Verba volant, scripta manent

viernes, 6 de mayo de 2011

La historia de Tsutomu Yamaguchi


Tsutomu Yamaguchi (16 de marzo de 1916/4 de enero de 2010)


El 6 de agosto de 1945 era un día como otro cualquiera para Tsutomu Yamaguchi, un ingeniero japonés de la Mitsubishi Heavy Industries que se encontraba en la ciudad de Hiroshima por motivos laborales. Hasta que a eso de las ocho y cuarto de la mañana, Tsutomu vió una luz tan intensa que por un momento creyó que el Sol había caído sobre la Tierra, seguida de un terrible estruendo y una ardiente onda expansiva... por primera vez en la historia, un arma atómica era usada contra la población. Tsutomu tuvo la suerte de hallarse a varios kilómetros del lugar de impacto, salvando la vida pero recibiendo graves quemaduras. Ingresado en un hospital, pese a sus heridas decidió irse al día siguiente y toma un tren de vuelta a su ciudad natal... Nagasaki. Y el 9 de agosto, al poco de llegar, se repitió el infierno: una nueva bomba atómica caía sobre suelo japonés sembrando la destrucción y la muerte. Tsutomu llegó a pensar que la muerte lo perseguía y que él era el responsable de los bombardeos. Además, en este segundo bombardeo estuvo expuesto a elevadas dosis de radiación.
Cualquier otra persona en su situación se hubiera vuelto loca. O bien habría transformado todo su dolor en ira y rabia. No así Tsutomu. Tras la guerra trató de volver a la normalidad. Trabajó como traductor para las tropas americanas y como profesor antes de recuperar su trabajo en la Mitsubishi. Pero conforme fué envejeciendo, el recuerdo de lo que había vivido se hacía cada vez más presente, y empezó a implicarse más en distintas iniciativas relacionadas con su pasado. Ya en la recta final de su vida, Tsutomu publicó un libro autobiográfico, participó en un documental y se convirtió en un decidido activista contra las armas nucleares. También se implicó en la reivindicación de los derechos de los hibakusha (en japonés, persona bombardeada), nombre que recibieron los superviventes de ambos ataques nucleares, y que durante mucho tiempo fueron discriminados y excluídos por el resto de la población japonesa.
Tsutomu Yamaguchi murió de cáncer de estómago en enero de 2010. Unos meses antes, en marzo de 2009, el gobierno japonés lo reconoció como víctima de ambas bombas nucleares (hasta entonces, sólo figuraba como superviviente de Nagasaki). Es el único caso reconocido oficialmente, aunque los responsables del Museo de la Paz de Hiroshima estiman que puede haber hasta 160 casos más. Su mujer había muerto dos años antes, de cáncer hepático. Ambos, al igual que sus tres hijos, sufrieron a lo largo de su vida diversos problemas médicos asociados a la exposición a la radiación.

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