Verba volant, scripta manent

lunes, 8 de mayo de 2017

Las hermanas Mitford

La familia Mitford (1935). De izquierda a derecha, Unity, Thomas, Deborah, Diana, Jessica, Nancy y Pamela.

En cierta ocasión lady Redesdale, esposa de David Freeman-Mitford, barón Redesdale, dijo: "Cuando leo en la prensa "La hija de un miembro de la Cámara de los Lores..." me pregunto qué nueva estupidez habrá cometido alguna de mis hijas". Y es que las seis hermanas Mitford fueron durante años auténticas celebridades dentro de la vida social británica, Hermosas, inteligentes, excéntricas y a menudo escandalosas, sus continuas apariciones en la prensa sensacionalista hacían las delicias del público británico.
Nacidas en el seno de una familia de la aristocracia rural inglesa cuyo origen se remontaba al siglo XI, con un padre severo y autoritario y una madre un tanto descuidada, las niñas Mitford (y el único hermano varón, Thomas) crecieron de forma relativamente independiente, educadas por una serie de institutrices, hasta desarrollar personalidades muy marcadas. Cuando hicieron su aparición en la escena social británica, la prensa no tardó en centrar su atención en ellas, antes de que hubieran hecho nada para merecer tal atención.

Nancy Mitford
La mayor, Nancy (1904-1973), de mente despierta y ávida de conocimientos y experiencias nuevas, fue desde niña una lectora compulsiva. Tras su presentación oficial en la alta sociedad empezó a relacionarse habitualmente con los llamados "Bright young things", un grupo de jóvenes y despreocupados aristócratas, de vida bohemia y costumbres disipadas. Unas amistades que su padre desaprobaba profundamente. Las inquietudes literarias de Nancy la llevaron a iniciar su carrera como escritora, primero como columnista de la revista The Lady en 1930, y luego, en 1931, publicando su primera novela: Highland Fling, una sátira de la alta sociedad que tuvo un gran éxito. En 1933, tras un complicado romance con el aristócrata Hamish St. Clair-Erskine, notorio homosexual, se casó con Peter Rodd, un joven de su mismo círculo social. Con él pasó varios meses en el sur de Francia en el año 1939, colaborando con asociaciones humanitarias en la atención de los refugiados españoles que huían de la Guerra Civil; aquella experiencia la impactó profundamente y la convirtió en una resuelta antifascista, lo que la enfrentaría con sus hermanas Diana y Unity, seguidoras de tal corriente política.
Nancy y su marido se separaron en 1945, tras repetidas infidelidades por ambas partes. Nancy se mudó a París en 1946 para estar cerca de Gaston Palewski, un coronel francés al que había conocido en Londres durante la guerra y con el que mantendría una relación intermitente durante décadas. En Francia se convirtió en un personaje destacado de la vida social parisina y siguió escribiendo, no sólo novelas; fue autora de varias biografías de personajes históricos como Luis XIV de Francia o Federico II el Grande de Prusia, que tuvieron muy buena acogida. Nombrada miembro de la Orden del Imperio Británico y de la Legión de Honor francesa, falleció en París en 1973 a causa de un linfoma de Hodgkin.

Pamela Freeman-Mitford Jackson
La segunda hermana, Pamela (1907-1994), era la más tranquila y discreta de las cuatro. Hermosa y sofisticada, siendo niña enfermó de polio, lo que la puso al borde de la muerte. pero se recuperó casi por completo (le quedó como secuela una leve cojera). No le gustaba ser el centro de atención, y se prodigaba poco en su vida social, pero aún así no le faltaron pretendientes. Se casó con el excéntrico millonario y físico Derek Jackson, aunque se acabarían divorciando. Pamela siempre fue la hermana confiable, a la que recurrían las demás cuando necesitaban ayuda o consuelo. A pesar de su gusto por la vida tranquila, tenía una vena aventurera; recorrió Europa viajando sola y fue una de las primeras mujeres en cruzar el Atlántico en un vuelo comercial de pasajeros. Pero luego, cuando regresaba de sus viajes, prefería quedarse en su casa de la campiña inglesa, cuidando su huerta y rodeada de animales. Tras su divorcio, vivió durante años con una amazona italiana llamada Giuditta Tommasi, con la que al parecer mantenía una relación sentimental, aunque de cara al público eran sencillamente "amigas".

Thomas David Freeman-Mitford
A continuación nació el único hijo varón, Thomas (1909-1945). Destinado a ser el heredero del título nobiliario de su familia, era un hombre tranquilo y amable, querido por todas sus hermanas. Durante la Segunda Guerra Mundial se alistó el ejército británico, alcanzando el rango de mayor, y murió el 30 de marzo de 1945 a causa de las heridas recibidas días antes combatiendo contra los japoneses en la región birmana de Sagaing.

