Verba volant, scripta manent

domingo, 24 de octubre de 2021

¿Sabías que...

 ... Keanu Reeves rechazó 11 millones de dólares por protagonizar la secuela de Speed para en su lugar salir de gira con su banda de rock e interpretar el papel protagonista de Hamlet en un pequeño teatro en Canada?

... en un estudio sobre el consumo de chocolate, a los investigadores les llevó casi un año encontrar a 11 hombres a los que no les gustara el chocolate?

... se puede predecir el tiempo por las burbujas de la espuma del café? La baja presión atmosférica (altas posibilidades de lluvia) tiende a agrupar las burbujas en el centro de la taza; las altas presiones (tiempo soleado) hacen que las burbujas se desplacen hacia los bordes.

... la palabra china para "contradicción" se escribe uniendo los caracteres para "lanza" y "escudo", y se dice que deriva de una vieja fábula sobre un mercader que vendía a la vez "lanzas capaces de atravesar cualquier escudo" y "escudos capaces de detener cualquier lanza".

... en el primer diccionario del idioma polaco (publicado en 1746) aparecían definiciones tales como "Caballo: Todo el mundo sabe lo que es un caballo"

... entre 1746 y 1996, la ley inglesa consideraba las gaitas no como instrumentos musicales, sino como armas de guerra?

... en California, al sur de la localidad de San Simeón, vive una manada de cebras salvajes? Consta de unos 120 ejemplares y descienden de varios ejemplares propiedad del magnate periodístico William Randolph Hearst, quien las puso en libertad en 1937.

... el quelea común (Quelea quelea) originario del África subsahariana, es el ave más abundante del mundo (exceptuando las domésticas) con una población estimada de 1500 millones de ejemplares?

... del superdeportivo Bugatti Veyron, fabricado entre 2005 y 2015, se produjeron solo 450 unidades, de las que 449 siguen en funcionamiento? El único que falta resultó destruido en 2009 cuando su propietario lo lanzó a un pantano de Texas intentando estafar al seguro.

... el 75% de la comida que se produce en el mundo procede únicamente de 12 especies de plantas y 5 especies de animales?

... si mueres siendo empleado de Google, la empresa pagará a tu pareja el 50% de tu sueldo durante 10 años, así como 1000 $ al mes a cada uno de tus hijos hasta que cumplan los 19?

... en Singapur utilizar sin permiso el Wi-Fi de otra persona es un delito castigado hasta con tres años de cárcel y multa de diez mil dólares?

martes, 19 de octubre de 2021

La bomba de Tybee

Bomba nuclear Mark-15

La noche del 5 de febrero de 1958 un bombardero B-47 Stratojet procedente de la base aérea de Homestead (Miami) que se encontraba en una misión de entrenamiento frente a las costas de Georgia colisionó en pleno vuelo con un caza F-86 Sabre. El caza se estrelló después de que el piloto saltara en paracaídas mientras que el B-47, con serios daños en un ala y un motor desencajado, descendió abruptamente desde los 12000 hasta los 5500 metros antes de que el piloto, el coronel Howard Richardson, recuperara el control del aparato.

Con el avión en aquellas condiciones la mejor opción para la tripulación era intentar un aterrizaje de emergencia en la pista de aterrizaje más cercana. Pero había un problema: la carga del B-47. Aquel bombardero llevaba a bordo una bomba termonuclear Mark-15, de 3400 kilos de peso y una potencia nominal 100 veces superior a la de la bomba que había arrasado Hiroshima. Realizar un aterrizaje de emergencia en un avión dañado con una bomba nuclear a bordo tenía un riesgo muy elevado, así que Richardson solicitó y obtuvo de sus superiores el permiso para eyectar la bomba: dejarla caer en una zona donde sufriera el mínimo daño posible y pudiera ser recuperada más tarde. Era una operación arriesgada, porque aunque la bomba no provocaría una explosión nuclear si no estaba armada, si contenía cerca de 200 kilos de TNT y uranio enriquecido, que de haber estallado habrían desperdigado los restos de la bomba provocando una extensa contaminación radiactiva.


Wassaw Sound

El lugar elegido para dejar caer la bomba fue Wassaw Sound, una bahía en la costa de Georgia en la desembocadura del río Savannah, a pocas millas de la localidad de Tybee Island. La eyección se produjo a una altura de unos 2200 metros y a una velocidad de 200 nudos (370 km/h), sin que la tripulación observase ninguna explosión cuando la bomba alcanzó la superficie. Después, el B-47 realizó un aterrizaje de emergencia en la cercana base aérea de Hunter (Savannah), donde Richardson logró posar el avión sin sufrir más daños. Sería más tarde condecorado por su desempeño durante el incidente.

Al día siguiente, un escuadrón de las fuerzas aéreas especializado en la recuperación y desactivación de explosivos fue enviado a la zona acompañado de un destacamento de más de cien personas pertenecientes a la Marina. Una amplia zona de más de ocho kilómetros cuadrados fue acordonada para ser registrada minuciosamente. Pero, sorprendentemente, la bomba nunca apareció. Los buzos llevaron a cabo numerosas inmersiones, registrando palmo a palmo el fondo de la bahía. Se emplearon detectores de metales y de radiación, se revisó no solo la bahía, sino también el cauce del río, los bosques y un pantano cercano por si la bomba había caído allí, incluso se usó un pequeño dirigible para que buscara desde el aire indicios de un cráter. Nada tuvo éxito. El registro duró semanas pero no se halló indicio alguno sobre donde había ido a parar el artefacto. 

Cosa de un mes más tarde los efectivos destinados en Wassaw Sound fueron retirados para ser enviados al escenario de una nueva emergencia nuclear. El 11 de marzo de 1958, otro B-47 dejó caer accidentalmente una bomba nuclear Mark-6 sobre Mars Bluff (Carolina del Sur). Si bien afortunadamente la bomba no llevaba material fisionable (almacenado aparte dentro del avión), la detonación de los explosivos convencionales del artefacto dañó varios edificios, hirió a seis personas (cuatro de ellas niños) y dejó un amplio reguero de restos medianamente radiactivos. El 16 de abril de ese año se suspendía de manera definitiva la búsqueda de la bomba de Tybee. La hipótesis que se considera más probable es que la bomba yace en el fondo de la bahía, enterrada bajo varios metros de limo que la hacen prácticamente indetectable.

B-47 Stratojet

Una vez terminada la operación de búsqueda, los esfuerzos del Pentágono se centraron en quitarle importancia al asunto, para evitar un problema de mala publicidad, más que en la pérdida de la bomba en si. Por eso, con la ayuda de la Comisión de la Energía Atómica (AEC) se envió un comunicado a los medios de comunicación en los que se minimizaba el riesgo de que se produjera una explosión accidental del artefacto o una fuga radiactiva, calificando la posibilidad de un accidente como "extremadamente limitada". No obstante, la AEC admitía en un memorando confidencial enviado al Congreso el 10 de junio que existía la posibilidad de que la bomba fuera descubierta accidentalmente durante obras de dragado o construcción en la bahía, por lo que solicitaba al Departamento de Defensa que vigilase con atención cualquier obra de ese tipo que se efectuase en la zona. Mientras, la única reacción de la Fuerza Aérea tras la suspensión de las labores de búsqueda fue solicitar a la AEC, a través del Pentágono, una nueva bomba termonuclear para sustituir a la que habían perdido.

