Verba volant, scripta manent

domingo, 29 de octubre de 2017

La historia de Romeo el lobo

Romeo (enero de 2009)

Un día del invierno de 2003, el fotógrafo Nick Jans, residente en las afueras de la ciudad de Juneau, en Alaska, salió a esquiar y a hacer fotografías de la vida salvaje. Durante su paseo, descubrió huellas de lobo y al seguirlas, se encontró con un lobo del Archipiélago Alexander. El predador, lejos de mostrarse agresivo o amenazador, mostró gran interés en los perros de Jans, quien describió su comportamiento como "ingenuo, torpe y desgarbado como un adolescente". Lo cierto es que tras aquel primer encuentro, el lobo comenzó a frecuentar el área. Residentes locales y visitantes (esquiadores, campistas) empezaron a informar de encuentros con el lobo solitario, que no se mostraba hostil, sino más bien interesado en los humanos, y sobre todo en sus perros. También visitaba con frecuencia la casa de Jans, llegando a desarrollar una especie de interés amoroso por una de sus mascotas, una perra labrador. De hecho, en una de aquellas ocasiones la esposa de Jans, Sherrie, le anunció su llegada diciendo "Ahí está ese lobo Romeo de nuevo". Y con el nombre de Romeo pasó a ser conocido por los habitantes de la región.

El lobo del Archipiélago Alexander o lobo de las islas (Canis lupus ligoni) es una subespecie del lobo común (Canis lupus) endémica del suroeste de Alaska. Es una especie gravemente amenazada (se estima que sólo quedan unos pocos centenares de ejemplares), sobre todo por la actividad humana; la caza furtiva y la pérdida de sus hábitats por la explotación maderera son las principales causas del descenso de su número en las últimas décadas. Su principal fuente de alimento son los ciervos de Sitka (Odocoileus hemionus sitkensis), que suponen hasta el 90% de su dieta, aunque también se alimentan de pequeños mamíferos (como castores) y salmones. Romeo era un lobo algo atípico; completamente negro (la mayoría de los de su especie presentan tonos que van del gris oscuro al marrón), solitario (esta subespecie vive en grupos familiares formados por entre 5 y 9 animales) y de mayor tamaño que la media (lo habitual es que los machos adultos pesen en torno a 50 kilos, pero Romeo alcanzaba los 70).

En poco tiempo, Romeo se convirtió en una presencia familiar para los habitantes de Juneau. Visitantes y residentes tenían a menudo la oportunidad de encontrarse con el animal, que siempre se mostraba curioso e interesado por las personas y sus mascotas. Acompañaba a la gente durante sus paseos por el bosque, jugaba con los perros mientras sus dueños esquiaban o patinaban en el hielo. Durante años pasó a ser algo así como una celebridad local. La gente decía "Me voy al lago (el lago Mendenhall, donde era frecuente encontrarlo) a ver al lobo". Incluso se creó en 2006 un grupo llamado "Amigos de Romeo", dedicado a "hablar en nombre de Romeo" y defenderlo si así fuera necesario.

Romeo y el pug
En 2007, una serie de fotografías de Romeo llegaron al Servicio de Protección de la Vida Salvaje de Alaska. Las fotografías, sobre todo una en la que Romeo aparecía llevando en su boca a un pequeño perro de raza pug (aunque, según los testigos, lo hacía como un juego y sin lastimar al perro) convencieron a los agentes de que el lobo se había acostumbrado demasiado a la presencia del ser humano y eso, tratándose de un animal salvaje, podía acabar causando problemas. Y esa idea se vio reforzada cuando un análisis de los excrementos del animal demostró que, además de ciervos y otras presas, Romeo había comenzado a alimentarse de comida para perros. Su primera intención fue atrapar al animal y liberarlo lejos de Juneau, para que pudiera regresar a la vida salvaje con sus congéneres. Pero se encontraron con la oposición rotunda de los "Amigos de Romeo", que se negaron a permitir que se lo llevaran, defendiendo su derecho a permanecer en aquella región. Entonces las autoridades trataron de que la gente dejara de interactuar con el lobo, que impidiera a sus perros jugar con él y recordándoles que estaba prohibido tocar y alimentar a la fauna salvaje. Pero eso no desanimó a los habitantes de Juneau ni a Romeo, que siguió siendo un acompañante habitual de personas y perros durante sus paseos.

Los motivos del extraño comportamiento de Romeo y su fascinación por los humanos siguen siendo un misterio. Algunos lo relacionaron con la muerte de una hembra de su misma especie, atropellada unos meses antes no muy lejos de donde apareció el lobo, y que según esa teoría, habría sido la pareja o quizá la madre de Romeo.


En enero de 2010, empezó a correr la preocupante noticia de que Romeo no había sido visto en todo el invierno. Harry Robinson, un residente local que acostumbraba a encontrarse con el lobo durante sus paseos, confirmó que no lo veía desde el 18 de septiembre del año anterior. La preocupación se extendió por Juneau. Muchas teorías empezaron a circular: quizá Romeo había muerto, en un accidente, o a manos de otros lobos, o sencillamente de viejo. O quizá simplemente había encontrado una pareja y había regresado a la vida normal de un lobo, en la espesura. Pero los expertos consultados, dado el escaso interés que Romeo mostraba por los miembros de su especie, consideraban que la hipótesis más probable era que el lobo hubiera muerto. Los "Amigos de Romeo" colocaron carteles con su foto, ofrecieron una recompensa, pero no obtuvieron resultado.


Hasta que en mayo de 2010 la policía arrestó a dos residentes locales: Park Myers, natural de Juneau, y Jeff Peacock, natural de Lebanon (Pennsylvania), acusándoles de cometer numerosas infracciones de las leyes de caza, entre ellas haber cazado de manera ilegal un lobo. Dicho lobo era un macho adulto de color negro, abatido el 22 de septiembre (4 días después del último avistamiento de Romeo) en las cercanías del lago Mendenhall, a cinco kilómetros al norte de Juneau. No se llegó a hacer un examen de ADN de los restos del animal, pero Robinson, que vio las fotografías que Myers y Peacock tenían (en las que se veía a un lobo rondando varios vehículos en un aparcamiento público, y luego a ambos cazadores posando con el cuerpo del animal), identificó en ellas fuera de toda duda a Romeo. Su curiosidad y la confianza que había desarrollado hacia los humanos le habían convertido en una presa fácil para los cazadores sin escrúpulos.



Los dos cazadores furtivos, careciendo de antecedentes, no fueron condenados a penas demasiado severas: multas, seis meses de prisión (en suspenso) y la retirada del permiso de caza durante tres años. Tras la muerte de Romeo, muchos criticaron a los habitantes de Juneau y del valle de Mendenhall. En lugar de haber intentado devolver al lobo a su hábitat, lo habían animado a quedarse, alimentándolo y tratándolo como si fuera un animal doméstico. E igualmente, las autoridades de protección de la vida salvaje, en lugar de cumplir con su deber y alejar a Romeo de la región, se habían doblegado ante la presión popular. Romeo había perdido sus instintos naturales por su contacto con el ser humano y eso lo dejó indefenso ante los furtivos. Quizá, si se hubieran tomado medidas cuando se debía, Romeo habría vuelto a su vida habitual, y habría vivido una vida quizá mas corta (la esperanza de vida de un lobo salvaje es de tres años, y Romeo tenía al menos ocho cuando murió), pero con más sentido.

martes, 17 de octubre de 2017

Curiosidades temporales


- Adolf Hitler, Josef Stalin, Leon Trotsky, Josip Broz "Tito" y Sigmund Freud, todos ellos vivían en Viena en 1913.
Varios de ellos eran incluso habituales del mismo café, el Central.



- Buda, Confucio y Sócrates fueron prácticamente contemporáneos.
Un viajero afortunado podría haberlos conocido a los tres.


