Verba volant, scripta manent

domingo, 8 de febrero de 2026

90 años después

James "Jim" Hunter (1891-1977) y John "Jack" Hunter (1889-1917)

En septiembre de 2006 un grupo de trabajadores que instalaba unas tuberías en la región belga de Westhoek dio por casualidad con las tumbas de cinco soldados de la Primera Guerra Mundial. Un entusiasta local de la Primera Guerra Mundial y arqueólogo aficionado llamado Johan Vandervalle avisó a las autoridades para que el enterramiento fuera convenientemente protegido y excavado. Uno de los cuerpos parecía haber sido enterrado con mayor cuidado y atención que los otros: tenía los brazos cuidadosamente cruzados sobre el pecho, había sido envuelto en una tela impermeable y amarrado con alambre. 

Este esmero despertó la curiosidad de Vandervalle, que quiso averiguar la identidad de aquel soldado. Sin embargo, aquellos hombres habían sido enterrados sin ninguna identificación ni objetos personales. Por las insignias de sus uniformes se pudo saber que eran soldados australianos de la 4ª División de la Australian Imperial Force (AIF), pero nada más, así que Vandervalle se puso en contacto con la Australian Army History Unit, el departamento oficial encargado de recopilar, conservar y difundir la información relativa a las fuerzas armadas australianas. Tras una larga búsqueda en sus archivos, la AAHU dio con los nombres de siete soldados que podían corresponder a los cuerpos de aquella tumba; entre ellos, el del soldado John Hunter. Los medios australianos publicaron la lista de nombres en 2007, y entonces una mujer llamada Mollie Mills vio la lista y pensó que aquel John Hunter podía tratarse del "tío Jack" cuya historia conocía toda su familia.

John "Jack" Hunter era el mayor de los siete hijos de un granjero viudo de la localidad australiana de Nanango, en el estado de Queensland. Trabajaba con su padre y no era un hombre muy dado a las aventuras, pero cuando su hermano Jim (dos años menor) se alistó en el ejército australiano para combatir en Europa, en contra de los deseos de su padre, Jack decidió alistarse también, prometiéndole a su padre que cuidaría de su hermano. Jack se alistó el 25 de octubre de 1916, dos días después de que lo hiciera su hermano. De Nanango fueron por carretera a Brisbane, luego en tren hasta Sydney, y en Sydney se embarcaron en el HMAS Ayrshire el 24 de enero de 1917, llegando a Gran Bretaña el 12 de abril.

Durante tres meses y medio permanecieron en un campo de entrenamiento en la llanura de Salisbury, aprendiendo tácticas para la guerra de trincheras y el uso de las máscaras de gas. Y finalmente, el 25 de agosto se incorporaron como refuerzos al 49º Batallón de la 4º División, acampado en la región belga de Flandes Occidental. Con el resto de la unidad marcharían más tarde hacia la ciudad de Ypres, en cuyas proximidades se libraba desde junio la llamada Batalla de Passchendaele, siendo testigos por el camino de la devastación que cuatro años de combates habían dejado.

Soldados australianos en las trincheras durante la Batalla de Polygon Wood el 26 de septiembre de 1917, el mismo día que murió Jack Hunter

El 49º no fue llamado al frente hasta finales de septiembre, como parte de una ofensiva para desalojar las posiciones alemanas en el bosque de Polygon Wood. Aquella acción, que pasaría a ser conocida como la batalla de Polygon Wood, se prolongó durante una semana entera, del 26 de septiembre al 3 de octubre. La mañana del 26 de septiembre, justo antes del primer ataque, al soldado Jack Hunter se le ordenó internarse en tierra de nadie para retirar un trozo de hojalata que al parecer molestaba la visión de los francotiradores australianos al reflejar la luz del sol. Cuando regresaba a sus líneas un mortero alemán cayó muy cerca de él, hiriéndolo con su metralla. Su hermano Jim estaba cerca, y cuando lo vio tambalearse y caer dentro de la trinchera corrió en su auxilio. Con la ayuda de otro soldado australiano lo colocó en una camilla y lo cargaron durante un kilómetro, mientras a su alrededor los disparos y el estallido de los morteros marcaban el inicio del ataque aliado, hasta el hospital de campaña más cercano. Pero las heridas de Jack eran muy graves y para cuando llegaron al hospital ya había muerto. Cerca de allí fue cavada una tumba para enterrar a varios soldados, incluido a Jack. Su hermano Jim preparó cuidadosamente su cadáver, con la intención de regresar una vez terminada la guerra, recuperarlo y llevárselo de vuelta a Australia.

Los avatares de la guerra llevaron a Jim lejos de allí. Sobrevivió a heridas de bala y al envenenamiento por gas mostaza, pero no pudo regresar a Polygon Wood hasta marzo de 1919, y para entonces el paisaje del lugar había cambiado notablemente. Se había construido una carretera en el lugar y Jim no pudo encontrar las referencias que había memorizado y que marcaban el lugar de la tumba. Tuvo que regresar a Australia, a donde llegó el 8 de junio, con las manos vacías. Jim Hunter tuvo una vida larga y fructífera, se casó, tuvo seis hijos y murió en 1977, a los 86 años de edad, aunque nunca pudo superar la pérdida de su hermano e incluso en su lecho de muerte seguía llamándolo.

La tumba de Jack Hunter, junto a las de los otros soldados que fueron enterrados con él

Mollie Mills se puso en contacto con la AAHU para comunicarle sus sospechas de que uno de aquellos cuerpos era del de su tío Jack. Un análisis de ADN confirmó que aquel cadáver que había sido tan cuidadosamente sepultado era el de John Hunter. Finalmente, en octubre de 2017, noventa años después de su muerte, los restos de John Hunter recibían sepultura en el Buttes New British Cemetery, un cementerio que alberga las tumbas de más de 2000 soldados, muchos de ellos sin identificar, muertos en la Primera Guerra Mundial y originarios de países de la Commonwealth, y situado en el extremo noroeste de Polygon Wood. A su entierro, celebrado con todos los honores militares, asistieron Mollie Mills y su primo James Hunter, hijo de Jim Hunter. En su lápida figura la leyenda "Descansa después de haber estado perdido durante 90 años" y su nombre fue tachado de manera oficial de la lista de soldados desaparecidos en combate que figura en la Puerta de Menin, un monumento en Ypres dedicado a los soldados de la Commonwealth cuyos cuerpos nunca fueron oficialmente identificados.

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