Durante décadas, la pérdida de la bomba permaneció más o menos olvidada, hasta que en 2004 una empresa de búsqueda y rescate, fundada por un ex-oficial de las Fuerzas Aéreas y un ex-agente de la CIA, anunció que había determinado la probable situación de la bomba, en una zona concreta de la bahía donde habían detectado unos niveles de radiactividad inusualmente elevados. A la vez, se ofrecían (por un módico precio) a llevar a cabo una operación de rescate para recuperarla. La posibilidad de que la bomba estuviera liberando al medio elementos radiactivos despertó una gran alarma en toda la zona. Finalmente, las investigaciones concluyeron que la bomba no estaba allí y que la radiactividad detectada era de origen natural, procedente de un depósito de monacita, un mineral que en ocasiones es radiactivo por la presencia de torio entre sus componentes.

No obstante, la publicidad en torno a la bomba provocó una reacción entre los habitantes de la región. Muchos no sabían que la bomba seguía allí, y otros afirmaron que no eran conscientes del verdadero riesgo que suponía. Se elevaron voces pidiendo una nueva operación de búsqueda, suponiendo que con la moderna tecnología sería mucho más fácil localizarla. El ejército sin embargo volvió a quitar importancia al asunto asegurando que el riesgo es mínimo, y sugiriendo incluso que el arma carecía de un disparador de plutonio, algo que desmiente un memorandum desclasificado no hace mucho, en el que W. J. Howard, secretario adjunto de Defensa bajo el gobierno de Lyndon B. Johnson, se refería en 1966 a la bomba de Tybee como "una bomba completa, con una cápsula nuclear". No se han hecho nuevas averiguaciones en la zona más allá de un estudio de radiación llevado a cabo en 2007 que concluyó que no había trazas de contaminación radiactiva en la zona.

En 2015, una web satírica publicó la noticia de que la bomba había sido encontrada y rescatada por un grupo de turistas canadienses. Pese a tratarse de una noticia claramente humorística, muchos la difundieron a través de redes sociales como si fuera verídica.

domingo, 10 de octubre de 2021

 El Cotopaxi

El SS Cotopaxi

En 1916 el gobierno norteamericano creó la United States Shipping Board (USSB), una agencia especial cuyo objetivo era subsanar el déficit existente de barcos en Estados Unidos debido a que las principales compañías navieras eran europeas (apenas el 10% de las mercancías que llegaban a puertos norteamericanos lo hacían a bordo de buques nacionales) y muchos de los barcos que habitualmente arribaban a EEUU habían sido movilizados en sus países con motivo de la I Guerra Mundial. Aunque en un principio la prioridad de la USSB era mantener el comercio y asegurarse de que el país no quedara desabastecido, al poco de crearse la agencia Estados Unidos también se vio involucrado en el conflicto y su prioridad cambió: sus esfuerzos se centraron en proporcionar a las fuerzas armadas norteamericanas barcos suficientes para mantener el esfuerzo de guerra, transportar a sus tropas y asegurarse de que les llegaran las vituallas necesarias.

La USSB conseguía estos barcos de tres maneras: incautando barcos extranjeros refugiados en sus puertos, requisando buques que estuvieran construyéndose en sus astilleros, o bien encargando su construcción. Para este último cometido se creó una división específica, la Emergency Fleet Corporation (EFC). Uno de los encargos de la EFC fue la construcción de diecisiete buques de carga de la clase Laker, bajo un diseño propio, a la constructora Great Lakes Engineering Works (GLEW), situada en la localidad de Ecorse (Michigan). A uno de estos barcos se le puso el nombre de Cotopaxi (tomado de un volcán ecuatoriano).

Botado en noviembre de 1918, el SS Cotopaxi tenía una eslora de unos 77 metros, 13 de calado y 7 de manga, con un arqueo de 2351 toneladas de registro bruto, y estaba propulsado por una turbina de vapor de tres cilindros y triple expansión que lo impulsaba a nueve nudos de velocidad. Su vida bajo la bandera de la USSB fue corta; una vez terminada la guerra sus servicios, junto a los de otros muchos barcos, dejaron de ser necesarios, y en diciembre de 1919 fue vendido a una naviera neoyorquina, la Clinchfield Navigation Company, que lo dedicó al transporte de mercancías, principalmente carbón, entre EEUU y los puertos del Caribe.

La vida del Cotopaxi, pese a su brevedad, no estuvo exenta de incidentes. En junio de 1919 encalló en el Canal de Bragança, en la costa brasileña, lo que le provocó serios daños en el casco y los motores. En 1920, siendo ya propiedad de la Clinchfield, abordó en el puerto de La Habana a un remolcador, el Saturn, propiedad de la naviera Ward Lane, que se hundió a consecuencia del impacto.

El Cotopaxi partiría en el que a la postre sería su último viaje el 29 de noviembre de 1925, transportando una carga de carbón desde el puerto de Charleston (Carolina del Sur) al de La Habana, bajo el mando del capitán W. J. Meyer y con un total de 32 hombres a bordo. Se dijo durante mucho tiempo (seguramente para aumentar el misterio de su desaparición) que el Cotopaxi había desaparecido súbitamente, sin ni siquiera hacer una llamada de socorro, pero en realidad dicha llamada si se produjo: se recibió el 1 de diciembre y en ella el capitán Meyer anunciaba que habían sido sorprendidos por una tormenta tropical y que estaba entrando mucha agua en las bodegas. Fue lo último que se supo de ellos y, tras no hallarse rastro alguno, el Cotopaxi fue declarado oficialmente desaparecido el 31 de diciembre.

El Cotopaxi no era un barco de renombre. No llevaba una carga valiosa, ni viajaba gente influyente a bordo. Era un simple buque de carga, uno de los muchos que se dedicaban al transporte de mercancías en la costa norteamericana. Por ello no se dedicó demasiado esfuerzo a su búsqueda, y después de que fuera dado por perdido poca gente, aparte de los familiares y amigos de la tripulación, recordaba su nombre. Durante décadas, el Cotopaxi permaneció olvidado por casi todos.

Hasta que en 1964 un escritor norteamericano llamado Vincent Gaddis acuñó un término que no tardaría en popularizarse: el "Triángulo de las Bermudas". Según Gaddis, en esta zona del Atlántico, cuyos vértices están situados en Florida, Puerto Rico y las Bermudas, se producía un número anormalmente elevado de desapariciones de barcos y aviones, la mayoría de los cuales se desvanecían sin dejar rastro ni pedir auxilio. Diez años más tarde, en 1974, otro escritor, Charles Berlitz, publicaba un libro sobre el asunto: El Triángulo de las Bermudas, que rápidamente se convirtió en un best seller y convirtió el supuesto misterio del Triángulo en un mito de fama mundial. 

El libro de Berlitz no solo plagiaba descaradamente los artículos y libros de Gaddis sobre el tema, sino que incluía una larga lista de buques y aviones supuestamente desaparecidos. Dicha lista estaba llena de incorrecciones, manipulaciones y medias verdades. Muchos de aquellas naves se habían hundido fuera de los límites del Triángulo (como el Mary Celeste, que fue hallado a más de 5000 millas al este de las Bermudas), de otros había pruebas fehacientes de que habían naufragado en medio de temporales, y en otros casos los datos habían sido manipulados o directamente inventados. Y en esta lista estaba, oh sorpresa, el Cotopaxi, a pesar de que según todos los indicios su desaparición se había producido fuera de los límites del Triángulo. Además, Berlitz mentía de manera flagrante sobre las circunstancias de su desaparición, diciendo que se había producido con el tiempo en calma y sin llamadas de socorro; dos hechos completamente falsos.