- La reina Isabel II de Inglaterra y Marilyn Monroe nacieron en el mismo año (1926).



- Cuando las pirámides fueron construidas todavía quedaban mamuts vivos.
La Gran Pirámide de Giza se terminó en torno al año 2570 a. C. La última población de mamuts, la de la isla de Wrangel (Siberia), desapareció en torno al 2000 a. C.



- J. R. R. Tolkien, Adolf Hitler, Otto Frank (padre de Anna Frank), el escritor Robert Graves y el compositor Ralph Vaughan Williams tomaron parte en la batalla del Somme (julio-noviembre de 1916).



- La Universidad de Oxford es varios siglos más antigua que el imperio azteca y las ruinas de Machu Picchu.
La Universidad lleva funcionando, al menos, desde el 1096. El imperio azteca se fundó en 1325 y las ruinas de Machu Picchu datan de mediados del siglo XV.



- Cleopatra VII vivió más próxima en el tiempo a la llegada del hombre a la Luna que a la construcción de las pirámides.
A Cleopatra (69-30 a. C.) la separan más de 2500 años de la construcción de las pirámides, pero menos de 2000 años de la llegada del hombre a la Luna.



- Hay en la actualidad ballenas que ya estaban vivas cuando se publicó Moby Dick.
La novela se publicó en 1851. Las especies más longevas de ballena (como la ballena de Groenlandia) pueden vivir más de 200 años.


- Cuando se estrenó Star Wars en Francia todavía se empleaba la guillotina.
La primera película de la saga se estrenó el 25 de mayo de 1977. El último criminal guillotinado en Francia fue Hamida Djandoubi, acusado del asesinato de su ex-novia, ejecutado el 10 de septiembre de ese mismo año.



- El Tyrannosaurus rex vivió más próximo a los humanos que a los Stegosaurus.
Los Stegosaurus vivieron en el periodo Jurásico, aproximadamente hace entre 156 y 144 millones de años. Los Tyrannosaurus son mucho más recientes, del periodo Cretácico, entre 68 y 66 millones de años.



- La conocida firma de joyería Tiffany & Co. es más antigua que Italia.
Tyffany fue fundada en Nueva York en 1837. Italia no se unificó para formar el país que hoy conocemos hasta 1861.



- Cuando se fundó la Paramount Pictures el Imperio Otomano todavía existía.
El Imperio Otomano como tal dejó de existir en 1923. La Paramount fue fundada una década antes, en 1912.



- Los primeros prisioneros llegaron al campo de concentración de Auschwitz menos de una semana después de la inauguración del primer restaurante Mc Donald's.
El primer restaurante de la cadena se inauguró en San Bernardino (California) el 15 de mayo de 1940. Sólo cinco días más tarde, el 20 de mayo, se abría de manera oficial el campo de Auschwitz.

sábado, 14 de octubre de 2017

Deborah Sampson

Deborah Sampson Gannett (1760-1827)

Deborah Sampson nació en Plympton (Massachussets) el 17 de diciembre de 1760. Era la quinta de los siete hijos del matrimonio formado por Jonathan Sampson y Deborah Bradford. Ambos eran descendientes de los peregrinos llegados a suelo norteamericano a bordo del Mayflower en 1620, y Deborah era descendiente directa de William Bradford, uno de los primeros gobernadores de la colonia de Nuevo Plymouth. A pesar de estos ilustres antepasados, la escasa habilidad de Jonathan para los negocios hizo que el matrimonio viviera con estrecheces económicas.

Cuando Deborah era todavía una niña, su padre desapareció. Se dijo que se había ahogado durante un viaje por mar, pero parece ser que lo que realmente ocurrió es que había abandonado a su mujer e hijos para instalarse en Maine, donde formaría otra familia. Su esposa, incapaz de mantener a sus hijos, los envió a vivir con parientes y amigos. La pequeña Deborah vivió primero con un pariente de su madre, luego con una anciana, viuda de un reverendo, que le enseñó a leer para que pudiera leerle la Biblia, y cuando la anciana murió, entró como sirvienta en casa de un diácono llamado Jeremiah Thomas en 1770.

El diácono Thomas no era partidario de que las mujeres recibieran educación, por lo que no permitió a Deborah ir a la escuela. Sin embargo, los hijos del diácono le enseñaban lo que aprendían en clase, y Deborah lo supo aprovechar; cuando dejó la casa de Thomas al cumplir los 18 años trabajó como maestra en los veranos de 1779 y 80, mientras que en invierno ejercía como tejedora.

A principios de 1782, con la Guerra de Independencia en su apogeo, Deborah hizo su primer intento de ingresar en el ejército norteamericano. Con ropas de hombre, y bajo el nombre de Timothy Thayer, se alistó en la localidad de Middleborough (Massachusetts). Lo cierto es que no le resultó difícil hacerse pasar por un hombre; Deborah era una mujer de elevada estatura (medía casi un metro ochenta, con lo que no solo superaba con holgura la estatura media de las mujeres de su época, sino que también era más alta que la mayoría de los hombres), robusta, con el pecho pequeño (que además disimulaba con vendajes) y de facciones toscas y poco femeninas. Pero esta primera intentona no tuvo éxito; un residente local la reconoció en el momento de alistarse y la denunció. Tuvo que renunciar, aunque el ejército no tomó medidas contra ella. No así la congregación baptista a la que pertenecía, que la expulsó hasta que pidió públicamente perdón por sus actos.

Este contratiempo no la desanimó y, meses después, en mayo, volvió a alistarse, esta vez en la localidad de Uxbridge, bajo el nombre de Robert Shirtliff (escrito en ocasiones como Shirtliffe o Shurtleff). Fue asignada a la Compañía de Infantería Ligera del 4º Regimiento de Massachusetts, bajo el mando del capitán George Webb, un detalle a tener en cuenta. Las unidades de infantería ligera eran tropas de élite, para las que generalmente se elegían a los soldados más altos y fuertes. Entre sus funciones estaban las misiones de reconocimiento y la cobertura de los flancos y la retaguardia del regimiento durante sus desplazamientos. Dice mucho acerca de la presencia física de Deborah que fuera asignada a una de estas unidades.

Tras algunas escaramuzas, Deborah tuvo su primer combate serio contra los británicos el 3 de julio de 1782, en Tarrytown (Nueva York). Recibió dos balazos en la pierna y la cadera y un corte de sable en la frente. Temiendo ser descubierta, pidió a sus compañeros que la abandonaran, pero uno de ellos logró subirla a un caballo y llevarla a un hospital. Allí le curaron la herida de la frente, pero antes de que pudieran atender las otras heridas, huyó y se extrajo ella misma una de las balas utilizando una navaja (la otra estaba demasiado profunda y tuvo que dejarla). La pierna no acabaría de curar bien y eso hizo que fuera asignada a otras funciones; durante algún tiempo sirvió como asistente del general John Paterson.

En junio de 1783, ya con la guerra próxima a su fin, Paterson fue enviado a Philadelphia para sofocar un motín de soldados del ejército norteamericano que protestaban por los retrasos en sus pagas y licencias. Allí Deborah enfermó de gravedad; fue atendida por el doctor Barnabas Binney que, al descubrir que era una mujer, la instaló en su casa, donde su familia cuidó de ella. Binney no informó a Paterson del verdadero sexo de Deborah hasta después del final de la guerra, acontecido en septiembre de 1783. Pero Paterson no tomó represalias contra ella; le concedió una licencia honorable, una carta con consejos y recomendaciones, y algo de dinero para que pudiera regresar a su casa. "Robert Shirtliff" fue oficialmente licenciado en West Point (Nueva York) el 25 de octubre de 1783, tras casi año y medio de servicio. En la recopilación Massachusetts Soldiers and Sailors of the Revolutionary War, publicada a finales del siglo XIX, aparece el registro de "Robert Shirtliff" como de servicio entre el 20 de mayo de 1782 y el 25 de octubre de 1783.


