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martes, 6 de diciembre de 2016

El doctor James Barry

El doctor James Miranda Stuart Barry (1789?-1865)

James Barry ingresó en la Escuela de Medicina de la Universidad de Edinburgo a finales de 1809, y se licenció como médico en 1812. Fue médico asistente en los hospitales londinenses de Guy's y Saint Thomas antes de aprobar, el 2 de julio de 1813, el examen de ingreso en el Real Colegio de Cirujanos de Inglaterra. Apenas cuatro días después, el 6, ingresaba en el ejército británico como médico auxiliar.
Sus primeros destinos fueron en Chelsea y en el Hospital Militar de Plymouth y, aunque no está confirmado, se cree que participó en la batalla de Waterloo (18 de junio de 1815). A continuación sería destinado a la India y a Sudáfrica, llegando a la colonia de Ciudad del Cabo alrededor de 1817. Al poco de llegar a África, fue nombrado Inspector Médico de la colonia. Una de sus prioridades fue mejorar la salubridad del suministro de agua, y también denunció el inhumano trato que recibían los enfermos mentales y los leprosos. También se hizo célebre por llevar a cabo una de las primeras cesáreas exitosas (sobrevivieron tanto el niño como la madre) de las que se tiene noticia. El niño fue bautizado como James Barry Munnik Hertzog, en honor al médico.
Aún siendo un excelente médico, con fama de hábil, firme y decidido, el doctor Barry era una persona con un carácter peculiar. Vegetariano estricto y abstemio, nunca fue demasiado diplomático ni mesurado, tenía fama de ser demasiado directo e incluso hiriente, y no se reprimía a la hora de criticar la labor de algunos de sus colegas de Ciudad del Cabo. Unas opiniones tan crudas no tardaron en provocarle enemistades (en una ocasión llegó a enfrentarse con uno de sus críticos en un duelo a pistola). Estas enemistades, unidas a los rumores acerca de su estrecha amistad con el gobernador, Lord Charles Henry Somerset, de la que algunos sospechaban que ocultaba una relación homosexual, le llevaron a abandonar Sudáfrica en 1828.
En los siguientes años, el doctor Barry viajó de una punta a otra del Imperio. Isla Mauricio, Trinidad y Tobago, Santa Helena (de donde se ausentó sin permiso para volver a Inglaterra), Malta, Corfú, Crimea, Jamaica, Canadá (en 1831) y, de nuevo, Santa Helena, a donde llega con el rango de Inspector General de los Hospitales Militares de Su Majestad. Allí un desencuentro con las autoridades isleñas provoca que sea arrestado y enviado de vuelta a Inglaterra. El incidente le cuesta ser degradado a cirujano de campo, y es destinado a las posesiones británicas del Caribe en 1838. Allí, una vez más, se centra en mejorar las condiciones de vida de los soldados a su cargo, tomando medidas para mejorar la higiene de sus alojamientos y la calidad del agua y los alimentos que recibían (por ejemplo, hizo añadir peras a las raciones de la tropa, para prevenir enfermedades debidas a carencias nutritivas). No tardaría en ser ascendido a Oficial Médico de Primera.
En octubre de 1845 regresa a Gran Bretaña tras contraer la fiebre amarilla. A finales de 1846 llega a Malta, donde tendría que lidiar con una virulenta epidemia de cólera desatada en 1850. En 1851 es destinado con el rango de Inspector General de Hospitales a Corfú, donde permanecería hasta 1857, salvo un breve periodo en la guerra de Crimea (1853-56). Durante la guerra dejaría una vez más patente su fuerte carácter al mantener una airada polémica con Florence Nightingale, considerada como la impulsora de la moderna enfermería, quien diría de él que era "la criatura más intransigente que jamás he conocido en el ejército". En 1857 fue destinado de nuevo a Canadá, donde realizó una destacada labor por mejorar la higiene, la alimentación y los cuidados médicos que recibían no solo los soldados, sino también sus familias y los prisioneros.

El doctor Barry y su criado John (fotografía tomada en la década de 1850)
En 1864 el doctor Barry, ya con una avanzada edad, se retiró del servicio activo, o más bien fue forzado a retirarse en contra de su voluntad. Lo normal era que con su larga y brillante hoja de servicios hubiera recibido el título de Sir, pero su también larga lista de sanciones, insubordinaciones y arrestos lo impidió. Se instaló en el número 14 de Margaret Street, en el barrio londinense de Marylebone, con la única compañía de sus perros y un criado jamaicano llamado John, que le había acompañado durante más de dos décadas. Y allí murió, el 25 de julio de 1865, a causa de la disentería. Fue entonces, cuando su cuerpo fue preparado para recibir sepultura, que se descubrió el gran secreto que Barry había ocultado la mayor parte de su vida: el doctor James Barry era, y había sido siempre, una mujer.
La sorpresa fue general, aunque algunas personas que lo habían conocido o habían tenido trato con él afirmaron posteriormente haber sabido su verdadero sexo, o al menos haberlo sospechado. George Graham, funcionario del Registro Civil inglés, envió una carta al mayor D. R. McKinnon, médico militar que había atendido a Barry y había firmado su certificado de defunción, pidiéndole una aclaración acerca del hecho de que Barry hubiese sido una mujer y de que incluso, según los que habían examinado su cuerpo, hubiese indicios de que hubiese sido madre en algún momento de su vida. McKinnon respondió que había sido amigo de Barry durante años y jamás había sospechado que fuese una mujer, aunque después de su fallecimiento una de las mujeres que habían preparado el cadáver se lo había contado, pero que en cualquier caso ese detalle no le interesaba. Ante el revuelo que se había formado, el ejército británico decidió sellar todos los registros y documentos relativos a Barry durante 100 años, y el doctor fue sepultado en el cementerio de Kensal Green con el nombre de "James Barry" y su rango militar. Su leal criado John jamás reveló si sabía la verdadera naturaleza de su amo, y regresó a Jamaica poco después. En la década de 1950 la historiadora Isobel Rae descubrió el expediente de Barry en los archivos del ejército y lo sacó a la luz.
Pero ¿quién era realmente James Barry y por qué adoptó esa identidad? Investigaciones modernas sugieren que su nombre real era Margaret Ann Bulkley y que nació en la ciudad irlandesa de Cork en torno a 1789, hija de un tendero llamado Jeremiah Bulkley que acabó en la prisión dublinesa de Marshalsea a consecuencia de una serie de negocios turbios. Se cree que, al quedar ella y su madre sin sustento debido al encarcelamiento de su padre, adoptó la personalidad de un varón para poder cuidar de su madre y estudiar Medicina en Edinburgo (una carrera vedada por entonces a las mujeres), para lo que habría contado con la ayuda de su tío materno, el célebre pintor irlandés James Barry (cuyo nombre adoptó) y de algunos de sus amigos (entre ellos, el militar Francisco de Miranda, héroe de la independencia de Venezuela, el mecenas y reformista escocés David Steuart Erskine y el médico inglés Edward Fryer).
Algunos investigadores han sugerido que el caso de James Barry pudo tratarse de un caso de hermafroditismo o intersexualidad, aunque apenas hay evidencias que respalden dicha teoría. En todo caso, Barry es considerada la primera mujer en obtener la licencia de médico en Inglaterra, anticipándose en más de medio siglo a Elizabeth Garrett Anderson, quien no lo lograría hasta 1865.

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