Michael C. Barnette

A pesar de las falsedades, su vinculación con el misterio del Triángulo dio nueva fama al Cotopaxi (incluso Steven Spielberg lo incluyó en su película Encuentros en la Tercera Fase) pero nadie pareció interesado en descubrir qué había pasado de verdad. Hasta que en la década de 1990 hace su aparición un peculiar personaje: Michael C. Barnette. Barnette, biólogo marino que trabaja para el NMFS (National Marine Fisheries Service, la agencia federal norteamericana encargada de gestionar los recursos pesqueros en la zona económica exclusiva de EEUU), es también un experto buceador, fotógrafo marino y sobre todo un apasionado de la búsqueda de barcos hundidos. A lo largo de los años Barnette ha descubierto e identificado docenas de barcos hundidos, principalmente en las costas de Florida.

A Barnette le llamó la atención un determinado pecio sin nombre, localizado a unas 35 millas náuticas al este de la ciudad de St. Augustine, en el norte de Florida. Este pecio sin identificar, descubierto a principios de los 80 y que era conocido por los pescadores y aficionados al submarinismo como "Bear Wreck" ("El pecio del oso") despertó su curiosidad y comenzó a investigar. Con la ayuda del historiador Guy Walters Barnette revisó a fondo archivos históricos, hemerotecas, reclamaciones de seguros, y pronto un nombre se destacó entre los posibles candidatos: el Cotopaxi. Para confirmar sus sospechas, Barnette hizo varias inmersiones en el pecio, tomando medidas para compararlas con las del Cotopaxi (llegó a consultar los planos originales del buque para conocer sus dimensiones exactas). Además, durante esas inmersiones obtuvo nuevos indicios, como la presencia de pedazos de carbón (la carga del Cotopaxi) entre los restos del pecio, y varias válvulas con la inscripción SV (que Barnette supuso que correspondían a la Scott Valve Manufacturing Co., una compañía localizada no lejos del astillero donde se construyó el Cotopaxi.

Aún con todos esos indicios, Barnette siguió trabajando para identificar fuera de toda duda a aquel pecio. Su convicción de que se trataba del Cotopaxi no flaqueó ni siquiera cuando en 2015 empezó a circular la noticia (que luego sería desmentida) de que los restos del Cotopaxi habían sido hallados cerca de la costa de Cuba por la Armada cubana. Finalmente, a principios de 2020 Barnette hizo oficial el anuncio de que el Bear Wreck había sido identificado y ya tenía nombre: el Cotopaxi. Como era de esperar, se había hundido muy lejos del famoso Triángulo de las Bermudas. El proceso de investigación e identificación protagonizó un capítulo de la serie Shipwreck Secrets, emitido poco después en el Science Channel. Barnette también descubrió durante sus investigaciones un posible motivo del hundimiento: una denuncia presentada por varios de los familiares de los tripulantes contra los propietarios del Cotopaxi incluía la declaración de un carpintero que había trabajado en el barco y que afirmaba que las cubiertas de la bodega estaban en mal estado y que si las olas alcanzaban la cubierta del barco, el agua podía haberse filtrado hasta las bodegas y haber contribuido al hundimiento.

Un mal hado pareció perseguir a buena parte de aquellos diecisiete barcos encargados por la EFC. No fue el Cotopaxi el único en tener un mal final. El Corydon se hundió en el Canal de las Bahamas en 1919 a causa de un huracán. El Coushatta desapareció en 1927 durante un viaje desde Norkfolk a Boston. El Coverun desapareció cerca de las Bermudas en 1941, y el Cottonwood se hundió en 1946, tras golpear un objeto sumergido.

domingo, 3 de octubre de 2021

 El thagomizer

Stegosaurus

Cuando en 1877 Othniel Charles Marsh desenterró en Morrison (Colorado) el primer fósil conocido de un Stegosaurus, una de las características que llamó su atención fueron las cuatro gruesas espinas óseas al final de su cola, dispuestas horizontalmente (y no de forma vertical, como se la ha representado a menudo).

Sobre la función de esta estructura ha habido cierta controversia a lo largo de los años. Algunos autores defendieron que, dada la limitada movilidad que se le suponía a la cola del Stegosaurus, la utilidad de las espinas como arma defensiva habría sido más bien escasa, por lo que seguramente habría servido para su exhibición y para intimidar a posibles predadores. Otros en cambio afirmaban que, por su flexibilidad y su musculatura, podría muy bien sido utilizada como arma. El hallazgo de un número inusualmente elevado de ejemplares con daños por trauma en estas espinas, y el de un fósil de Allosaurus (un gran depredador del Jurásico) que presentaba en una de las vértebras de la cola un agujero que parece encajar a la perfección con una de las espinas del Stegosaurus, parecen apoyar esta última hipótesis.

Curiosamente, durante más de un siglo esta parte tan distintiva de la anatomía del Stegosaurus careció de un nombre específico. Cuando alguien se refería a ella hablaba de "las espinas óseas del extremo de la cola del Stegosaurus" o algo parecido. Hasta que en 1982 el dibujante norteamericano Gary Larson publicó una viñeta cómica sobre el tema que se haría famosa.

La viñeta formaba parte de The Far Side, una serie que Larson publicó entre 1979 y 1995, donde con su peculiar sentido del humor trataba temas diversos recurriendo a menudo a dibujar animales y elementos de la naturaleza. The Far Side fue un enorme éxito que llegó a ser traducida a 17 idiomas y publicada en más de 1900 periódicos. La viñeta en cuestión mostraba a un grupo de cavernícolas atendiendo las explicaciones de uno de ellos, quien, mientras señalaba un dibujo de las espinas de un Stegosaurus, decía "Ahora a este extremo se le llama el thagomizer... en honor al difunto Thag Simmons" ("Now this end is called the thagomizer...after the late Thag Simmons"), haciendo una divertida sugerencia de que la condición de "difunto" de Simmons había sido consecuencia de su encuentro con el "thagomizer"(en español su traducción sería algo así como "thagomizador").

La viñeta tuvo de inmediato un gran éxito en el mundo de la Paleontología, hasta el punto de que algunos empezaron a referirse al "thagomizer" como si fuera un nombre científico aceptado. Su uso se fue extendiendo y la palabra fue utilizada por primera vez de manera "oficial" en 1993 por Kenneth Carpenter, paleontólogo del Museo de Historia Natural y Ciencia de Denver, durante una presentación en la reunión anual de la Sociedad de Paleontología de Vertebrados. A partir de entonces, su uso se volvió común entre los paleontólogos e incluso instituciones de prestigio como el Instituto Smithsonian lo han empleado. Lo que comenzó siendo una invención humorística acabó por convertirse en un término anatómico práctico para los paleontólogos.

Como curiosidad, también se emplea en matemáticas el término "gráfica thagomizer" para hacer referencia a un tipo de gráfica que muestra cierto parecido con el thagomizer del Stegosaurus.

lunes, 27 de septiembre de 2021

Sharaku

El actor Ōtani Oniji III en el papel del sirviente Edobei (1794)


El ukiyo-e es un género artístico de grabado sobre madera que floreció en Japón a partir del siglo XVIII., en el que las obras pintadas originalmente en papel servían como modelo para crear una impresión en un bloque de madera que luego se utilizaba para imprimir numerosas copias. Se trata de un género popular pero que nunca gozó de demasiado prestigio, de temática muy variada y destinado generalmente a personas sin los recursos económicos suficientes para poder comprar una pintura original. No obstante, su estilo influyó a muchas otras expresiones artísticas japonesas, e incluso, después de que comenzara a ser conocido en Europa a partir del siglo XIX, también supuso una notable influencia para autores de la talla de Degas, Van Gogh o Toulouse-Latrec.

