Verba volant, scripta manent

domingo, 6 de junio de 2021

El libro que provocó una ola de suicidios



El escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe publicó en 1774 su novela Die Leiden des jungen Werthers (traducida al español como Las penas del joven Werther o Las desventuras del joven Werther), que con el tiempo se convertiría en una de sus obras más célebres. El libro cuenta la historia de Werther, un joven artista de carácter sentimental que se enamora perdidamente de Lotte, una joven comprometida con otro hombre. Después de que la joven lo rechace y de que sus intentos por olvidarla fracasen, Werther pone fin a su sufrimiento suicidándose de un disparo.

Aunque Goethe afirmó en varias ocasiones que la novela era puramente ficción, se sabe que la trama se inspira en dos acontecimientos de la vida del propio autor. Por un lado, su enamoramiento en 1772 de una mujer casada llamada Charlotte Buff, que no le correspondió. Por otro, el suicidio el 30 de octubre de 1772 de su gran amigo Carl Wilhelm Jerusalem, un joven funcionario de apenas 23 años que se quitó la vida tras saber que la mujer de la que estaba enamorado se había comprometido con otro hombre. La muerte de Jerusalem le afectó profundamente; no solo Werther se suicida de la misma forma que Jerusalem (sentado en su escritorio, disparándose en la cabeza con una pistola prestada, tras haber escrito varias cartas de despedida) sino que incluso la ropa que lleva el personaje al morir (casaca azul, chaleco amarillo y botas altas) es la misma que llevaba Jerusalem.

El libro obtuvo un éxito inmediato; antes de que hubiera terminado 1775 se habían impreso tres ediciones más y se había traducido al francés, y luego lo sería al inglés, holandés, sueco, ruso y español (1803). Se convirtió en un libro de culto, sobre todo entre los jóvenes. Muchos imitaban a Werther: se vestían como él, hablaban como él. Además de los libros, se vendían con gran éxito multitud de objetos inspirados en la novela: ilustraciones, figuras de porcelana, perfumes. Figuras célebres se convirtieron en notorios admiradores de la obra, como el mismo Napoleón Bonaparte, quien siempre llevaba un ejemplar consigo en sus campañas militares. Pero la admiración hacia la novela y la identificación de algunos lectores con su personaje principal provocó que las acciones de Werther fueran imitadas hasta sus últimas consecuencias.

Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832)

El primer caso de un suicidio aparentemente inspirado por la novela de Goethe se menciona en una carta del escritor Friedrich Nicolai fechada en enero de 1775; se trataba de una joven inglesa que se había envenenado por un desengaño amoroso, y que antes de morir había confesado a su familia que se había inspirado en el libro para ello. Más casos fueron saliendo a la luz: un joven apellidado Von Lütichow en mayo de ese mismo año (que se pegó un tiro con el libro a su lado), un joven apellidado Karstens que se pegó un tiro con el libro abierto a su lado y que en sus últimas voluntades pidió ser enterrado como Werther (vestido con su traje y enterrado entre dos árboles), una joven llamada Christel von Lassberg que tras un desengaño amoroso se ahogó en el río Ilm llevando un ejemplar de Werther en el bolsillo, un militar llamado Gottlieb von Arenswald que se suicidó dejando una carta de despedida en la que cita las mismas palabras que Werther escribe en la suya (¡La hora decisiva ha llegado! Las pistolas están cargadas)... Los casos se sucedían allí donde se publicaba el libro. En una época de exaltación de los sentimientos, donde la llegada del Romanticismo era inminente, los suicidios por amor eran vistos con interés más que con censura, destacando más la pasión de los suicidas que el drama que suponían. Muchos jóvenes con el corazón roto veían sus penas reflejadas en las de Werther y acababan por seguir sus mismos pasos.

Esta sucesión de muertes no tardó en provocar la reacción  de las autoridades. Las primeras, las de la ciudad alemana de Lepizig, quienes ya en 1775 prohibieron la venta del libro por ser "una incitación al suicidio" que podía "impresionar a las personas débiles y a las mujeres". Los 28 libreros de la ciudad aceptaron la prohibición bajo la amenaza de una multa de 10 táleros. En 1776 Austria y Dinamarca también prohibieron la circulación del libro, y a ellos se sumarían otros países y regiones. Incluso en España la Iglesia católica incluyó el libro en su tristemente célebre Índice de Libros Prohibidos, aunque curiosamente no por incitar al suicidio sino por ser una "licenciosa elegía del adulterio y el erotismo".

Hubo también quien trató de "arreglar" por su cuenta la novela. Friedrich Nicolai escribió un nuevo final para la novela, que pasaría a titularse Die Freuden des jungen Werther (Las alegrías del joven Werther), en el cual Albert, el marido de Lotte, impide el suicidio del joven y acepta divorciarse de su esposa para que ella y Werther puedan estar juntos. A Goethe le indignó el atrevimiento de Nicolai y convirtió a Nicolai en su enemigo literario, un enfrentamiento que duraría toda su vida. El propio Goethe, preocupado por los acontecimientos, publicó una nueva versión de la obra en 1787, en la que atribuía el suicidio de Werther a una enfermedad nerviosa y no al rechazo de Lotte, y hacía esta explícita advertencia al lector: "Sé un hombre y no sigas mi ejemplo".

Con el tiempo, el número de muertes aparentemente inspiradas en Werther fue disminuyendo y las prohibiciones se fueron levantando. El último país en hacerlo fue Noruega, que la mantuvo hasta la década de 1820. No hay un estudio fiable sobre el número de muertes atribuibles a la influencia del libro, pero las distintas fuentes hablan de entre 40 y 2000.

El fenómeno atribuido a esta novela dio nombre a lo que en psicología se conoce como efecto Werther: el efecto imitativo de la conducta suicida, que provoca que el número de suicidios se incremente cada vez que en los medios de comunicación se difunde alguna noticia relacionada con un suicidio.

viernes, 4 de junio de 2021

Curiosidades (con fotografías)

 

A la izquierda, el Hiroshima Prefectural Industrial Promotion Hall, uno de los escasos edificios que resistió la fuerza de la bomba atómica que arrasó Hiroshima. A la derecha, un silo de grano que resistió la explosión que devastó el puerto de Beirut. Ambos edificios fueron construidos por los checos.


