Verba volant, scripta manent

lunes, 20 de noviembre de 2017

El emperador Norton I

Joshua Abraham Norton (1814?-1880)

La fecha y el lugar del nacimiento de Joshua Abraham Norton aún no están totalmente confirmados. Si hacemos caso a su esquela, debió nacer en torno a 1814 (algunos retrasan su nacimiento hasta 1818 o 19), probablemente en Londres o quizá en Deptford, una de las localidades de su área metropolitana. Sus padres, John Norton y Sarah Norden, eran miembros de sendas familias de comerciantes judíos, que en 1820 se trasladaron a Sudáfrica en el marco de una serie de envíos de colonos por parte del gobierno británico a la colonia del Cabo. Tras la muerte de su madre en 1846 y de su padre en 1848, Joshua Norton dejó África y se trasladó a EEUU con los 40000 dólares que había heredado. Generalmente se señala su llegada a la ciudad de San Francisco el 23 de noviembre de 1849, a bordo del buque Franzeska.

Por aquel entonces San Francisco era una ciudad que crecía rápidamente gracias a la fiebre del oro de California y en la que había grandes oportunidades de negocio. Joshua, hábil negociante, supo aprovechar esas oportunidades, y en apenas unos años multiplicó su dinero. En 1853 su fortuna ascendía a un cuarto de millón de dólares y era uno de los ciudadanos más prominentes y respetados de la ciudad. Sin embargo, esta buena racha le había vuelto ambicioso y temerario. A finales de 1852, una serie de malas cosechas y hambrunas llevó al gobierno chino a prohibir la exportación de arroz al extranjero, lo que provocó que su precio en San Francisco se disparase desde los cuatro centavos por libra a los 36. Norton vio una oportunidad de hacerse con el control absoluto del mercado del arroz en la ciudad, y empezó a acaparar grandes cantidades del cereal. Cuando el navío Glyde llegó desde Perú con más de 90000 kilos de arroz, Norton compró el cargamento entero. Pero antes de que pudiera hacer su jugada, varios cargamentos más llegaron a la ciudad desde Sudamérica. El precio del arroz se desplomó, causándole a Norton grandes pérdidas. El comerciante trató de anular el contrato de compra, argumentando que el arroz era de mala calidad, pero, tras varios años de litigio, en 1857 la Corte Suprema de California falló en su contra. El banco Lucas Turner and Company embargó sus bienes para pagar sus deudas y Norton se vio obligado a declararse en bancarrota en 1858.


Tras un tiempo apartado de la atención pública, el 17 de septiembre de 1859 el San Francisco Bulletin publicaba un cuando menos curioso decreto que decía así: "A petición [...] de una gran mayoría de los ciudadanos de estos Estados Unidos, yo, Joshua Norton [...] me declaro y proclamo emperador de estos Estados Unidos [...] y ordeno a los representantes de los diferentes estados de la Unión a constituirse en Asamblea en la Sala de Conciertos de esta ciudad, el primer día de febrero próximo, donde se realizarán tales alteraciones en las leyes [...] para mitigar los males bajo los cuales el país está funcionando, y de tal modo justificar la confianza que existe, tanto en el país como en el extranjero, en nuestra estabilidad e integridad". La nota venía firmada por "Norton I, emperador de los Estados Unidos", que posteriormente añadiría a su título "Protector de México".

Esta extravagante proclamación fue recibida con gran sentido del humor por parte de los ciudadanos de San Francisco. En los años siguientes, el emperador Norton I se convirtió en uno de los habitantes más pintorescos de la ciudad. Nunca tuvo, por supuesto, más autoridad que la que sus "súbditos" quisieron darle, pero siempre fue tratado con el máximo respeto y consideración. Vivía en un modesto apartamento de alquiler en Commercial Street, salía a pasear por la ciudad con su uniforme imperial (regalo de los militares de la base de Presidio) y acompañado de dos perros mestizos llamados Lazarus y Brummer, comprobaba que todo funcionaba correctamente, que las alcantarillas estuviesen en buen estado, que trenes y diligencias cumpliesen sus horarios... Vivía gracias a las aportaciones de los ciudadanos de San Francisco, disfrazadas como "impuestos". La mayoría de los restaurantes, incluso los más elegantes, le daban de comer gratis, los teatros y la ópera le reservaban lugares y cuando asistía, el público lo recibía en pie y no se sentaba hasta que él lo hacía. Las compañías locales de trenes y ferries le dejaban viajar gratis... Llegó a instaurar un pequeño "impuesto" a tiendas y bancos, lo que causó hilaridad en la ciudad... aunque la mayoría de los establecimientos aceptó pagarlo. Incluso, en 1871, imprimió papel moneda con su efigie para pagar sus deudas, que muchos establecimientos aceptaban. Hoy en día, estos billetes son preciados objetos de coleccionista que alcanzan precios de miles de dólares en las subastas.


Del emperador Norton se cuentan infinidad de anécdotas, muchas de ellas apócrifas, pero otras indudablemente verídicas. Cuando estalló la Guerra de Secesión norteamericana se mostró profundamente preocupado y convocó a su presencia a Abraham Lincoln, presidente de los Estados Unidos, y a Jefferson Davies, presidente de los Estados Confederados, a su presencia, para negociar la paz con ambos. Como ninguno de ellos acudió, ordenó un alto el fuego hasta que tomara una "decisión imperial" sobre el asunto.

En 1867, un puntilloso agente de policía llamado Armand Barbier lo arrestó acusándolo de vagabundo. La ciudad puso el grito en el cielo ante tamaño ultraje, los periódicos publicaron encendidas editoriales defendiendo al emperador y, al final, el jefe de Policía Patrick Crowley ordenó su puesta en libertad, con una disculpa oficial de parte del cuerpo de policía. Crowley llegó a decir de él que "No ha derramado sangre, no ha robado a nadie, ni ha despojado a ningún país, que es más de lo que se puede decir de sus colegas de profesión". En el censo de 1870, Joshua Norton aparece como residente en el 642 de Commercial Street, de unos 50 años de edad y de empleo "emperador".

