Verba volant, scripta manent

miércoles, 7 de enero de 2015

El soldado William Windsor


En el año 2001, la reina Isabel II presidió la incorporación de un nuevo recluta al 1º batallón (los Reales Fusileros de Gales) del regimiento de infantería Royal Welsh. Un recluta un tanto peculiar llamado William Windsor, que a pesar de su apellido no tenía parentesco (que se sepa) con la familia real británica. La singularidad del recluta Windsor consistía fundamentalmente en que no es humano, sino una cabra.
Aunque desde el siglo XVIII hay constancia de la presencia de cabras acompañando a las tropas británicas, fue en 1844 cuando comenzó la tradición de los Fusileros Galeses de tener una cabra procedente del rebaño real entre sus filas. Una costumbre que inició la mismísima reina Victoria y que, a pesar de que ha habido periodos en los que no se ha mantenido, ha llegado hasta nuestros días.
Además, William Windsor procede de una egregia estirpe: es una cabra de Cachemira que desciende de un rebaño de estos animales que el shah de Persia Mohammad Shah Qajar regaló en 1837 a la reina Victoria con motivo de su ascenso al trono británico. La manada fue instalada en Llandudno (Gales), donde aún siguen viviendo sus descendientes, aunque por el crecimiento del rebaño parte de él se ha repartido a lo largo del tiempo por otras localizaciones de Gran Bretaña. Precisamente, William Windsor nació en el zoológico de Whipsnade, en Bedfordshire.
Pero Billy (como es conocido entre sus camaradas soldados) no es una simple mascota, sino que fue inscrito en el rol del regimiento con el número 25232301 y el rango de soldado de primera. Durante el tiempo que sirvió en el ejército, Billy Windsor se movilizó con su regimiento en todos sus desplazamientos y participó en todas las ceremonias y desfiles en las que intervinieron los Fusileros, siempre encabezando la marcha. Hasta tenía asignado un cuidador que recibía el título de "Goat Major" (algo así como "especialista en cabras"). En su ración diaria se incluía la cerveza (tradicionalmente se consideraba buena para la salud de las cabras) y un par de cigarrillos (aunque en lugar de fumárselos, se los comía).


Su hoja de servicio sería ejemplar de no ser por un pequeño "incidente" que protagonizó el 16 de junio de 2006. Ese día, durante un desfile en la base militar de Episkopi (Chipre) para celebrar el 80º cumpleaños de Isabel II, el soldado Billy Windsor se mostró rebelde e indisciplinado, negándose a desfilar e incluso intentando cornear a uno de los tamborileros del regimiento. Esta actuación, estando presentes destacadas personalidades como varios embajadores y el comandante de las fuerzas de la ONU en Chipre, le llevó a ser acusado de mal comportamiento, falta de decoro y de desobedecer las órdenes de un superior, siendo degradado a soldado raso. Algo que le llevó a perder parte de sus privilegios, como por ejemplo que el resto de soldados tuvieran que ponerse firmes en su presencia, como cuando era un soldado de primera. Pero pasados tres meses, su oficial superior, el teniente coronel Huw James, decidió que la cabra había tenido tiempo suficiente para reflexionar sobre sus actos y Billy fue restituido a su anterior rango, tras participar el 20 de septiembre en el desfile del Alma Day, en conmemoración de una victoria de los regimientos galeses durante la Guerra de Crimea.
El 20 de mayo de 2009, tras ocho años de leal servicio a la reina, Billy fue licenciado con honores por motivos de edad. Los soldados del batallón, como muestra de respeto, formaron un pasillo desde el corral de Billy hasta el camión que lo llevó al zoo de Whipsnade donde había nacido y donde continúa disfrutando de su bien ganado retiro. Fue relevado por una cabra procedente del rebaño original de Llandudno, que recibió el nombre de William Windsor II, alistado con el número de identificación 25142301.

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