Verba volant, scripta manent

viernes, 19 de abril de 2019

Fotografías históricas (XIV)

   
Arnold Schwarzenegger en su primera visita a Nueva York (1968).



La pesca del día (Turquía, 1933)



Durante la Segunda Guerra Mundial la RAF británica utilizó aviones Spitfire pintados de rosa para misiones de reconocimiento al amanecer y al anochecer. Este color les permitía pasar más desapercibidos a esas horas.



Ozzy Osbourne con 26 años (1974).



Soldados franceses en la guerra franco-prusiana (1870).


Un elefante cargando provisiones en un Curtiss C-46 Commando durante la Segunda Guerra Mundial en la India.




Ingenieros alemanes prueban un Messerschmitt BF-109 en el túnel de viento de la base secreta de Luftfahrtforschungsanstalt, en el aeropuerto de Rechlin (1940).


Impactos de metralla de un proyectil antiaéreo en un bombardero británico Handley Page Halifax. A pesar de los daños, el avión logró regresar a su base.



Operación con público en el Boston City Hospital (1890).



Toro Sentado y Buffalo Bill Cody, durante la gira del Buffalo Bill's Wild West Show (Quebec, 1885).



Pelea entre miembros de las Sturmabteilung del Partido Nazi y simpatizantes del KPD comunista (Pharus Hall, Berlin, 1927).



En 1968, durante una discusión con su esposa, el batería del grupo The Who, Keith Moon, le arrojó una botella de champán que quedó clavada en la pared. Moon hizo colocarle un marco y posa junto a ella.


Entierro marino de los tripulantes del USS Intrepid muertos durante la batalla del Golfo de Leyte (Filipinas, 26 de noviembre de 1944).



En 1848, un empleado del ferrocarril llamado Phineas Gage sufrió un aparatoso accidente en el que una barra de hierro le atravesó el cráneo entrando por el lado izquierdo y saliendo por la parte superior de su cabeza. Sorprendentemente, Gage sobrevivió al accidente, aunque tras recuperarse su personalidad había cambiado de manera radical, volviéndose una persona más impaciente y agresiva.



El capo mafioso Giuseppe "Joe the Boss" Masseria yace muerto en un restaurante de Coney Island, sosteniendo en su mano el as de picas (15 de abril de 1931).



Un centenar de personas participa en el sorteo de varios lotes de terrenos en lo que años más tarde se convertiría en la ciudad de Tel Aviv (1909).



Los primeros 21 empleados de Google (1999).



Audrey Hepburn, de compras con su ciervo mascota "Ip" en Beverly Hills (1958).

domingo, 14 de abril de 2019

Yasuke, un samurai negro en el Japón del siglo XVI

Sumō yūrakuzu byōbu (Anónimo, c. 1605)

Los primeros africanos en llegar a Japón fueron esclavos africanos que formaban parte de la tripulación de la expedición portuguesa bajo el mando del capitán Jorge Álvarez que llegó a costas niponas en 1546. Su presencia en tierras japonesas no pasó por lo general de ser anecdótica, pero hubo un caso en el que uno de estos extranjeros de color alcanzó relevancia y popularidad, convirtiéndose en parte del folclore popular japonés: me refiero a Yasuke.

Yasuke llegó a Japón en 1579, estando al servicio del jesuita italiano Alessandro Valignano, nombrado unos años antes visitador (inspector) de las misiones jesuitas en Extremo Oriente. Su origen y su verdadero nombre aún son objeto de discusión. Tradicionalmente, se ha dicho que Yasuke era originario de Mozambique; así lo afirma el historiador jesuita François Solier en su Histoire Ecclesiastique Des Isles Et Royaumes Du Japon (1627). Una investigación llevada a cabo en 2013 por un programa de la televisión japonesa sugería que Yasuke pertenecía a la etnia makua (el principal grupo étnico de Mozambique) y que su verdadero nombre sería Yasufe o Issufo, aunque por aquel entonces los makua apenas habían tenido contacto con los portugueses. Otros sugieren que pertenecía a los Yao, con lo que su nombre se habría formado uniendo a su origen el sufijo masculino japonés -suke (Yao-suke, Yasuke).

Afro Samurai, manga de Takashi Okazaki cuyo protagonista está basado en la figura de Yasuke
Otra teoría habla de un posible origen etíope, suponiéndole miembro de la tribu Siddi; su nombre se derivaría del nombre etíope Yisake (o del apellido Yasufe, también originario de Etiopía) o bien del portugués Isaque (Isaac). Y también se ha propuesto que pudiese haber sido un Dinka de Sudán del Sur, más que nada por sus características físicas (elevada estatura y tono de piel de un negro muy intenso).

A principios de 1581 un grupo de jesuitas, encabezados por el portugués Luís Fróis, visitaron a Nobunaga Oda, uno de los daimyo (señor feudal) más poderosos de Japón, con el que Fróis mantenía una buena amistad desde hacía años. Yasuke los acompañaba, y su aspecto impresionó a Nobunaga y a los suyos. Así se menciona al africano en la "Crónica de Lord Nobunaga": "El 23º día del segundo mes (23 de marzo de 1581) llegó un criado negro de los países cristianos. Era un hombre saludable y de buena educación, y Nobunaga alabó su fuerza. El sobrino de Nobunaga le obsequió una suma de dinero tras este primer encuentro". Nobunaga quedó profundamente impresionado por el aspecto de Yasuke; tanto que, como contaría Fróis más tarde, hizo que sus hombres lo desnudaran de cintura para arriba y le frotaran la piel con fuerza, creyendo que alguien lo había teñido con tinta como broma. Cuando se convenció de que ese era el color natural de su piel, quedó muy sorprendido y tomó interés en él.

Nobunaga Oda (1534-1582)
Los jesuitas y Yasuke partieron de los dominios de Nobunaga en mayo, rumbo a la provincia de Echizen, donde se entrevistarían con otros daimyos como Hidekatsu Hashiba (hijo de Nobunaga Oda) y Katsuie Shibata. Más tarde regresarían a la capital, Kyoto. En un momento y circunstancias no determinados, pero no mucho después de aquel primer encuentro, Yasuke entró al servicio de Nobunaga. Su nuevo señor mostró gran predilección por él, hizo que recibiera entrenamiento militar y le enseñó los fundamentos del bushido, el código de honor de los samurais. Y Yasuke se convirtió en uno de los más poderosos guerreros a su servicio. Con una presencia física imponente (medía en torno al metro noventa y tenía una fuerza física colosal), los cronistas de la época decían de él que valía por diez soldados japoneses. Convertido en el hombre de confianza de Nobunaga, quien le concedió una residencia propia y una katana ceremonial (lo que le reconocía como samurai), y el título de "portador de armas", mantenía frecuentes conversaciones con su señor, lo que parece indicar que Yasuke poseía un notable dominio del idioma japonés, ya que no hay constancia de que Nobunaga hablara portugués o de que Yasuke hablara chino, lengua franca por aquel entonces en todo el sudeste asiático.