En otra ocasión, viendo que su uniforme de gala estaba ya viejo y deslucido, hizo circular una proclama en la que calificaba de "desgracia nacional" el estado de su guardarropa. De inmediato, la Cámara de Supervisores de San Francisco (el órgano legislativo del gobierno de la ciudad) le compró un traje nuevo, gesto que el emperador agradeció otorgándoles a todos y cada uno de los supervisores una "patente de nobleza a perpetuidad".

Mención aparte merecen sus numerosos decretos. Algunos un tanto extravagantes, como aquel que imponía una multa de 25 $ a quien se refiriese a San Francisco como Frisco, algo que detestaba. Otros un tanto grandilocuentes, como cuando ordenó la disolución del Congreso de los EEUU, ordenando incluso al ejército desalojar a los parlamentarios por la fuerza si éstos se resistían a irse. y también algunos auténticamente visionarios, como cuando propuso la creación de una Liga de Naciones para resolver conflictos entre países; o cuando ordenó que San Francisco y Oakland, ciudades separadas por la bahía de San Francisco, fueran conectadas, bien por un puente, bien por un túnel. Ambos proyectos se acabarían haciendo realidad: el Puente de la Bahía se inauguró en 1936 (ha habido numerosas peticiones para que sea renombrado como Puente Emperador Norton) y el sistema de metro, que comunica San Francisco con las ciudades de su área metropolitana, lo hizo en 1972. También puso especial énfasis en evitar conflictos entre sus súbditos a causa de la religión, dando ejemplo al acudir cada domingo a un servicio religioso en una iglesia diferente, para que ninguna confesión se sintiera menospreciada.


Como muestra del cariño que le profesaba la ciudad, cuando Lazarus murió en 1863, atropellado por un carro, la ciudad le profesó un sentido homenaje. Cuando en 1865 fue Brummer el que falleció, el mismísimo Mark Twain escribió un epitafio para el animal, diciendo que había muerto "con muchísimos años y muchísimo honor, enfermedades y pulgas". No fue el único literato que se sintió atraído por la figura del emperador Norton; otros como Robert Louis Stevenson o Selma Lagerlöf también se inspiraron en él para alguna de sus obras.

Al parecer, el emperador Norton llegó a intercambiar correspondencia con la reina Victoria de Inglaterra, cuyo retrato (junto al de Napoleón) colgaba de la pared de su humilde casa. Su prestigio era tal que en cierta ocasión incluso detuvo a una turba furiosa que, tras una pelea entre chinos y americanos, se dirigía hacia las viviendas de los inmigrantes asiáticos dispuesta a darles un escarmiento. Norton lo evitó dándoles un emotivo discurso sobre las bondades de amar a todo el mundo y llevarse bien con el prójimo, lo que hizo que la turba se disolviera y regresara a sus casas.

El emperador Norton I sufrió un ataque de apoplejía el 8 de enero de 1880, en la esquina de las calles California y Dupont, mientras se dirigía a la Academia de Ciencias de California a dar un discurso. Un carruaje lo llevó al hospital más cercano, pero falleció antes de llegar. Llevaba 21 años de "reinado". Al día siguiente, los principales periódicos de la ciudad publicaron su necrológica en primera plana. El San Francisco Chronicle la tituló Le Roi est Mort (El rey ha muerto) mientras que el Morning Call publicó "Norton Primero, Emperador de los Estados Unidos y Protector de México por la Gracia de Dios, ha dejado este mundo".


En un principio el emperador Norton iba a ser enterrado con un humilde ataúd de pino en una sencilla ceremonia, como correspondía a los pobres de solemnidad. No obstante, el Pacific Club, una asociación de empresarios locales, hizo una generosa donación para financiar un elegante ataúd de palo de rosa y una ceremonia digna para el famoso personaje. Su funeral, celebrado el 10 de enero, supuso una emotiva ceremonia de despedida a un personaje muy querido en la ciudad. Se dice que asistieron más de 30000 personas (por aquel entonces la población de la ciudad era de unos 230000) que formaban un cortejo fúnebre de más de tres kilómetros de largo. Se le dio sepultura en el Cementerio Masónico, aunque en 1934 sus restos fueron exhumados y trasladados al Cementerio Woodlaw, en Colma, y enterrados en una tumba con el epitafio "Emperador de los Estados Unidos y Protector de México".

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Fotografías históricas (X)


Michael Jackson visitando el plató del rodaje de Los Goonies (1985).



Coraceros del ejército francés (1913).



El casco "Darth Vader" de los Fedayeen iraquíes, uno de los más curiosos cascos de combate jamás fabricados. Se utilizó durante la Segunda Guerra del Golfo (2003), estaba hecho de una fibra similar al kevlar y sólo se fabricaron unos cientos para la guardia personal de Saddam Hussein.


Cabina de mandos de un Supermarine Spitfire Mk. VII.


Dos aviones Bell P-63 Kingcobra de fabricación norteamericana pero con insignias soviéticas sobrevuelan las cataratas del Niágara antes de ser enviados a la URSS (noviembre de 1943).



Explosión del carguero norteamericano de clase Liberty SS Robert Rowan en la costa de Sicilia, como consecuencia de un incendio provocado por un ataque aéreo alemán durante la batalla de Gela (11 de julio de 1943). La tripulación pudo evacuar el navío antes de la explosión.



Minisubmarino japonés Kō-hyōteki Tipo A, recuperado en 1961 cerca de la entrada de la bahía de Pearl Harbor. Sus torpedos no habían sido lanzados.