Sawamura Sōjūrō III como Nagoya Sanza (1794)

Uno de los artistas más famosos y a la vez más misteriosos del ukiyo-e fue Tōshūsai Sharaku. De Sharaku no se sabe prácticamente nada. Ni sus fechas de nacimiento y muerte, ni su origen. Es mas, hay serias dudas de que Tōshūsai Sharaku fuera su auténtico nombre y muchos se inclinan a creer que es un seudónimo. Su trabajo como grabador parece además concentrado en un lapso de tiempo extraordinariamente breve: solo unos diez meses, de mediados de 1794 a 1795, fuera de la cual no se conocen obras suyas. A pesar de ello, Sharaku parece haber tenido una actividad frenética durante ese periodo, ya que dejó más de 140 obras, todas publicadas por Tsutaya Jūzaburō, uno de los editores más célebres de la época.

Arashi Ryūzō II en el papel del sirviente Namihei (Toraya Toramaru) (1794)

La obra de Sharaku es sorprendentemente moderna y original para la época. Por su realismo (sus personajes son retratados a menudo haciendo muecas o gestos nada favorecedores), por la expresividad de sus personajes, llenos de fuerza y dinamismo, por su uso del color, por la firmeza de sus líneas, y también por su tono burlesco y por la agudeza psicológica de sus retratos. Parece ser que su estilo no tuvo demasiado éxito, lo que según algunos explicaría su súbito abandono del ukiyo-e.

Ebisu (1794)

Sharaku mostró en su temática una especial predilección por el teatro tradicional japonés. 136 de sus obras representan a actores de teatro (también se conservan 7 retratos de luchadores de sumo, 2 de guerreros y uno de Ebisu, el dios de la suerte y protector de los pescadores, obreros y niños pequeños). Otra de sus peculiaridades fue su rápida evolución en cuanto a su estilo; en su breve trayectoria se distinguen hasta cuatro periodos bien diferenciados (en los dos primeros, firmaba sus obras con su nombre completo; en los dos últimos, simplemente como "Sharaku").

Iwai Kumesaburō I como la geisha Kumekichi (1795)

¿Quién era realmente Sharaku? Dada su predilección por los retratos de actores y su aparente conocimiento del mundo del teatro, la hipótesis principal es que se trataba de un actor de teatro noh, probablemente perteneciente a la compañía privada de algún señor feudal o daimyo. Según estas hipótesis, su nombre real habría sido Saitō Jūrōbei, Harutō Jizaemon o Harutō Matazaemon, y habría muerto en torno a 1806, estando su tumba en el templo Kaizenji, en el distrito de Asakusa, en la actual Tokyo. Pero no es la única teoría. Otra de las propuestas es que, en realidad, Tōshūsai Sharaku nunca existió, y que se trataba en realidad del seudónimo empleado por un grupo de varios artistas, lo que explicaría la diferencia de estilo mostrada por las obras de Sharaku a lo largo de su carrera. "Sharaku" sería de este modo un derivado de "sharakusai", una expresión que significa "sin sentido".

Daidōzan Bungorō entra al dohyō (1794)

En 1968, el historiador y filósofo Tetsuji Yura propuso la teoría de que Sharaku era en realidad Hokusai (1760-1849), otro de los grandes maestros del ukiyo-e. No hay muchos datos que apoyen su teoría, más allá de que Hokusai estuvo aparentemente inactivo entre 1792 y 1796 (coincidiendo con la muerte de su primera esposa y su segundo matrimonio) y que a lo largo de su carrera utilizó frecuentemente seudónimos para eludir algún que otro problema con la censura de las autoridades. Otro nombre propuesto es el del poeta y escritor Santō Kyōden, del que se sabe que también permaneció algún tiempo sin escribir tras enviudar en 1793. Otras hipótesis sobre la identidad real de Sharaku apuntan a su editor Tsutaya Jūzaburō o a alguien de su familia; a otros artistas de ukiyo-e como Utamaro o Maruyama Ōkyo; a algún pintor de prestigio que no quería ver menoscabada su fama porque su nombre se vinculase con un género considerado menor y vulgar como el ukiyo-e; o incluso a un autor desconocido no japonés (probablemente holandés).

La gran ola de Kanagawa (Hokusai, 1831)

Pese a la fama alcanzada por sus obras fuera de Japón, en su patria natal la obra de Sharaku nunca gozó de demasiada consideración. Fueron expertos extranjeros como el norteamericano Ernest Fenollosa o el alemán Julius Kurth los que rescataron su obra del olvido y lo dieron a conocer como uno de los grandes autores de la historia del arte. Aún así, en Japón no fue hasta 2011 que se organizó una retrospectiva amplia de su obra.

Soga Gorō y Gosho Gorōmaru (1794)

domingo, 19 de septiembre de 2021

Curiosidades (con música)

 

El cantante norteamericano Tim Storms figura en el Libro Guiness de los Records como el ser humano con la voz más profunda conocida. Su registro vocal alcanza notas de hasta 0'189 Hz, por debajo del límite audible para el oído humano.


En 1926 el célebre pianista Fats Waller fue secuestrado a punta de pistola por dos mafiosos a la salida de un club de Chicago para que actuara en la fiesta de cumpleaños de Al Capone, gran aficionado al jazz. La fiesta duró tres días, en los que Fats estuvo tocando casi ininterrumpidamente, salvo durante pequeñas pausas para dormir, pasados los cuales Fats fue puesto en libertad, exhausto, borracho y con varios miles de dólares en los bolsillos procedentes de las generosas propinas de Capone y el resto de invitados.


El clásico de Bruce Springsteen "Born to run" estuvo a punto de ser nombrado "Canción oficial del estado de Nueva Jersey" hasta que los legisladores se dieron cuenta de que la letra hablaba de alguien que quería irse de Nueva Jersey.


Los críticos del cantante indio Daler Mehndi solían decir que el único motivo de que sus canciones fuesen populares era que en sus videos aparecían mujeres hermosas. Así que en 1998 Mehndi publicó la canción Tunak Tunak Tun, en cuyo video solo aparecían "clones" digitales de él mismo, y que acabó convirtiéndose en el mayor éxito de su carrera.


En 1638, el compositor Gregorio Allegri compuso su obra Miserere mei, Deus (comúnmente llamado Miserere), una musicalización del salmo 51 de la Biblia, por encargo del papa Urbano VIII, con el propósito de ser interpretado en la Capilla Sixtina miércoles y viernes durante los maitines de Semana Santa. En un principio, se prohibió que fuera interpretada fuera de la Capilla Sixtina, bajo pena de excomunión, aunque algunas personalidades como el emperador Leopoldo I de Austria o el sacerdote y compositor Giovanni Battista Martini poseían copias. Según cuenta la tradición, cuando tenía 14 años Wolfgang Amadeus Mozart asistió con su padre a la interpretación de la obra y, tras escucharla una sola vez, de vuelta en su alojamiento la transcribió enteramente de memoria. El papa Clemente XIV, al enterarse, quedó tan admirado del talento del joven que no sólo no le excomulgó sino que le nombró caballero de la Orden de la Espuela de Oro.