Yasuke tomó parte a las órdenes de Nobunaga Oda en combates como la batalla de Tenmokuzan, contra el clan Takeda. Hasta que en junio de 1582, Nobunaga Oda fue traicionado por uno de sus aliados, Mitsuhide Akechi, que le forzó a cometer suicidio mediante el rito del sepukku. Tras la muerte de Nobunaga y de su hijo mayor, Nobutada, Yasuke se puso a las órdenes del heredero del clan Oda, el hijo de Nobutada, Hidenobu, que por entonces era solo un niño, y siguió combatiendo a las tropas de Akechi hasta que fue capturado. Akechi, sin embargo, le perdonó la vida. Hay dos versiones opuestas sobre este perdón: unos dicen que se debió a la admiración de Akechi por su fuerza, valor y lealtad; otros, por el contrario, porque opinaba que a Yasuke no se lo podía considerar como un ser humano. Sea como fuere, Yasuke fue enviado de vuelta a Kyoto, de regreso con los jesuitas. No se sabe con certeza qué fue de él después de eso; la tradición dice que acabó regresando a su país natal, donde viviría en paz el resto de su vida.


No se conocen retratos de Yasuke pintados en su época. En el Museu do Caramulo (Tondela, Portugal) se conserva un tintero, decorado por el pintor japonés Rinpa en torno a 1590, donde aparece un hombre negro vestido a la usanza de la clase alta portuguesa, que se cree puede tratarse de Yasuke. Asimismo, en el Museo de Sakai City se halla un biombo decorado de principios del siglo XVII, donde dos hombres (uno de ellos de piel negra) disputan un combate de sumo en presencia de un noble. Se ha sugerido que el combatiente negro podía ser Yasuke y el noble, Nobunaga Oda (cuya afición al sumo es bien conocida).

domingo, 31 de marzo de 2019

La referencia bíblica que pasó a ser un insulto gracias a Bugs Bunny

Nimrod


En el idioma inglés, sobre todo en Estados Unidos y en registros coloquiales, es habitual el uso de la palabra "nimrod" como sinónimo de idiota o estúpido. Esta acepción tiene una curiosa historia: no empezó a utilizarse en ese sentido hasta hace relativamente poco y es un ejemplo magnífico de como el uso erróneo de un término puede acabar convirtiéndose en norma si se extiende y se mantiene el tiempo suficiente.

En primer lugar, ¿quién era Nimrod? Nimrod era un personaje bíblico que aparece en el capítulo 10 del Génesis (también se lo menciona en los libros de las Crónicas y del profeta Miqueas). Hijo de Cus, nieto de Cam y bisnieto de Noé, Nimrod fue rey de Silgar, el primer reino formado tras el diluvio universal. Sus dominios comprendían Babel, Accad, Erech y Calneh, y algunas corrientes de opinión lo consideran (aunque la Biblia no lo menciona de manera explícita) como el constructor de la Torre de Babel, que según el relato bíblico se construyó durante su reinado y en sus dominios. También se lo representa (dato importante para la cuestión que nos ocupa) como un gran cazador, y así aparece citado: Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová (Génesis, 10:9). Entonces, ¿cómo el nombre de tan insigne personaje acabó siendo sinónimo de estupidez? Pues por curioso que parezca, la culpa la tiene Bugs Bunny.


El célebre conejo de dibujos animados hizo su debut oficial en 1940 en el corto "A Wild Hare" (que recibió una nominación a los Oscar). En el corto aparecía también el que iba a ser uno de sus antagonistas principales: el torpe cazador Elmer Fudd, objeto habitual de las burlas y las bromas de Bugs. Y precisamente, de estas bromas surgió el malentendido que otorgó a la palabra "nimrod" el significado que tiene ahora. Una de las burlas habituales de Bugs Bunny era referirse a Fudd como "Nimrod". Se trataba de una referencia al personaje bíblico; el conejo comparaba sarcásticamente las escasas habilidades como cazador de Elmer con el poderoso cazador del Génesis. El problema era que, tratándose de películas destinadas a un público eminentemente infantil, pocos de sus espectadores entendieron la referencia bíblica; simplemente creyeron que "nimrod" era otro insulto hacia Elmer. Y de esta manera, poco a poco, el empleo de "nimrod" como sinónimo de "idiota" se fue extendiendo conforme la popularidad de Bugs Bunny aumentaba.


Y así, hasta el día de hoy, ha perdurado este uso "erróneo" de la palabra, que con el tiempo ha acabado gozando de una amplia aceptación, y todavía hay mucha gente que desconoce el verdadero origen de la palabra.

domingo, 17 de marzo de 2019

El misterio del Amarillo Indio

Bollo de Amarillo Indio conservado en la Universidad Técnica de Dresde

En torno al siglo XVII empezó a extenderse por Europa el uso de un pigmento amarillo-anaranjado de un peculiar brillo y luminosidad. Se le llamó Amarillo Indio porque era importado de la India (en menor medida, de China) y llegó a ser muy cotizado entre los pintores europeos. Lo sorprendente es que, aún a día de hoy, se desconoce casi todo acerca del peculiar tinte: ni de donde se extraía, ni que proceso se empleaba, ni siquiera donde se fabricaba.

"La tasadora de perlas" (Johannes Vermeer, c. 1665)
Este pigmento llegó a Europa a principios del siglo XVII, aunque llevaba al menos dos siglos siendo utilizado en la India (a donde, según algunas fuentes, habría llegado desde Persia) para colorear miniaturas y algunas pinturas murales. Los primeros en emplearlo fueron pintores holandeses, algo lógico si tenemos en cuenta las fluidas relaciones comerciales holandesas con el sudeste asiático. Johannes Vermeer lo empleó en algunas de sus obras, el británico Joseph Turner lo empleaba con frecuencia, y el mismo Vincent Van Gogh lo usó en su célebre Noche estrellada.

"El ángel en el Sol" (J. M. W. Turner, 1846)
El Amarillo Indio se importaba en forma de una especie de bollos o pelotas, de unos 100 gramos de peso, de una masa de color marrón amarillento llamada en inglés purree, también conocida como gaugoli, peori o gogili. Esta masa era luego diluida en agua o aceite, proceso en el que formaban dos fases; una verdosa, que se descartaba, y una amarilla, que era la que se usaba. En algunos casos, dado su elevado precio, comerciantes poco escrupulosos adulteraban la sustancia añadiéndole otros pigmentos amarillos de menor precio, como el amarillo de cromo.

Químicamente, el Amarillo Indio es una laca orgánica basada en una sal magnésica del ácido euxantínico, de fórmula C19H16O11Mg • 5H2O. Aparece en el CII (Índice Internacional del Color) con la identificación CI 75320 y su equivalente HTML es #FF7430. Una de sus peculiaridades es que, cuando es iluminado con luz ultravioleta, emite una brillante fluorescencia amarilla.