El desayuno estándar de los astronautas del Proyecto Apollo (1969)



Andrew Chandler y su antiguo esclavo, Silas Chandler, miembros del 44º Regimiento de Infantería de Mississippi, durante la Guerra de Secesión norteamericana. Silas salvaría la vida de Andrew durante la batalla de Chickamauga (18-20 de septiembre de 1863) y en agradecimiento Andrew le regaló una parcela de tierra en la que Silas construyó una iglesia para su comunidad.



Guerrillero afgano con un misil tierra-aire Stinger de fabricación norteamericana.



El suelo de la Bolsa de Nueva York tras el crack de 1929.



Centenares de anillos de boda, pertenecientes a víctimas del Holocausto.



El recientemente fallecido Antoine "Fats" Domino recibe en su casa de Nueva Orleans a los Beatles, reconocidos admiradores suyos.



El Vasa, buque insignia de la armada sueca, que naufragó en su travesía inaugural el 10 de agosto de 1628, es rescatado tras permanecer sumergido casi 333 años (24 de abril de 1961).



La última fotografía de Freddie Mercury en vida, poco antes de su muerte a causa del SIDA (noviembre de 1991)



Carl Sagan sostiene una de las placas instaladas a bordo de las sondas Pioneer, destinadas a posibles civilizaciones extraterrestres, que él ayudó a diseñar (1972).



Balas trazadoras en un combate nocturno entre aviones japoneses y el ejército norteamericano, sobre los cielos de la isla de Iwo Jima (febrero de 1945).




Momentos después del asesinato de Mahatma Gandhi a manos de un fanático hindú (30 de enero de 1948).

domingo, 29 de octubre de 2017

La historia de Romeo el lobo

Romeo (enero de 2009)

Un día del invierno de 2003, el fotógrafo Nick Jans, residente en las afueras de la ciudad de Juneau, en Alaska, salió a esquiar y a hacer fotografías de la vida salvaje. Durante su paseo, descubrió huellas de lobo y al seguirlas, se encontró con un lobo del Archipiélago Alexander. El predador, lejos de mostrarse agresivo o amenazador, mostró gran interés en los perros de Jans, quien describió su comportamiento como "ingenuo, torpe y desgarbado como un adolescente". Lo cierto es que tras aquel primer encuentro, el lobo comenzó a frecuentar el área. Residentes locales y visitantes (esquiadores, campistas) empezaron a informar de encuentros con el lobo solitario, que no se mostraba hostil, sino más bien interesado en los humanos, y sobre todo en sus perros. También visitaba con frecuencia la casa de Jans, llegando a desarrollar una especie de interés amoroso por una de sus mascotas, una perra labrador. De hecho, en una de aquellas ocasiones la esposa de Jans, Sherrie, le anunció su llegada diciendo "Ahí está ese lobo Romeo de nuevo". Y con el nombre de Romeo pasó a ser conocido por los habitantes de la región.

El lobo del Archipiélago Alexander o lobo de las islas (Canis lupus ligoni) es una subespecie del lobo común (Canis lupus) endémica del suroeste de Alaska. Es una especie gravemente amenazada (se estima que sólo quedan unos pocos centenares de ejemplares), sobre todo por la actividad humana; la caza furtiva y la pérdida de sus hábitats por la explotación maderera son las principales causas del descenso de su número en las últimas décadas. Su principal fuente de alimento son los ciervos de Sitka (Odocoileus hemionus sitkensis), que suponen hasta el 90% de su dieta, aunque también se alimentan de pequeños mamíferos (como castores) y salmones. Romeo era un lobo algo atípico; completamente negro (la mayoría de los de su especie presentan tonos que van del gris oscuro al marrón), solitario (esta subespecie vive en grupos familiares formados por entre 5 y 9 animales) y de mayor tamaño que la media (lo habitual es que los machos adultos pesen en torno a 50 kilos, pero Romeo alcanzaba los 70).

En poco tiempo, Romeo se convirtió en una presencia familiar para los habitantes de Juneau. Visitantes y residentes tenían a menudo la oportunidad de encontrarse con el animal, que siempre se mostraba curioso e interesado por las personas y sus mascotas. Acompañaba a la gente durante sus paseos por el bosque, jugaba con los perros mientras sus dueños esquiaban o patinaban en el hielo. Durante años pasó a ser algo así como una celebridad local. La gente decía "Me voy al lago (el lago Mendenhall, donde era frecuente encontrarlo) a ver al lobo". Incluso se creó en 2006 un grupo llamado "Amigos de Romeo", dedicado a "hablar en nombre de Romeo" y defenderlo si así fuera necesario.

Romeo y el pug
En 2007, una serie de fotografías de Romeo llegaron al Servicio de Protección de la Vida Salvaje de Alaska. Las fotografías, sobre todo una en la que Romeo aparecía llevando en su boca a un pequeño perro de raza pug (aunque, según los testigos, lo hacía como un juego y sin lastimar al perro) convencieron a los agentes de que el lobo se había acostumbrado demasiado a la presencia del ser humano y eso, tratándose de un animal salvaje, podía acabar causando problemas. Y esa idea se vio reforzada cuando un análisis de los excrementos del animal demostró que, además de ciervos y otras presas, Romeo había comenzado a alimentarse de comida para perros. Su primera intención fue atrapar al animal y liberarlo lejos de Juneau, para que pudiera regresar a la vida salvaje con sus congéneres. Pero se encontraron con la oposición rotunda de los "Amigos de Romeo", que se negaron a permitir que se lo llevaran, defendiendo su derecho a permanecer en aquella región. Entonces las autoridades trataron de que la gente dejara de interactuar con el lobo, que impidiera a sus perros jugar con él y recordándoles que estaba prohibido tocar y alimentar a la fauna salvaje. Pero eso no desanimó a los habitantes de Juneau ni a Romeo, que siguió siendo un acompañante habitual de personas y perros durante sus paseos.