Muchos compositores clásicos tenían sus pequeñas manías u obsesiones a la hora de sentarse a componer. Joseph Haydn creía que no podría componer si no llevaba puesto un anillo que le había regalado el rey Federico II de Prusia. Además, tenía que escribir en una hoja de papel de la mejor calidad e inmaculadamente blanca. Christoph Gluck componía mejor sentado en medio de un campo, y Gioachino Rossini era más productivo cuando componía acompañado de una botella de vino dulce español. Además, a Rossini, igual que a Giovanni Paisiello, le gustaba componer en la cama. Antonio Sacchini, estuviera componiendo o no, necesitaba tener siempre cerca a sus gatos, Niccolò Zingarelli se preparaba para componer leyendo antes la Biblia o algún autor clásico, y a Giuseppe Sarti le gustaba componer en la penumbra, iluminado solo por una vela. En cuanto a Beethoven, le inspiraba la belleza de la naturaleza, por lo que era frecuente que se pusiera a componer tras regresar de una caminata por el bosque o por el campo.


El cierta ocasión, el pianista polaco Józef Hofmann (1876-1957) se dispuso a dar un concierto. Salió al escenario, se sentó ante el piano y, de repente, pareció quedar paralizado con una expresión de confusión en su rostro durante unos instantes. A continuación se levantó, se dirigió a una elegante dama sentada en la primera fila y le susurró "¿Podría ver su programa, madame? Es que he olvidado con qué pieza tengo que empezar".


Estando el pianista polaco Ignacy Jan Paderewski entre bambalinas preparándose para dar un concierto, un niño de nueve años que estaba entre el público logró escabullirse de la vigilancia de su madre, subió al escenario, se sentó frente al piano y empezó a tocar Chopsticks, una célebre y sencilla composición popular, provocando los abucheos de numerosos espectadores. Cuando Paderewski oyó la bronca, corrió al escenario y se puso a tocar acompañando al niño, a la vez que le susurraba "Sigue tocando. No te vayas, hijo. No pares. ¡No pares!".


Gioachino Rossini alabó en cierta ocasión la extraordinaria voz de la diva Adelina Patti diciéndole: "Señora, en toda mi vida he llorado solo en dos ocasiones. Una cuando se me cayó un trozo de pollo trufado al lago Como. La otra, la primera vez que la escuché cantar". El propio Rossini diría en otra ocasión que "La trufa es el Mozart entre los hongos".


Durante el rodaje del video de la canción Down with it, del grupo Nine Inch Nails se empleó una cámara atada a un globo de helio para realizar una toma aérea del cuerpo aparentemente inerte del cantante Trent Raznor, que ya había sido filmado desde diversos ángulos. Desafortunadamente para ellos, el globo se desató y se alejó volando sin que pudieran recuperar la cámara. La cámara acabaría cayendo en los terrenos de un granjero el cual, tras ver lo que había grabado, la entregó al FBI, que abrió una investigación creyendo que se trataba de imágenes de un crimen real.


El compositor húngaro Sigmund Romberg estrenó en 1926 su opereta The Desert Song en el Casino Theatre de Broadway. Al principio, la obra tuvo una acogida tibia, lo cual desanimó a Romberg, que había invertido en ella buena parte de sus ahorros. Su esposa trató de animarle e incluso se ofreció a comprarle su participación en el espectáculo. ¿Comprarla? -le respondió Romberg- Con gusto te la regalo. Pero tras algún tiempo el número de espectadores se disparó y la obra acabó siendo un rotundo éxito. Uno de los amigos de Romberg le dijo ¿Ves? Nunca se sabe. Hace solo unas semanas creías que eras un fracaso. Ahora tienes éxito y fama. Si, bromeó Romberg, y además una esposa rica.


En cierta ocasión, el músico Ike Turner despidió de su banda a un joven guitarrista al que había contratado hacía poco, porque no le gustaba que recurriera en exceso al uso de pedales y otros accesorios para su instrumento. ¿Cuál era el nombre de aquel músico al que echó? Jimi Hendrix.

domingo, 12 de septiembre de 2021

El asesinato de Mia Zapata

Mia Katherine Zapata (1965-1993)

Mia Katherine Zapata nació en Chicago el 25 de agosto de 1965, y se crió en Louisville (Kentucky), en el seno de una familia económicamente muy bien situada, pero desde niña mostró un gran interés por la música y otras expresiones artísticas, además de un carácter independiente que la llevaba a despreocuparse de cuestiones materiales. Como su propio padre diría años más tarde "Mia vivía en dos mundos diferentes, en los dos lados opuestos de la misma calle. Un lado con escuelas parroquiales, una familia acomodada y clubes de tenis. Pero cuando cruzaba la calle, lo material no significaba nada para ella". Mia creció fascinada por la música, especialmente por el punk y por los grandes intérpretes de jazz, blues y R&B como Billie Hollyday o Sam Cooke.

Con 18 años ingresó en el Antioch College, una escuela de bellas artes de Yellow Springs (Ohio), famosa por haber sido durante los años 60 y 70 uno de los centros del activismo político universitario de los Estados Unidos. Allí formaría en 1986 su banda de punk, junto a tres compañeros de estudios: Joe Spleen (guitarra), Matt Dresdner (bajo) y Steve Moriarty (batería), con Mia como cantante. La banda se llamó en un principio Snivelling Little Rat Faced Gits (Pequeños idiotas llorones con cara de rata), nombre que tomaron de un gag del grupo cómico Monty Phyton, aunque luego lo acortarían a The Gits (Los idiotas). Juntos grabaron en 1988 de forma casera su primer album, Private Lubs, que sería reeditado en 1996 con el título de Kings & Queens.

The Gits: de izquierda a derecha, Joe Spleen, Steve Moriarty, Mia Zapata y Matt Dresdner 

En 1989 los miembros de The Gits decidieron apostar fuerte por su carrera musical y se mudaron a la que por entonces era uno de los puntos álgidos de la escena musical independiente norteamericana: Seattle, donde numerosos grupos daban forma al estilo que sería conocido como grunge. A esta culturalmente activa ciudad llegaron los Gits, que se instalarían en una casa abandonada del barrio de Capitol Hill a la que llamaban "The Rathouse" ("La ratonera"), buscándose la vida como podían (Mia trabajó como camarera en un bar) mientras esperaban su oportunidad.

Poco a poco, The Gits fue dándose a conocer y abriéndose paso con sus canciones, en buena parte a base de dar todos los conciertos que podían, a veces incluso sin cobrar. A menudo tocaban en compañía de su "banda hermana", 7 Year Bitch, con cuyos miembros les unía una gran amistad. Buena parte del éxito de The Gits era debido a la fuerte personalidad de su cantante. Mia Zapata, magnética y arrolladora, ejercía una profunda atracción sobre aquellos que la rodeaban, y no tardó en convertirse en un personaje reconocible de la escena musical de la ciudad. Por aquellos años The Gits llegó a compartir escenario con nombres que luego se harían mundialmente famosos, como Nirvana, Beck o Green Day.

En 1992, después de publicar varios sencillos en sellos independientes, The Gits lanzó su primer disco "oficial": Frenching the bully, con el sello C/Z Records. La buena acogida del disco aumentó su popularidad, les hizo ganar seguidores y embarcarse en giras por varias ciudades de Estados Unidos y Europa. En 1993, mientras se encontraban enfrascados en la grabación de su segundo LP, Enter: The conquering chicken, la poderosa Atlantic Records les ofreció un contrato. El grunge se había convertido en un éxito y las discográficas peinaban la escena musical de Seattle a la busca de nuevas bandas que pudieran convertirse en los nuevos Nirvana. La carrera de Zapata y The Gits parecía estar a punto de despegar hasta que llegó la trágica noche del 6 al 7 de julio de 1993.