La empresa Wrigley's se dedicaba originariamente a fabricar jabón y regalaba levadura a los que lo compraban. Su levadura rápidamente se hizo más popular que su jabón, así que la compañía pasó a fabricar levadura y a regalar chicles con ella. Y cuando sus chicles se hicieron más populares que la levadura, Wrigley's pasó a fabricar y vender chicles.


En el Parque Nacional Morne Trois Pitons, en la isla caribeña de Dominica, existe un lago, el Boiling Lake, cuyas aguas se mantienen en ebullición a una temperatura constante de entre 82º y 92º. Es el segundo lago de agua caliente mas grande del mundo, después del Frying Pan Lake (Nueva Zelanda), aunque la temperatura de este es sensiblemente inferior.


En 1903 un prisionero llamado Will West fue trasladado a la prisión de Leavenworth (Kansas), donde las autoridades no tardaron en darse cuenta de que ya tenían a otro preso llamado William West, con el que el recién llegado guardaba un asombroso parecido físico (a pesar del parecido y de la coincidencia de nombres, ambos no estaban emparentados). Poder distinguirlos sin lugar a duda fue uno de los motivos por los que el alcaide de la prisión solicitó permiso para instalar un sistema de identificación mediante huellas dactilares, convirtiendo a Leavenworth en una de las primeras instituciones de los EEUU en adoptar dicho sistema.


En la ciudad de Durham (Carolina del Norte) se encuentra uno de los pasos elevados más famosos del mundo: el paso elevado del ferrocarril Norfolk Southern sobre la calle Gregson, también llamado el 11-foot-8 por su altura (11 pies y ocho pulgadas, unos 3'56 metros) o, más gráficamente, La Guillotina de Gregson Street o El Abrelatas. Su fama se debe a la gran cantidad de accidentes que se producen en él a pesar de las numerosas señales de aviso, ya que numerosos vehículos de gran porte (camiones o autobuses) impactan con el puente a gran velocidad al no darse cuenta de su escasa altura. Se calcula que en el lugar se han producido unos 150 accidentes solo en la última década, y su popularidad es tal que incluso tiene un canal propio en YouTube.


El pomato es una planta injertada resultado de injertar una planta de tomate y una de patata (ambas del género Solanum). La planta resultante produce tomates en su parte aérea y patatas en la subterránea.


Dado que se rodó en blanco y negro, mucha gente desconoce que la aparatosa peluca que lucía la actriz Elsa Lanchester en la película La novia de Frankenstein era en realidad pelirroja.


Esta consola Game Boy, propiedad de un médico militar llamado Stephan Scoggins, sobrevivió a un bombardeo durante la Guerra del Golfo (1990-91) y, treinta años después, todavía funciona. En la actualidad se exhibe en la Nintendo Store de Nueva York.


Las llamadas "piedras de tsunami" se encuentran con cierta frecuencia en las costas del Japón. Estas losas, algunas de hasta seiscientos años de antigüedad, tienen mensajes grabados que advierten a los habitantes locales de que no construyan sus casas más cerca del mar que ese punto, para evitar el riesgo de ser alcanzadas por un tsunami. Después del terremoto de 2011 y el subsiguiente tsunami, se comprobó que las casas que habían respetado estas advertencias apenas habían sufrido daños.



El estreno en 1999 de la película Dogma causó un profundo rechazo entre algunas asociaciones católicas, que la tacharon de "blasfema". Delante de algunos de los cines que proyectaban la película llegaron a organizarse concentraciones de protesta contra el filme. Su director y guionista, Kevin Smith, haciendo gala de un peculiar sentido del humor, llegó a unirse de incógnito a una de esas protestas e incluso fue entrevistado por un canal local de noticias, criticando duramente la película.


La puerta de la cocina del monasterio portugués de Alcobaça mide tan solo 32 Centímetros de ancho. ¿El motivo? Un abad del siglo XVIII quiso evitar que los monjes engordaran demasiado, permitiendo el acceso a la cocina solo a los delgados.


En 1904, un marinero sueco llamado Carl Emil Pettersson naufragó en las costas de la isla de Tabar, en Nueva Guinea, habitada por una tribu de costumbres caníbales. Llevado ante el rey local, Lamy, la hija de este, la princesa Singdo, se enamoró de él nada más verlo. Más tarde se casaría con ella, crearía una plantación de cocoteros para exportar copra, y al morir su suegro lo sucedió como rey de la tribu. Su figura inspiró a la escritora Astrid Lindgren para crear al capitán Ephraim Calzaslargas, el aventurero padre de Pippi Calzaslargas, pirata y rey de los congoleños. 

domingo, 23 de mayo de 2021

La trampa de Tucídides

Tucídides (460-396? a. C.)

En el año 2012 el politólogo norteamericano Graham T. Allison publicaba un artículo en el periódico Financial Times en el que por primera vez empleaba un término que con el tiempo ha alcanzado una notable difusión y relevancia: la trampa de Tucídides.

Tucídides, militar e historiador ateniense del siglo V antes de Cristo, fue autor, entre otras obras, de la Historia de la guerra del Peloponeso, una crónica de la guerra que enfrentó a las polis griegas de Esparta y Atenas entre el 431 a. C. y el 411 a. C. y en la que el propio Tucídides tomó parte. En dicho libro se encuentra una cita que sirvió de inspiración a Allison: "fue el ascenso de Atenas y el temor que esto infundió en Esparta lo que hizo inevitable la guerra".

La teoría que Allison nombró con el nombre del historiador griego dice que, cuando el crecimiento de una potencia emergente (que en la guerra del Peloponeso había sido Atenas) desafía la hegemonía de otra potencia hasta entonces dominante (en este caso, Esparta) hay una elevada posibilidad de que el enfrentamiento entre ambas desemboque en una guerra. El propio Allison, para refrendar su teoría, dirigió un estudio en el Belfer Center for Science and International Affairs, un centro de investigaciones dependiente de la Universidad de Harvard, que encontró que en 16 casos históricos de rivalidad entre una potencia emergente y otra hegemónica, 12 de ellos terminaron en guerra. En palabras de Allison, "La trampa de Tucídides se refiere a la confusión natural e inevitable que ocurre cuando una potencia emergente amenaza con desplazar a una potencia gobernante... y cuando una potencia emergente amenaza con desplazar a una potencia gobernante, la tensión estructural resultante hace que un enfrentamiento violento sea la regla, no la excepción".

