Verba volant, scripta manent

miércoles, 1 de febrero de 2017

El asesinato de Benji Wilson

Benjamin "Ben" Wilson Jr (1967-1984)

Benjamin Wilson Jr., conocido por todos como Benji, nació en Chicago el 18 de marzo de 1967. No era un chico de gueto, como otros grandes deportistas afroamericanos; su padre, Ben, era camionero, y su madre, Mary, enfermera. Benji se crió en Chatham, un barrio tranquilo de clase media, gracias a lo cual se mantuvo alejado de la violencia y las drogas, que si afectaron a algunos cercanos a él (su hermano mayor Curtis acabó convertido en adicto al crack).
A Benji Wilson siempre le apasionó el baloncesto, desde que era un niño. Jugaba con sus amigos en el parque y participaba en torneos de verano. Todos decían que tenía un gran talento y llegaría a ser profesional. En 1981, tras terminar la escuela primaria, se matriculó en el Instituto Simeon, donde no tardaría en unirse al equipo de baloncesto, los Wolverines. En su primer año apenas jugó. Físicamente no estaba aún a la altura de los veteranos, y aún le faltaban muchas nociones sobre táctica. Pero en su segundo año pegó un estirón; superó los dos metros de altura y se convirtió en titular indiscutible. Era un extraordinario anotador, muy difícil de parar, pero igualmente destacaba en las demás facetas del juego: rebotes, asistencias, robos de balón... En su tercer año, gracias a su liderazgo el Instituto Simeon logró por primera vez en su historia convertirse en campeón del estado de Illinois, derrotando en la final al poderoso equipo del Instituto Evanston, que llegaba invicto al partido. Ese mismo año, Benji era elegido mejor jugador de instituto de los EEUU.
Benji Wilson se había convertido en toda una celebridad cuya fama se extendía fuera de Chicago. Pese a que todavía le quedaba un año de instituto, numerosas universidades le hicieron llegar ofertas de becas para contar con él. La multinacional Nike, siempre atenta a la aparición de nuevos talentos, le había ofrecido un jugoso contrato de patrocinio. Toda esta súbita fama y atención descolocó un poco a Benji, que no estaba acostumbrado a lidiar con tanta atención. A ello se unía una situación personal un tanto compleja. Benji llevaba saliendo desde su primer año de instituto con una compañera llamada Jetun Rush, una relación con muchos altibajos de la que había nacido un niño llamado Brandon, nacido el 12 de septiembre de 1984.
Las responsabilidades de su inesperada paternidad añadieron más estrés a la complicada situación emocional de Benji, sobrepasado por los acontecimientos. Su relación con Jetun se resintió; las peleas eran constantes y ella solía evitar encontrarse con él. Benji, intranquilo y nervioso, llegó a agarrarla violentamente durante una discusión y a empujar a un profesor que trató de mediar entre ellos, lo que le costó una expulsión temporal del instituto.
La mañana del 20 de noviembre de 1984, el día anterior al inicio de la nueva temporada de baloncesto, Benji asistió al entrenamiento del quipo. Al terminar, en torno al mediodía, sus compañeros se marcharon a comer, pero Benji no fue con ellos; en su lugar, fue a hablar con su novia para tratar de arreglar las cosas. pero, como era habitual, la charla acabó desembocando en una discusión. Jetun decidió irse a su casa y Benji la siguió fuera del instituto.