Los motivos del extraño comportamiento de Romeo y su fascinación por los humanos siguen siendo un misterio. Algunos lo relacionaron con la muerte de una hembra de su misma especie, atropellada unos meses antes no muy lejos de donde apareció el lobo, y que según esa teoría, habría sido la pareja o quizá la madre de Romeo.


En enero de 2010, empezó a correr la preocupante noticia de que Romeo no había sido visto en todo el invierno. Harry Robinson, un residente local que acostumbraba a encontrarse con el lobo durante sus paseos, confirmó que no lo veía desde el 18 de septiembre del año anterior. La preocupación se extendió por Juneau. Muchas teorías empezaron a circular: quizá Romeo había muerto, en un accidente, o a manos de otros lobos, o sencillamente de viejo. O quizá simplemente había encontrado una pareja y había regresado a la vida normal de un lobo, en la espesura. Pero los expertos consultados, dado el escaso interés que Romeo mostraba por los miembros de su especie, consideraban que la hipótesis más probable era que el lobo hubiera muerto. Los "Amigos de Romeo" colocaron carteles con su foto, ofrecieron una recompensa, pero no obtuvieron resultado.


Hasta que en mayo de 2010 la policía arrestó a dos residentes locales: Park Myers, natural de Juneau, y Jeff Peacock, natural de Lebanon (Pennsylvania), acusándoles de cometer numerosas infracciones de las leyes de caza, entre ellas haber cazado de manera ilegal un lobo. Dicho lobo era un macho adulto de color negro, abatido el 22 de septiembre (4 días después del último avistamiento de Romeo) en las cercanías del lago Mendenhall, a cinco kilómetros al norte de Juneau. No se llegó a hacer un examen de ADN de los restos del animal, pero Robinson, que vio las fotografías que Myers y Peacock tenían (en las que se veía a un lobo rondando varios vehículos en un aparcamiento público, y luego a ambos cazadores posando con el cuerpo del animal), identificó en ellas fuera de toda duda a Romeo. Su curiosidad y la confianza que había desarrollado hacia los humanos le habían convertido en una presa fácil para los cazadores sin escrúpulos.



Los dos cazadores furtivos, careciendo de antecedentes, no fueron condenados a penas demasiado severas: multas, seis meses de prisión (en suspenso) y la retirada del permiso de caza durante tres años. Tras la muerte de Romeo, muchos criticaron a los habitantes de Juneau y del valle de Mendenhall. En lugar de haber intentado devolver al lobo a su hábitat, lo habían animado a quedarse, alimentándolo y tratándolo como si fuera un animal doméstico. E igualmente, las autoridades de protección de la vida salvaje, en lugar de cumplir con su deber y alejar a Romeo de la región, se habían doblegado ante la presión popular. Romeo había perdido sus instintos naturales por su contacto con el ser humano y eso lo dejó indefenso ante los furtivos. Quizá, si se hubieran tomado medidas cuando se debía, Romeo habría vuelto a su vida habitual, y habría vivido una vida quizá mas corta (la esperanza de vida de un lobo salvaje es de tres años, y Romeo tenía al menos ocho cuando murió), pero con más sentido.

martes, 17 de octubre de 2017

Curiosidades temporales


- Adolf Hitler, Josef Stalin, Leon Trotsky, Josip Broz "Tito" y Sigmund Freud, todos ellos vivían en Viena en 1913.
Varios de ellos eran incluso habituales del mismo café, el Central.



- Buda, Confucio y Sócrates fueron prácticamente contemporáneos.
Un viajero afortunado podría haberlos conocido a los tres.


- La reina Isabel II de Inglaterra y Marilyn Monroe nacieron en el mismo año (1926).



- Cuando las pirámides fueron construidas todavía quedaban mamuts vivos.
La Gran Pirámide de Giza se terminó en torno al año 2570 a. C. La última población de mamuts, la de la isla de Wrangel (Siberia), desapareció en torno al 2000 a. C.



- J. R. R. Tolkien, Adolf Hitler, Otto Frank (padre de Anna Frank), el escritor Robert Graves y el compositor Ralph Vaughan Williams tomaron parte en la batalla del Somme (julio-noviembre de 1916).



- La Universidad de Oxford es varios siglos más antigua que el imperio azteca y las ruinas de Machu Picchu.
La Universidad lleva funcionando, al menos, desde el 1096. El imperio azteca se fundó en 1325 y las ruinas de Machu Picchu datan de mediados del siglo XV.



- Cleopatra VII vivió más próxima en el tiempo a la llegada del hombre a la Luna que a la construcción de las pirámides.
A Cleopatra (69-30 a. C.) la separan más de 2500 años de la construcción de las pirámides, pero menos de 2000 años de la llegada del hombre a la Luna.



- Hay en la actualidad ballenas que ya estaban vivas cuando se publicó Moby Dick.
La novela se publicó en 1851. Las especies más longevas de ballena (como la ballena de Groenlandia) pueden vivir más de 200 años.


- Cuando se estrenó Star Wars en Francia todavía se empleaba la guillotina.
La primera película de la saga se estrenó el 25 de mayo de 1977. El último criminal guillotinado en Francia fue Hamida Djandoubi, acusado del asesinato de su ex-novia, ejecutado el 10 de septiembre de ese mismo año.



- El Tyrannosaurus rex vivió más próximo a los humanos que a los Stegosaurus.
Los Stegosaurus vivieron en el periodo Jurásico, aproximadamente hace entre 156 y 144 millones de años. Los Tyrannosaurus son mucho más recientes, del periodo Cretácico, entre 68 y 66 millones de años.



- La conocida firma de joyería Tiffany & Co. es más antigua que Italia.
Tyffany fue fundada en Nueva York en 1837. Italia no se unificó para formar el país que hoy conocemos hasta 1861.



- Cuando se fundó la Paramount Pictures el Imperio Otomano todavía existía.
El Imperio Otomano como tal dejó de existir en 1923. La Paramount fue fundada una década antes, en 1912.