La teoría de la trampa de Tucídides ha adquirido una notable difusión en los últimos años, generalmente aplicada al aumento de las tensiones existentes entre los Estados Unidos y China. El propio Graham Allison profundizó en su teoría en este sentido en un libro publicado en 2017 y titulado Destined for war, en el que afirma que "China y Estados Unidos están actualmente en un rumbo de colisión hacia una guerra". La popularidad del término es tal que el mismo presidente chino, Xi Jinping, lo mencionó en uno de sus discursos, diciendo que "necesitamos trabajar juntos para evitar la trampa de Tucídides".

Como era de esperar, la teoría de la trampa de Tucídides también ha suscitado críticas. Otros historiadores han cuestionado que un argumento inspirado en la Grecia clásica sea aplicable a las relaciones entre potencias actuales, mucho más complejas, y también que presente un conflicto armado casi como inevitable. Igualmente, expertos como Richard Hanania, de la Universidad de Columbia, critican que esta teoría se haya aplicado a las relaciones entre China y EEUU, ya que según ellos los intereses chinos se centran en buena medida en lidiar con conflictos internos y no suponen una amenaza significatíva hacia los intereses norteamericanos.

domingo, 16 de mayo de 2021

Cuando la caballería capturó una flota

La caballería francesa captura la flota de combate atrapada en el hielo en aguas de Texel el 21 de enero de 1795 (Charles Louis Mozin)

En el invierno de 1794 a 1795, en el marco de las Guerras de Coalición que enfrentaron al gobierno revolucionario francés con diversas potencias y coaliciones que se le oponían, tropas francesas mandadas por el general Jean-Charles Pichegru y apoyadas por miembros del partido patriota (holandeses seguidores de las ideas ilustradas y opuestos a la oligarquía gobernante) invadían los Países Bajos. El rápido avance de los franceses y el estallido de revueltas en las principales ciudades obligó al estatúder (gobernador) Guillermo V de Orange-Nassau a buscar refugio en Inglaterra, mientras Pichegru establecía su cuartel general en Ámsterdam.

Jan Willem de Winter (1761-1812)

Al poco, sus servicios de inteligencia informan al general francés de la presencia en el puerto de Den Helder, a unos 80 kilómetros al norte de Ámsterdam, de una flota holandesa preparándose para zarpar y buscar refugio en Gran Bretaña. Pichegru decide entonces enviar a la zona a un destacamento de caballería del 8º Regimiento de húsares y otro del 15º Regimiento de Infantería de línea, bajo las órdenes del general de brigada Jan Willem de Winter, un oficial holandés que había servido en la Marina neerlandesa hasta que había tenido que exiliarse en Francia por sus ideas políticas y que servía en el ejército galo desde 1787.

Aquel invierno había sido excepcionalmente frío. Las bajísimas temperaturas habían provocado la completa congelación de las aguas de ríos y costa, lo que había dejado a la flota holandesa atrapada en Den Helder. Vista la situación, la noche del 2 de Pluvioso (21 de enero) de 1795 de Winter ordenó a sus tropas atacar directamente a los barcos cruzando sobre el hielo. Así, tras envolver las pezuñas de sus monturas con tela para evitar que el sonido de los cascos alertara a los marinos, los húsares franceses, llevando cada uno de ellos un soldado de infantería en la grupa de sus caballos, avanzan en silencio hasta rodear los barcos holandeses. Sin medios para defenderse, sin poder ni siquiera utilizar su artillería, ya que los barcos han quedado inclinados y no pueden apuntar hacia los franceses, el comandante de la flota, el capitán Hermanus Reijntjes, decide rendirse sin oponer resistencia. De este modo, los franceses capturan la flota enemiga sin bajas por ninguna de las dos partes y sin efectuar un solo disparo. En total, los franceses se hacen con 14 barcos: cinco navíos de línea (Admiraal De Ruyter, Gelderland, Frederik Willem, Princes Louisa y Admiraal Piet Heyn), tres fragatas (Monnikendam, Argo y Alliantie) y seis corbetas (Enkhuizen, Venus, Echo, Dolphijn, Pallas y Zeepard), con 850 cañones, además de varios mercantes y barcos de menor porte.

Soldados del 8º Regimiento de Húsares

Hay otra versión alternativa de estos sucesos, defendida por los historiadores holandeses, según la cual la susodicha captura nunca tuvo lugar. Según esta versión, el capitán Reijntjes había recibido órdenes de no oponer resistencia y evitar el derramamiento inútil de sangre. Por eso, el supuesto "ataque" a través del hielo habría consistido únicamente en un grupo de húsares mandados por el lugarteniente de de Winter, el teniente coronel Louis Joseph Lahure, enviados para negociar la rendición de los navíos holandeses.

Después de que los franceses tomaran el control de los Países Bajos crearon un estado satélite, la República Bátava, que existió hasta 1806, cuando Napoleón Bonaparte lo transformó en el Reino de Holanda, imponiendo a su hermano Luis como su primer rey. Los navíos capturados en Den Helder serían devueltos a la República Bátava meses más tarde, en virtud del Tratado de La Haya (mayo de 1795). Varios de esos navíos formarían parte de la flota holandesa que, bajo el mando de de Winter, se enfrentó a los británicos en la batalla de Camperdown, en octubre de 1797, y que terminaría con una contundente victoria de los británicos, que capturaron once navíos enemigos (sin perder ninguno) y más de 3000 prisioneros, entre ellos de Winter.

domingo, 2 de mayo de 2021

Anécdotas de arte

En una ocasión le preguntaron al dramaturgo francés Tristan Bernard: Si se declarara un incendio en el museo del Louvre y pudiera salvar solo un cuadro, ¿cual sería? Bernard respondió de inmediato: ¡El que estuviera más cerca de la salida!.