Diana Mitford Mosley
Diana (1910-2003) fue probablemente la más polémica de todas las hermanas Mitford. Con 18 años se prometió con Bryan Walter Guinness, aristócrata irlandés heredero de la famosa fábrica de cerveza Guinness. Los padres de ella se opusieron en un primer momento a la boda, por la juventud de ella y por ser el novio católico, pero finalmente dieron su aprobación. La boda, celebrada en enero de 1929, fue uno de los acontecimientos del año. El joven matrimonio vivió una despreocupada vida de lujo y fiestas, y tuvieron dos hijos: Jonathan (n. 1930) y Desmond (n. 1931). Pero la vida de Diana dio un vuelco cuando a principios de 1932 conoció en una fiesta al aristócrata de origen irlandés sir Oswald Mosley, fundador de la British Union of Fascists (BUF), el mayor partido fascista del Reino Unido. Diana quedó fascinada por Mosley y por su ideología; abandonó a su marido y se convirtió en la amante de Mosley (que estaba casado), provocando un enorme escándalo entre la alta sociedad británica y que buena parte de su familia dejara de hablarle. Junto a Oswald y su hermana menor Unity asistió en 1933 al Congreso Nacional del Partido Nazi, y se convirtieron en fervientes admiradoras de Adolf Hitler y de la ideología nazi. Diana y Oswald se casaron en secreto en Berlín en 1936 (Mosley había quedado viudo en 1933), en una ceremonia a la que asistieron Adolf Hitler y Joseph Goebbels. El matrimonio no se hizo público hasta 1938, al nacer su primer hijo, Alexander. La boda permitió a Diana reconciliarse con su familia.
En mayo de 1940 los Mosley, al igual que la mayoría de los fascistas activos del Reino Unido, fueron arrestados y puestos bajo custodia. Un informe de los servicios secretos, desclasificado en 2002, califica a Diana de ser un "peligro público [...] mucho más inteligente y peligrosa que su marido" y de ser "salvajemente ambiciosa". Estuvieron encarcelados por separado en la prisión de Halloway hasta que la intermediación de Winston Churchill (cuya esposa Clementine era prima de Diana) les permitió estar juntos, y luego pasar a estar bajo arresto domiciliario. Mientras estuvieron encarcelados, sus hijos Alexander y Max quedaron al cuidado de su hermana Pamela.
Tras la guerra, el matrimonio se asentó en Francia, donde frecuentaron los eventos de la alta sociedad francesa (aunque vetados por la embajada británica) y se hicieron amigos íntimos de los Duques de Windsor. Diana nunca renegó de su ideología; apoyó durante décadas al Union Movement, el partido de extrema derecha heredero de la BUF, y aunque reconoció que Hitler había cometido errores, llegó a poner en duda que hubieran muerto seis millones de judíos en los campos de concentración. Falleció en París en 2003, a causa de las secuelas de una apoplejía.

Unity Valkyrie Mitford
La cuarta de las hermanas Mitford fue Unity (1914-1948). Desde muy niña se interesó por el fascismo, algo que muchos consideraban un modo de reafirmar su individualidad, ensombrecida por el brillo de sus hermosas y elegantes hermanas mayores (en cambio, su hermana Jessica, con la que compartía cuarto, era simpatizante del comunismo). Cuando su hermana Diana se convirtió en amante de Oswald Mosley, su padre ordenó a la familia que no hablase con ella; Unity fue la única que no le obedeció. Se convirtió en una asidua a la casa de Mosley, se afilió a su partido y se convirtió en una entusiasta fascista, que vestía un uniforme negro y a la que le gustaba provocar acudiendo a mítines izquierdistas a hacer el saludo fascista. En 1933 viajó con su hermana y con Mosley a Alemania para asistir al Congreso Nacional del Partido Nazi y pudo conocer en persona a Adolf Hitler. La personalidad del líder nazi tuvo un efecto arrollador sobre la joven inglesa; la admiración que hasta entonces sentía por él se transformó en auténtica adoración. Unity se instalaría en 1934 en Alemania, aprendió el idioma y la cultura alemanes e hizo todo lo posible para acercarse a Hitler. Sus esfuerzos dieron resultado y no tardó en entrar a formar parte del círculo de amigos y colaboradores más cercanos al Führer, quien por su parte parecía profesar una gran estima hacia la joven, hasta el punto de provocar los celos de Eva Braun y las sospechas de algunos altos mandatarios nazis.
En 1939, Hitler advirtió a Unity y a su hermana Diana de que la guerra con el Reino Unido era inminente. Diana y su esposo regresaron a Inglaterra; no así Unity, quien prefirió quedarse en Alemania, pese a los ruegos de su familia, confiando en que al final pudiera evitarse la guerra. El 3 de septiembre, cuando finalmente Gran Bretaña declaró la guerra a Alemania, para Unity supuso un auténtico shock; se dirigió al Englischer Garten, un conocido parque público de Múnich, y allí se disparó en la cabeza con un arma que le había regalado el propio Hitler. No murió, pero quedó con graves secuelas; Hitler la visitó en el hospital en varias ocasiones y arregló su evacuación a Suiza, donde se hicieron cargo de ella su madre y su hermana Deborah. Unity vivió el resto de su vida con sus facultades físicas y mentales disminuidas, y falleció el 28 de mayo de 1948 en un hospital de la ciudad escocesa de Oban, a causa de una meningitis provocada por una infección causada por la bala, que no le había sido extraída por el riesgo que conllevaba la intervención.