- Los primeros prisioneros llegaron al campo de concentración de Auschwitz menos de una semana después de la inauguración del primer restaurante Mc Donald's.
El primer restaurante de la cadena se inauguró en San Bernardino (California) el 15 de mayo de 1940. Sólo cinco días más tarde, el 20 de mayo, se abría de manera oficial el campo de Auschwitz.

sábado, 14 de octubre de 2017

Deborah Sampson

Deborah Sampson Gannett (1760-1827)

Deborah Sampson nació en Plympton (Massachussets) el 17 de diciembre de 1760. Era la quinta de los siete hijos del matrimonio formado por Jonathan Sampson y Deborah Bradford. Ambos eran descendientes de los peregrinos llegados a suelo norteamericano a bordo del Mayflower en 1620, y Deborah era descendiente directa de William Bradford, uno de los primeros gobernadores de la colonia de Nuevo Plymouth. A pesar de estos ilustres antepasados, la escasa habilidad de Jonathan para los negocios hizo que el matrimonio viviera con estrecheces económicas.

Cuando Deborah era todavía una niña, su padre desapareció. Se dijo que se había ahogado durante un viaje por mar, pero parece ser que lo que realmente ocurrió es que había abandonado a su mujer e hijos para instalarse en Maine, donde formaría otra familia. Su esposa, incapaz de mantener a sus hijos, los envió a vivir con parientes y amigos. La pequeña Deborah vivió primero con un pariente de su madre, luego con una anciana, viuda de un reverendo, que le enseñó a leer para que pudiera leerle la Biblia, y cuando la anciana murió, entró como sirvienta en casa de un diácono llamado Jeremiah Thomas en 1770.

El diácono Thomas no era partidario de que las mujeres recibieran educación, por lo que no permitió a Deborah ir a la escuela. Sin embargo, los hijos del diácono le enseñaban lo que aprendían en clase, y Deborah lo supo aprovechar; cuando dejó la casa de Thomas al cumplir los 18 años trabajó como maestra en los veranos de 1779 y 80, mientras que en invierno ejercía como tejedora.

A principios de 1782, con la Guerra de Independencia en su apogeo, Deborah hizo su primer intento de ingresar en el ejército norteamericano. Con ropas de hombre, y bajo el nombre de Timothy Thayer, se alistó en la localidad de Middleborough (Massachusetts). Lo cierto es que no le resultó difícil hacerse pasar por un hombre; Deborah era una mujer de elevada estatura (medía casi un metro ochenta, con lo que no solo superaba con holgura la estatura media de las mujeres de su época, sino que también era más alta que la mayoría de los hombres), robusta, con el pecho pequeño (que además disimulaba con vendajes) y de facciones toscas y poco femeninas. Pero esta primera intentona no tuvo éxito; un residente local la reconoció en el momento de alistarse y la denunció. Tuvo que renunciar, aunque el ejército no tomó medidas contra ella. No así la congregación baptista a la que pertenecía, que la expulsó hasta que pidió públicamente perdón por sus actos.

Este contratiempo no la desanimó y, meses después, en mayo, volvió a alistarse, esta vez en la localidad de Uxbridge, bajo el nombre de Robert Shirtliff (escrito en ocasiones como Shirtliffe o Shurtleff). Fue asignada a la Compañía de Infantería Ligera del 4º Regimiento de Massachusetts, bajo el mando del capitán George Webb, un detalle a tener en cuenta. Las unidades de infantería ligera eran tropas de élite, para las que generalmente se elegían a los soldados más altos y fuertes. Entre sus funciones estaban las misiones de reconocimiento y la cobertura de los flancos y la retaguardia del regimiento durante sus desplazamientos. Dice mucho acerca de la presencia física de Deborah que fuera asignada a una de estas unidades.

Tras algunas escaramuzas, Deborah tuvo su primer combate serio contra los británicos el 3 de julio de 1782, en Tarrytown (Nueva York). Recibió dos balazos en la pierna y la cadera y un corte de sable en la frente. Temiendo ser descubierta, pidió a sus compañeros que la abandonaran, pero uno de ellos logró subirla a un caballo y llevarla a un hospital. Allí le curaron la herida de la frente, pero antes de que pudieran atender las otras heridas, huyó y se extrajo ella misma una de las balas utilizando una navaja (la otra estaba demasiado profunda y tuvo que dejarla). La pierna no acabaría de curar bien y eso hizo que fuera asignada a otras funciones; durante algún tiempo sirvió como asistente del general John Paterson.

En junio de 1783, ya con la guerra próxima a su fin, Paterson fue enviado a Philadelphia para sofocar un motín de soldados del ejército norteamericano que protestaban por los retrasos en sus pagas y licencias. Allí Deborah enfermó de gravedad; fue atendida por el doctor Barnabas Binney que, al descubrir que era una mujer, la instaló en su casa, donde su familia cuidó de ella. Binney no informó a Paterson del verdadero sexo de Deborah hasta después del final de la guerra, acontecido en septiembre de 1783. Pero Paterson no tomó represalias contra ella; le concedió una licencia honorable, una carta con consejos y recomendaciones, y algo de dinero para que pudiera regresar a su casa. "Robert Shirtliff" fue oficialmente licenciado en West Point (Nueva York) el 25 de octubre de 1783, tras casi año y medio de servicio. En la recopilación Massachusetts Soldiers and Sailors of the Revolutionary War, publicada a finales del siglo XIX, aparece el registro de "Robert Shirtliff" como de servicio entre el 20 de mayo de 1782 y el 25 de octubre de 1783.