Después de la Primera Guerra Mundial, el artista y crítico norteamericano Joseph Pennell minusvaloró la valía del cuadro que el pintor George Wesley Bellows había pintado retratando la ejecución de la enfermera Edith Cavell por los alemanes en 1915, alegando que Bellows no había estado presente. Bellows le respondió: Cierto, no estuve presente, igual que Da Vinci no estuvo presente en la Última Cena.

Zeuxis y Parrasio fueron dos pintores griegos que vivieron en el siglo V a. C. y que rivalizaban por ver cuál de los dos era el más grande. Para determinar quién era el mejor pintor, decidieron celebrar un concurso. Zeuxis pintó a un joven que sostenía un cuenco con uvas, pintadas de manera tan realista que una bandada de pájaros trató de comérselas. Confiado en su victoria, Zeuxis le dijo a Parrasio que corriera la cortina que tapaba su pintura para poder juzgarla... solo para que Parrasio, entre risas, revelara que la cortina en si era su pintura. Zeuxis tuvo que reconocer la victoria de Parrasio, diciendo que "Yo he engañado a unos pájaros, pero Parrasio me ha engañado a mi".

En cierta ocasión, el célebre pintor griego Apeles exhibió en público su última obra. Un zapatero que pasaba por allí hizo algunas observaciones sobre la manera en la que el pintor había plasmado las sandalias de los protagonistas de la pintura. Apeles, juzgando que el zapatero sabía de lo que hablaba, retocó su pintura según sus indicaciones. Cuando volvió a exhibir la obra, el mismo zapatero, envalentonado, empezó a criticar otros aspectos del retrato. Apeles, indignado con el atrevimiento del zapatero, le paró los pies de inmediato con una frase que pasaría a la historia: ¡Zapatero, a tus zapatos!.

Cuando Pablo Picasso vivía en el París ocupado por las tropas alemanas recibió un día la visita de un oficial de la Gestapo que investigaba el rumor de que el artista daba refugio a miembros de la Resistencia y a personas que huían de los nazis. Mientras registraba su estudio, el alemán se fijó en una fotografía del Gernika, el cuadro que había pintado en recuerdo de la ciudad vasca arrasada por la aviación alemana durante la Guerra Civil española, y le preguntó a Picasso: ¿Usted hizo esto? A lo que el pintor respondió: No, lo hicieron ustedes.

Miguel Ángel, por razones técnicas y estéticas, nunca firmaba sus esculturas. Solo en una ocasión hizo una excepción y grabó su firma en la Piedad, después de oir que la gente atribuía su autoría a otro escultor llamado Christoforo Solari. 

A Winston Churchill, pintor aficionado, le preguntaron en cierta ocasión por qué pintaba paisajes y no retratos. "Porque ningún árbol" respondió "se me ha quejado jamás de si el retrato se le parece o no".

El político británico William Gladstone encontró en cierta ocasión en una tienda de antigüedades un retrato de principios del siglo XVII de un caballero vestido a la moda de la época. Quiso comprar el cuadro, pero el precio le pareció excesivo y acabó dejándolo. Tiempo después se sorprendió al encontrar el mismo retrato colgado en la casa de un adinerado comerciante de Londres. "Es un retrato de un antepasado mío", le comentó sin rubor el comerciante, "que fue ministro en la corte de Isabel I". Gladstone le replicó "Tres libras menos y habría sido mi antepasado".

En una ocasión el pintor Edgar Degas asistió a una subasta en la que uno de sus cuadros fue vendido por 100000 dólares. Cuando le preguntaron cómo se sentía, Degas respondió "Me siento como debe sentirse el caballo cuando ve que el jinete se lleva el premio".

Mientras pintaba el fresco del "Juicio Final" en la Capilla Sixtina, Miguel Ángel se veía frecuentemente importunado por un enviado del papa Pablo III, encargado de informar al pontífice del avance de la obra. Cuando finalmente la obra se dio a conocer, el hombre descubrió que Miguel Ángel se había vengado de él retratándolo entre los condenados del infierno, siendo atormentado por los demonios. Horrorizado, se quejó al papa, el cual declinó intervenir diciendo que "Dios me ha dado autoridad en el cielo y en la tierra, pero mi mandato no se extiende al infierno".

Un amigo que visitaba a Pablo Picasso en su casa del sur de Francia notó que en las paredes no había colgada ninguna de sus obras. Así que le preguntó al artista si no le gustaban. "Claro que me gustan" respondió Picasso, "es que no puedo permitírmelas".

sábado, 24 de abril de 2021

12 mitos falsos sobre Neil Armstrong

Neil Alden Armstrong (1930-2012)


Mito 1: Neil Armstrong, ávido lector de Julio Verne, soñaba desde niño con viajar al espacio e incluso en una ocasión le dijo a uno de sus profesores que iría a la Luna.

El propio Armstrong lo desmintió en una entrevista. "Es todo ficción. En aquellos días todas mis aspiraciones tenían que ver con la aviación. Los viajes espaciales habrían sido una ambición irreal".

Mito 2: Siendo joven, Armstrong conoció a Orville Wright, uno de los hermanos protagonistas del primer vuelo de un aeroplano, y mantuvo con él una larga charla acerca de su invención.

En realidad, Orville Wright murió cuando Armstrong todavía era un adolescente y el propio astronauta ha admitido que nunca lo llegó a conocer en persona.

Mito 3: Desde el inicio de las misiones Apollo, la NASA había decidido que Armstrong, excelente piloto, fiable y de reconocida sangre fría, fuese el comandante del primer alunizaje.

Lo cierto es que la NASA no decidió que el elegido fuese Armstrong hasta poco antes de la misión. Había designado a los comandantes de cada misión Apollo, pero no cuál de las misiones sería la que llevase definitivamente un hombre a la Luna. De hecho, si Gus Grissom no hubiera muerto junto a Ed White y Robert Chaffee en enero de 1967 en un incendio durante una prueba del Apollo 1, probablemente habría sido el elegido. El propio Armstrong así lo admitiría: "Yo no fui elegido para ser el primero. Solo fui elegido para dirigir aquel vuelo, que resultó ser el primer alunizaje. Las circunstancias me otorgaron aquel papel en particular".

