquía hace como que no mira a nadie.

Alemania se arremanga, mira a Francia y le da un puñetazo a Bélgica.

Francia y el Reino Unido golpean a Alemania. Austria golpea a Rusia. Alemania golpea a Francia y el Reino Unido con una mano y a Rusia con la otra.

Rusia le pega un puñetazo a Austria, pero no le da y casi se cae. Japón declara desde una esquina que está de parte del Reino Unido, pero no se mueve de donde está. Italia sorprende a todos pegándole un puñetazo a Austria.

Australia le pega a Turquía y Turquía le devuelve el golpe. No hay malos rollos entre ellos, porque el Reino Unido obligó a Australia a que lo hiciera.

A Francia la tiran por una ventana, pero se pone en pie y vuelve a la pelea. A Rusia también la tiran por una ventana, queda inconsciente, sufre daños cerebrales y se despierta con una personalidad completamente diferente.

Italia le lanza un puñetazo a Austria, pero falla, aunque Austria se cae de todas maneras. Italia corre por toda la habitación con los puños en alto, presumiendo y celebrándolo.

Estados Unidos espera a que Alemania esté a punto de caer a causa de su pelea con Francia y el Reino Unido, y entonces interviene en la pelea y le pega con una silla. Luego hace como que ha ganado la pelea él solo.

Al final todas las sillas del local están rotas y el gran espejo de detrás de la barra está hecho pedazos. Estados Unidos, Francia y el Reino Unido acuerdan que, como Alemania dio el primer puñetazo, es todo culpa suya. Mientras Alemania está inconsciente, le registran los bolsillos, le roban la cartera y con el dinero pagan una ronda para todos sus amigos.

sábado, 28 de diciembre de 2019

Especial Día de los Inocentes: Richard Branson en la cárcel



El empresario multimillonario Richard Branson, dueño del conglomerado de empresas Virgin Group, es también un gran bromista y un entusiasta del April Fool's Day. Algunas de sus bromas se han hecho célebres, como cuando hizo fabricar un globo de aire caliente con la forma de una nave espacial y lo hizo sobrevolar Londres con un  enano disfrazado de ET en su interior, o como cuando anunció el traslado de la sede de su compañía a la ciudad de Branson (Missouri). Suelen ser bromas inofensivas y bien preparadas, aunque con una de ellas le acabó saliendo el tiro por la culata y le llevó a pasar un (breve) tiempo en una celda.

Sucedió en la década de los 90 y la víctima elegida era Ken Berry, uno de sus más estrechos colaboradores desde hacía años. Branson invitó a Berry y a su novia a cenar la noche del 31 de marzo en un exclusivo restaurante de su propiedad. El plan de Branson era distraerlos mientras varios hombres que había contratado entraban en casa de Berry y se llevaban sus muebles y demás posesiones hasta dejar el apartamento vacío. Entonces, cuando Berry llegase, aparecerían un par de actores disfrazados de policías que se dedicarían a interrogarlo y tomarle las huellas dactilares, como si fuera sospechoso del robo, hasta que al final aparecería el mismo Branson para aclarar que todo era una broma.

No obstante el plan no salió como esperaba. Branson tuvo que ausentarse de la mesa para atender una llamada de teléfono relacionada con sus negocios. La llamada se alargó más de lo previsto y cuando el millonario regresó a la mesa se encontró con que Berry y su novia se habían ido, dejándole una nota de agradecimiento por la cena. Sin saber muy bien qué hacer, Branson se fue a su casa, donde su mujer le comunicó que Berry había llamado para contarles que alguien había robado en su apartamento y preguntarles si su novia podía pasar la noche en su casa, ya que le daba miedo quedarse. Branson llamó entonces a Berry para aclarar que todo había sido una broma. Para entonces Berry ya había llamado a la policía y presentado una denuncia, así que le dijo a Branson que iba a hablar con los agentes para arreglarlo todo.