Cerca del Simeon la pareja se cruzó con dos estudiantes de un instituto cercano, el Calumet. Billy Moore y Omar Dixon se habían saltado las clases ese día porque tenían un "asunto" que resolver. Un estudiante del Simeon le había robado diez dólares al primo de Moore y él quería que se los devolviera. Por si el chico no se mostraba colaborador, Moore llevaba encima un revólver del calibre 22. Pero cuando llegaron al instituto Simeon se enteraron de que el problema ya se había resuelto de forma pacífica así que, sin tener otra cosa que hacer, invitaron a una chica que conocían, Erica Murphy, también alumna de Simeon, a comer con ellos y dar una vuelta.
Cuando Benji Wilson, siguiendo a su novia, pasó junto a Moore y Dixon, empujó sin querer al primero. En circunstancias normales Wilson se habría disculpado y seguido su camino, pero, enfadado como estaba por la discusión, siguió de largo sin detenerse, lo que molestó a Moore, que le dijo que mirara por donde andaba. A Benji le irritó su recriminación y se encaró con Moore, preguntándole si tenía algún problema, mientras Jetun trataba de calmarlo y llevárselo de allí. Moore, físicamente muy inferior a Benji, se asustó por su reacción y se abrió el abrigo, mostrando el revólver que llevaba, pensando que así Benji se tranquilizaría. El efecto fue el contrario; Benji se enfureció todavía más, retando a Moore a que le disparara, y éste, atemorizado por la actitud del baloncestista, disparó en dos ocasiones, alcanzando a Benji en la ingle y el abdomen, para a continuación darse a la fuga junto a Dixon, mientras Jetun Rush pedía ayuda.
Las heridas de Benji eran graves, pero podría haberse salvado de no ser por una concatenación de errores e injustificables retrasos. La primera llamada al teléfono de emergencia se produjo a las 12:37 pm, pero la ambulancia no llegó hasta casi tres cuartos de hora más tarde, a la 1:20 pm, cuando sus profesores y compañeros, que se habían acercado al lugar del tiroteo, habían decidido llevar ellos mismos a Benji a un hospital en el coche del entrenador del equipo de baloncesto, Bob Hambric. Cuando la ambulancia por fin se presentó y se llevó a Benji, se produjo la segunda decisión controvertida del caso. El protocolo de emergencias de la ciudad de Chicago establecía que las ambulancias llevasen a los pacientes que recogían al hospital más cercano, independientemente de la gravedad del paciente y del tipo de hospital. Benji Wilson fue llevado al St. Bernard, una pequeña clínica local que no estaba equipada para una intervención así y ni siquiera tenía un cirujano de urgencias de guardia. Mientras se preparaba un quirófano y se buscaba a toda prisa a un cirujano disponible transcurrieron otras dos horas, y la intervención de Benji no comenzó hasta las 3:14 pm, casi tres horas después de recibir los disparos.
En un principio los médicos se mostraron optimistas acerca de las posibilidades de recuperación de Benji Wilson. No obstante, conforme avanzaba el día, la situación fue empeorando. La gran pérdida de sangre que había sufrido Benji (la segunda bala le había dañado la aorta y el hígado), unida al gran retraso en ser atendido, le había causado graves daños internos. Si en un principio se decía que Wilson podría volver a jugar pronto, más tarde las noticias hablaban de que no jugaría ese año, luego que no volvería a jugar más, y luego que su estado había empeorado y estaba luchando por su vida. Finalmente, esa noche los médicos comunicaron a su madre Mary que Benji estaba en situación de muerte cerebral, y en la madrugada del día 21, a eso de las 5:00 am, Mary Wilson daba su consentimiento para que le fueran retirados los aparatos que mantenían su cuerpo con vida.


Billy Moore fue arrestado esa misma tarde, en casa de Erica Murphy. Al parecer, no supo de la gravedad del estado de Benji hasta que lo vio en las noticias. Él y Omar Dixon fueron juzgados por asesinato y condenados a 40 y 30 años de cárcel, respectivamente. Dixon saldría en libertad condicional en 2000 y Moore, en 2005. Más tarde Moore afirmaría que Dixon no había tenido nada que ver en la discusión, y que las confesiones que se habían presentado como prueba en el juicio habían sido obtenidas mediante coacciones. La familia Wilson demandó al hospital por la tardanza injustificada en atender a Benji; la demanda se retiró en 1992, tras un acuerdo extrajudicial por una cantidad de dinero que no se hizo pública.
La muerte de Benji Wilson supuso una gran conmoción, en Chicago y en todo el país, que veía desaparecer de forma tan trágica a una de las grandes promesas de su deporte. Más de 10000 personas asistieron a su funeral. Sus compañeros de equipo prefirieron no suspender el partido inaugural de la temporada, contra Evanston; jugaron y pudieron dedicarle la victoria a Benji. A partir de ese momento, en lugar de retirar la camiseta con su número, el 25, los Simeon Wolverines decidieron que ese número fuera lucido cada año por el mejor jugador del equipo, una tradición que se mantuvo hasta que el dorsal fue retirado en 2009.  El último en lucirlo fue Jabari Parker, actual jugador de los Milwaukee Bucks. Otros alumnos ilustres del Simeon que han llevado el 25 de Benji han sido Nick Anderson (amigo personal de Benji), que luego también lo luciría en su carrera en la NBA en Orlando, Sacramento y Memphis; o Derrick Rose, actual jugador de los New York Knicks.

Derrick Rose

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