Mito 4: La NASA eligió a Armstrong como comandante del primer alunizaje porque, de todos los comandantes del proyecto Apollo, él era el único que no era un militar en activo. De ese modo, enviando a un civil antes que a un militar, los Estados Unidos subrayarían sus intenciones pacíficas en plena Guerra Fría.

El que Armstrong fuese un civil no fue una de los aspectos a considerar por parte de la NASA para nombrarlo comandante del primer alunizaje. De hecho, aunque había dejado el servicio activo, Armstrong había sido piloto de la Marina durante una década, había combatido en la Guerra de Corea y había llevado a cabo docenas de misiones de combate sobre territorio norcoreano.

Mito 5: Neil Armstrong fue elegido para ser el primero en poner el pie en la Luna porque por su constitución física le sería más sencillo salir por la escotilla del módulo lunar, evitando complicaciones de última hora.

Esta fue la versión oficial que la NASA ofreció tanto al público como a sus astronautas, pero en realidad se decidió en un encuentro secreto de los mandos de la agencia en Houston. Todos estuvieron de acuerdo en que Armstrong, humilde, modesto y nada vanidoso, era mejor candidato para el icónico rol de "el primer hombre en la Luna" que su compañero en el módulo lunar, Buzz Aldrin, al que muchos tildaban de egocéntrico y engreído.

Mito 6: Armstrong utilizó su autoridad como comandante del vuelo para asegurarse de que sería él y no Aldrin el primero en pisar la superficie del satélite.

Algunos medios así lo insinuaron, pero no nay prueba alguna de que Armstrong presionara a la NASA en tal sentido. Si se sabe, en cambio, que Aldrin si lo intentó, e incluso llegó a pedir a algunos de los demás astronautas del proyecto que lo apoyaran.

Mito 7: La frase que Armstrong pronunció al poner el pie en la Luna, “Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad” no fue cosa suya, sino que estaba preparada con antelación por los relaciones públicas de la NASA.

Neil Armstrong no tenía decidido lo que iba a decir, a pesar de recibir numerosas sugerencias durante las semanas previas al lanzamiento. Cuando la misión partió hacia la Luna solo tenía un vago esbozo de las palabras que pronunciaría, pero estaba tan centrado en culminar con éxito la misión y en los muchos problemas que podían presentarse, que lo que dijese cuando finalmente caminase por el satélite le parecía una cuestión de poca importancia.

Mito 8: No hay fotografías de Armstrong sobre la superficie lunar porque la cámara Hasselblad que utilizaron los astronautas iba enganchada en la parte frontal de su traje y él tomó todas las fotografías.

Armstrong tomó algunas fotografías y luego le pasó la cámara a Aldrin. Por algún motivo, Aldrin no consideró necesario tomar fotografías de Armstrong en la superficie lunar, a pesar de que Armstrong sí había tomado varias fotografías de Aldrin.

Mito 9: Cuando Armstrong era un niño, en su localidad natal de Wapakoneta (Ohio), era vecino de una pareja apellidada Gorsky. Un día, mientras jugaba en su patio, oyó discutir a los Gorsky. "¿Sexo oral? ¿Quieres sexo oral? Tendrás sexo oral el día que el niño de los vecinos camine por la Luna" le decía la señora Gorsky a su marido. Años más tarde, cuando Armstrong regresaba al módulo lunar, se le escuchó decir la enigmática frase "Buena suerte, señor Gorsky" que nadie supo interpretar entonces.

A pesar de que mucha gente aún la da por cierta, la historia es totalmente falsa. Nunca hubo nadie apellidado Gorsky viviendo en Wapakoneta y el propio Neil Armstrong, sorprendido por la difusión de la historia, la desmintió públicamente. En realidad, esta broma la contó el cómico Buddy Hackett en el programa "Tonight Show" de la cadena NBC, presentado por el legendario Johnny Carson, en el año 1990.

Mito 10: Neil Armstrong se convirtió al Islam a su regreso a la Tierra, tras haber escuchado en la Luna el adhan, la llamada musulmana a la oración. El gobierno norteamericano lo ocultó porque no quería que se supiese que uno de sus héroes nacionales era musulmán.

Obviamente, Armstrong no pudo escuchar el adhan en la Luna, ni tampoco se le pasó por la cabeza en ningún momento convertirse al Islam. Muchas veces trató de desmentir ese rumor e incluso el Departamento de Estado de los EEUU le ayudó a organizar un encuentro con periodistas de Oriente Medio para refutarlo. Aún así, sigue siendo una historia ampliamente difundida en países musulmanes.

Mito 11: Cuando Armstrong todavía no había decidido qué decir en el momento de pisar la superficie lunar por primera vez, su compañero de tripulación Michael Collins le dijo en broma "Si tuvieras pelotas, dirías "Dios mío, ¿qué es esa cosa?", luego gritarías y apagarías el micro".

Una historia divertida, pero falsa. En realidad, la frase está tomada de la miniserie De la Tierra a la Luna, emitida por la cadena HBO en 1998, sobre la historia de las misiones Apollo.

Mito 12: Neil Armstrong nunca firmaba autógrafos.

Durante años, Neil Armstrong respondía personalmente las cartas de sus admiradores y las peticiones de autógrafos que recibía, llegando a emplear varias horas al día en ello. También firmaba autógrafos en los numerosos eventos en los que participaba: conferencias, seminarios, encuentros de veteranos, torneos de golf... Hasta que, a mediados de los años 90, él y su esposa decidieron que ya había empleado suficiente tiempo en ello, y era hora de descansar, así que dejó de hacerlo. Aún así, todavía firmaba autógrafos de vez en cuando para sus amigos o para causas benéficas.

domingo, 18 de abril de 2021

Un crimen que hizo cambiar la ley

Rebecca Lucile Schaeffer (6/11/1967-18/7/1989)


Rebecca Schaeffer nació el 6 de noviembre de 1967 en Eugene (Oregón) y se crió en Portland, en el mismo estado. Nacida en el seno de una familia judía, hija de un psicólogo infantil y una profesora universitaria y escritora, fue una niña inteligente que quería ser rabino, aunque luego cambiaría ese sueño por el de ser modelo y actriz. Comenzó en el instituto haciendo algunos trabajos como modelo y pequeños papeles en televisión. Sin haber cumplido los 17 convenció a sus padres para que la dejaran mudarse a Nueva York y así continuar con su carrera.