Lo que Branson no esperaba es que algo más tarde, cuando estaba a punto de irse a la cama, dos agentes se presentaran en su casa y se lo llevaran arrestado, vestido con su pijama y su bata, a la comisaría de Harrow Road, pese a sus protestas. Allí, sin más explicación, lo metieron en una celda. Para hacer su situación si cabe más preocupante, al poco Branson comenzó a oir golpes en la celda de al lado, donde aparentemente alguien estaba recibiendo una paliza, a la vez que se escuchaba una voz lastimera que pedía que no le pegaran más porque no había hecho nada.

Tras pasar toda la noche y parte de la mañana en la celda,Branson fue escoltado por dos agentes que le anunciaron que iban a presentar contra él más de una docena de cargos criminales, incluyendo denuncia falsa y malgastar dinero público. Un confundido Branson fue llevado entonces al exterior de la comisaría... donde le esperaban Berry junto a varios de los trabajadores de Virgin y varios policías, para gritarle "April Fools!".

Según le explicó luego Berry, tras recibir la llamada de su jefe había pedido a los agentes de policía que se olvidaran del caso. Pero los agentes, algo molestos, se mostraron dispuestos a presentar cargos contra Branson, así que Berry llegó a un acuerdo con ellos: a cambio de no acusar a Branson de ningún delito, lo meterían durante unas horas en una celda como escarmiento. La supuesta paliza en la celda contigua había sido un montaje preparado por algunos agentes como extra para la broma.

A Branson, lejos de enfadarlo, todo el asunto le hizo muchísima gracia. Incluso lo menciona en sus memorias como ejemplo de la cultura empresarial de su compañía, que permite a sus empleados expresarse libremente y tomar la iniciativa en beneficio de la empresa.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Curiosidades sobre los gatos (IV)


Los gatos tienen 230 huesos (los seres humanos solo tienen 206).


Alrededor del 80% de los gatos reacciona al aroma de la hierba gatera o nébeda (Nepeta cataria). La nepetalactona, el compuesto responsable de esta atracción, tiene sobre ellos un efecto similar al de la marihuana o el LSD en humanos.


Cada gato posee un "vocabulario" propio para comunicarse con su amo, una combinación exclusiva de sonidos y comportamientos.


El presidente de los EEUU Abraham Lincoln era un gran aficionado a los gatos. Durante su presidencia tuvo dos gatos favoritos, regalo de su Secretario de Estado WIlliam Seward, a los que llamó Tabby y Dixie, y además acogió a varios gatos callejeros en la Casa Blanca.


La primera grabación de un gato la llevó a cabo Thomas Edison en julio de 1894.


En 2011, una anciana italiana llamada Maria Assunta legó al morir su fortuna de 10 millones de euros a su gato, Tommaso.


Los gatos de una misma camada pueden tener padres diferentes, ya que las hembras pueden ovular varias veces a lo largo del período de celo.


Los gatos son capaces de dar saltos de hasta seis veces la longitud de su cuerpo.


El gato más antiguo de cuyo nombre hay constancia se llamaba Nedjem (que significa "Cariño" o "Dulzura") y vivió bajo el reinado del faraón Tutmosis III (1479-1425 a. C.)


Un gato llamado Stubbs fue alcalde de la ciudad de Talkeetna (Alaska) entre 1997 y 2017.


Se le atribuye a sir Isaac Newton la invención de la puerta gatera. Al parecer, estaba harto de tener que interrumpir sus experimentos para abrirle la puerta a sus gatos.


A diferencia de lo que ocurre en los seres humanos, las clavículas de los gatos no están unidas a la articulación del hombro, sino que permanecen independientemente unidas al músculo. Es una de las razones por las que los gatos pueden deslizarse por espacios muy limitados.


A los gatos con polidactilia (dedos de más en sus patas) se les llama también "gatos de Hemingway" porque el escritor Ernest Hemingway era un gran aficionado a ellos y tenía un gran número en su casa de Cayo Oeste (Florida).