Jessica Mitford
Quizá como compensación por las querencias fascistoides de Diana y Unity, su hermana menor Jessica (1917-1996), conocida por todos como Decca, se inclinó hacia el lado opuesto del espectro político. Desde muy joven se sintió atraída por la ideología comunista, y con 19 años se enamoró de su primo segundo Esmond Romilly, que acababa de regresar de España de combatir en la Guerra Civil con las Brigadas Internacionales. Ante la oposición de sus familias a la relación, huyeron juntos a España, donde Esmond trabajó como reportero para el News Chronicle. Al regresar a Londres se casaron y tuvieron a su primera hija, Julia, que murió pocos meses después a causa del sarampión. En 1939 emigraron a EEUU, donde vivieron cambiando constantemente de trabajo y residencia. Esmond se alistó en la fuerza aérea canadiense al estallar la guerra; fue declarado como desaparecido en combate el 30 de noviembre de 1941, al ser derribado su avión sobre el mar del Norte, a la vuelta de una misión de bombardeo sobre Alemania. Meses antes había nacido la segunda hija de la pareja, Constancia.
Tras enviudar, Decca volvió a casarse en 1943 con el abogado estadounidense Robert Treuhaft, miembro del Partido Comunista y especializado en casos de derechos civiles, con el que tendría dos hijos, Nicholas (nacido en 1944) y Benjamin (1947). En esta época retomó el contacto, por vía postal, con su familia, salvo con su hermana Diana, con la que nunca volvió a hablarse. Ambos se convertirían en destacados activistas en defensa de los derechos civiles. Durante el maccarthysmo fueron llamados a declarar ante la Comisión de Actividades Antiamericanas, aunque se negaron a testificar. En 1958, año en que Decca obtuvo la nacionalidad norteamericana, ambos abandonaron el Partido Comunista, desencantados por la evolución del régimen soviético.
Además de participar en numerosas campañas pro igualdad de derechos, Decca comenzó en los años 60 una fructífera carrera como periodista de investigación para diferentes medios. En 1963 publicó The American Way of Death, un libro muy crítico con algunas prácticas comunes en la industria funeraria, y que tuvo un enorme éxito. Además de periodista fue escritora (publicó varios libros de carácter autobiográfico), profesora en la Universidad de San Jose, e incluso hizo una incursión en el mundo de la música, ya en los años 70, al frente de un extravagante grupo llamado Decca and the Dectones. Falleció en Oakland en 1996, a causa de un cáncer de pulmón.

Deborah Freeman-Mitford Cavendish
La menor de las hermanas Mitford, Deborah (1920-2014), fue también la más convencional, la que mejor se ajustó al estereotipo de aristocrática dama británica, siempre correcta y aficionada a la hípica y la caza del zorro. Se casó en 1941 con Andrew Cavendish, hijo del duque de Devonshire, y heredero del título tras la muerte de su hermano mayor William (casado con Kathleen Kennedy, hermana del futuro presidente de los EEUU John Fitzgerald Kennedy), caído en combate en suelo belga en 1944. El matrimonio tuvo siete hijos, de los cuales cuatro murieron al nacer, y se instaló en 1950 en la mansión familiar, Chatsworth House, donde Deborah demostró grandes aptitudes para gobernar el legado Cavendish: dirigió la restauración del edificio y los jardines, convirtió los terrenos de la propiedad en una próspera explotación agrícola e impulsó varios negocios relacionados con el ducado, tales como servicios de cátering, hoteles y venta de derechos de imagen. También escribió una docena de libros, la mayoría acerca de Chatsworth, aunque también publicó sus memorias y las de su marido. Siempre se declaró apolítica, lo que le permitió mantener buenas relaciones con todas sus hermanas. Nombrada en 1999 miembro de la Real Orden Victoriana por la reina Isabel II, falleció en 2014 a los 94 años de edad.

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