En Nueva York siguió trabajando como modelo y haciendo algún que otro pequeño papel en televisión, simultaneándolo con otros trabajos como el de camarera para llegar a fin de mes. Pero su carrera de modelo no acababa de despegar. Su altura y su figura no encajaban con los que entonces se requerían para las grandes modelos. Incluso vivió durante un tiempo en Japón, buscando más trabajos. Pero cuando tampoco eso dio resultado, decidió centrarse en su carrera como actriz.

Después de conseguir un pequeño papel en la telenovela One life to live y una breve aparición en la película de Woody Allen Días de radio (aunque la mayoría de sus escenas fueron suprimidas en en montaje final), la fortuna le sonrió cuando una foto suya en la portada de la revista Seventeen llamó la atención de los productores de My sister Sam, una serie que se iba a emitir en la cadena CBS y cuyo reparto estaba siendo seleccionado. Rebecca hizo una prueba y consiguió uno de los papeles protagonistas.


My sister Sam (1986-1988) contaba la historia de Sam, una exitosa fotógrafa de San Francisco que un buen día veía como su hermana adolescente Patti (papel interpretado por Schaeffer), que desde la muerte de los padres de ambas había vivido con sus tíos en Oregón, aparecía en su casa con intención de quedarse a vivir con ella. La primera temporada de la serie tuvo una buena acogida, llegando a situarse como la 21ª con mayor audiencia del país, y buenas críticas. No obstante, en la segunda temporada, debido en buena parte a varios cambios de día y hora de emisión por parte de la CBS, que trataba de competir con otros programas de cadenas rivales, la audiencia se desplomó y la cadena acabó por cancelar la serie sin llegar a emitir todos los capítulos de la segunda temporada.

No obstante, a pesar de ello My sister Sam le había dado cierta celebridad a Schaeffer y un buen número de fans, algunos más maniáticos que otros. El que más, un adolescente de Tucson (Arizona) llamado Robert John Bardo. Bardo era un chico problemático, que había sufrido abusos físicos y sexuales en su familia, tenía antecedentes penales por violencia doméstica y escándalo público, había estado en casas de acogida y había sido diagnosticado con trastorno bipolar. Ya había mostrado previamente señales de una personalidad obsesiva mostrando una inquietante fijación hacia la activista infantil Samantha Smith. Cuando esta murió en 1985, en un accidente aéreo, la atención de Bardo pasó a centrarse en Rebecca Schaeffer.

Bardo escribió a la actriz en numerosas ocasiones. En una de ellas recibió como respuesta una carta de agradecimiento y un autógrafo de la actriz. La carta no la había escrito ella, sino el departamento de la CBS que se encargaba de tratar con los admiradores de sus empleados, pero aún así la carta dio ánimos a Bardo en su obsesión, hasta el punto de que llegó a viajar a Los Angeles e intentó colarse en los estudios de la Warner Bros, donde se rodaba My sister Sam, para ver a Rebecca, aunque la seguridad de la productora se lo impidió. Volvió a intentarlo un mes más tarde, esta vez armado con un cuchillo, y de nuevo el servicio de seguridad lo detuvo, aunque no llegaron a presentar cargos contra él. Tras estos dos reveses, Bardo pareció dejar en paz a la actriz; regresó a Tucson y centró su atención en varias estrellas de la música como Madonna, Debbie Gibson o Tiffany Darwish.


Tras el final de My sister Sam Rebecca Schaeffer siguió con su carrera interpretativa, tratando de abrirse paso en el competitivo mundo de Hollywood. Intentando dejar atrás su imagen de adolescente, protagonizó un par de telefilmes e interpretó un papel secundario en la comedia satírica Escenas de la lucha de sexos en Beverly Hills (1989), donde incluso tenía una escena de cama con otro actor. Cuando Robert Bardo vio la película, se enfureció. Según contaría más tarde, a sus ojos Rebecca había "perdido su inocencia" y se había convertido en "otra p*** de Hollywood" que merecía ser castigada.

En cierta ocasión, Bardo había leído que Arthur Richard Jackson, un acosador fanático que había apuñalado en 1982 a la actriz Teresa Saldana (aunque no consiguió acabar con su vida) había conseguido la dirección de su víctima mediante un investigador privado. Bardo decidió seguir su ejemplo; contrató a un detective privado de Tucson al cual no le fue difícil conseguir la dirección de Rebecca en Los Ángeles a través del Departamento de Vehículos de Motor de California, cuyos datos eran accesibles al público bajo ciertas condiciones. Y una vez la tuvo, se fue a Los Ángeles.

La mañana del 18 de julio de 1989 Robert Bardo apareció en el vecindario de la localidad de West Hollywood donde vivía Schaeffer, preguntando a varios vecinos si de verdad la actriz vivía allí. Una vez lo hubo confirmado, Bardo llamó a la puerta de su apartamento. Rebecca, que vivía sola, le abrió la puerta y Bardo le mostró la carta y el autógrafo que había recibido tiempo atrás. Tras una breve conversación, la actriz le pidió que se fuera y no volviera a su casa. Bardo se marchó, se dirigió a un local cercano donde desayunó, y al cabo de una hora volvió a llamar a la puerta de Rebecca. Esta vez no hubo conversación; en cuanto la joven abrió la puerta, Bardo sacó un revólver Ruger GP100 del calibre .357 que le había comprado su hermano (en aquel momento Bardo tenía solo 19 años y, siendo menor de edad, las leyes de Arizona no le permitían adquirir armas) y le disparó a quemarropa en el pecho. De acuerdo a la confesión de Bardo, la infortunada actriz apenas alcanzó a murmurar "¿Por qué?" antes de desplomarse. Su atacante se dio a la fuga de inmediato.

Un vecino que había oído el disparo encontró el cuerpo inerte de la joven y llamó de inmediato a emergencias. Rebecca fue trasladada al hospital Cedars-Sinai, donde fue declarada muerta media hora después de ingresar. Tenía solo 21 años y por aquel entonces preparaba una audición para interpretar el papel de la hija de Michael Corleone en la tercera parte de la saga de El padrino (un papel que luego haría Sofia Coppola). También partía como una de las favoritas para protagonizar la película Pretty woman, después de que la actriz originalmente escogida, Molly Ringwald, hubiera rechazado el papel (tras la muerte de Rebecca Schaeffer el papel fue a parar a Julia Roberts).

