Verba volant, scripta manent

martes, 26 de abril de 2016

Los indígenas rubios de las islas Salomón


El archipiélago de las islas Salomón, a unos 3000 kilómetros al noroeste de Australia, está formado por cerca de un millar de islas. Su población nativa, de origen melanesio, presenta dos particularidades curiosas: su piel tiene la pigmentación más oscura que se encuentra fuera de África; y un porcentaje sorprendentemente alto (en torno al 10%) tiene el pelo rubio.
Durante mucho tiempo, se creyó que el pelo rubio de los nativos de las Salomón se debía al mestizaje con exploradores de origen europeo, que comenzaron a llegar a las islas a partir del siglo XVI (los primeros fueron los españoles de la expedición dirigida por Álvaro de Mendaña, en 1568). Los propios melanesios, por su parte, atribuían el pelo rubio a su dieta rica en pescado o al mucho tiempo que pasaban expuestos al sol y al agua marina.


Deseosos de encontrar el verdadero origen de la peculiar pigmentación rubia del pelo de los melanesios, el MRC Centre for Causal Analyses in Translational Epidemiology de la Universidad de Bristol (Reino Unido) y la Stanford University School of Medicine de la Universidad de Stanford (EEUU) llevaron a cabo un estudio genético en el que tomaron decenas de muestras a los habitantes del archipiélago. Finalmente, se eligieron muestras de 43 individuos rubios y 42 de pelo oscuro, cuyo ADN fue estudiado. Los resultados, publicados en la revista Science en el año 2012, fueron sorprendentes: efectivamente, la curiosa abundancia de rubios en las Salomón tiene un origen genético, pero la mutación que lo provoca es diferente a la de los rubios de origen europeo. De hecho, no encontraron indicio alguno en las muestras estudiadas de aportes genéticos de origen europeo relacionados con el color del pelo. La mutación responsable es exclusiva de los melanesios y se localiza en el gen TYRP1, en el cromosoma 9. El TYRP1 codifica una proteína relacionada con la enzima tirosinasa, que interviene en la síntesis de melanina. Dicho gen se sabía que jugaba un papel en la pigmentación de la piel y el pelo; se lo relaciona con algunos casos de albinismo en seres humanos y se sabe que provoca una pigmentación más clara en ratones.


Los cálculos aproximados indican que dicha mutación se originó hace unos 10000 años, antes de que los llamados pueblos austronesios (antepasados directos de melanesios, polinesios y maoríes, entre otros) comenzaran a poblar las islas del Pacífico, y se cree que es la misma que provoca la aparición de individuos rubios en otras regiones del Pacífico, como las islas Fiyi, aunque con una incidencia mucho menor que en las Salomón. La nula diferencia genética entre las muestras con y sin mutación indica además que esa variante se originó en el seno de la población y no se debió a un aporte externo.


Para quien tenga curiosidad, aquí está el artículo original con los resultados del estudio:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3481182/

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