Aquel día, los miembros de The Gits acababan de regresar a Seattle después de una gira por la Costa Oeste, y solo iban a quedarse unos días, antes de embarcarse en una nueva gira por Estados Unidos y Europa. La noche del día 6 Mia se reunió con varios amigos en uno de sus locales favoritos, la Comet Tavern, de donde se marchó pasada la medianoche para dirigirse a un edificio cercano, en cuyo sótano había un estudio de grabación, en busca de su ex-novio y amigo Robert Jenkins, músico de la banda Officer Down. Jenkins no estaba allí, así que Zapata hizo una visita a una amiga que vivía en el mismo edificio. Dado lo tardío de la hora, su amiga le sugirió que se quedara en su casa a pasar la noche, pero Mia prefirió irse. Eran aproximadamente las dos de la mañana y esa fue la última vez que fue vista con vida.

No se sabe qué dirección tomó al irse de casa de su amiga, si se dirigió al sur hacia su casa (que estaba un poco lejos) o bien hacia el norte, en dirección a la casa de otro amigo que vivía cerca. Lo cierto es que, a eso de las tres y media de la madrugada, una prostituta que caminaba por el centro de la ciudad encontró el cadáver de Mia Zapata en un aparcamiento vacío en el cruce de la Avenida 24 Sur y la calle Washington Sur. Había sido brutalmente golpeada, violada y estrangulada con los cordones de su propia chaqueta. En un primer momento, dado que no llevaba documentación, no se supo su identidad. Al parecer, fue el forense auxiliar que estaba de guardia aquella noche, que resultó ser un fan de los Gits y que había asistido a varios de sus conciertos, el que la reconoció cuando la llevaron al depósito de cadáveres.

El brutal asesinato de Mia Zapata provocó una honda conmoción en el mundo artístico de Seattle y en los círculos que la cantante frecuentaba. A su funeral asistieron centenares de personas portando rosas amarillas en señal de duelo. Sus restos fueron inhumados en el cementerio de Cave Hill, en su ciudad natal de Louisville. Un clima de preocupación y miedo se instaló en una ciudad que hasta entonces había sido pujante y enérgica. 

La investigación policial se topó con el problema de la ausencia casi total de indicios. No había testigos, ni huellas, solo se había conseguido recuperar algo de ADN del agresor, pero por aquel entonces esta tecnología era mucho más limitada y no arrojó resultados. Las teorías que manejó la policía (un novio celoso, un ex resentido o un fan trastornado) fueron descartadas una por una. Numerosos músicos de Seattle, incluidos miembros de bandas famosas como Nirvana, Soundgarden o Pearl Jam, donaron dinero para crear un fondo con el que contrataron a un investigador privado llamado Leigh Hearon. Hearon investigó el caso durante años, utilizando incluso su propio tiempo y dinero cuando los fondos de las donaciones se agotaron, pero sin éxito. En 1998, cinco años después del crimen, un detective de la policía de Seattle tuvo que admitir que no estaban más cerca de resolver el caso de lo que estaban justo después del crimen.

En 2001, gracias a la aparición de técnicas como la PCR, los investigadores pudieron investigar a fondo las muestras de ADN dejadas por el asesino e introdujeron su perfil en el CODIS, la gran base nacional de perfiles de ADN, pero no hubo coincidencias. Sin embargo, en 2003, un hombre de origen cubano residente en Miami llamado Jesús Mezquia, que trabajaba como pescador, fue arrestado y acusado de allanamiento de morada y violencia doméstica. Cuando su ADN fue introducido en el CODIS, saltó la alarma: su muestra coincidía con la del anónimo agresor de Mia, lo que hizo que de inmediato se le acusara del crimen.

Mezquia había llegado a EEUU en 1980 durante el llamado éxodo del Mariel, durante el cual miles de cubanos habían llegado al país huyendo de la dictadura castrista. Los investigadores descubrieron que en el momento del asesinato de Zapata Mezquia vivía en Seattle, aunque no descubrieron ninguna relación previa entre ambos, y que incluso había sido arrestado por exhibicionismo un par de semanas antes del crimen. Además, Mezquia tenía un largo historial de delitos relacionados con la violencia de género tales como agresiones, asaltos, lesiones y allanamientos, de los que habían sido víctimas su esposa y sus ex-novias. La policía especuló con que Mezquia había seguido a Zapata desde el bar y la había acechado y atacado por sorpresa, agrediéndola en el asiento trasero de su coche antes de abandonar su cuerpo. Llevado a juicio por el asesinato en 2004, Mezquia nunca admitió su culpabilidad y fue condenado a 36 años de prisión. Permaneció entre rejas hasta su muerte, en un hospital de Washington, el 21 de enero de este año, por causas que no se hicieron públicas.

Tras la muerte de Mia Zapata se sucedieron los homenajes. Probablemente el más significativo, la fundación por parte de un grupo de amigas de Mia de Home Alive, una asociación sin ánimo de lucro dedicada a impartir clases de autodefensa, que sigue en activo. Para recaudar fondos se celebraron conciertos benéficos y se editaron discos en los que participaron grupos como Pearl Jam, Nirvana, Soundgarden o The Presidents of the USA. 7 Year Bitch tituló su segundo disco, publicado en 1994, ¡Viva Zapata! a modo de homenaje. Asimismo, los miembros supervivientes de The Gits grabaron en 1995 un disco junto a la mítica cantante Joan Jett (uno de los ídolos de Mia Zapata) bajo el nombre de Evil Stig (Gits Live al revés), cuyos beneficios se dedicaron a causas benéficas.

El segundo disco de Mia Zapata con The Gits se publicó de manera póstuma en 1994. Poco después la banda dejaría de existir con ese nombre y sus miembros formarían otro grupo, Dancing French Liberals of '48, que no tuvo demasiado éxito, antes de separar sus caminos. En 2000 se publicó Seafish Louisville, una recopilación de temas inéditos, grabaciones en directo y versiones alternativas de canciones del grupo. En 2003 se reeditaron sus dos discos oficiales y en 2008 se publicó una recopilación de grandes éxitos, Best of The Gits.

sábado, 28 de agosto de 2021

¿Sabías que...

... el doctor Jonas Salk, descubridor de la vacuna contra la poliomielitis, decidió no patentar su descubrimiento para que su coste fuera menor y de ese modo más gente tuviera acceso a ella? Se calcula que con este gesto dejó de ganar más de siete mil millones de dólares.

... una de las manías del físico Nikola Tesla era que cuando se alojaba en un hotel siempre lo hacía en habitaciones cuyo número fuese múltiplo de tres?

... el sauce enano o Salix herbacea es el árbol más pequeño del mundo? Adaptado a sobrevivir en ambientes árticos, apenas alcanza los 6 centímetros de altura.

... durante la Primera Guerra Mundial los tanques británicos se clasificaban en "machos" y "hembras? Los tanques machos iban armados con cañones y los hembras, con ametralladoras pesadas.

... un capítulo de la serie infantil Peppa Pig, en el que se animaba a los niños a no temer a las arañas porque eran pequeñas e inofensivas, fue prohibido en Australia, porque en ese país SI existen numerosas especies de arañas venenosas y potencialmente letales?

... el catedrático de Harvard Roger Fisher propuso en 1981 que los códigos de lanzamiento nuclear fueran implantados quirúrgicamente en un voluntario, de modo que si el presidente de los EEUU deseaba activar las armas nucleares tendría primero que matar al voluntario para recuperar los códigos?

... la única Constitución del siglo XVIII que aún sigue en vigor es la de los Estados Unidos?