Tras la guerra Deborah recuperó su identidad y regresó a su vida corriente. En 1785 se casó con un granjero llamado Benjamin Gannett, con el que tendría tres hijos (Earl, Mary y Patience) y adoptaría a una cuarta, una niña huérfana llamada Susanna. El matrimonio vivió con numerosos problemas económicos, y tuvo que recurrir habitualmente a los préstamos de sus parientes y de amigos cercanos, como el héroe de la independencia norteamericana Paul Revere, el cual también intercedió por ella ante las autoridades. En 1792, gracias a la mediación de Revere, el gobierno de Massachusetts accedió a abonarle las pagas que el ejército todavía le debía de sus años de servicio, y que le había retenido tras saber que era una mujer.

En 1802, tratando de ganar algo de dinero, Deborah empezó a dar conferencias hablando de su época como soldado, en las que aparecía vestida de mujer para luego ponerse el uniforme de soldado. Aún así, seguía pasando serias dificultades económicas. En 1804, de nuevo con la intermediación de Revere, Deborah Sampson solicitó una pensión de invalidez por las secuelas de sus heridas de guerra. Nunca antes una mujer había pedido una pensión de combatiente, pero gracias en buena parte a los entusiastas elogios de Revere, el Congreso de los EEUU concedió a Deborah Sampson-Gannett el 11 de marzo de 1805 una pensión de invalidez por un monto de cuatro dólares mensuales.


En 1809, Deborah elevó una nueva petición al Congreso, solicitando la retroactividad de su pensión desde el momento de su licencia en 1783, en lugar desde 1805. La petición fue rechazada, pero en 1816 el congreso le otorgó una generosa subida en su pensión, que le permitió devolver todo el dinero que debía y hacer algunas reformas en su granja.

Deborah Sampson falleció en Sharon (Massachusetts) el 29 de abril de 1827, a los 66 años de edad, a causa de la fiebre amarilla. Fue enterrada en el cementerio de Rock Ridge. Tras su muerte, su marido solicitó una pensión de viudedad como viudo de un soldado. Su petición dio lugar a una serie de debates, y al final el comité encargado concluyó que Deborah había dado "un ejemplo sin parangón de heroísmo femenino, fidelidad y valor" y accedió a la petición de Benjamin, aunque este falleció antes de poder cobrarla.


En 1797 el escritor Hermann Mann escribió, con la colaboración de Deborah, su biografía: The female review: Life of Deborah Sampson, the female soldier in the war of the revolution. Su éxito contribuyó a popularizar la figura de Deborah Sampson. Entre otros reconocimientos a su figura, hay una estatua en su memoria frente a la biblioteca pública de Sharon (donde también existe un parque con su nombre) y durante la Segunda Guerra Mundial se dio su nombre a un barco, el SS Deborah Gannett, un carguero artillado de la clase Liberty botado en 1944.

viernes, 6 de octubre de 2017

¿Sabías que...

-... según un estudio, construir una estación espacial como la Estrella de la Muerte de la saga Star Wars costaría 850.000.000.000.000.000 de dólares, se tardaría 833.000 años en construirla, y necesitaría un láser de mil billones de toneladas de peso para destruir un planeta de un sólo disparo?

-... James Chadwick (descubridor del neutrón) había sido alumno de Ernest Rutherford (descubridor del protón), quien a su vez había sido alumno de J. J. Thomson (descubridor del electrón)?

-... cuando el general de brigada del ejército de la Unión Oliver Otis Howard perdió su brazo derecho durante la batalla de Seven Pines (1862), su camarada el general de brigada Philip Kearny, que había perdido su brazo izquierdo durante la guerra entre México y EEUU, le dijo "¡General, tendremos que comprarnos los guantes a medias!"

-... el primer deportista descalificado en unas Olimpiadas por consumo de sustancias prohibidas fue el pentatleta sueco Hans-Gunnar Liljenwall, quien en la Olimpiada de México '68 admitió haberse tomado unas cervezas antes de su prueba de tiro para calmar sus nervios?

-... el romano Panteón de Agripa, construido entre el 118 y el 125 a. C. sigue siendo hoy en día la mayor cúpula de hormigón del mundo?

-... en diciembre de 1994, una avioneta que llevaba un alijo de cocaína perdió en pleno vuelo un paquete con casi 40 kilos de droga, que cayó en la localidad de Homestead... a escasos metros de donde se celebraba un encuentro de vigilantes ciudadanos en el que participaban varios agentes de policía?

-... en 2007 Escocia se gastó 125000 libras en una campaña para elegir un nuevo eslogan? El elegido fue... "Bienvenidos a Escocia".

-... los Testigos de Jehová han predicho erróneamente el fin del mundo más de 20 veces?

-... el SEAL Team 6, una unidad de operaciones especiales de la Armada norteamericana creada en 1980, recibió ese nombre para hacer creer a los soviéticos que los EEUU disponían de otros cinco equipos similares listos para entrar en acción?

-... sólo unas horas antes de firmar el embargo comercial contra Cuba, el presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy compró 1200 puros habanos?

-... en 1838 un adolescente de 14 años llamado Edward Jones se coló en el Palacio de Buckingham disfrazado de deshollinador y huyó tras robar la ropa interior de la reina Victoria? "El chico Jones", como le llamó la prensa, se colaría en el Palacio en al menos otras tres ocasiones.

-... el último "superviviente" de la Guerra de Crimea (1853-1856) fue Timothy, una tortuga que era la mascota del navío de línea británico HMS Queen, y que murió en 2004?

domingo, 1 de octubre de 2017

Sesenta y seis días a la deriva

Simone y William Butler

Corría el mes de abril del año 1989 y el matrimonio norteamericano formado por William (60) y Simone (52) Butler, residentes en Miami, se embarcaba (literalmente) en una aventura largamente acariciada: dar la vuelta al mundo a bordo de su velero de doce metros de eslora, el Siboney, sin imaginarse la peripecia de la que iban a ser protagonistas.

La noche del 25 de junio de ese año, cuando el Siboney se encontraba a unas 1200 millas náuticas al suroeste de Costa Rica, un repentino estruendo sorprendió al matrimonio mientras dormían plácidamente a eso de las cuatro de la madrugada. Al salir a cubierta, descubrieron que se trataba de varias ballenas que se peleaban entre ellas. Antes de que pudieran hacer nada, uno de aquellos grandes cetáceos propinó al pequeño velero un fortísimo golpe que abrió una vía de agua en el costado de babor, lo que provocó su hundimiento en apenas quince minutos.


A los Butler apenas les dio tiempo para hinchar la balsa salvavidas, en la que consiguieron introducir algunas latas de comida y bidones de agua, una pequeña potabilizadora manual y algunos objetos más (aparejos de pesca, bengalas, útiles de navegación), antes de que el Siboney desapareciera para siempre bajo las aguas. Y allí, a bordo de aquella pequeña embarcación de plástico de apenas dos metros cuadrados, se resignaron a esperar ser rescatados.

Al principio los Butler mantuvieron la esperanza de ser hallados pronto. Tenían alimentos y creían que pronto encontrarían algún barco que los recogiese. Sin embargo, conforme fueron pasando los días, esta confianza se fue debilitando. Dos grandes mercantes pasaron muy cerca de ellos, pero pese a los desesperados intentos del matrimonio por llamar su atención, no los vieron. Cuando las provisiones que habían salvado comenzaron a escasear, se dieron cuenta de que su travesía iba a ser mucho más difícil de lo que habían pensado.