Los gatos pueden beber agua de mar, ya que sus riñones son capaces de filtrar el exceso de sal.


Los gatos carecen de glándulas sudoríparas repartidas por su piel, como los seres humanos. Ellos en cambio solo pueden sudar a través de las almohadillas de sus pies.





domingo, 15 de diciembre de 2019

La respuesta más grosera de la historia

"Cosacos zaporogos escribiendo una carta al Sultán Mehmet IV de Turquía" (Iliá Repin, 1880-1891) 

Durante el reinado del sultán Mehmed IV el Cazador el imperio otomano recuperó parte de su esplendor perdido anteriormente por culpa de gobiernos incapaces o corruptos. Se recuperaron las islas Egeas y se llevaron a cabo exitosas campañas militares contra Transilvania o Polonia. Y llegó un momento en el que el sultán quiso aumentar más sus dominios a costa de la región de Zaporozhia, en la actual Ucrania, habitada por cosacos. Lo cual al final se reveló como una mala idea, ya que en 1676 los cosacos, liderados por su koshovyi otamán Iván Sirkó, infligieron al ejército otomano una severa derrota.

Después de eso, el sultán no quiso darse por vencido, y trató por otros medios de imponerse a los cosacos: les envió una carta, un tanto pretenciosa y altanera, exhortándolos a aceptar la soberanía otomana. La carta de Mehmed IV a los cosacos decía así:

"Sultán Mehmed IV a los cosacos de Zaporozhia:

Como sultán; hijo del profeta Mahoma, hermano del sol y de la luna, nieto y virrey de Dios, regente de los reinos de Macedonia, Babilonia, Jerusalén y Alto y Bajo Egipto, emperador de emperadores, soberano de soberanos, extraordinario caballero jamás vencido, firme guardián de la tumba de Jesucristo, fideicomisario y elegido del mismísimo Dios, esperanza y confort del pueblo musulmán, confundidor y gran defensor de los cristianos... Os ordeno, cosacos de Zaporozhia, que os subyuguéis a mí de manera voluntaria y sin resistencia alguna, y a desistir de seguir incomodándome con vuestros ataques.

Sultán Mehmed IV."

Mehmet IV Avci (Cazador) (1642-1693)
Obviamente, el sultán no conocía demasiado el carácter de los cosacos. Porque una carta así, justo después de su victoria, lejos de impresionarlos, les causó una profunda hilaridad. Y decidieron responderle con otra carta, poniendo todo su empeño en que fuera lo más ofensiva e insultante posible. Lo cual, viniendo de los cosacos, es decir mucho.

Así quedó, finalmente, la respuesta de los cosacos:

"¡De los cosacos de Zaporozhia al sultán turco!

Oh sultán, demonio turco, maldito hermano y amigo del demonio, secretario del mismo Lucifer. ¿Qué clase de caballero del demonio eres tú, que no puedes matar un erizo con tu culo desnudo?. El demonio caga, y tu ejército se lo come. Nunca podrás, hijo de puta, hacer tus súbditos a hijos de cristianos; no tenemos miedo de tu ejército, por tierra y por mar te combatiremos, jódete.

¡Pinche de Babilonia, carretero de Macedonia, tabernero de Jerusalén, follacabras de Alejandría, porquero del Alto y Bajo Egipto, cerdo de Armenia, ladrón de Podolia, sodomita tártaro, verdugo de Kamyanéts, tonto de todo el mundo y el inframundo, idiota ante Dios, nieto de la serpiente y calambre en nuestros penes. Hocico de cerdo, culo de yegua, perro de matadero, rostro de los no bautizados, ¡fóllate a tu propia madre!.

Así los zaporogos declaran, escoria. Ni siquiera serás capaz de pastorear los cerdos para los cristianos. Y ahora terminamos, porque ni sabemos la fecha ni tenemos calendario; la luna está en el cielo, es el año del Señor, el mismo día es aquí que allá; ¡así que bésanos el culo!.