Tras la guerra Deborah recuperó su identidad y regresó a su vida corriente. En 1785 se casó con un granjero llamado Benjamin Gannett, con el que tendría tres hijos (Earl, Mary y Patience) y adoptaría a una cuarta, una niña huérfana llamada Susanna. El matrimonio vivió con numerosos problemas económicos, y tuvo que recurrir habitualmente a los préstamos de sus parientes y de amigos cercanos, como el héroe de la independencia norteamericana Paul Revere, el cual también intercedió por ella ante las autoridades. En 1792, gracias a la mediación de Revere, el gobierno de Massachusetts accedió a abonarle las pagas que el ejército todavía le debía de sus años de servicio, y que le había retenido tras saber que era una mujer.

En 1802, tratando de ganar algo de dinero, Deborah empezó a dar conferencias hablando de su época como soldado, en las que aparecía vestida de mujer para luego ponerse el uniforme de soldado. Aún así, seguía pasando serias dificultades económicas. En 1804, de nuevo con la intermediación de Revere, Deborah Sampson solicitó una pensión de invalidez por las secuelas de sus heridas de guerra. Nunca antes una mujer había pedido una pensión de combatiente, pero gracias en buena parte a los entusiastas elogios de Revere, el Congreso de los EEUU concedió a Deborah Sampson-Gannett el 11 de marzo de 1805 una pensión de invalidez por un monto de cuatro dólares mensuales.


En 1809, Deborah elevó una nueva petición al Congreso, solicitando la retroactividad de su pensión desde el momento de su licencia en 1783, en lugar desde 1805. La petición fue rechazada, pero en 1816 el congreso le otorgó una generosa subida en su pensión, que le permitió devolver todo el dinero que debía y hacer algunas reformas en su granja.

Deborah Sampson falleció en Sharon (Massachusetts) el 29 de abril de 1827, a los 66 años de edad, a causa de la fiebre amarilla. Fue enterrada en el cementerio de Rock Ridge. Tras su muerte, su marido solicitó una pensión de viudedad como viudo de un soldado. Su petición dio lugar a una serie de debates, y al final el comité encargado concluyó que Deborah había dado "un ejemplo sin parangón de heroísmo femenino, fidelidad y valor" y accedió a la petición de Benjamin, aunque este falleció antes de poder cobrarla.


En 1797 el escritor Hermann Mann escribió, con la colaboración de Deborah, su biografía: The female review: Life of Deborah Sampson, the female soldier in the war of the revolution. Su éxito contribuyó a popularizar la figura de Deborah Sampson. Entre otros reconocimientos a su figura, hay una estatua en su memoria frente a la biblioteca pública de Sharon (donde también existe un parque con su nombre) y durante la Segunda Guerra Mundial se dio su nombre a un barco, el SS Deborah Gannett, un carguero artillado de la clase Liberty botado en 1944.

viernes, 6 de octubre de 2017

¿Sabías que...

-... según un estudio, construir una estación espacial como la Estrella de la Muerte de la saga Star Wars costaría 850.000.000.000.000.000 de dólares, se tardaría 833.000 años en construirla, y necesitaría un láser de mil billones de toneladas de peso para destruir un planeta de un sólo disparo?

-... James Chadwick (descubridor del neutrón) había sido alumno de Ernest Rutherford (descubridor del protón), quien a su vez había sido alumno de J. J. Thomson (descubridor del electrón)?

-... cuando el general de brigada del ejército de la Unión Oliver Otis Howard perdió su brazo derecho durante la batalla de Seven Pines (1862), su camarada el general de brigada Philip Kearny, que había perdido su brazo izquierdo durante la guerra entre México y EEUU, le dijo "¡General, tendremos que comprarnos los guantes a medias!"

-... el primer deportista descalificado en unas Olimpiadas por consumo de sustancias prohibidas fue el pentatleta sueco Hans-Gunnar Liljenwall, quien en la Olimpiada de México '68 admitió haberse tomado unas cervezas antes de su prueba de tiro para calmar sus nervios?

-... el romano Panteón de Agripa, construido entre el 118 y el 125 a. C. sigue siendo hoy en día la mayor cúpula de hormigón del mundo?

-... en diciembre de 1994, una avioneta que llevaba un alijo de cocaína perdió en pleno vuelo un paquete con casi 40 kilos de droga, que cayó en la localidad de Homestead... a escasos metros de donde se celebraba un encuentro de vigilantes ciudadanos en el que participaban varios agentes de policía?

-... en 2007 Escocia se gastó 125000 libras en una campaña para elegir un nuevo eslogan? El elegido fue... "Bienvenidos a Escocia".

-... los Testigos de Jehová han predicho erróneamente el fin del mundo más de 20 veces?

-... el SEAL Team 6, una unidad de operaciones especiales de la Armada norteamericana creada en 1980, recibió ese nombre para hacer creer a los soviéticos que los EEUU disponían de otros cinco equipos similares listos para entrar en acción?

-... sólo unas horas antes de firmar el embargo comercial contra Cuba, el presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy compró 1200 puros habanos?

-... en 1838 un adolescente de 14 años llamado Edward Jones se coló en el Palacio de Buckingham disfrazado de deshollinador y huyó tras robar la ropa interior de la reina Victoria? "El chico Jones", como le llamó la prensa, se colaría en el Palacio en al menos otras tres ocasiones.

-... el último "superviviente" de la Guerra de Crimea (1853-1856) fue Timothy, una tortuga que era la mascota del navío de línea británico HMS Queen, y que murió en 2004?

domingo, 1 de octubre de 2017

Sesenta y seis días a la deriva

Simone y William Butler

Corría el mes de abril del año 1989 y el matrimonio norteamericano formado por William (60) y Simone (52) Butler, residentes en Miami, se embarcaba (literalmente) en una aventura largamente acariciada: dar la vuelta al mundo a bordo de su velero de doce metros de eslora, el Siboney, sin imaginarse la peripecia de la que iban a ser protagonistas.