Pasado el primer mes a la deriva, sus provisiones se habían agotado. Sobrevivieron comiendo pescado crudo que pescaban, y una tortuga marina a la que lograron capturar cuando pasó junto a su balsa. Para beber, disponían de unos tres litros de agua al día que podían conseguir con la potabilizadora, más el agua de lluvia que lograban recoger. Pasaban la mayor parte del día tumbados para ahorrar energía, cambiando con frecuencia de postura para que no se les formasen úlceras en la piel, y jugando a las damas en un tablero que era uno de los pocos objetos que habían logrado salvar. En ocasiones su balsa se veía rodeada de tiburones hambrientos y muy agresivos, que llegaron a pinchar uno de los flotadores.

Mapa del recorrido del Siboney y de la balsa de los Butler
Cuando llevaban unos cincuenta días a la deriva, divisaron a lo lejos las características nubes que se forman sobre tierra. Trataron de dirigirse hacia allí remando con las manos, pero la corriente se lo impidió. Se trataba de la Isla del Coco, una isla situada a algo más de 500 km de la costa costarricense, declarada Parque Nacional y en la que, aunque no tiene una población estable, siempre hay personas en ella (vigilantes, biólogos, investigadores).

El día 65, un nuevo mercante, de bandera japonesa, pasó muy cerca de ellos. Esta vez si los vieron; varios marineros les hicieron señales desde la cubierta. Pero el buque no se detuvo. Simone, pese a los intentos de William para consolarla, se puso a llorar, creyendo que jamás los rescatarían. Sin embargo, el mercante japonés había avisado a las autoridades costarricenses de la presencia de la balsa, y al día siguiente, 20 de agosto, una patrullera los rescató. Tras 66 días a la deriva, habían recorrido más de mil millas y estaban a sólo trece millas de la costa.


El matrimonio fue trasladado a un hospital. Habían perdido 25 kilos de peso y tenían numerosas llagas en la piel, pero fuera de eso su estado de salud no era malo. Tiempo después, William relataría toda su aventura en un libro titulado 66 Days Adrift (66 Días a la Deriva).

domingo, 24 de septiembre de 2017

William James Sidis

William James Sidis (1898-1944)

Cuando se habla de niños superdotados (ahora también llamados "con altas capacidades") y de la manera más adecuada en la que deben ser educados, uno de los nombres que a menudo surge es el del norteamericano William Sidis, un genio precoz y deslumbrante que sin embargo se vio lastrado en su vida cotidiana por su peculiar personalidad y temperamento.

William James Sidis nació en Nueva York el 1 de abril de 1898. Sus padres eran un matrimonio de inmigrantes judíos de origen ucraniano excepcionalmente dotados en el plano intelectual. Su padre, Boris Sidis, doctorado en Medicina y Filosofía, fue un pionero de la psiquiatría, especializándose en psicopatología, sobre la que escribió numerosos libros y artículos. Su madre, Sarah Mandelbaum Sidis, fue una de las primeras mujeres en tener licencia para ejercer la medicina en Norteamérica. William recibió ese nombre en honor a su padrino, William James, psicólogo y filósofo, y amigo íntimo de su padre.


El nacimiento de William permitió a sus padres poner en práctica sus peculiares (y bastante excéntricas para la época) teorías sobre la educación infantil. Convencidos de que la innata curiosidad infantil necesitaba de constantes estímulos para alcanzar todo su potencial, el matrimonio Sidis se dedicó a educar al pequeño William desde sus primeros meses de vida. Y los resultados fueron asombrosos. William era capaz de pronunciar algunas palabras a los seis meses, a los ocho identificaba algunas letras y comía solo, al año de vida empezaba a escribir, y con dieciocho meses ya era capaz de leer el New York Times.

Sus avances eran espectaculares. Entre los cuatro y los ocho años escribió cuatro libros (dos sobre astronomía y dos de anatomía). A los seis años empezó la educación primaria, pero le bastaron seis meses para avanzar hasta la secundaria. A los ocho años dominaba ocho idiomas, aparte de su inglés natal (latín, griego, alemán, francés, ruso, hebreo, turco y armenio) e incluso inventó uno propio, basado en el latín y el griego, al que llamó vendergood. Sus logros acabaron por trascender el círculo de la familia y los amigos de los Sidis, y acabaron llegando a la prensa, que fijó su mirada en el pequeño genio.

Con nueve años solicitó su ingreso en la prestigiosa Universidad de Harvard. Los exámenes de acceso no fueron un problema para él, pero su solicitud fue finalmente rechazada por considerárselo "emocionalmente inmaduro" para el mundo universitario. Williams pasó entonces algún tiempo en el Tufts College, una universidad privada cerca de Boston, estudiando matemáticas e idiomas por su cuenta, hasta que en 1909, cuando contaba 11 años, fue por fin aceptado en Harvard, convirtiéndose en el alumno más joven en ingresar en la institución. Su primera conferencia pública, en enero de 1910, trataba sobre cuerpos de cuatro dimensiones en la geometría euclidiana, y causó sensación, hasta el punto de que un profesor profetizó que Sidis se convertiría en el matemático más brillante del siglo XX. En 1914, con 16 años, se graduaba summa cum laude en Medicina y obteniendo también un grado en Humanidades. Sin embargo, sus logros académicos no iban parejos a su crecimiento personal. Introvertido, callado, poco comunicativo, le incomodaba la atención que despertaba en los demás y el interés de la prensa. Nunca tuvo pareja, ni mostró interés en tener una vida familiar. Poco después de graduarse, anunció a varios periodistas que lo entrevistaban su intención de llevar lo que consideraba "la vida perfecta", que para él suponía vivir prácticamente aislado del resto del mundo. hay quien especula con que Sidis padecería algún tipo de trastorno del espectro autista, quizá síndrome de Asperger, que causa a quien lo padece dificultades en las interacciones sociales y en la comunicación.

Tras un enfrentamiento con algunos estudiantes de Harvard, que llegaron a amenazarlo, sus padres le consiguieron en 1916 un puesto en la Universidad Rice de Houston como profesor adjunto de matemáticas, dando clases de geometría y trigonometría. Solo estuvo allí un año, antes de dejar el puesto debido a sus diferencias con el departamento de matemáticas y al trato recibido por parte de sus alumnos, todos ellos mayores que él. Regresó a la costa este y abandonó su proyecto de licenciarse en matemáticas, ingresando en la facultad de derecho, pero lo dejó en su último año, en 1919.

Poco después de abandonar la escuela de leyes Sidis fue arrestado durante una manifestación socialista con motivo del primero de mayo en la que se sucedieron incidentes violentos. Ante el juez, Sidis se declaró ateo, socialista y objetor de conciencia durante la Primera Guerra Mundial, además de creer en un sistema libertario basado en los derechos individuales. El juez lo condenó a 18 meses de prisión según la Ley de Sedición de 1918, pero gracias a la intermediación de su padre se libró de ir a la cárcel, aunque estuvo un año ingresado en una casa de reposo en New Hampshire (donde sus padres trataron de "enderezarlo", llegando a amenazarlo con ingresarlo en un manicomio) y luego en California, donde estuvo otro año.

Cuando regresó a Nueva Inglaterra en 1921, Sidis estaba harto de todo, de sus padres, de la prensa, de la atención que generaba y de las expectativas creadas sobre su futuro. Se apartó de su familia y comenzó a desempeñar trabajos sencillos, como oficinista u operario, muy por debajo de su cualificación. Pasó a llevar una vida anónima y discreta, lejos de la atención que despertaba en otra época. Una vida tranquila como había deseado. Siguió estudiando aquellos temas que le interesaban, unas veces de manera autodidacta y otras en la universidad; a su muerte había completado siete carreras y había empezado varias más, que luego abandonó porque se aburría, y hablaba cerca de 40 lenguas. También escribió varios libros, algunos con seudónimo y otros bajo su nombre real, sobre los más diversos temas, desde astronomía (predijo la existencia de regiones en el universo donde la segunda ley de la termodinámica actúa en forma inversa a como nosotros la entendemos) hasta historia (tenía una serie de teorías propias y un tanto excéntricas sobre el origen de la población americana). También publicó un libro titulado Notes on the Collection of Streetcar Transfers, dedicado a una de sus obsesiones, el coleccionismo de todo lo relacionado con los tranvías (un libro que fue definido como "el libro más aburrido de la historia").