Pero nadie parecía saber con certeza de donde procedía la misteriosa pintura, ni en qué lugar se fabricaba. Tradicionalmente, se creía que se obtenía de la orina de animales domésticos como vacas, búfalos o incluso elefantes, alimentados con una dieta particular. El fuerte olor a orina que desprendía el purree reforzaba esta hipótesis. No obstante, solo se conocen dos testimonios escritos que defiendan dicho origen. El primero, una carta fechada en 1786 en la que el pintor británico Roger Dewhurst contaba a un amigo suyo que el pigmento se obtenía de la orina de animales alimentados con cúrcuma. El segundo, más reciente, cuando en torno a 1880 el botánico Joseph Dalton Hooker, director del Real Jardín Botánico de Kew, escribió a T. N. Mukharji, conservador del Museo Indio de Calcuta, para pedirle que investigase el origen del pigmento. Mukharji respondió en 1883 con una carta dirigida a la Royal Society of Arts donde informaba que dicha pintura solo se fabricaba en la ciudad de Monghyr, en el estado norteño de Bihar, y se obtenía de la orina de animales, principalmente vacas, alimentadas exclusivamente con hojas de mango y agua. La orina de estos animales era recogida y sometida a varios procesos de filtrado, decantación y evaporación hasta obtener al final el preciado tinte.

"Jarrón con flores" (Georges Seurat, 1878-79)
No obstante, no todo el mundo estaba de acuerdo con esta teoría. En 1830 el pintor Jean François Léonor Merimee, secretario del Real Colegio de Bellas Artes de París, publicó el libro De la peinture à l’huile (De la pintura al óleo), en el que decía haber sido informado de que el Amarillo Indio se producía en Calcuta a partir de las hojas de un arbusto, el Memecylon tinctorium (del orden Myrtales y emparentado, por lo tanto, con el mirto o el granado). Y en 1844, el químico escocés John Stenhouse examinó uno de los bollos del pigmento y concluyó, en un artículo publicado en noviembre de ese año en el Philosophical Magazine, que lo más probable es que el pigmento fuese de origen vegetal, obtenido de la savia de alguna planta, que luego era saturada con magnesia y posteriormente hervida para darle consistencia. Había incluso quien creía que los bollos de Amarillo Indio eran en realidad cálculos biliares de grandes animales.

Poco a poco, el uso del Amarillo Indio en la pintura se fue reduciendo. Su elevado precio y el avance de la química provocó que fuera sustituido por pigmentos sintéticos, mucho más baratos. Cuando Hooker escribió a Mukharji el pigmento estaba ya en desuso. A partir de la década de 1920 ya fue imposible de encontrar Amarillo Indio en el mercado, al menos el original. Se dijo que en 1908 el gobierno británico había prohibido su fabricación debido a que era un proceso cruel para los animales empleados en él: las hojas de mango tienen escaso valor nutritivo y además contienen un compuesto tóxico, el urushiol, por lo que aquellos animales acababan sufriendo inanición y envenenamiento.

"Noche estrellada" (Vincent Van Gogh, 1889)
En 2004, la antropóloga y periodista británica Victoria Finlay publicó el libro Color: A Natural History of the Palette. En él exponía sus investigaciones sobre el Amarillo Indio: no solo había sido incapaz de encontrar nada acerca de su origen, sino que incluso no había podido encontrar registro alguno de la supuesta prohibición de 1908. Es más, Finlay llegó a viajar a Monghyr, pero todos sus esfuerzos fueron en vano: no había rastro alguno de que allí se hubiera producido alguna vez el pigmento, y nadie recordaba haber oído hablar nunca de nada parecido, lo que ponía en duda la veracidad de la carta de Mukharji y acrecentaba aún más si cabe el misterio del pigmento.

Hoy en día se conservan algunas muestras del Amarillo Indio original en museos y colecciones privadas. Algunas de esas muestras han sido examinadas recientemente, añadiendo más información a lo que se sabía. Un examen químico en 2018 reveló la presencia en las muestras de ácido hipúrico, un ácido orgánico que se encuentra en la orina de animales herbívoros, lo que parece confirmar que ese era efectivamente el origen del pigmento. Sin embargo, sigue sin conocerse cómo se obtenía o en qué lugar se producía el esquivo pigmento que a tantos pintores europeos sedujo a lo largo de tres siglos.

viernes, 1 de marzo de 2019

¿Sabías que...

-... la luz de la luna también puede crear arcoiris? Se los llama arcoiris lunares.
-... Solomon Linda, el músico sudafricano que compuso la célebre canción "The lion sleeps tonight", jamás recibió dinero alguno por los derechos de su canción, y murió en la pobreza en 1962?
-... Pokemon es la franquicia audiovisual más lucrativa de toda la historia, con unos ingresos de 59000 millones de dólares, 16000 más que la saga Star Wars?
-... los gatos no tienen anticuerpos específicos para la sangre de perro, por lo que pueden recibir una transfusión de sangre de perro en casos de emergencia? Eso si, sólo una vez; a partir de ahí desarrollan anticuerpos y ya no toleran una nueva transfusión.
-... durante la construcción de la Línea Roja del Metro de Los Ángeles se hallaron más de 2000 fósiles, incluidas 39 especies nuevas hasta entonces desconocidas?
-... cuando los nazis comenzaron a quemar los libros de Sigmund Freud, éste comentó: "Estamos haciendo grandes progresos. En la Edad Media me habrían quemado a mi, ahora se conforman con quemar mis libros"?
-... la película La vida de Brian fue prohibida en Noruega?. Cuando fue estrenada en Suecia, lo hizo con el eslogan "Una película tan divertida que fue prohibida en Noruega".
-... los célebres Cheetos se inventaron por accidente en una fábrica de piensos para animales?
-... Dave Thomas, el fundador de la famosa cadena de restaurantes Wendy's, regresó al instituto en 1993, a los 61 años, para graduarse, porque le preocupaba que su éxito animara a otros adolescentes a abandonar sus estudios?
-... en 1915 el millonario británico sir Cecil Chubbs compró por 6000 libras el monumento megalítico de Stonehenge para regalárselo a su esposa? Como a ella no le gustó demasiado, Chubbs acabó por donarlo al gobierno británico en 1918.
-... los actores de Juego de Tronos Lena Headey (Cersei Lannister) y Jerome Flynn (Bronn) tienen una cláusula en sus contratos según la cual nunca rodarán escenas juntos y ni siquiera estarán presentes a la vez en el set de rodaje? Ambos mantuvieron una relación sentimental hace años que acabó de muy mala manera.
-... en diciembre de 2008, Félix Batista, un consultor norteamericano experto en secuestros, fue secuestrado en México tras asistir a un seminario sobre la prevención de secuestros?

lunes, 18 de febrero de 2019

Bill Lancaster

William Newton "Bill" Lancaster (1898-1933)

El controvertido aviador y aventurero William Newton Lancaster nació en Birmingham (Inglaterra) el 14 de febrero de 1898, pero se mudó muy joven a Australia. En 1916, en plena I Guerra Mundial, se alistó en el ejército australiano, con el que combatió en Oriente Medio y Francia, antes de ser trasladado a las fuerzas aéreas, donde se formó como piloto y se ganó una merecida fama de aviador hábil y atrevido. Después de terminada la guerra permaneció en Inglaterra y se incorporó a la RAF, siendo ascendido en 1921 a oficial de vuelo. En 1919 contrajo matrimonio con una joven británica llamada Annie Maude Besant.