La noche del 25 de junio de ese año, cuando el Siboney se encontraba a unas 1200 millas náuticas al suroeste de Costa Rica, un repentino estruendo sorprendió al matrimonio mientras dormían plácidamente a eso de las cuatro de la madrugada. Al salir a cubierta, descubrieron que se trataba de varias ballenas que se peleaban entre ellas. Antes de que pudieran hacer nada, uno de aquellos grandes cetáceos propinó al pequeño velero un fortísimo golpe que abrió una vía de agua en el costado de babor, lo que provocó su hundimiento en apenas quince minutos.


A los Butler apenas les dio tiempo para hinchar la balsa salvavidas, en la que consiguieron introducir algunas latas de comida y bidones de agua, una pequeña potabilizadora manual y algunos objetos más (aparejos de pesca, bengalas, útiles de navegación), antes de que el Siboney desapareciera para siempre bajo las aguas. Y allí, a bordo de aquella pequeña embarcación de plástico de apenas dos metros cuadrados, se resignaron a esperar ser rescatados.

Al principio los Butler mantuvieron la esperanza de ser hallados pronto. Tenían alimentos y creían que pronto encontrarían algún barco que los recogiese. Sin embargo, conforme fueron pasando los días, esta confianza se fue debilitando. Dos grandes mercantes pasaron muy cerca de ellos, pero pese a los desesperados intentos del matrimonio por llamar su atención, no los vieron. Cuando las provisiones que habían salvado comenzaron a escasear, se dieron cuenta de que su travesía iba a ser mucho más difícil de lo que habían pensado.

Pasado el primer mes a la deriva, sus provisiones se habían agotado. Sobrevivieron comiendo pescado crudo que pescaban, y una tortuga marina a la que lograron capturar cuando pasó junto a su balsa. Para beber, disponían de unos tres litros de agua al día que podían conseguir con la potabilizadora, más el agua de lluvia que lograban recoger. Pasaban la mayor parte del día tumbados para ahorrar energía, cambiando con frecuencia de postura para que no se les formasen úlceras en la piel, y jugando a las damas en un tablero que era uno de los pocos objetos que habían logrado salvar. En ocasiones su balsa se veía rodeada de tiburones hambrientos y muy agresivos, que llegaron a pinchar uno de los flotadores.

Mapa del recorrido del Siboney y de la balsa de los Butler
Cuando llevaban unos cincuenta días a la deriva, divisaron a lo lejos las características nubes que se forman sobre tierra. Trataron de dirigirse hacia allí remando con las manos, pero la corriente se lo impidió. Se trataba de la Isla del Coco, una isla situada a algo más de 500 km de la costa costarricense, declarada Parque Nacional y en la que, aunque no tiene una población estable, siempre hay personas en ella (vigilantes, biólogos, investigadores).

El día 65, un nuevo mercante, de bandera japonesa, pasó muy cerca de ellos. Esta vez si los vieron; varios marineros les hicieron señales desde la cubierta. Pero el buque no se detuvo. Simone, pese a los intentos de William para consolarla, se puso a llorar, creyendo que jamás los rescatarían. Sin embargo, el mercante japonés había avisado a las autoridades costarricenses de la presencia de la balsa, y al día siguiente, 20 de agosto, una patrullera los rescató. Tras 66 días a la deriva, habían recorrido más de mil millas y estaban a sólo trece millas de la costa.


El matrimonio fue trasladado a un hospital. Habían perdido 25 kilos de peso y tenían numerosas llagas en la piel, pero fuera de eso su estado de salud no era malo. Tiempo después, William relataría toda su aventura en un libro titulado 66 Days Adrift (66 Días a la Deriva).

domingo, 24 de septiembre de 2017

William James Sidis

William James Sidis (1898-1944)

Cuando se habla de niños superdotados (ahora también llamados "con altas capacidades") y de la manera más adecuada en la que deben ser educados, uno de los nombres que a menudo surge es el del norteamericano William Sidis, un genio precoz y deslumbrante que sin embargo se vio lastrado en su vida cotidiana por su peculiar personalidad y temperamento.

William James Sidis nació en Nueva York el 1 de abril de 1898. Sus padres eran un matrimonio de inmigrantes judíos de origen ucraniano excepcionalmente dotados en el plano intelectual. Su padre, Boris Sidis, doctorado en Medicina y Filosofía, fue un pionero de la psiquiatría, especializándose en psicopatología, sobre la que escribió numerosos libros y artículos. Su madre, Sarah Mandelbaum Sidis, fue una de las primeras mujeres en tener licencia para ejercer la medicina en Norteamérica. William recibió ese nombre en honor a su padrino, William James, psicólogo y filósofo, y amigo íntimo de su padre.


El nacimiento de William permitió a sus padres poner en práctica sus peculiares (y bastante excéntricas para la época) teorías sobre la educación infantil. Convencidos de que la innata curiosidad infantil necesitaba de constantes estímulos para alcanzar todo su potencial, el matrimonio Sidis se dedicó a educar al pequeño William desde sus primeros meses de vida. Y los resultados fueron asombrosos. William era capaz de pronunciar algunas palabras a los seis meses, a los ocho identificaba algunas letras y comía solo, al año de vida empezaba a escribir, y con dieciocho meses ya era capaz de leer el New York Times.

Sus avances eran espectaculares. Entre los cuatro y los ocho años escribió cuatro libros (dos sobre astronomía y dos de anatomía). A los seis años empezó la educación primaria, pero le bastaron seis meses para avanzar hasta la secundaria. A los ocho años dominaba ocho idiomas, aparte de su inglés natal (latín, griego, alemán, francés, ruso, hebreo, turco y armenio) e incluso inventó uno propio, basado en el latín y el griego, al que llamó vendergood. Sus logros acabaron por trascender el círculo de la familia y los amigos de los Sidis, y acabaron llegando a la prensa, que fijó su mirada en el pequeño genio.