William Sidis, en su madurez
De cuando en cuando, algún periodista se acordaba de William y trataba de hablar con él, pero Sidis se mostraba siempre esquivo y rechazaba conceder entrevistas. En 1937, el New Yorker publicó un artículo titulado "April Fool", burlándose de él y dando muchos detalles sobre su vida en aquel momento. Sidis lo consideró injurioso y difamatorio, además de una invasión de su privacidad, lo que lo llevó a denunciar a la revista. Aunque una primera sentencia daba la razón al medio, argumentando que Sidis era una personalidad pública y sus circunstancias vitales eran de interés general, siguió apelando (había terminado la carrera de derecho y llevó el caso en persona) hasta que en 1944 finalmente un tribunal le dio la razón, aunque a costa de años de esfuerzo y sinsabores.

No llegó a disfrutar mucho tiempo de su victoria. Meses después, su casera lo encontró inconsciente en el modesto apartamento que ocupaba en Boston. Había sufrido un derrame cerebral (la misma causa de la muerte de su padre en 1923) y, pese a que fue llevado a un hospital, nunca recuperó la consciencia y murió el 27 de julio de 1944, a los 46 años.

La figura de Sidis sigue siendo cuestionada. Muchos dudan de algunos de sus logros y consideran que su inteligencia fue exagerada y sobredimensionada por su familia y por la prensa, que llegaron a decir que había sido la persona más inteligente de la historia. Su hermana afirmó tras su muerte que un test de inteligencia al que había sido sometido había dado un IQ superior a cualquier otro conocido, pero no hay pruebas de ello. Todavía se discute si su brillante talento se debía a los peculiares modos educativos de sus padres o a un talento innato, y si sus dificultades en la vida adulta se debieron a su falta de interacciones sociales durante su infancia, centrada en el estudio. Hay quien opina que, con una infancia más normal y convencional, quizá William habría llevado una vida más convencional y habría sabido aprovechar mejor su inmenso talento.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Jack, el babuino ferroviario

Jack y James Wilde


A finales del siglo XIX, a los viajeros del ferrocarril que conectaba las ciudades sudafricanas de Cape Town y Port Elizabeth les resultaba familiar la figura de James Wilde, un guardagujas de la estación de Uitenhage al que apodaban "Jumper" ("Saltador") por su costumbre de saltar de un vagón a otro de los convoyes, incluso estando en marcha. Esta costumbre le saldría cara; en 1877 resbaló en una de sus acrobacias y cayó bajo un tren en marcha. Salvó la vida por poco, pero perdió ambas piernas en el accidente.

Tras una larga y dolorosa recuperación, Wilde regresó a su puesto en Uitenhage. Se había fabricado unas toscas piernas de madera sobre las que era capaz de desplazarse distancias no muy grandes, y un carrito para cuando debía recorrer trayectos mayores, pero aún así tenía limitaciones y no era capaz de llevar a cabo su trabajo con la presteza y rapidez que a él le habría gustado.

Una tarde Wilde se hallaba visitando el mercado de Uitenhage cuando fue testigo de un peculiar espectáculo que atraía la atención de numerosas personas: un babuino del Cabo o papión chacma (Papio ursinus) conduciendo un carro de bueyes. Sorprendido por la inteligencia del primate, y convencido de que podía serle útil en su trabajo, Wilde rogó insistentemente al dueño del animal que se lo vendiera. Y, aunque a éste no le hacía demasiada ilusión desprenderse de su mascota, sentía lástima por Wilde y acabó accediendo.

Wide se llevó a Jack (así se llamaba el babuino) a su hogar, una cabaña cercana a la estación, y comenzó su peculiar entrenamiento. Cada mañana Jack empujaba el carrito de Wilde hasta la estación y una vez allí observaba atentamente los distintos cometidos de su amo. Uno de estos cometidos era llevarle a los conductores la llave de los depósitos de carbón cuando así lo requerían. Jack no tardó en aprenderse la señal (cuatro pitidos del silbato de la locomotora) y cada vez que lo escuchaba corría a tomar la llave de Wilde y llevársela al conductor.


Otro de los labores que James Wilde enseñó a Jack era la de accionar las palancas de señales cada vez que un tren se aproximaba. Primero, Jack aprendió a accionar cada palanca según un gesto que Wilde le hacía con la mano, y siempre buscando la confirmación de su amo antes de mover cada palanca. No obstante, con su gran inteligencia el simio aprendió a accionar la palanca adecuada en cada momento, sin esperar la señal de Wilde; y aunque éste nunca perdía de vista a Jack, el babuino jamás se equivocó de palanca, ni hizo falta que le repitieran una orden. De la misma manera, Wilde le enseñó a realizar tareas domésticas en su hogar, como tirar la basura o barrer el suelo.

La presencia de tan peculiar trabajador en la estación no tardó en atraer la atención de la gente. Muchos habitantes de Uitenhage acudían a la estación para poder ver a Jack trabajando, e igualmente los pasajeros de los trenes que pasaban por allí quedaban asombrados al ver al simio. A menudo, lo recompensaban lanzándole trozos de comida, que Jack aceptaba gustoso. También se había aficionado a recibir cada noche un traguito de licor que su amo le daba como recompensa por su trabajo, hasta el punto de que cuando a Wilde se le olvidaba, al día siguiente Jack se mostraba enfurruñado y de mal humor.


Y así, la peculiar pareja siguió trabajando junta hasta que una elegante dama de Port Elizabeth fue testigo del trabajo de Jack y quedó horrorizada al ver al animal encargándose de las señales de la estación. De inmediato, elevó una queja a las autoridades del ferrocarril, los cuales hasta aquel momento desconocían que Wilde tuviera a un babuino como ayudante. Y no la creyeron hasta que el gerente y varios directivos de la compañía visitaron la estación. De inmediato, Wilde y Jack fueron despedidos.

Wilde no se conformó, y reclamó a la compañía la devolución de su puesto, defendiendo su profesionalidad y la de Jack. El gerente estuvo de acuerdo en poner a prueba las habilidades del babuino. Cuando el primer tren se acercó a la estación, Jack, sin ningún tipo de orden, accionó las palancas adecuadas según las señales de la locomotora, e incluso se quedó observando su llegada para asegurarse de que había hecho lo correcto. Impresionado, el gerente no solo devolvió a Wilde su puesto, sino que contrató a Jack, que se convirtió de esta manera en el único empleado no humano del ferrocarril, con un sueldo de veinte céntimos diarios y media botella de cerveza a la semana, además de raciones de comida.

Jack trabajó en el ferrocarril durante nueve años, hasta su muerte en 1890 a causa de una tuberculosis. Durante todo ese tiempo, jamás cometió ningún error que provocara un accidente. Su cráneo forma parte de la colección del Museo Albany de Grahamstown.

martes, 12 de septiembre de 2017

El origen del conde de Montecristo



El conde de Montecristo es, junto a Los tres mosqueteros, la obra más popular de Alejandro Dumas padre, y una de las cumbres de la literatura del siglo XIX. La monumental novela, escrita en colaboración con Auguste Maquet (uno de los varios "negros" que el escritor tuvo a lo largo de su carrera), consta de 117 capítulos y se publicó por primera vez en el periódico Journal des Débats en 18 entregas entre agosto de 1844 y enero de 1846. La historia es bien conocida: Edmundo Dantés es un joven marino que, a causa de una denuncia anónima, es arrestado el mismo día de su boda y encarcelado de manera injusta en el terrible presidio de la isla de If durante catorce años. Tras fugarse y encontrar un tesoro oculto en la isla de Montecristo, regresa a Francia bajo la identidad del conde de Montecristo para vengarse de los responsables de su infortunio. Una historia que bebe de hechos reales: se inspira en un caso real sucedido en Francia a principios del siglo XIX.