... Richard Nixon era un excelente jugador de poker? La primera vez que llegó al Parlamento se costeó su campaña electoral básicamente con lo que había ganado en partidas de poker mientras estaba en la Marina.

... Estonia es el país que más modelos tiene per cápita, 73'8 por cada millón de habitantes?

... la banda negra que rodea los parabrisas de los coches se llama "frita" y tiene una doble función: estética (oculta el adhesivo que mantiene la luna unida al chasis) y técnica (protege a ese adhesivo de la acción de los rayos UV, que podrían deteriorarlo)?

... la aerolínea Hawaiian Airlines permite a cada pasajero de sus vuelos que salen de Hawai embarcar gratuitamente una caja de hasta cinco kilos de piñas o papayas?

... Radbod (o Redbad), el último rey de los frisios, se negó a convertirse al cristianismo alegando que prefería "pasar la eternidad en el infierno junto a mis antepasados paganos, que en el cielo junto a mis enemigos (en especial los francos, que se habían convertido masivamente)"?

lunes, 23 de agosto de 2021

El hombre de Marree

El Hombre de Marree


Corría el 26 de junio de 1998 cuando un piloto llamado Trec Smith sobrevolaba en su helicóptero el desierto australiano de Finnis Springs a unos sesenta kilómetros al oeste de Marree, una pequeña localidad (apenas 150 habitantes y unos 600 en todo el distrito) a 700 kilómetros al norte de Adelaida. Smith creyó ver algo inusual en el terreno bajo él, así que dio una vuelta para asegurarse. Y allí, sobre la superficie del desierto, pudo ver una gigantesca figura humana.

El conocido como Hombre de Marree es un geoglifo, considerado el segundo más grande del mundo (después de las Líneas de Sajama, en el Altiplano boliviano). Mide algo más de cuatro kilómetros de largo y 28 de perímetro, ocupando un área total de 2'5 kilómetros cuadrados. Más de uno ha hecho notar el gran parecido de la figura con el llamado "Dios del cabo Artemisio", una estatua griega de bronce datada en el siglo V a. C. y rescatada del fondo del Adriático en 1928. Representa aparentemente a un guerrero aborigen sosteniendo una woomera (lanza) o un boomerang, y sus orígenes se han convertido en un intrigante misterio a lo largo de más de dos décadas.

El dios del cabo Artemisio

Cuando Smith aterrizó en Marree trató de averiguar si alguien sabía algo sobre la misteriosa figura, pero todos lo miraron como si estuviera loco. "Era tan grande que supuse que todos lo conocerían, pero cuando volví al pueblo nadie tenía ni idea". Fue el propio Smith el que llevó en su helicóptero a varias personas para demostrarles que la figura existía realmente y no era algo que se hubiera inventado.

Unas dos semanas después del hallazgo una serie de faxes anónimos revelando la existencia de la figura comenzaron a ser enviados, primero a algunos negocios de Marree, y más tarde a varios medios de comunicación. El primero de estos faxes decía sencillamente "En una meseta a 36 millas al noroeste de Marree hay un dibujo gigante de un aborigen de más de dos millas de largo". 

De inmediato las autoridades australianas empezaron una investigación para determinar el origen de la figura. Lo primero fue datarla; algo que con la moderna tecnología fue relativamente sencillo. Tras examinar varias fotografías de la zona tomadas por satélite, descubrieron que en una fotografía del 27 de mayo no había rastro alguno de la figura, pero en otra tomada el 12 de junio el Hombre de Marree ya estaba completo. Quienquiera que fuera el autor, llevó a cabo su obra en apenas dos semanas. Para ello, levantó (utilizando algún tipo de maquinaria) la capa superficial del suelo para dejar a la vista el sustrato, más claro; el mismo método que sirvió para elaborar otros famosos geoglifos como las Líneas de Nazca. Las líneas del Hombre de Marree miden 35 metros de ancho y 30 centímetros de profundidad. Su autor o autores marcaron el trazado de las líneas con cañas de bambú (alguna de ellas todavía se conserva en su lugar) y probablemente emplearon el GPS para ayudarse en su labor; lo cual, dado el poco desarrollo que dicha tecnología tenía en aquella época, no resta méritos a su obra.

La peculiar obra de arte no tuvo muy buena acogida en un principio, Algunas autoridades australianas se refirieron a ella como "vandalismo medioambiental" o "grafitti", y las tribus Arabunna y Dieri Mitha, que se disputaban la titularidad del terreno en el que estaba la obra, hablaron de "profanación" de sus tierras y pidieron que la figura fuera borrada y su autor, procesado. No obstante, el público en general y los medios de comunicación acogieron con gran interés la aparición de la obra y finalmente las autoridades decidieron dejarla como estaba.

Una de las estacas de bambú empleadas supuestamente en la creación del Hombre de Marree

Quedaba la cuestión de la autoría de la obra. Varias teorías se han propuesto a lo largo de los años, pero ninguna ha podido confirmarse. Una de las primeras hipótesis propuestas apuntaba a Bardius Goldberg, un artista australiano que ya había realizado varias obras de gran tamaño y había expresado en más de una ocasión su intención de crear una obra de arte "que fuera visible desde el espacio". No obstante Goldberg jamás quiso admitir ni desmentir su participación en la creación del Hombre de Marree, pese a ser cuestionado en varias ocasiones antes de su muerte en 2002. 

Otra teoría hablaba de la "pista norteamericana". Los faxes anónimos enviados a empresas y medios de comunicación presentaban peculiaridades lingüísticas y gramaticales que apuntaban a que habían sido escritos por un norteamericano. Además, un nuevo fax anónimo enviado en enero de 1999 indicaba a las autoridades que excavaran en un determinado punto cercano a la nariz de la figura. Allí se encontró enterrada una placa metálica que llevaba grabada la bandera norteamericana, los anillos olímpicos y una frase: "En honor a la tierra que una vez conocieron. Sus logros en estas búsquedas son extraordinarios; una fuente constante de asombro y admiración". Una cita tomada del libro The Red Centre, obra de Hedley H. Finlayson y publicado en 1948, que habla de los cazadores de la tribu aborigen de los Pitjantjatjara. Todos estos indicios llevan a pensar que el Hombre de Marree pudo ser obra de personas de origen norteamericano. Aunque hay quien opina que es justo al contrario, y que en realidad se trata de pistas falsas para desviar la atención del verdadero origen de su autor.

No muy lejos de Marree se halla el complejo militar de Woomera donde, hasta 1999, funcionó una base de vigilancia y comunicaciones compartida por los ejércitos norteamericano y australiano, la base de Nurrungar. Cuando el Hombre de Marre fue creado, había un cierto número de personal militar norteamericano allí, y no ha faltado quien haya especulado con que hubiesen sido soldados, norteamericanos, australianos o de los dos ejércitos, los responsables. 

Asimismo, se sabe que empleados de la compañía minera Western Mining habían estado trabajando en la zona para crear una red de abastecimiento de agua para la mina de Olympic Dam (el mayor yacimiento de uranio del mundo y el cuarto mayor de cobre), 200 kilómetros al sur de Marree. Algunos habitantes de Marree recordarían más tarde haber visto maquinaria pesada circulando cerca de Marree y extrañas luces en la zona poco antes de que la figura fuera descubierta. ¿Quizá el Hombre de Marree era resultado del aburrimiento de un grupo de mineros que, una vez finalizado su trabajo, quisieron divertirse un poco y gastar una broma a los habitantes locales? Por último, también se especuló con que la creación de la gran figura tenía que ver con el pleito entre los Arabunna y Dieri Mitha, enfrascados entonces en una larga batalla judicial para determinar quién de ellos tenía derecho sobre aquellos terrenos (que luego se resolvería a favor de los primeros).