Con nueve años solicitó su ingreso en la prestigiosa Universidad de Harvard. Los exámenes de acceso no fueron un problema para él, pero su solicitud fue finalmente rechazada por considerárselo "emocionalmente inmaduro" para el mundo universitario. Williams pasó entonces algún tiempo en el Tufts College, una universidad privada cerca de Boston, estudiando matemáticas e idiomas por su cuenta, hasta que en 1909, cuando contaba 11 años, fue por fin aceptado en Harvard, convirtiéndose en el alumno más joven en ingresar en la institución. Su primera conferencia pública, en enero de 1910, trataba sobre cuerpos de cuatro dimensiones en la geometría euclidiana, y causó sensación, hasta el punto de que un profesor profetizó que Sidis se convertiría en el matemático más brillante del siglo XX. En 1914, con 16 años, se graduaba summa cum laude en Medicina y obteniendo también un grado en Humanidades. Sin embargo, sus logros académicos no iban parejos a su crecimiento personal. Introvertido, callado, poco comunicativo, le incomodaba la atención que despertaba en los demás y el interés de la prensa. Nunca tuvo pareja, ni mostró interés en tener una vida familiar. Poco después de graduarse, anunció a varios periodistas que lo entrevistaban su intención de llevar lo que consideraba "la vida perfecta", que para él suponía vivir prácticamente aislado del resto del mundo. hay quien especula con que Sidis padecería algún tipo de trastorno del espectro autista, quizá síndrome de Asperger, que causa a quien lo padece dificultades en las interacciones sociales y en la comunicación.

Tras un enfrentamiento con algunos estudiantes de Harvard, que llegaron a amenazarlo, sus padres le consiguieron en 1916 un puesto en la Universidad Rice de Houston como profesor adjunto de matemáticas, dando clases de geometría y trigonometría. Solo estuvo allí un año, antes de dejar el puesto debido a sus diferencias con el departamento de matemáticas y al trato recibido por parte de sus alumnos, todos ellos mayores que él. Regresó a la costa este y abandonó su proyecto de licenciarse en matemáticas, ingresando en la facultad de derecho, pero lo dejó en su último año, en 1919.

Poco después de abandonar la escuela de leyes Sidis fue arrestado durante una manifestación socialista con motivo del primero de mayo en la que se sucedieron incidentes violentos. Ante el juez, Sidis se declaró ateo, socialista y objetor de conciencia durante la Primera Guerra Mundial, además de creer en un sistema libertario basado en los derechos individuales. El juez lo condenó a 18 meses de prisión según la Ley de Sedición de 1918, pero gracias a la intermediación de su padre se libró de ir a la cárcel, aunque estuvo un año ingresado en una casa de reposo en New Hampshire (donde sus padres trataron de "enderezarlo", llegando a amenazarlo con ingresarlo en un manicomio) y luego en California, donde estuvo otro año.

Cuando regresó a Nueva Inglaterra en 1921, Sidis estaba harto de todo, de sus padres, de la prensa, de la atención que generaba y de las expectativas creadas sobre su futuro. Se apartó de su familia y comenzó a desempeñar trabajos sencillos, como oficinista u operario, muy por debajo de su cualificación. Pasó a llevar una vida anónima y discreta, lejos de la atención que despertaba en otra época. Una vida tranquila como había deseado. Siguió estudiando aquellos temas que le interesaban, unas veces de manera autodidacta y otras en la universidad; a su muerte había completado siete carreras y había empezado varias más, que luego abandonó porque se aburría, y hablaba cerca de 40 lenguas. También escribió varios libros, algunos con seudónimo y otros bajo su nombre real, sobre los más diversos temas, desde astronomía (predijo la existencia de regiones en el universo donde la segunda ley de la termodinámica actúa en forma inversa a como nosotros la entendemos) hasta historia (tenía una serie de teorías propias y un tanto excéntricas sobre el origen de la población americana). También publicó un libro titulado Notes on the Collection of Streetcar Transfers, dedicado a una de sus obsesiones, el coleccionismo de todo lo relacionado con los tranvías (un libro que fue definido como "el libro más aburrido de la historia").

William Sidis, en su madurez
De cuando en cuando, algún periodista se acordaba de William y trataba de hablar con él, pero Sidis se mostraba siempre esquivo y rechazaba conceder entrevistas. En 1937, el New Yorker publicó un artículo titulado "April Fool", burlándose de él y dando muchos detalles sobre su vida en aquel momento. Sidis lo consideró injurioso y difamatorio, además de una invasión de su privacidad, lo que lo llevó a denunciar a la revista. Aunque una primera sentencia daba la razón al medio, argumentando que Sidis era una personalidad pública y sus circunstancias vitales eran de interés general, siguió apelando (había terminado la carrera de derecho y llevó el caso en persona) hasta que en 1944 finalmente un tribunal le dio la razón, aunque a costa de años de esfuerzo y sinsabores.

No llegó a disfrutar mucho tiempo de su victoria. Meses después, su casera lo encontró inconsciente en el modesto apartamento que ocupaba en Boston. Había sufrido un derrame cerebral (la misma causa de la muerte de su padre en 1923) y, pese a que fue llevado a un hospital, nunca recuperó la consciencia y murió el 27 de julio de 1944, a los 46 años.

La figura de Sidis sigue siendo cuestionada. Muchos dudan de algunos de sus logros y consideran que su inteligencia fue exagerada y sobredimensionada por su familia y por la prensa, que llegaron a decir que había sido la persona más inteligente de la historia. Su hermana afirmó tras su muerte que un test de inteligencia al que había sido sometido había dado un IQ superior a cualquier otro conocido, pero no hay pruebas de ello. Todavía se discute si su brillante talento se debía a los peculiares modos educativos de sus padres o a un talento innato, y si sus dificultades en la vida adulta se debieron a su falta de interacciones sociales durante su infancia, centrada en el estudio. Hay quien opina que, con una infancia más normal y convencional, quizá William habría llevado una vida más convencional y habría sabido aprovechar mejor su inmenso talento.