El protagonista de aquel suceso se llamaba Pierre Picaud y era un humilde zapatero de la ciudad de Nîmes al cual le sonríe la fortuna en 1807 cuando se compromete con Marguerite Vigoroux, una mujer perteneciente a una destacada y adinerada familia de la ciudad. Pero como suele ocurrir, su buena fortuna le hizo ganar enemigos. En su caso, esta enemistad llevaba el nombre de Mathieu Loupian, un tabernero, viudo y con dos hijos, el cual había estado cortejando también a Marguerite. Llevado por sus irrefrenables celos, presentó una denuncia falsa contra Picaud, acusándolo de ser un espía al servicio de Inglaterra, una acusación muy grave en aquellos tiempos. Para reforzar su acusación, sobornó a dos sujetos apellidados Solari y Chaubard, clientes habituales de su taberna, para que declararan como testigos. Un tercer sujeto, apellidado Allut, estaba al tanto de la conspiración, pero se negó a tomar parte en ella, aunque tampoco hizo nada por impedirla. Loupian confió su denuncia a un comisario, también habitual de su taberna, el cual la hizo llegar a Anne Jean Marie René Savary, duque de Rovigo, general del ejército francés y hombre de confianza de Napoleón, que ordenó el arresto de Picaud el mismo día de su boda.

El infortunado Picaud pasará siete años recluido en la fortaleza piamontesa de Fenestrelle, sin saber de qué se le acusa hasta el segundo año. Durante su reclusión, Picaud se las arregló para cavar un pasadizo hasta la celda vecina, ocupada por un sacerdote italiano llamado padre Torri, encarcelado por motivos políticos. Entre ambos surge la amistad y, cuando poco después el padre Torri falleció, le nombró heredero de un tesoro de gran valor que había escondido antes de su arresto en el pilar de una iglesia de Milán. Picaud fue liberado en 1814, tras la caída de Napoleón, y viajó a Milán en busca del tesoro, que halló justo donde Torri le había dicho. A continuación, con un aspecto completamente distinto al que solía tener, envejecido por los años de encierro, y bajo el nombre falso de Joseph Lucher, regresó a Nîmes en busca de aquellos que se lo habían arrebatado todo.

Sus pesquisas no tardaron en llevarlo hasta Allut. Se presentó ante él fingiendo ser un abate italiano llamado Baldini y, tras sobornarlo entregándole un diamante de gran tamaño, consiguió que le revelara toda la conspiración tramada y ejecutada contra el zapatero Picaud. Así, se entera de que Loupian, el principal responsable de lo que le había sucedido, se había casado dos años después de su arresto con Marguerite, la que iba a ser su esposa. Ahora Loupian vive en París y es propietario de un lujoso café-restaurante en el Boulevard des Italiens, comprado con la dote de su esposa. Enfurecido, Picaud viaja hasta Paris en busca de venganza.

Lo primero que hace es conseguir empleo en el establecimiento de Loupian, para estar lo más cerca posible de su enemigo. Poco después, Chaubard, que también se había mudado a París, es hallado muerto en la Pont des Arts, apuñalado con una daga en la que figura la inscripción "Número Uno", pero Loupian no relaciona su muerte con Picaud. Entonces comienzan las desgracias para él. Su hija es seducida por un tal "príncipe Corlano", con el que se compromete; pero en la fiesta de compromiso se revela que el tal príncipe es en realidad un farsante, un antiguo criminal condenado a galeras. El escándalo supone una deshonra para la familia Loupian, y su hija, consternada, muere poco después. A continuación es el hijo de Loupian el que es arrestado, acusado de un robo de joyas, y es condenado a veinte años de trabajos forzados. Más tarde, el café de Loupian sufre un misterioso incendio que lo reduce a cenizas y deja al antiguo tabernero en la ruina.

El siguiente en caer es Solari, que muere envenenado. Alguien sin identificar dejaría luego sobre su ataúd una nota en la que está escrito "Número Dos". Y por fin, para culminar esta despiadada venganza, Picaud se encuentra con Loupian, revelándole su verdadera identidad antes de apuñalarlo hasta la muerte.

Una vez cumplida sobradamente su venganza, Picaud seguramente se habría ido de París de no haber entrado en escena de nuevo Allut. El antiguo encubridor de Loupian había reconocido a Picaud a pesar de su disfraz, y había permanecido atento a las sucesivas desgracias que habían ocurrido a los tres conspiradores, sabiendo perfectamente quién era el responsable. Y tras la muerte de Loupian, en parte por codicia, en parte por miedo a que Picaud también lo buscara a él, Allut actuó primero y secuestró a Picaud. Trató de extorsionarle, pero Picaud se negó a entregarle dinero alguno, y finalmente Allut lo asesinó y ocultó su cadáver. Luego, para evitar molestas investigaciones, huyó a Inglaterra.

París en llamas tras la Comuna (1871)
Los verdaderos sucesos ocultos tras todas estas muertes seguramente habría permanecido ocultos si en 1828 un agonizante Allut no hubiera pedido la presencia de un sacerdote francés estando en su lecho de muerte en Londres. A dicho sacerdote, un abate apellidado Madeleine, le contó la historia completa antes de morir. El sacerdote puso por escrito el relato de Allut y lo envió al prefecto de la policía parisina, el cual lo depositó en los archivos del cuerpo. Allí habría sido hallado por el archivero y escritor Jacques Peuchet, el cual en 1838 dio a conocer el caso como un capítulo de sus Mémoires tirés des Archives de la Police de Paris, y de ahí obtuvo Dumas su inspiración para su novela. El libro de Peuchet es la única fuente que se conserva; el texto del abate Madeleine, en el caso de que hubiera existido, desapareció en el gran incendio que puso fin a la Comuna de París (1871).

sábado, 9 de septiembre de 2017

La emisora UVB-76



Uno de las más intrigantes misterios tecnológicos de los últimos tiempos es la extraña emisora de onda corta conocida como UVB-76 o "el zumbador". Esta emisora, que emite en una frecuencia de 4625 kHz lleva más de cuarenta años activa sin que se sepa quién la controla o cuál es su cometido.

Las primeras referencias a esta emisora datan de principios de los años 70, pero fue en la década posterior cuando de verdad comenzó a llamar la atención. Durante años, la emisora emitía un doble pitido, que se repetía unas 25 veces por minuto, casi las 24 horas del día. Antes de cada hora, los pitidos eran sustituidos por un tono continuo que se prolongaba durante un minuto, hasta que se reanudaban los pitidos. Y unos 50 minutos cada día, la emisora se quedaba totalmente en silencio hasta que los pitidos se reiniciaban.

Con el paso de los años, la transmisión fue variando. El doble pitido dio paso a un zumbido monocorde, que todavía se mantiene, y dejó de interrumpirse al inicio de cada hora, emitiéndose de manera continua. El día de Nochebuena de 1997, por primera vez, la emisora lanzó al aire un mensaje de voz: un hombre que hablaba en ruso, que identificó la emisora como UVB-76 (hasta entonces se la conocía por apodos o por su frecuencia) para a continuación recitar lo que parecía ser un mensaje cifrado de números y letras, y que decía: "Ya UVB-76, ya UVB-76. 180 08 BROMAL 74 27 99 14. Boris, Roman, Olga, Mikhail, Anna, Larisa. 7 4 2 7 9 9 1 4".