Después de servir como piloto durante varios años en la India, Lancaster pasó a la reserva en 1927. Pese a estar durante algún tiempo preparándose para ser dentista, finalmente sus ansias por volver a volar pudieron más y decidió buscar trabajo de piloto. Pero en aquellos años no abundaban esos trabajos, así que Lancaster pensó en darse a conocer llevando a cabo algún tipo de hazaña, y decidió efectuar la travesía entre Inglaterra y Australia. Compró a bajo precio un avión Avro Avian Mk. III al que llamó Red Rose y consiguió un patrocinio parcial de la petrolera Shell, que se comprometió a proporcionarle combustible gratis. No obstante, seguía sin disponer del dinero necesario para el viaje, hasta que por casualidad conoció en Londres a una joven australiana llamada Jessie Miller, conocida como "Chubbie", la cual, deseando participar en el viaje, convenció a Lancaster de que la llevara como pasajera a cambio de correr con parte de los gastos de la aventura.

14 de octubre de 1927. Antes de partir hacia Australia, Bill Lancaster se despide de su esposa en presencia de Chubbie Miller
Lancaster y Miller partieron del aeropuerto londinense de Croydon el 14 de octubre de 1927. Tras recorrer más de 14000 millas y sufrir una serie de contratiempos que incluían problemas mecánicos y un aterrizaje forzoso en una isla indonesia, ambos llegaron a Darwin (Territorio del Norte), donde fueron recibidos de forma entusiasta. No habían batido el récord de la travesía, ni habían sido los primeros en hacerla en un avión ligero como el Avro (de hecho, otro famoso aviador, el australiano Bert Hinkler, los había adelantado durante su viaje, también a los mandos de un Avro), pero Miller había sido la primera mujer en completar aquel recorrido, y también había sido el viaje en avión más largo completado por una mujer hasta entonces. Ambos pasaron varios meses en Australia, recorriendo en país dando conferencias y recibiendo homenajes. Tanto tiempo juntos acabó por provocar que ambos iniciaran un romance clandestino; Lancaster se separó de su esposa mientras que Miller, también casada, llevaba ya algún tiempo separada de su marido.

En 1928 Lancaster y Miller viajaron a EEUU, donde desde Hollywood les habían ofrecido rodar una película. El proyecto nunca llegó a concretarse; pero ambos se quedaron en el país. Miller obtuvo la licencia de piloto y los dos tuvieron cierto éxito participando en competiciones y exhibiciones aéreas, muy populares en la época. No obstante, la crisis económica de 1929 golpeó con dureza a la aviación civil norteamericana, y tuvieron que buscar trabajos alternativos, como Lancaster, que se dedicó a vender motores de aviación. No llegarían a contraer matrimonio; tras un frustrado intento de reconciliación, la esposa de Lancaster se negaría a concederle el divorcio.

Bill Lancaster y Chubbie Miller (1927)
En 1932 Lancaster viajó al norte de México, donde le habían ofrecido trabajo en una aerolínea recién creada que operaría entre México y EEUU, dejando a Miller en la casa que ambos tenían en Miami, en compañía de Haden Clarke, un escritor que la estaba ayudando a redactar su biografía. Durante su infructuoso viaje (la compañía aérea resultó ser una fachada para un turbio asunto de contrabando de drogas) Lancaster recibió sendas cartas de Haden y Miller, anunciándole que ambos se habían enamorado y Miller había aceptado casarse con el escritor. Lancaster regresó precipitadamente a Miami para tratar de que Chubbie cambiara de opinión. Aquel triángulo amoroso acabaría en tragedia.

La madrugada del 20 al 21 de abril de 1932, solo unas horas después del regreso de Lancaster, Haden Clarke recibió un disparo en la cabeza que provocó su muerte unas horas después en un hospital. Aunque en un principio la policía catalogó el suceso como un suicidio, una semana más tarde Bill Lancaster fue arrestado y acusado de asesinato. Había serios indicios contra él; no solo la pistola utilizada era un revólver del calibre 38 propiedad de Lancaster, sino que durante su interrogatorio admitió haber falsificado dos notas de suicidio, dirigidas a él y a Miller, encontradas en el lugar de los hechos. No obstante, durante el juicio, seguido atentamente por la prensa, la actitud de Lancaster, tranquila, calmada, imperturbable, impresionó al juez y al jurado encargados de determinar su culpabilidad. Asimismo, Clarke fue presentado como un hombre inestable, involucrado en un caso de bigamia, adicto a las drogas y con tendencias suicidas. Incluso Miller, que había roto definitivamente su relación con él, testificó en su favor declarando que no consideraba a Lancaster capaz de cometer un crimen. Finalmente, el piloto británico fue absuelto de todos los cargos.

Bill Lancaster durante su juicio por asesinato
Tras el juicio, Lancaster y Miller regresaron a Inglaterra. Sin dinero ni amigos a los que recurrir, y arrastrando todavía la pésima publicidad de su juicio, Lancaster trató de llamar la atención de posibles empleadores con un nuevo intento de una hazaña aeronáutica. Se trataba esta vez de batir el récord de velocidad en el vuelo de Inglaterra a Sudáfrica, que por aquel entonces ostentaba la aviadora Amy Johnson en cuatro días, seis horas y 54 minutos. Con la ayuda económica de sus padres, Lancaster compró un monoplaza Avian Avro Mk. V llamado Southern Cross Minor, que había sido propiedad de otro legendario piloto, el australiano Sir Charles Kingsford Smith, con el que partió del aeródromo de Lympne (condado de Kent) la mañana del 11 de abril de 1933.

Bill Lancaster poco antes de partir de Lympne hacia Ciudad del Cabo
Lancaster se embarcó en esta aventura con notables inconvenientes. Llevaba muy pocos suministros, y apenas había pilotado desde hacía un año. Además, su Avro era un avión más lento que el De Havilland con el que Johnson había batido su récord, lo que obligaría a un sobreesfuerzo tanto al avión como al piloto: etapas más largas, paradas más cortas y sin tiempo apenas para dormir. Hizo una primera parada para repostar en Barcelona, de donde continuó hasta Orán. Allí, los agentes franceses trataron de impedirle despegar, ya que no lo veían en condiciones de cruzar el desierto, e incluso quisieron hacerle depositar una fianza para pagar los gastos de una posible operación de búsqueda por si se perdía. Lancaster, sereno, les respondió que no tenía dinero y que "no espero que me busquen". De Orán partió con un notable retraso con respecto a sus planes.

Aunque su siguiente parada estaba en Reggane, todavía en territorio argelino, Lancaster se detuvo a repostar la mañana del 12 de abril en Adrar, cien kilómetros al norte de Reggane. De allí partió con la intención de dirigirse al sur, pero un error en su rumbo le hizo perder varias horas y le obligó a regresar a Adrar y de allí volar a Reggane. Las autoridades locales trataron de que se quedase en la ciudad a descansar, pero Lancaster, pese a que llevaba 30 horas sin dormir, decidió continuar viaje, sabiendo que sus posibilidades de batir el récord eran mínimas por culpa de todo el retraso que ya había acumulado. El señor Borel, gerente del puesto de la Compañía Trans-Sahariana en la ciudad, le prometió que si en 24 horas no sabían nada de él, enviarían un automóvil hacia el sur en su búsqueda, y le aconsejó que si se veía obligado a aterrizar encendiera un fuego para que pudieran dar con él. Acto seguido, Lancaster partió rumbo a su siguiente punto de repostaje, Gao, ya en territorio de Níger. Y ya nadie más volvió a verlo con vida.