El Koshovýi Otamán Iván Sirkó y toda la hueste zaporoga."

Algunos historiadores ponen en duda la veracidad de esta historia. La carta original no se conserva, pero si una copia del siglo XVIII, hallada en torno a 1870 en Yekaterinoslav. Una de las primeras personas en conocerla fue el artista ruso Iliá Repin, al que la carta le sirvió de inspiración para una de sus obras más conocidas: el cuadro que encabeza este post, Cosacos zaporogos escribiendo una carta al Sultán.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Fotografías históricas (XV)


Un avión británico trata de desviar de su rumbo una bomba volante V-1 alemana.



En 1952, tras asistir a una entrega de premios vestida con un llamativo y escotado vestido de terciopelo rojo, Marilyn Monroe vio como una columnista de una revista femenina la tildaba de "vulgar" y "barata", sugiriendo que habría estado mejor vestida con un saco de patatas. La productora Twentieth Century Fox quiso aprovechar la repercusión del artículo y organizó una sesión de fotos para demostrar que Marilyn podía estar espectacular vistiendo incluso un saco de patatas.



En noviembre de 1942, un mercante británico fue torpedeado y hundido por un submarino alemán en aguas del Atlántico sur. El único superviviente de la tripulación fue un marinero chino llamado Poon Lim, que estuvo a la deriva en una balsa durante 133 días antes de ser rescatado cerca de la costa de Brasil, ya en abril de 1943.



La última división soviética en Afganistán abandona el país (1989).



Una violenta erupción volcánica da lugar al nacimiento de la isla de Surtsey, en el archipìélago islandés de Vestmannaeyjar (14 de noviembre de 1963).



Ed White, el primer astronauta norteamericano en llevar a cabo un paseo espacial (3 de junio de 1965).



Fotografía aérea de la ciudad de Edinburgo (c. 1920)



Prisioneros de guerra soviéticos festejan la liberación del campo de prisioneros de Eiselheide por las tropas del 9º Ejército de los EEUU (9 de abril de 1945).



El reverendo Carter, tras convertirse en el primer negro en registrarse como votante en todo el siglo XX en la parroquia de West Feliciana (Louisiana), a pesar de que dos tercios de sus habitantes eran negros, espera en su porche la llegada de miembros del Ku Klux Klan, que le han amenazado por ello (1963).



Eureka (Colorado), c. 1900



Derby (Irlanda del Norte), 30 de enero de 1972. Tropas británicas del 1º Batallón de Paracaidistas observan el discurrir de una manifestación pacífica de civiles católicos, contra la que dispararían momentos después, matando a 14 de ellos, en lo que sería conocido como el Domingo Sangriento.



Un ingenioso anuncio de Coca-Cola, conseguido esparciendo comida para las palomas en la veneciana Plaza de San Marcos (1960).



La catedral de Colonia, en pie en medio de la destrucción causada por los bombardeos aliados, pese a haber sufrido el impacto directo de catorce bombas (1944).



David Bowie a los 16 años, cuando todavía se hacía llamar David Jones y tocaba el saxofón en su primera banda, The Kon-rads (1963).



Dos soldados ayudan a un hombre brutalmente agredido durante los disturbios raciales de Detroit (21 de junio de 1943).



El primer cargamento de plátanos importados en Noruega (1905).



Salvador Dalí besa la mano de la actriz Raquel Welch tras pintar un retrato abstracto de ella (1965).