Desde ese momento, las transmisiones de voz, casi siempre del mismo estilo (códigos de letras y números) se han repetido sin una periodicidad fija. En ocasiones han pasado años entre mensajes y otras veces se emiten varios en un mismo día (el 17 de octubre de 2016 se llegaron a emitir 18 mensajes en 24 horas). Aquella primera transmisión de voz de 1997 permitió no sólo conocer el nombre de la emisora, sino también situar el origen de la transmisión en una colina en las proximidades de Povarovo, una pequeña localidad 30 kilómetros al noroeste de Moscú.

Fotografía por satélite del supuesto emplazamiento original de la emisora en Povorovo
En ocasiones, además de los mensajes de números y letras, también se han podido escuchar de fondo en la transmisión otros sonidos, tales como conversaciones en ruso o fragmentos de El lago de los cisnes de Tchaikovsky, lo que indica que el zumbido de la transmisión no es producido internamente sino que lo emite algún dispositivo colocado ante el micrófono, que se encuentra permanentemente abierto.

El 5 de junio de 2010, la transmisión se interrumpió de manera sorpresiva y se reanudó al día siguiente. La teoría más extendida es que se debió a un traslado, ya que según algunas fuentes ahora su lugar de emisión parece estar en las cercanías de San Petersburgo. Además, en septiembre de ese año la emisora empezó a utilizar otra identificación: MDZhB. En agosto de 2011 un grupo de exploradores urbanos se acercaron a Povarovo y afirmaron haber hallado una antigua base militar abandonada.

El gran misterio de la emisora sigue siendo su objetivo. Una de las primeras y más extendidas teorías dice que se trata de una emisora dedicada a enviar mensajes secretos a los agentes rusos en Occidente, al igual que otras emisoras que existieron en ambos bandos durante la guerra fría. Las emisoras enviaban mensajes que a oídos de un oyente cualquiera parecían un galimatías sin sentido, y sólo el emisor y el receptor conocían el código que revelaba el auténtico mensaje oculto. No obstante, el hecho de que tardara tanto tiempo en empezar a emitir mensajes de voz parece desacreditar esta teoría, al igual que otra de las más repetidas: que se trate de un sistema de comunicación secreto entre unidades del ejército ruso en la región de Moscú.

Espectro de la emisión de la UVB-76 (courtesy by Janm67)
Otra de las teorías que se han propuesto es que se trate de un "dispositivo de hombre muerto" heredado de la época soviética. Un dispositivo de este tipo, originariamente empleado en ferrocarriles, es un sistema que necesita una actualización continua y que, en el caso de que dicha actualización no se produzca, ejecuta una rutina preestablecida. En los trenes, es un freno o una alarma que se activa si el conductor deja de apretar un botón o pedal cada cierto tiempo. Según esta teoría, en caso de que la URSS (ahora Rusia) sufriera un ataque masivo, como en una guerra nuclear, la emisora debería enviar un mensaje al Estado Mayor y, si este no respondiera (por haber sido destruido o haber quedado incomunicado) sería la encargada de enviar una señal a las unidades militares para comenzar el contraataque.

También hay quien dice (basándose en una comunicación del Observatorio Geofísico de Borok) que se trata de un experimento científico para medir alteraciones en la ionosfera, aunque muchos dudan de la idoneidad de tal sistema. Incluso los hay que, dada la potencia de la emisora, sugieren que los mensajes van dirigidos hacia el espacio exterior.

martes, 5 de septiembre de 2017

Los basters

Mujeres basters con sus trajes tradicionales


Una de las comunidades más peculiares del sur de África es la de los basters, un grupo étnico que vive mayoritariamente en Namibia y que ha conservado durante décadas su cultura y tradiciones propias. Los basters son descendientes de los hijos mulatos que los colonos europeos (fundamentalmente holandeses, pero también franceses e ingleses) tuvieron con mujeres africanas, especialmente de la tribu Khoikhoi (conocidos comúnmente como hotentotes) a raíz del establecimiento de la Colonia del Cabo en África del Sur a mediados del siglo XVII. Su nombre, basters, deriva de la palabra holandesa bastaards (bastardos), que a pesar de su origen peyorativo ellos han adoptado con orgullo como una señal de identidad.

Aunque nunca tuvieron los mismos derechos que los colonos blancos, durante los primeros tiempos de la colonia los mulatos tuvieron una consideración superior a la de los habitantes nativos, e incluso muchos de ellos consiguieron ser propietarios de sus propias granjas. Sin embargo, conforme la colonia iba aumentando de población y el terreno cultivable comenzaba a escasear, la presión sobre ellos por parte de las autoridades y de sus vecinos blancos aumentó. Algunos optaron por convertirse en criados y peones, pero aquellos que rechazaban la discriminación a la que eran sometidos y querían preservar su independencia se vieron forzados a trasladarse hacia los límites de la colonia. A mediados del siglo XVIII, la mayoría de los granjeros basters se concentraba en el distrito de Khamiesberg, en el extremo noroccidental de la colonia. De allí también tuvieron que mudarse por la presión de los otros colonos, trasladándose hacia la frontera interior de la colonia, la zona menos apetecible para los granjeros. Su situación no mejoró cuando los británicos ocuparon la colonia en 1795, ocupación que pasó a ser definitiva cuando en 1814 los holandeses cedieron la posesión de la colonia al Reino Unido.

Fue a finales del siglo XVIII cuando los basters comenzaron a organizarse en comunidades regidas por un Consejo o Raad, al frente del cual estaba un Jefe o Kaptein, que eran elegidos anualmente en una asamblea, en la que también se aceptaban nuevos miembros. El Raad se encargaba de velar por el orden dentro de la comunidad, castigar infracciones y faltas y de dirimir pleitos y discusiones por asuntos de tierras. Durante la asamblea que la comunidad de los basters de De Tuin celebraron el 24 de marzo de 1868 se decidió emigrar más allá de las fronteras de la colonia para encontrar nuevos territorios libres en los que asentarse y dejar atrás de una vez por todas la discriminación y las arbitrariedades que padecían.

El primer Consejo baster (1872). Hermanus van Wyk es el segundo por la derecha
La primera avanzadilla estaba formada por unas 30 familias lideradas por el Kaptein Hermanus van Wyk y partió de De Tuin en 1869. Esta expedición acabó por asentarse en una amplia llanura entre los desiertos de Namib y Kalahari, fundando la ciudad de Rehoboth, a unos noventa kilómetros al sur de la actual capital de Namibia, Windhoek. A esos pioneros les siguieron otras familias y la población de Rehoboth comenzó a crecer. El 23 de septiembre de 1870, en la llamada conferencia de paz de Okahandja, los basters acordaron establecer relaciones pacíficas con las tribus locales (namas y hereros), aunque eso no evitaría en años posteriores algunos enfrentamientos armados, debidos fundamentalmente a la tendencia de sus vecinos de robarles ganado, una de las bases de la economía baster. En 1870 ya había 333 habitantes en Rehoboth, que aumentaron a 800 en 1874 y 1500 en 1885. Algunas de esas familias siguieron viaje hacia el norte, estableciéndose en la ciudad angoleña de Lubango.

Bandera de los basters de Rehoboth
En 1872, los basters proclamaron la Rehoboth Gebiet, la República Libre de Rehoboth. Establecieron que el poder ejecutivo recayera en un Kaptein elegido de manera vitalicia (el primero fue Hermanus van Wyk, que ostentó el cargo hasta su muerte en 1905), ayudado por un Consejo cuyos miembros eran elegidos por él. Además, había un Consejo Ciudadano (Volksraad) cuyos miembros eran elegidos cada cinco años, y que detentaba el poder legislativo. También tenían una constitución; las conocidas como Vaderlike Wette (Leyes de los padres), cuya primera versión databa de diciembre de 1868, y que fue posteriormente reescrita y extendida en 1872 y 1874. En ella se recogían no sólo disposiciones políticas (como la ciudadanía o el gobierno), sino también regulaciones civiles y leyes criminales. Entre otras disposiciones, establecía que todo burger (ciudadano) varón tenía derecho a recibir de manera gratuita una parcela de terreno cultivable al cumplir los 18 años. Para ser ciudadano de Rehoboth había dos vías: por nacimiento (siendo hijo de un ciudadano) o bien siendo aceptado por las autoridades. La ciudadanía no estaba condicionada por la raza; aunque la gran mayoría de la población eran de origen mulato, también hubo blancos y negros que fueron aceptados como ciudadanos, con los mismos derechos que los basters.