Los restos del Southern Cross Minor tal y como los hallaron los franceses en 1962
La búsqueda del piloto y de su avión no obtuvo fruto. Tampoco el automóvil que, según le había prometido, envió hacia el sur el señor Borel, halló nada. Tardaría casi tres décadas en saberse lo ocurrido. El 12 de febrero de 1962 una patrulla motorizada del ejército francés dio con los restos del Southern Cross Minor en la planicie de Tanezrouft, una de las zonas más áridas del Sáhara, un lugar tan desolado que hasta los bereberes la llaman "la Tierra de la Sed" y evitan pasar por ella. Junto al avión se encontraba el cadáver momificado de Lancaster. Los detalles de sus últimos días estaban escritos en su diario de vuelo. El motor de su avión había fallado apenas un par de horas de salir de Reggane y se había estrellado y volcado. Lancaster había sufrido solo algunos cortes superficiales, y había sobrevivido durante ocho días, racionando la escasa agua que tenía y soportando el tórrido calor por el día y las gélidas temperaturas nocturnas, esperando en vano la llegada de ayuda. Al anochecer del séptimo día, habiendo agotado sus provisiones de agua, Lancaster se despedía en su diario de sus seres queridos, afrontando gallarda y valientemente su muerte. Sus última entrada, escrita en una tarjeta de repostaje, es de la mañana del día siguiente, 20 de abril, su octavo día en el desierto: "Es el amanecer del octavo día. Todavía hace frío. No tengo agua. Espero pacientemente. Venid pronto. La fiebre me ha destrozado esta noche. Espero que encontréis mi diario. Bill".

La cartera de Bill Lancaster, conteniendo varias fotografías de Chubbie Miller
Los franceses enterraron el cuerpo de Lancaster en Reggane y enviaron a Chubbie Miller su diario y otros documentos y posesiones que rescataron del avión; entre ellas, su cartera, donde todavía llevaba varias fotos de ella. Miller quedó tan conmovida por el contenido del diario que permitió que fuese publicado.


Los restos del Southern Cross Minor fueron recuperados en 1975 y actualmente se hallan en el Museo de Queensland en Brisbane (Australia), aunque no están expuestos al público.

lunes, 11 de febrero de 2019

La Operación Gold



En 1949, el servicio secreto británico dio comienzo a una de sus más exitosas operaciones de espionaje durante la Guerra Fría: la llamada Operación Silver. Un agente británico llamado Peter Lunn descubrió que el cuartel general soviético en Viena utilizaba una línea telefónica corriente para comunicarse con Moscú, línea que pasaba bajo el conocido Hotel Imperial. Los británicos entonces compraron un edificio cercano al hotel (donde instalaron una sastrería como tapadera) y excavaron un túnel desde su sótano que les permitió tener acceso a la línea y escuchar las llamadas que pasaban por ella, obteniendo así valiosa información sobre las estrategias soviéticas en Europa.

Los británicos compartieron esta información con la CIA. Los altos cargos de la Agencia, sorprendidos gratamente por la operación británica y sus buenos resultados, comenzaron a estudiar la posibilidad de llevar a cabo una acción similar en Berlín. Los ingenieros norteamericanos, tras estudiar el asunto, concluyeron que era viable la construcción de un túnel para acceder a los cables telefónicos subterráneos de la ciudad. El informe final fue presentado al director de la CIA, Allan Dulles, el cual dio su visto bueno a la operación, que sería conocida como Operación Gold (Oro), mientras que para los británicos sería la Operación Stopwatch (Cronómetro).


Los norteamericanos conocían al detalle la distribución de las líneas telefónicas por el subsuelo de la ciudad, información que al parecer habían recibido de Reinhard Gellen, jefe del BND (la agencia de inteligencia de la República Federal Alemana). Los expertos de la CIA concluyeron que el objetivo más adecuado para la operación era un nudo de comunicaciones enterrado a escasa profundidad bajo una transitada calle del distrito de Altglienicke, en el sector soviético de la ciudad, muy cerca del sector norteamericano. Y así, en febrero de 1954 comenzaba en el distrito de Rudow, en el sector norteamericano, la construcción de lo que públicamente se anunció como un almacén y una estación de radar para la Fuerza Aérea norteamericana. En agosto terminó la construcción de los edificios y a principios de septiembre, ingenieros británicos y estadounidenses comenzaron la excavación de un túnel desde el sótano del almacén. Un túnel revestido de placas metálicas construidas ex-profeso en EEUU, recubiertas de caucho para minimizar los ruidos de las obras (previamente se había construido una réplica del túnel en territorio norteamericano a modo de prueba). Tras sortear obstáculos como la presencia de bolsas de agua, las obras del túnel finalizaron en febrero de 1955, aunque llevó varios meses más instalar todos los equipos de escucha y grabación y tener listas las instalaciones para que los agentes de la CIA pudieran trabajar. En total, el túnel medía 450 metros de largo, incluía tres salas prefabricadas para que trabajaran los agentes occidentales y su construcción le costó a la CIA 6'5 millones de dólares de la época.


El túnel estuvo en funcionamiento algo más de once meses, durante los cuales se interceptaron 450000 llamadas telefónicas y miles de páginas de teletipo, que ocupaban más de 50000 cintas de grabación. Fundamentalmente, los esfuerzos de los agentes norteamericanos y británicos se centraron en espiar y grabar las comunicaciones del cuartel general soviético en Zossen, las de la embajada soviética en Berlín Este y las conversaciones entre militares de alto rango soviéticos y germanoorientales. Esa inmensa cantidad de datos era luego transcrita y traducida en Londres y Washington por varios equipos de analistas, que más tarde elaboraban informes con la información que consideraban relevante.

Así, hasta que el 21 de abril de 1956 un grupo de soldados soviéticos accedieron al túnel a través de su extremo oriental. Los agentes de la CIA que había en el túnel tuvieron que darse a la fuga a toda prisa, no sin antes dejar atrás un cartel que ponía "Está entrando en el sector norteamericano". Aparentemente, las fuertes lluvias de aquellos días habían dejado expuesto parte del cableado y del sistema de aire acondicionado del túnel. Los norteamericanos esperaban que, según su costumbre, los soviéticos echaran tierra sobre el asunto; pero sorprendentemente hicieron justo lo contrario. En una multitudinaria rueda de prensa, el general Iosif Zarenko, comandante de las tropas soviéticas en Berlín, hizo pública la "agresión" de los agentes capitalistas contra la soberanía de Alemania del Este, violando todas las normas del derecho internacional. Se permitió a periodistas de todo el mundo visitar el túnel, e incluso al público en general se le permitió el acceso durante algún tiempo. En occidente, claro, se dio una visión totalmente diferente de la misión y la prensa lo presentó como un éxito histórico de los servicios secretos norteamericanos, que había permitido recopilar una gran cantidad de valiosa información. O al menos eso creían.