Animales utilizados como parte de la terapia médica para niños (1956).

lunes, 4 de noviembre de 2019

El código navajo



Cuando en diciembre de 1941, tras el ataque japonés a Pearl Harbor, Estados Unidos se vio arrastrado a la Segunda Guerra Mundial, su Alto Mando se dio cuenta de que, en determinados aspectos, su ejército se encontraba muy atrasado en comparación a los de otras potencias. Una de las áreas en las que esta desigualdad era más evidente era el cifrado de sus comunicaciones. El encargado del cifrado y descodificación de información era el Signal Intelligence Service (SIS), un departamento menor de la NSA fundado en 1930, y que, en aquel momento, contaba con un presupuesto irrisorio y solo cuatro empleados, tres matemáticos sin experiencia en criptología bajo el mando de William Friedman, genetista de formación y criptólogo autodidacta. Incluso la máquina encriptadora que utilizaban, la Herbern Rotor Machine, era un aparato obsoleto y con sensibles defectos, muy por debajo de otras como la Enigma alemana, la TypeX británica o la Purple japonesa. Y aunque el gobierno norteamericano se puso manos a la obra para subsanar estas deficiencias (al final de la guerra, el SIS contaba con más de 10000 empleados, buena parte de ellos mujeres expertas en criptología y matemáticas) en los primeros momentos de la guerra en el Pacífico esta desventaja se hizo notar: los japoneses disponían de un excelente equipo de operadores de radio bilingües, muchos de ellos educados en EEUU, que interceptaba y descifraba las comunicaciones del ejército norteamericano sin demasiada dificultad, llegando incluso a copiar sus códigos y enviar comunicaciones falsas a sus tropas.

Hebern Rotor Machine
Precisamente, a principios de 1942 Philip Johnston, un ingeniero civil residente en Los Ángeles, leyó un artículo en el periódico en el que se hablaba de la carencia de un código para las comunicaciones militares. Johnston, nacido en Topeka (Kansas) en 1892 y veterano de la Primera Guerra Mundial, era hijo de un misionero protestante que en 1896 había fundado una misión 12 millas al norte de Leupp (Arizona), en plena reserva de la tribu de los navajo. Había pasado la mayor parte de su infancia viviendo en esa reserva, y había aprendido a hablar con fluidez el idioma de la tribu. Leyendo aquel artículo, a Johnston se le ocurrió pensar que, además de él y un puñado más de personas, nadie fuera de la reserva sería capaz de entender el idioma navajo, y muy probablemente nadie fuera de EEUU sabría hablarlo. Por eso, pensó que el navajo podía muy bien ser la clave para el código que tanto buscaba el ejército. No era la primera persona a la que se le ocurría algo parecido: ya durante la Primera Guerra Mundial las Fuerzas Expedicionarias Norteamericanas desplegadas en Europa habían empleado a nativos americanos (fundamentalmente, choctaws originarios de Oklahoma y enrolados en los Regimientos 141, 142 y 143 de Infantería, aunque también algunos comanches) como operadores de comunicaciones, para evitar que los alemanes interceptaran sus mensajes. La idea tuvo un éxito total: los confusos alemanes jamás pudieron descifrar aquellos mensajes, y ni siquiera estaban seguros de que aquel galimatías fuera un idioma de verdad (llegaron a pensar que los americanos habían fabricado una máquina para hablar debajo del agua).

Philip Johnston (1892-1978)
De este modo, en febrero de ese año Johnston se presentó en Camp Elliot, cerca de San Diego, para entrevistarse con el teniente coronel James E. Jones, oficial de comunicaciones del cuerpo de Marines, y exponerle su idea. Sin embargo, Jones no mostró demasiado entusiasmo ante la idea. Creía que los códigos basados en lenguajes nativos eran demasiado vulnerables porque carecían de palabras para términos militares específicos, como armas o vehículos. Pero Johnston tenía bien desarrollada su idea. Explicó a Jones como el navajo era un idioma que no se parecía a ningún otro, de gramática compleja y sin registros escritos, que jamás había sido estudiado en profundidad ni se enseñaba en ninguna institución, y que solo unas pocas personas que no fueran de origen navajo (30 o 40) eran capaces de comprender, probablemente nadie fuera de EEUU. En cuanto a los términos ausentes en el idioma navajo, Johnston proponía sustituirlos por una o varias palabras ya existentes. De este modo, por ejemplo, "acorazado" pasaba a ser "lotso" (ballena), "bombardero" se diría "yeisho" (abejorro) y "artillería" se traducía como "be-al-doh-tso-lani" (muchas armas grandes).