Robert John Bardo durante su juicio

Bardo fue arrestado al día siguiente por la policía de Tucson después de que varios conductores alertaran de la presencia de un hombre caminando por entre el tráfico de la autopista Interestatal 10 y confesó de inmediato su crimen. En el juicio admitió haber asesinado a Rebecca Schaeffer pero su defensa trató de que fuera declarado mentalmente perturbado y, por lo tanto, irresponsable de sus actos. Sin embargo, esta estrategia no prosperó y tras el juicio, celebrado sin jurado, fue condenado en octubre de 1991 a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, que cumple actualmente en la Prisión Estatal de Avenal (California). En julio de 2007, estando encarcelado en la Prisión Estatal de Mule Creek, fue apuñalado por otro preso en 11 ocasiones.

En el momento de su muerte, Schaeffer mantenía una relación con el director Brad Silberling. Silberling escribiría y dirigiría en 2002 la película El compromiso (Moonlight Mile), inspirada parcialmente en sus vivencias a raiz del asesinato de Rebecca; la historia de un joven cuya prometida es asesinada y se debate entre lo que considera su deber hacia su familia política y sus deseos de seguir adelante con su vida. Poco después del asesinato, los co-protagonistas de My sister Sam rodaron en su honor un anuncio en favor del Centro para la Prevención de la Violencia Armada.

Tras la muerte de Rebecca Schaeffer numerosas voces, no solo del mundo artístico, se alzaron pidiendo una reforma de las leyes para evitar casos como el suyo. En 1990 el parlamento de California aprobaba las primeras leyes anti-acoso promulgadas en Estados Unidos y en 1994 el Congreso norteamericano aprobaba la Ley de Protección de la Privacidad de los Conductores, que limitaba en gran medida el uso de la información personal guardada en los Departamentos de Vehículos de Motor de cada estado, prohibiendo el acceso del público en general y restringiendo los supuestos en los que dicha información es accesible.


Los restos de Rebecca Schaeffer recibieron sepultura en el cementerio Ahavai Sholom de Portland.

sábado, 10 de abril de 2021

¿Sabías que...

 -... el rey de Grecia Alejandro I (1893-1920) murió a causa de una infección masiva provocada por el mordisco de un mono?

-... según un estudio, los niños criados como bilingües tienen un mejor desempeño en habilidades relacionadas con la empatía? Al parecer, se debe a que están acostumbrados a decidir instintivamente qué idioma utilizar con cada persona y en cada situación.

-... la cervecera canadiense Molson ha colocado en distintos puntos de Europa neveras con cerveza gratis para sus conciudadanos, que solo se abren escaneando un pasaporte canadiense?

-... China produce más huevos que Estados Unidos, la India, Japón, México, Brasil, Indonesia, Turquía, Francia y Alemania juntos?

-... la tordina cejinegra (Malacocincla perspicillata) es un ave de la que solo se conocía un ejemplar, capturado en 1843, y que se consideraba extinta hasta que se capturó otro ejemplar en las selvas de Borneo en octubre de 2020?

-... los exoesqueletos de los escarabajos acorazados (subfamilia Zopherinae) son capaces de resistir 39000 veces su propio peso? Pueden resistir incluso que un coche les pase por encima, y es prácticamente imposible para un ser humano romperlos con las manos desnudas.

-... el único pasajero japonés del Titanic, Masabumi Hosono, perdió su trabajo cuando regresó a Japón y fue públicamente señalado como un cobarde y acusado de haber deshonrado a su país y a su familia, por haberse subido a uno de los botes salvavidas en lugar de hundirse con el barco?

-... la mítica novela de ciencia-ficción Dune, escrita por Frank Herbert, fue publicada por primera vez por Chilton Books, una editorial especializada en libros de mecánica del automóvil y revistas de comercio? La novela había sido rechazada por más de una veintena de editoriales antes de que Chilton se interesase por ella.

-... Argentina es el país donde hay un mayor número de hablantes del idioma galés, fuera del propio Gales?  La mayoría se concentra en la provincia de Chubut, donde existe una numerosa colonia de origen galés.

-... el Reformatorio Estatal de Ohio en Mansfield (Ohio), la prisión abandonada donde se rodó la película Cadena Perpetua, fue comprada por 1 $ por un grupo de fans del filme, quienes lo convirtieron en una atracción turística que genera millones de dólares en beneficios cada año?

-... en una ocasión en un pub de Liverpool se negaron a atender al músico norteamericano Jimi Hendrix y a su bajista Noel Redding porque, por su extravagante forma de vestir, creyeron que eran payasos de un circo instalado en las proximidades?

-... Audie Murphy, el soldado más condecorado del ejército de los EEUU durante la Segunda Guerra Mundial, se negó a aparecer en anuncios de tabaco o bebidas alcohólicas porque pensaba que supondría un mal ejemplo para los jóvenes?

miércoles, 7 de abril de 2021

Un científico despistado

Norbert Wiener (1894-1964)

El matemático norteamericano Norbert Wiener (1894-1964) fue una de las mentes más brillantes de su tiempo. Pionero en campos como los procesos estocásticos (que son aquellos no deterministas, es decir, en los que no se puede predecir con certeza su resultado final) o la reducción de ruido en las señales, es llamado también el padre de la cibernética; de hecho, fue él quién acuñó el término en su libro de 1948 Cibernética o el control y comunicación en animales y máquinas.

Pero, además de ser un genio de las matemáticas, Wiener era una persona terriblemente despistada. Era capaz de cometer los olvidos más peregrinos, y sus despistes eran legendarios no solo en su círculo más íntimo, sino también entre sus alumnos y colaboradores, lo que obligaba a los que lo rodeaban a tenerlo vigilado constantemente.