Porque la realidad era que, sin que norteamericanos y británicos lo sospechasen, el KGB soviético había estado al tanto desde un primer momento de todo el proyecto. Uno de los agentes del MI6 británico implicado en la misión desde un primer momento era en realidad un agente soviético; se llamaba George Blake y en aquel momento era el topo más importante que el servicio secreto soviético tenía en occidente. Blake había tenido informado a su contacto de todos los detalles de la Operación Gold. Sin embargo, el KGB había preferido permitir a la CIA seguir adelante con la construcción del túnel. Posiblemente, para no comprometer la tapadera de Blake, su agente doble más valioso. Habían mantenido en secreto la existencia de la excavación sin advertir ni siquiera a sus colegas del GRU (el servicio secreto del ejército soviético) y la Stasi de Alemania del Este. Y lo habían sacado a la luz únicamente cuando les convino, cuando creyeron que Blake estaría a salvo. Británicos y norteamericanos ni siquiera lo sospecharon hasta que en 1961 un desertor polaco llamado Michael Goleniewski reveló la traición de Blake, que sería arrestado y encarcelado (aunque acabaría fugándose y huyendo a Moscú).

La enorme cantidad de información recogida no acabó de traducirse y revisarse hasta 1958, aunque su validez fue puesta en duda por algunos analistas. Mientras que la versión oficial de la CIA era que aquella información era válida porque Blake desconocía la situación exacta del túnel, hubo quien opinó que el KGB, conociendo la existencia de las escuchas, se había cuidado mucho de permitir que tuvieran acceso a información sensible, canalizando las comunicaciones más importantes por otros cauces más difíciles de interceptar.

Sección del túnel original, expuesta en el Museo del Espionaje de Berlín
Muchos de los detalles de la Operación Gold siguen siendo información clasificada hoy en día.

domingo, 27 de enero de 2019

Curiosidades sobre los gatos (III)

Ochenta días después del terremoto que sacudió Taiwan el 21 de septiembre de 1999 se halló un gato con vida entre las ruinas de un edificio derrumbado.

Los gatos, al igual que las personas, pueden ser zurdos o diestros. Curiosamente, las gatas son en un amplio porcentaje diestras, mientras que los machos suelen ser zurdos.

El escritor Charles Dickens tenía un gato favorito que se llamaba William, en honor a William Shakespeare... hasta el día en que William dio a luz a una camada de gatitos y pasó a llamarse Williamina.

Leonardo Da Vinci dijo en cierta ocasión: "Hasta el más pequeño de los felinos es una obra maestra".

El récord de la gata más prolífica de la historia lo posee un ejemplar llamada Dusty, nacida en Bonham (Texas) en 1935, que a lo largo de su vida dio a luz a 420 gatitos.

El Hotel Savoy de Londres tiene un gato negro de madera llamado Kaspar al que coloca como 14º comensal en mesas con 13 personas, para evitar el mal fario de ese número. Kaspar lleva cumpliendo esta función desde 1927.

Micetto fue un gato callejero recogido por el papa León XII (1823-1829) al que el pontífice tomó un enorme cariño, tanto que hasta estaba a menudo presente durante sus audiencias y se escondía frecuentemente bajo sus ropajes. A la muerte de León XII, Micetto quedó al cuidado del diplomático y escritor francés François-René de Chateaubriand, que lo renombró Petit Minet.

Cuando Henry Wriothesley, 3º Earl de Southampton, fue encerrado en 1601 en la Torre de Londres por orden de la reina Isabel I de Inglaterra, como castigo por su participación en una rebelión, su gata Trixie lo buscó y lo encontró, permaneciendo a su lado hasta que fue liberado en 1603.

Winston Churchill, reconocido amante de los gatos, tenía un gato favorito llamado Jock, que permaneció a su lado en su lecho de muerte y al que incluso nombra en su testamento.

El término científico para definir a un amante de los gatos es "ailurófilo".

Los gatos son capaces de emitir hasta 100 sonidos diferentes. En comparación, los perros apenas 10.

En 1995 nació en Dinamarca un gato de pelaje verde. Se especula con que la causa pudo ser una elevada concentración de cobre en el agua.

Los gatos se consideran los principales responsable de la extinción de 33 especies de animales, como por ejemplo el chochín de Stephens (Xenicus lyalli).

El genoma de un gato doméstico coincide en un 95'6 % con el del tigre.

Los gatos caminan moviendo alternativamente sus dos patas derechas y sus dos patas izquierdas. Solo los camellos y las jirafas se mueven de la misma manera.

domingo, 20 de enero de 2019

El Aurora

El Aurora

La historia de uno de los mas extravagantes y peculiares prototipos de la historia de la automoción comienza a mediados de los años cincuenta de la mano de un curioso (e inesperado) personaje: un sacerdote católico norteamericano de origen italiano llamado Alfred Anthony Juliano.

El padre Juliano, nacido en Philadelphia en 1919, unía a su vocación sacerdotal un interés por las artes y el diseño que le llevó a doctorarse en Arte por la Universidad de Yale. Desde que era un niño soñaba con diseñar automóviles y aviones, e incluso la General Motors llegó a ofrecerle un puesto como aprendiz en uno de sus equipos de jóvenes diseñadores; ofrecimiento que él rechazó para continuar su carrera religiosa. No obstante, siempre le quedó el prurito de conseguir algún día llevar a cabo algún diseño relevante.

Padre Alfred Anthony Juliano (1919-1989)
Esa ocasión se presentó en 1954, siendo sacerdote auxiliar en la iglesia de Santa María en Branford (Connecticut). El padre Juliano veía con inquietud cómo el número de víctimas de accidentes de tráfico se incrementaba cada año, mientras los grandes fabricantes de automóviles parecían no molestarse en aumentar la seguridad de sus vehículos, sino más bien en hacerlos más grandes, más potentes y más llamativos. Y al sacerdote se le ocurrió que podía diseñar un coche seguro, un automóvil que incluyese mejoras para proteger a los ocupantes del vehículo en caso de colisión.

Y así, tras un par de años haciendo bocetos y pruebas, el padre Juliano decidió pasar a la práctica. Compró un Buick de 1953 accidentado y aprovechó su chasis y su motor, pero sustituyó su carrocería por una nueva, diseñada por él y hecha de fibra de vidrio y plástico deformable, unos materiales muy poco habituales en la época. Sus formas redondeadas y su peculiar parabrisas bulboso llamaban la atención. El padre Juliano había añadido toda una serie de adelantos en materia de seguridad absolutamente innovadores para la época, pero que muchos de los cuales acabarían por ser comunes en las décadas posteriores. Todos los asientos tenían cinturones de seguridad con dos puntos de anclaje; una novedad introducida por la Ford en 1956 (los cinturones con tres puntos de anclaje como los de los vehículos actuales serían inventados por la Volvo en 1959). Además, algunos de los asientos podían ser girados para aumentar la protección de los pasajeros.