Para probar la eficacia de su idea, Jhonston accedió a someterla a una prueba. Basándose en un diccionario elaborado por él, se escribió un mensaje de 20 palabras para ser descifrado. Una máquina codificadora tardó casi media hora; Johnston lo hizo en apenas 20 segundos. Impresionado, Jones le pidió una nueva demostración. Dos semanas después, de nuevo en Camp Elliot, cuatro navajos contratados por Johnston, que trabajaban en los astilleros del puerto de Los Ángeles, divididos en dos parejas, fueron capaces de codificar, enviar y descifrar un mensaje en apenas dos minutos y medio, mientras un equipo de marines especialistas en comunicaciones tardó varias horas. A la demostración asistió también el general de los Marines Clayton B. Vogel, el cual, impresionado, envió de inmediato sendas cartas al presidente Roosevelt y al comandante del cuerpo de Marines, el teniente general Thomas Holcomb, pidiendo el alistamiento de 200 indios navajos para ser entrenados como oficiales de comunicaciones y enviados al Pacífico lo antes posible. No obstante Holcomb, que no tenía demasiada fe en la idea, le autorizó únicamente a reclutar a una treintena, a modo de prueba.

Y así, en el mes de abril de 1942, varios reclutadores del ejército se presentaron en las reservas de los navajo buscando voluntarios para alistarse, aunque sin revelarles la verdadera naturaleza de su misión, diciendo solamente que servirían como "especialistas" en el frente. El 4 de mayo, 29 voluntarios se subían a un autobús en Fort Defiance (Arizona). Los más jóvenes tenían unos 15 años; el mayor, 36. Ni unos ni otro habrían podido alistarse, por estar fuera del rango de edad establecido, pero como la mayoría de los navajos carecían de partida de nacimiento y el ejército tenía prisa por comenzar su entrenamiento, todos fueron aceptados. Fueron primero llevados a Camp Elliot, donde se sometieron  al entrenamiento estándar de siete semanas que pasaban todos los reclutas del cuerpo de Marines, y luego fueron trasladados a Camp Pendleton, también cerca de San Diego, donde comenzó su entrenamiento como codificadores. A este primer grupo se unieron otros tres soldados navajos que ya se habían alistado previamente en los Marines.


La idea original de Johnston era que el navajo podía ser empleado de manera directa, sin necesidad de códigos. No obstante, el ejército prefirió, por precaución, desarrollar un código de comunicaciones por si eventualmente los japoneses lograban identificar el idioma como navajo. Cuando los japoneses supieron de qué idioma se trataba, lograron encontrar a alguien que lo hablaba: el sargento Joe Kieyoomia, un soldado navajo del 200º Regimiento de Infantería, capturado durante la invasión de Filipinas. Pero Kieyoomia, pese a ser torturado, no les pudo ayudar a descifrarlo: para él, como para cualquier hablante de navajo que desconociera el código, los mensajes de las tropas norteamericanas no eran más que un sinsentido de frases a medias, palabras inconexas y expresiones absurdas.

El código inicial constaba de 211 palabras, traducción de los términos más habituales en las conversaciones militares. Más tarde, por consejo de uno de los criptógrafos de Camp Elliot, el código se aumentó, creándose dos listas de palabras: una, el llamado Código Tipo I, constaba de 63 palabras para designar las 26 letras del alfabeto (cada letra tenía varias palabras para designarla, para evitar que los japoneses lo descifraran si había demasiadas repeticiones), que servía para deletrear nombres y lugares concretos; y el llamado Código Tipo II, 411 palabras cada una de las cuales hacía referencia a un término en concreto. Este "diccionario" se acabó de perfeccionar con la ayuda de aquellos primeros 29 reclutas navajos, y por motivos de seguridad nunca fue llevado al frente; los reclutas tuvieron que aprendérselo de memoria.