Una de las anécdotas más célebres sobre sus despistes tuvo lugar en la época en la que Wiener ejercía como profesor en el famoso Instituto Tecnológico de Massachussets y vivía con su familia en la localidad de Cambridge. Llegó un día en que la familia decidió mudarse a una casa nueva en una localidad cercana, Newton. Conociendo bien como era su marido, su esposa Margaret se encargó personalmente de todo el proceso y, desde varias semanas antes del traslado, le recordaba a diario que iban a mudarse a una nueva dirección, a lo que Wiener, habitualmente enfrascado en sus pensamientos, asentía mecánicamente. Y llegó el día del traslado definitivo. Ese día, por la mañana, su esposa le dio las llaves de la nueva casa, le recordó una vez más que ahora iban a vivir en otro lugar y que al salir del trabajo debía tomar un autobús diferente para ir a su nuevo hogar. Y como aún así no estaba segura de que no lo olvidase, le escribió una nota recordándoselo y apuntando la nueva dirección para asegurarse de que llegara sin contratiempo.

¿Os imagináis lo que pasó, verdad? Wiener se olvidó completamente de todo. Incluso perdió la nota de su esposa, que utilizó para garabatear algunas notas que luego desechó. Y al salir del MIT, se subió a su autobús de siempre y se dirigió a su vieja casa, como hacía todos los días.

Imaginaos ahora la sorpresa y el desconcierto de Wiener cuando llegó a su casa y descubrió que sus llaves no encajaban en la cerradura, que la casa estaba vacía y en silencio y no había rastro de su familia por ninguna parte. El matemático pasó unos momentos bastante confundido hasta que, al final, recordó que se habían mudado justo ese día. Pero eso no hizo sino aumentar su preocupación, ya que se dio cuenta de que había olvidado completamente su nueva dirección y había perdido la nota de su esposa donde se la había escrito. 

¿Qué hacer, pues? Decidió pedir ayuda, y entonces vio venir a una joven por la calle. Dirigiéndose a ella, le dijo:

- Discúlpeme, señorita, quizá usted me conozca. Me llamo Norbert Wiener, vivía aquí y acabo de mudarme. ¿Sabría usted decirme donde vivo ahora?

A lo que aquella "desconocida" joven contestó:

- Claro, papá, mamá pensó que lo olvidarías y me ha mandado a buscarte.

viernes, 2 de abril de 2021

Tres amigos, un cobertizo y un montón de rifles



A principios de la década de 1980 el ejército británico convocó un concurso para sustituir los fusiles de francotirador que utilizaban sus tropas, que eran modificaciones de los vetustos fusiles de cerrojo Lee-Enfield, algunos de los cuales databan de los años 50. De entre los numerosos modelos presentados al concurso, el finalmente elegido fue el L96A1 presentado por la empresa Accuracy International, que venció por un amplio margen a su rival más cercano, el Parker Hale M85. Se trataba de un arma novedosa, construida con un chasis de aluminio al que van acoplados el resto de elementos. En las pruebas demostró una precisión extraordinaria y una resistencia igualmente destacable; el fusil mantenía su precisión incluso con el cañón helado, caliente o sucio.

Lo que el ejército británico no sabía era que detrás de aquel ostentoso nombre de Accuracy International había una pequeña empresa fundada en Portsmouth un par de años antes por tres amigos aficionados al tiro al blanco (uno de ellos había sido incluso medalla de oro en las Olimpiadas) y que construía sus rifles de manera artesanal en un taller instalado en un cobertizo propiedad de uno de ellos. En realidad, como ellos mismos admitirían tiempo después, jamás habían pensado que tenían verdaderas opciones de que su fusil fuera el vencedor. Entraba dentro de sus planes convertirse en proveedores del ejército, pero no tan pronto. Se habían presentado al concurso sencillamente buscando mejorar el diseño, gracias a la información obtenida tras la eliminación de su fusil; así podrían saber sus debilidades y mejorarlas. Su victoria les había pillado totalmente por sorpresa.

Obviamente, no estaban preparados para producir fusiles en un número tan elevado como el que iba a necesitar el ejército, así que de inmediato se pusieron manos a la obra en busca de nuevas instalaciones, maquinaria y personal para comenzar la producción a gran escala. Y en esas estaban cuando les llegó una noticia inquietante: el ejército iba a enviar a un par de oficiales para efectuar una inspección formal de sus instalaciones. Temieron, con razón, que si el ejército se enteraba de las dimensiones reales de su empresa, les rescindieran el contrato. Así que tuvieron que improvisar sobre la marcha.

Accuracy International Arctic Warfare 

Alquilaron un taller completamente equipado y colocaron en él todos los fusiles que tenían, tanto los terminados como los que estaban en distintas fases de fabricación, para dar la impresión de una factoría a plena producción. Cuando los representantes del ejército llegaron y quisieron saber donde estaban el resto de los trabajadores, les dijeron sencillamente que "habían salido a comer". Los tres miembros de AI (los únicos trabajadores que tenía la empresa en plantilla por aquel entonces) les mostraron a los militares el taller y sus armas, los distintos modelos en los que estaban trabajando, dejándolos gratamente impresionados. Cuando finalizó la visita y estaban a punto de irse, les preguntaron a los inspectores si la visita había sido de su agrado. Oh, si, por supuesto, les respondieron. En realidad esta inspección es más una formalidad que otra cosa. Ya sabéis, para confirmar que sois una empresa solvente y no tres tipos en un cobertizo.

En la actualidad, Accuracy International es una de las empresas punteras en la fabricación de armas de precisión. De su fusil Accuracy International PM (Precisión Marksman), más tarde renombrado como Accuracy International AW (Artic Warfare) a raíz de la fabricación de una versión para el ejército sueco adaptada para el combate a bajas temperaturas, se han vendido miles de unidades y sigue siendo utilizado, en sus distintas versiones, por ejércitos y cuerpos de seguridad de todo el mundo. También existen versiones "civiles" concebidas para la caza.

Uno de los fusiles de AI, un L115A3 (una versión mejorada del AIAW adaptada para utilizar munición .338 Lapua Magnum) ostenta en la actualidad el record mundial de distancia para un enemigo abatido por un francotirador: 2475 metros, conseguida en Afganistán por el teniente británico Craig Harrison del Regimiento Blues and Royals que abatió a dos talibanes a esa distancia en noviembre de 2009.