No acababan ahí los avances que el padre había introducido en su vehículo, al que había puesto el nombre de Aurora. Una jaula antivuelco protegía a los ocupantes de que el habitáculo del vehículo quedara aplastado en caso de vuelco. Las puertas incorporaban barras laterales que reducían la deformación en caso de impacto. La barra de la dirección era colapsable, gracias a un sistema telescópico, lo que impedía que en caso de choque frontal invadiera el habitáculo. El peculiar parabrisas redondeado también tenía un motivo: en caso de accidente, evitaba que el conductor se golpease la cabeza contra él. Por un motivo similar el salpicadero del vehículo estaba acolchado. El peculiar frontal en forma de cuña no se debía solo a una cuestión aerodinámica, sino que estaba pensado para que en caso de atropello el peatón cayera en él con el menor daño posible. Bajo esta cuña frontal se encontraba la rueda de repuesto, que servía además como elemento deformable para absorber parte de la energía de un choque frontal. Otro dispositivo del que disponía el Aurora era un sistema hidráulico que permitía elevar el coche en caso de avería o pinchazo, y de igual manera la rueda de repuesto descendía desde su ubicación gracias un un sistema hidráulico parecido.

El padre Juliano trabajó durante dos años en este coche, gastándose la elevada cantidad de 30000 $ de la época, parte de los cuales fueron aportados por sus feligreses. Juliano había calculado que cuando se fabricara en serie el precio del Aurora bajaría hasta unos 12000 $ por unidad, lo que seguía siendo mucho; el automóvil más caro en EEUU en 1957 era el Cadillac Eldorado Brougham, que costaba 13000. Una vez lo tuvo listo, decidió presentarlo el 11 de noviembre de 1957 en el salón del automóvil de Nueva York , donde las principales marcas presentaban sus novedades. Pero no contó con el pequeño detalle de que un motor de un coche accidentado que además llevaba años parado no era demasiado de fiar; sin haberse preocupado de ponerlo a punto, el Aurora sufrió 15 averías en el trayecto desde la casa del sacerdote hasta la exposición, a donde llegó con varias horas de retraso. La prensa allí presente destacó el extraño aspecto del automóvil y sus averías, en lugar de poner de manifiesto sus avances en materia de seguridad, y al público tampoco le inspiró confianza, sobre todo por su elevado precio. Al final del evento, el padre Juliano no había recibido ni un solo pedido, ni tampoco recibió ninguno en fechas posteriores.


Poco después el padre Juliano empezó a verse en dificultades económicas debido a la gran cantidad de dinero que había invertido en el Aurora. Llegó a ser incluso investigado por la Hacienda norteamericana y acusado de fraude y malversación. Aunque luego sería absuelto, ello no impidió que tuviera que declararse en bancarrota. El prototipo del Aurora paso a ser propiedad de un taller de reparaciones al que el sacerdote debía bastante dinero. Posteriormente pasaría por varias manos antes de acabar en 1967 abandonado en la parte trasera de un taller en Cheshire (Connecticut). El padre Juliano no quiso volver a saber nada acerca del mundo del automóvil; poco después regresaría a su Philadelphia natal, donde viviría hasta su muerte en 1989, a causa de una hemorragia cerebral.


En 1993, un coleccionista británico de automóviles llamado Andy Saunders vio una fotografía del Aurora en un libro sobre automóviles inusuales, y quedó fascinado. De inmediato empezó la búsqueda de aquel extraño automóvil, lo que le llevó años hasta que al final lo encontró. Tras casi tres décadas de abandono, el estado del Aurora era lamentable, pero aún así Saunders lo compró por 1500 $ y lo envió a Inglaterra donde fue sometido a una profunda y costosa restauración que no se completó hasta 2005. En la actualidad se halla expuesto en el Museo Nacional del Motor de Beaulieu (Hampshire) de donde sale de vez en cuando para participar en muestras y festivales.

Pese a que pudiera parecer una anécdota, muchos consideran al Aurora como uno de los primeros "concept car" (vehículos creados no para su producción en serie, sino para mostrar nuevas tecnologías o tendencias) centrados en materia de seguridad de la historia. Pese al fracaso del Aurora, muchos de los avances que incorporaba acabarían siendo de uso común en la industria automovilística. El propio Saunders defiende que el Aurora merece figurar en la historia del automóvil y que su creador fue un auténtico visionario que, quizá, estaba demasiado adelantado a su tiempo.

domingo, 13 de enero de 2019

Olive Oatman

Olive Ann Oatman (7/9/1837-20/3/1903)

A mediados del siglo XIX, un joven llamado James Colin Brewster fue expulsado del seno de la iglesia mormona tras anunciar haber sido visitado por un ángel y autoproclamarse profeta. Tras su expulsión, fundó su propia iglesia, siguiendo los dictados del mormonismo, a la que llamó Iglesia de Cristo y que empezó a acumular seguidores (conocidos comúnmente como "brewsteritas") en Springfield (Illinois). En 1850, Brewster anunció a sus fieles que Dios había elegido para ellos una tierra llamada "Bashan", en el Valle del Rio Grande (Texas). Un grupo de aproximadamente un centenar de sus seguidores aceptó acompañarlo en su viaje hacia esta supuesta tierra de promisión.

Brewster resultó ser un guía poco de fiar. En aquel grupo no tardaron en producirse discusiones y abandonos. La principal escisión se produjo cerca de Santa Fe (Nuevo México): mientras Brewster y aquellos que todavía confiaban en él siguieron una ruta situada más al norte, varias familias prefirieron seguir una ruta más al sur, pasando por Socorro y Tucson, y dirigirse a California. Entre estos que siguieron la ruta del Sur estaba la familia Oatman: Royce y Mary Ann Oatman, un matrimonio originario de Illinois, y sus siete hijos, de entre uno y diecisiete años.

La caravana de los Oatman tenía la intención de dirigirse hacia la desembocadura del río Colorado, pero la dureza del viaje pronto empezó a provocar abandonos entre sus componentes. Cuando llegaron a Maricopa Wells (Arizona), una serie de pozos naturales donde muchos viajeros se detenían a abrevar sus animales, les advirtieron de que por delante de ellos se extendía un terreno abrupto y accidentado plagado de indios hostiles. Ante estas noticias, la mayoría de las familias resolvieron no continuar viaje y establecerse en Arizona, y solo los Oatman quisieron continuar. Una decisión arriesgada que llevó a un fatal desenlace: el 18 de febrero de 1851, apenas unos días después de salir de Maricopa Wells se encontraron con una partida de indios a orillas del río Gila. Olive Oatman diría más tarde que eran apaches tonto, aunque lo más probable es que se tratase de tolkepayas. Los indios en un principio no se mostraron hostiles y se acercaron a los Oatman pidiendo comida y tabaco; pero en un determinado momento la negociación se torció y los indios atacaron a la familia, acabando con todos salvo con Lorenzo, de 15 años, al que dieron por muerto tras propinar una brutal paliza, y a Olive (14) y Mary Ann (7), tomadas como prisioneras. Aquel suceso pasaría a la historia como la Masacre Oatman.