La primera promoción de codificadores navajos salida de Camp Pendleton
Una vez terminada su instrucción, 29 de aquellos primeros voluntarios fueron enviados al Pacífico, mientras que los otros tres permanecían en EEUU para reclutar nuevos voluntarios navajos y colaborar en su entrenamiento. El primer grupo de navajos llegó a Guadalcanal el 18 de septiembre de 1942, y el resto, el 4 de enero de 1943, y fueron repartidos entre distintas unidades de la 1ª y la 2ª Divisiones de Marines. Mientras, en EEUU, Johnston, que por su condición de civil no había podido tomar parte en el desarrollo del código, solicitó su readmisión en el ejército, con el rango de sargento, para participar en el programa como instructor.

Inicialmente, los operadores navajos no fueron demasiado bien recibidos por sus nuevos superiores, quienes eran bastante escépticos acerca de la utilidad del nuevo código. No obstante, no tardaron en darse cuenta de la eficacia de los nuevos reclutas, hasta el punto de que el general Alexander Vandegrift, comandante de la 1ª División de Marines, envió una carta al comandante de los Marines solicitando otros 83 operadores navajos de la siguiente promoción para disponer de ellos en su división. La siguiente promoción de codificadores navajos, graduada en agosto de 1943, constaba de 190 hombres (en total, a lo largo de la Segunda Guerra Mundial 421 operadores navajos se graduaron en Camp Pendleton). Participaron en todas las grandes operaciones del Pacífico (Guadalcanal, Tarawa, Iwo Jima, Peleliu), y recibieron grandes elogios; el mayor Howard Connor, que los tuvo a sus órdenes en Iwo Jima (donde murieron dos navajos), llegó a decir que "si no fuera por los navajos, los Marines nunca habrían tomado Iwo Jima".

bandera de la nación navajo
Algunos de los comandantes bajo cuyas órdenes sirvieron los navajos les asignaron a cada uno de ellos un guardaespaldas para su protección. Se decía que sus órdenes eran impedir bajo cualquier circunstancia que el operador cayera en manos de los japoneses y que estos pudieran hacerse con el valioso código, llegando a su eliminación si era necesario, aunque en realidad, en la mayoría de los casos se trataba de una precaución para evitar incidentes por fuego amigo: por sus rasgos faciales, en ocasiones los navajos eran confundidos con japoneses por sus compañeros.

Los operadores navajos no fueron los únicos nativos americanos a los que el ejército norteamericano utilizó como operadores de radio durante la Segunda Guerra Mundial. Veintisiete indios meskwaki tuvieron esa misma función durante la campaña del Norte de África, y catorce comanches de la 4ª División de Infantería actuaron como operadores de radio durante el desembarco de Normandía y en posteriores acciones en suelo europeo.

Chester Nez (1921-2014)
Una vez terminada la guerra, el programa de los operadores navajos quedó clausurado. La mayoría de los operadores navajos se licenciaron y regresaron a sus hogares, aunque algunos prefirieron seguir en el ejército y participaron en las guerras de Corea y Vietnam (el último de ellos se licenció en 1972). No recibieron ningún tipo de reconocimiento oficial y su participación en la guerra cayó en el olvido durante años. Su labor empezó a conocerse a partir de 1968, cuando el gobierno norteamericano desclasificó la información relativa al programa, que hasta entonces había sido considerada secreta. En 1982 el presidente Ronald Reagan reconoció públicamente su labor y decretó el 14 de agosto como "Día de los Codificadores Navajos". En el año 2000 el presidente Clinton concedió la Medalla de Oro del Congreso a los primeros 29 voluntarios del programa, mientras que al año siguiente el presidente Bush condecoraba personalmente a los cuatro supervivientes (el último de ellos, Chester Nez, moriría en 2014). En la actualidad sobreviven cinco de los operadores navajos que tomaron parte en la guerra.

El presidente George W. Bush condecora a los codificadores navajos supervivientes (26 de julio de 2001)