Los basters vivieron así de manera independiente hasta que en 1884 el Imperio Alemán reclamó el control de toda la región, convirtiéndola en una colonia con el nombre de África del Sudoeste Alemana. El 11 de septiembre de 1885, Hermanus van Wyk firmaba con los alemanes el llamado Schutz und Freundschaftsvertrag (Tratado de Protección y Amistad), por el cual el gobierno alemán reconocía a los basters (a los que consideraba población nativa y no europea) el derecho a conservar sus instituciones y autogobierno. Un segundo tratado firmado en 1895 establecía la creación de una milicia armada entre los basters que actuaría como apoyo de las tropas coloniales alemanas en sus luchas contra las tribus locales. A la muerte de Hermanus van Wyk en 1905 no se aprobó la elección de un nuevo Kaptein; en su lugar, los alemanes nombraron un Basterrat o Consejo de los Basters, que funcionó hasta 1914, en que fue elegido como Kaptein Cornelius van Wyk, el hijo de Hermanus.

Soldados basters con el uniforme alemán durante la Primera Guerra Mundial
Las relaciones entre basters y alemanes permanecieron amistosas hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. En ese momento, el ejército colonial alemán (Schutztruppe) decretó el alistamiento forzoso de todos los ciudadanos de Rehoboth en edad de combatir. Los basters se negaron; temiendo perder su autonomía ante una más que probable derrota de los alemanes ante las tropas sudafricanas, prefirieron permanecer neutrales. Sin embargo, terminaron por aceptar, solicitando ser destinados únicamente a labores tras las líneas. Aún así, en febrero de 1915, los reclutas basters fueron asignados como guardianes en el campo de prisioneros de Uitdraii, lo que levantó muchas protestas; los basters no querían inmiscuirse en una guerra entre blancos y los prisioneros sudafricanos no querían ser custodiados por los que según su punto de vista no eran sino soldados negros.

Ante el deterioro de la situación, el 1 de abril de 1915 Cornelius van Wyk se entrevistó en secreto con Louis Botha, primer ministro de Sudáfrica, para negociar la conservación de su autonomía a cambio de su neutralidad. La situación degeneró en los siguientes días; ante el avance sudafricano, los alemanes decidieron retirarse hacia el norte y llevarse consigo a sus prisioneros, y con ellos a los guardianes basters. Estos se negaron, temiendo ser considerados combatientes por los sudafricanos. Ante la inminente partida de las tropas alemanas, centenares de reclutas basters desertaron la noche del 18 de abril para regresar a Rehoboth. El 22 de abril el teniente coronel Bothe informaba por escrito al Consejo baster que habían violado el tratado de protección y sus actos eran considerados hostiles hacia Alemania; el gobernador alemán, Theodor Seitz, anuló el tratado y dio orden de atacar Rehoboth. En los días siguientes se sucedieron las escaramuzas entre alemanes y basters, sin perdonar ni a los civiles (fueron asesinados numerosos granjeros alemanes y basters, entre ellos dos hijos de Cornelius van Wyk). Muchos basters huyeron con sus familias para refugiarse en las montañas.

Monumento en conmemoración de la Batalla de Sam Khubis
Una joven baster de 14 años que trabajaba en un campamento alemán oyó una conversación que hablaba de un inminente ataque militar contra los basters. Rápidamente hizo saber esta noticia a van Wyk, el cual se atrincheró con un contingente de unos 700 u 800 hombres en Sam Khubis, una posición montañosa a unos 80 kilómetros al sudoeste de Rehobock. Allí, el 8 de mayo de 1915, se produjo la Batalla de Sam Khubis: pese a los continuos ataques alemanes, superiores en número y armados con artillería y ametralladoras, la posición baster resistió hasta el anochecer. Apenas les quedaba munición, y un nuevo ataque seguramente les habría derrotado; pero, milagrosamente, a la mañana siguiente las tropas alemanas se retiraron, temerosas del avance sudafricano.

Tras la derrota alemana, el África del Sudoeste quedó bajo control militar sudafricano hasta 1919; en esa fecha, la Sociedad de Naciones otorgó a Sudáfrica el control administrativo de la región. Los sudafricanos impusieron el mismo sistema de apartheid que funcionaba en su país natal; los basters pasaron entonces a tener la misma consideración que la población negra, y se les anularon los derechos y privilegios que les habían reconocido los alemanes. En 1923 algunos miembros del Consejo Ejecutivo y del Volksraad firmaron un acuerdo con las autoridades sudafricanas; un acuerdo al que, sin embargo, la mayor parte de los basters se oponía, lo que generó un cisma que provocó la formación de un Nuwe Raad (Nuevo Consejo), opuesto al ya existente. Esta división duró hasta 1933, en que se formó un nuevo Consejo elegido por toda la comunidad.

Durante el gobierno sudafricano, aunque discriminados y habiendo perdido buena parte de su independencia (los dirigentes basters enviaron numerosas peticiones, primero a la Sociedad de Naciones y luego a su sucesora, las Naciones Unidas, pidiendo recuperar su autonomía), los basters consiguieron mantener cierta soberanía sobre los asuntos internos de Rehoboth. En 1966 la ONU dio por terminada la administración sudafricana de la región, pero ésta continuó de facto. En 1976 los sudafricanos concedieron una autonomía parcial a los basters, convirtiendo Rehoboth y los territorios circundantes en un territorio semiautónomo con un estatus similar al de los bantustanes sudafricanos, con el nombre de Basterland o Baster Gebiet.

El Consejo baster a principios de los ochenta.
La independencia de Namibia en marzo de 1990 puso fin a la autonomía baster. El nuevo gobierno, controlado por el partido SWAPO (South West Africa People's Organization), antigua organización guerrillera, anuló los privilegios de los basters, con la excusa de no hacer diferencias entre los ciudadanos del nuevo país. Los basters se opusieron e incluso llegaron a proclamar su independencia, ocupando la ciudad y negándose a negociar con la nueva administración. El gobierno namibio se vio obligado a enviar tropas que en septiembre de 1990 retomaron el control de la ciudad e incautaron todas las propiedades del antiguo gobierno baster, incluidos los terrenos comunales.

Desde entonces, los basters han peleado por recuperar su autonomía. Irónicamente, muchos de ellos añoran los tiempos del apartheid, ya que pese a estar discriminados con respecto a la población blanca aún podían mantener una cierta independencia. Han elevado numerosas quejas a la ONU y a otros organismos internacionales argumentando que el gobierno namibio favorece a los ovambo, la etnia mayoritaria en el país, frente a las demás comunidades. Forman parte de la UNPO (Organización de Países y Pueblos No Representados) junto a nacionalidades como el Tíbet, el Kurdistán, Bretaña o la Cabilia.

John McNab, Kaptein de los basters desde 1999
En la actualidad, los basters conservan numerosas tradiciones y aspectos de su cultura heredados de los holandeses. Hablan afrikaans (el holandés de Sudáfrica), son mayoritariamente calvinistas e incluso su ropa tradicional y sus himnos religiosos derivan de las de los colonos holandeses. En la actualidad no hay un censo detallado, pero se estima que pueden ser entre 35 y 40000 personas, que residen mayoritariamente en Rehoboth y su distrito. Siguen perpetuando sus instituciones tradicionales (el actual Kaptein, John McNab, fue elegido en 1999), aunque carecen de toda autoridad legal.

Para quien quiera saber más, http://rehobothbasters.org/