Memorial en recuerdo de la Masacre Oatman
Las niñas Oatman fueron llevadas al campamento de sus captores, en algún lugar de las montañas Harquahala, donde fueron tratadas con crueldad, obligadas a trabajar buscando comida, agua y leña, y siendo golpeadas con frecuencia. Estuvieron en aquel campamento durante un año, hasta que un grupo de indios mohave llegaron para negociar. Los mohave se compadecieron de las pequeñas y decidieron intercambiarlas por dos caballos, mantas y comida.

Olive y su hermana fueron llevadas a un poblado mohave a orillas del Colorado y acogidas por la familia de un líder tribal llamado Espanesay. Desde un primer momento la esposa de Espanesay, Aespaneo, y su hija, Topeka, recibieron a ambas con afecto y cariño. Las dos hermanas se integraron muy pronto entre los mohave, que no tardaron en considerarlas parte de la tribu. Los mohaves les cedieron tierras para cultivar, les dieron nombres en su lengua, y las tatuaron en el mentón, los brazos y las piernas con los mismos símbolos azules que la mayoría de las mujeres mohaves lucían. Algunos dijeron más tarde que era una manera de marcarlas como propiedad de la tribu. En realidad, el significado de los tatuajes era más profundo; según la mitología mohave, después de la muerte los tatuajes servirían para que sus ancestros les reconocieran como miembros de su tribu y poder entrar en la tierra de los muertos. Permitir a las niñas Oatman esos tatuajes era aceptarlas como miembros de pleno derecho de los mohave. Y ellas estaban tan integradas en la tribu, que cuando en febrero de 1854 un numeroso grupo de hombres blancos, trabajadores del ferrocarril que buscaban trazar una ruta ferroviaria desde el Mississippi hasta el Pacífico, se instaló cerca del campamento durante semanas, manteniendo un habitual y cordial trato como los mohave, no hicieron ningún intento por dar a conocer su verdadera identidad.

Es posible que en su adaptación a la vida con los indios hubiera influido el hecho de que creyeran que ya no les quedaba familia. Ignoraban que su hermano Lorenzo seguía con vida. El joven, tras recuperar la consciencia después del ataque, había logrado llegar hasta un asentamiento a pedir ayuda. Volvió al lugar días más tarde, para enterrar a sus padres y hermanos, y durante los siguientes años intentó por todos los medios encontrar algún indicio del paradero de sus hermanas, interrogando a todo aquel viajero que hubiera pasado por la región, y requiriendo a menudo a las autoridades ayuda, sin éxito. Los nulos resultados de su búsqueda le acababaron llevando a publicar una carta en el Los Angeles Star, narrando la tragedia de su familia y criticando la indiferencia que había encontrado.


En torno a los años 1855-56 la región se vio azotada por una terrible sequía. Las cosechas se malograron y una hambruna afectó a los mohave, varios de cuyos miembros murieron a causa de las privaciones; entre ellos, la pequeña Mary Ann Oatman, muerta de hambre cuando contaba diez u once años. Tras la muerte de su hermana, Olive renunció por completo a la idea de regresar con los blancos y se dispuso a pasar el resto de su vida siendo Spantsa, su nombre mohave.

Sin embargo, en 1856, cuando Olive contaba 19 años, un indio yuma llamado Francisco, que trabajaba como mensajero del ejército norteamericano, llegó al campamento mohave con una importante misión. A oídos del comandante de la guarnición de Fort Yuma (California) habían llegado rumores de la existencia de una mujer blanca viviendo con los indios. El comandante exigía de inmediato su liberación y su entrega a las autoridades del fuerte, so pena de fuertes represalias. A los mohaves no les gustaba la idea de entregar a quien consideraban una de los suyos, y la propia Olive rechazaba abandonar a la que consideraba su familia. En un principio, trataron de engañar a Francisco asegurándole que Olive no era blanca. Francisco insistió, prometiéndoles la entrega de víveres y mercancías si la dejaban ir, pero también represalias por parte de los soldados si se negaban. Al final, temerosos de que los militares cumplieran sus amenazas, aceptaron la marcha de Olive, que según cuentan lloró amargamente al tener que dejar a los mohaves. Tras un largo viaje de veinte días, acompañada por varios miembros de la tribu, incluida su hermana adoptiva Topeka, Olve llegó a Fort Yuma para reintegrarse en la sociedad blanca.

Olive Oatman causó sensación a su llegada al fuerte. Vestida a la usanza de las mujeres mohaves, con el pecho al descubierto, y con sus llamativos tatuajes azules, llamaba poderosamente la atención. En sus primeros días con los blancos se mostró triste y pesarosa. Se rumoreó que parte de su resistencia a dejar a los mohaves era debida a que se había casado con uno de ellos e incluso había tenido varios hijos, pero la propia Olive siempre negó haber sido molestada en ese aspecto por los indios. Mas tarde, Olive se enteraría de que su hermano seguía con vida y la había estado buscando todo este tiempo.


La historia de Olive Oatman y su cautiverio se extendió por las portadas de todos los periódicos del país. En 1857 un pastor llamado Royal B. Stratton publicó un libro sobre su vida en cautiverio, The Captivity of the Oatman Girls Among the Apache and Mohave Indians. El libro fue un éxito rotundo; vendió más de 30000 ejemplares y a su éxito contribuyó Olive, dando numerosas conferencias por todo el país. Los beneficios económicos del libro y las charlas permitieron a Olive y a su hermano estudiar en la Universidad del Pacífico (Stockton, California). Sin embargo, el libro da una visión sesgada, marcadamente llena de prejuicios hacia los indios, a los que tacha de salvajes e ignorantes. La versión que dio en cambio Olive es diferente. Siempre habló con cariño y agradecimiento hacia los mohaves, a los que nunca se refirió como secuestradores sino como amigos. En varias ocasiones afirmó que le habría gustado pasar el resto de su vida con ellos, y cuentan que siempre llevaba consigo un frasco lleno de avellanas silvestres, como recuerdo del tiempo que pasó con los mohave. En 1864, cuando Irataba, un líder mohave, visitó Washington y Nueva York en representación de su pueblo, Olive acudió a su encuentro y mantuvo una larga entrevista con él para hablar de los viejos tiempos y ponerse al día sobre su familia mohave, en lo que más tarde ella describiría como "una charla entre amigos".

Olive Oatman se casó en 1865 con un ranchero originario de Michigan llamado John Brant Fairchild, que se convertiría con el tiempo en un rico banquero y con el que se instalaría en Sherman (Texas). No tuvieron hijos, aunque adoptaron una niña huérfana llamada Mary. Sumarido se mostraba disgustado por la popularidad de Olive; le prohibió terminantemente dar mas charlas sobre su cautiverio e incluso hizo destruir todas las copias que encontró del libro de Stratton. El resto de su vida, Olive sufrió de dolores crónicos de cabeza y depresión, lo que la llevó incluso a pasar tres meses en un sanatorio canadiense, en 1881. Vivió sus últimos años discretamente, sin salir demasiado de casa, y llevando casi siempre un velo para cubrir sus tatuajes que tanta curiosidad despertaban. Falleció de un ataque al corazón el 20 de marzo de 1903, a los 65 años, y está enterrada en Sherman.