Poco a poco, el clima del desierto fue difuminando las líneas del Hombre de Marree. Hasta que en 2016, tras conseguir permiso de las autoridades y de los Arabunna, un grupo de empresarios locales decidió restaurar la figura (que para aquel entonces ya era una atracción turística de primer orden que llevaba hasta Marree a numerosos curiosos y dejaba en los negocios locales jugosos beneficios). Y aquí surgió otra sorpresa. Un correo anónimo les llegó conteniendo un archivo con las coordenadas GPS exactas de la figura para que la restauración de la figura fuera lo más exacta posible. Tal era la precisión de las coordenadas, que los encargados de la restauración creen que solo podía tratarse de las coordenadas originales de la figura, empleadas por quienes la trazaron en un primer momento. Lo cual demostraría no solo que su creador o creadores siguen pendientes de lo que pasa con su obra, sino que les preocupa que se conserve de la manera mas fiel posible a cómo la realizaron.

¿Se sabrá alguna vez quién fue el responsable de crear esta gigantesca obra de arte? ¿permanecerá indefinidamente oculta la verdad? Como decía uno de los faxes anónimos enviados en 1998, "La mitad del arte es misterio. Y que así sea".

domingo, 8 de agosto de 2021

 El Adalatherium

Adalatherium

En abril de 2020 la prestigiosa revista Nature publicaba un artículo titulado Skeleton of a Cretaceous mammal from Madagascar reflects long-term insularity. El artículo describía el hallazgo del esqueleto fósil de un curioso mamífero, el Adalatherium hui, en las rocas de la llamada Formación Maevarano, por parte de un equipo de paleontólogos dirigido por el doctor David Krause, director del Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Naturaleza y Ciencias de Denver, y los doctores James B. Rossie y Yaoming Hu, de la Universidad de Stony Brook. La Formación Maevarano es una formación de rocas sedimentarias del noroeste de la isla de Madagascar, datada en el Cretácico superior, más concretamente en la edad Maastrichtiense (hace entre 72 y 66 millones de años), conocida por su abundancia de fósiles. Y cuando digo que el esqueleto que Krause y compañía hallaron en ella es un fósil "curioso" me quedo muy corto.

El Adalatherium pertenece a los gondwanaterios, un orden cuyos restos se han encontrado solo en el hemisferio sur (en lo que un día fue el supercontinente de Gondwana). Sus primeros restos se hallaron en Argentina en la década de 1980, y desde entonces se han hallado también en África, la India, Madagascar y la Antártida. Hasta el hallazgo del esqueleto casi completo del Adalatherium, solo se conocían restos aislados como dientes y fragmentos de cráneo, salvo un cráneo casi entero hallado también por Krause en Madagascar en 2014. Durante algún tiempo se creyó que los gondwanaterios estaban relacionados con los perezosos y osos hormigueros actuales, pero ahora se cree que fueron un "callejón sin salida" evolutivo, y que el grupo desapareció por completo en el Eoceno (hace entre 56 y 34 millones de años) sin dejar descendientes.

El esqueleto de Adalatherium hallado por Krause y su equipo está excepcionalmente bien conservado. Se encuentra íntegro en su práctica totalidad, conservando incluso los huesos más pequeños y los cartílagos intercostales, que pocas veces se fosilizan. El nombre Adalatherium se forma uniendo la palabra malgache "adala" ("loco") y la griega "therium" (bestia). Es bastante comprensible que los paleontólogos hayan optado por ese nombre para este fósil, porque hay que decir que esta "bestia loca" es un auténtico enigma paleontológico. Aunque su reconstrucción artística se asemeje mucho a un tejón, el Adalatherium presenta una suma de características extrañas, inexplicables e incluso contradictorias como pocas veces se ha visto en la historia de la Paleontología.

Para empezar, su tamaño. El Adalatherium medía en torno a unos 60 centímetros de largo y pesaba alrededor de tres kilos, un tamaño similar al de un gato doméstico. En aquella época, con el planeta dominado aún por los dinosaurios, eso le convertía en un auténtico gigante, ya que la mayoría de los mamíferos de entonces tenían el tamaño de ratones. Además, hay indicios de que el ejemplar descubierto estaba todavía en edad juvenil, por lo que probablemente los adultos eran aún mayores.

La parte frontal del cráneo presenta un número anormalmente elevado de forámenes (agujeros que sirven como vía de paso de nervios y vasos sanguíneos), más que cualquier otro mamífero conocido, lo que sugiere que tenía un hocico sensible y cubierto de bigotes. Además, en la parte superior del hocico aparece un agujero de considerable tamaño para el que no hay explicación. No solo no se conoce ninguna estructura ni siquiera parecida en ningún otro mamífero, vivo o fósil, sino que los paleontólogos no tienen ni la más remota idea de cual podría ser su función. Otro punto enigmático son sus dientes; los delanteros son parecidos a los de los actuales roedores y los posteriores son absolutamente inusuales, diferentes a los de cualquier otro mamífero. Los paleontólogos creen que los delanteros se utilizaban para roer y los posteriores para cortar vegetación, lo que indicaría una alimentación herbívora. También algunas características de su oído interno y de la parte posterior del cráneo son únicas y no tienen parangón con nada conocido en la historia evolutiva de los mamíferos. Otro elemento discordante es la presencia del septomaxilla, un pequeño hueso que llevaba cien millones de años ausente de la línea evolutiva que lleva a los mamíferos actuales.

Su columna vertebral tiene más vértebras que cualquier otro mamífero conocido del Mesozoico. Y luego está el tema de sus patas, otro de los grandes enigmas del Adalatherium. Las patas delanteras y las traseras parecen tener características contradictorias entre si. Las patas delanteras son similares a las de mamíferos corredores y, como la mayoría de los mamíferos actuales, están situadas bajo el cuerpo. En cambio las traseras son gruesas, musculosas y dotadas de fuertes garras, lo que sugiere un animal excavador, y están desplazadas hacia los lados del cuerpo, de una forma parecida a la de los cocodrilos o los lagartos. Además, uno de los huesos de sus patas aparece extrañamente curvado; otra característica más para la que Krause y su equipo no han hallado todavía justificación. Simone Hoffmann, profesora del Instituto Tecnológico de Nueva York y colaboradora de Krause, explica que "Tratar de describir cómo se movía es casi imposible porque su parte delantera nos cuenta una historia totalmente diferente a la de su parte posterior [...] podría haber sido un animal excavador que también pudo tener la capacidad de correr e incluso tener otras formas de locomoción".

En palabras del propio Krause, "es muy difícil imaginar como un mamífero como Adalatherium podría haber evolucionado; el fósil que hemos hallado retuerce e incluso contradice muchas de las ideas establecidas sobre la evolución de los mamíferos". Krause cree que la explicación de la extraña suma de características insólitas de este animal viene dada por la Tectónica de Placas. Madagascar se separó completamente del continente africano hace unos 88 millones de años. Las rocas en las que se halló al Adalatherium tienen una antigüedad estimada de unos 66 millones de años. Eso deja más de veinte millones de años en los que el Adalatherium evolucionó de forma totalmente independiente, completamente aislado de otros grupos, "tiempo suficiente para desarrollar sus muchas características absurdas". "El Adalatherium es solo una pieza, aunque una pieza importante, en el gran rompecabezas de la evolución temprana de los mamíferos en el hemisferio sur. Lamentablemente, aún no hemos encontrado la mayor parte de las piezas".