Verba volant, scripta manent

jueves, 22 de junio de 2017

Películas que nunca se rodaron: Cruzado, de Paul Verhoeven


Después de trabajar juntos en Desafío total (1990), el director holandés Paul Verhoeven y el actor de origen austríaco Arnold Schwarzenegger habían quedado muy satisfechos y planeaban volver a colaborar. Durante el rodaje, hablando de posibles proyectos, Schwarzenegger le habló a Verhoeven de un guión que había leído ambientado en las Cruzadas, y le dijo que le interesaba rodar algo de ese estilo. A Verhoeven le pareció una buena idea y se puso en contacto con el guionista Walon Green, autor entre otros del guión del legendario western Grupo salvaje, para que lo escribiera.
La película que Verhoeven y Green prepararon distaba mucho de las habituales aventuras medievales que solían rodarse hasta entonces. Iba a ser un filme realista, controvertido y sobre todo terriblemente violento, sin ahorrarse nada a la hora de retratar las brutales batallas de la época: sangre, mutilaciones, etc. Su punto de vista sobre los ejércitos cristianos tampoco era amable ni complaciente; de hecho, era más que crítico, denunciando su crueldad y su sed de sangre y de oro, el oportunismo del clero, los prejuicios contra musulmanes y judíos... Retrataba un brutal choque de civilizaciones, con los cristianos como agresores. En palabras del co-guionista Gary Goldman "Era una declaración en contra de la guerra, en la que se decía básicamente que los cristianos no pintaban nada allí". Un "realismo sucio medieval" al que Verhoeven no era ajeno; en 1985 había dirigido Los señores del acero, donde ya desmontaba numerosos tópicos habituales en el cine de temática medieval.
Schwarzenegger interpretaría al protagonista, Hagen, un ladronzuelo al que condenan a muerte tras robar a un corrupto sacerdote, pero que logra evitar la horca fingiendo un milagro, aprovechando la confusión creada por la aparición del papa Urbano II, que busca voluntarios para su Cruzada que ha de reconquistar Tierra Santa de manos de los sarracenos. Los hombres del papa, que ven el potencial del pícaro Hagen para atraer a otros, lo alistan en sus filas. Pero al llegar a Oriente Medio, Hagen es traicionado y vendido como esclavo a los árabes, que lo llevan a Jerusalén. Allí Hagen descubre que los musulmanes no son los salvajes que los sacerdotes cristianos predican, sino que son gente civilizada y relativamente amable, e incluso se enamora de una princesa sarracena. Pero ante la llegada de las tropas cristianas, la confrontación es inevitable. A Schwarzenegger lo iban a acompañar en el reparto, entre otros, Gary Sinise, Robert Duvall, Jennifer Connelly e incluso Charlton Heston (en el papel de Urbano II).
Un filme así iba a requerir un presupuesto muy elevado; en torno a 100 millones de dólares de la época. No obstante, tanto Verhoeven (Robocop, Instinto básico) como Schwarzenegger (Conan, Terminator 1 y 2) tenían una posición muy buena ante la industria por sus anteriores éxitos de taquilla. La productora Carolco se mostró dispuesta a financiar el rodaje, que comenzaría en el verano de 1994.
¿Qué frustró el proyecto? Sus elevados costes... y un brutal ataque de honestidad que sufrió Verhoeven. En una de las últimas reuniones entre Verhoeven, Schwarzenegger y los ejecutivos de Carolco, éstos se mostraron dubitativos con el presupuesto y pidieron garantías de que el coste de la película no se dispararía por encima de esos 100 millones. En ese momento, Verhoeven, bastante nervioso, se dejó llevar y, ante el asombro de todos los presentes, les dijo a gritos que no podía dar garantías de nada, que las garantías no existían y que si alguien les garantizaba algo, estaba mintiendo. El propio Schwarzenegger diría años más tarde en una entrevista que "se puede ser un poco más selectivo acerca de cuándo ser honesto y cuándo simplemente seguir adelante con el proyecto". Después de aquello, la productora decidió rechazar el proyecto y apostar por el otro filme de gran presupuesto que tenían en preparación. Irónicamente, este otro filme (la aventura de piratas La isla de las cabezas cortadas) fue un espectacular fracaso de taquilla que abocó a Carolco a la bancarrota.
En la actualidad, los derechos del guión pertenecen aún a Arnold Schwarzenegger. A lo largo de los años ha habido rumores de que el actor seguía interesado en rodarlo, aunque a estas alturas ya habría que descartarlo a él como protagonista.

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